Con el calentamiento global los ecosistemas naturales se moverán tanto en latitud y/o en altitud. Las respuestas de las especies al cambio climático pueden ir desde una autoadaptación (principalmente en poblaciones de animales invertebrados), a la pérdida de las capacidades de reproducción, modificaciones morfológicas y hasta la extinción de aquellas especies con poca movilidad y capacidades adaptativas.
Con diferencias en los valores de temperatura y precipitación, se estima que los tipos de vegetación más afectados en México serán los bosques templados, los bosques tropicales y los bosques mesófilos de montaña, lo que implicará un cambio en la distribución de las especies que habitan en esos ecosistemas. Se sabe que una modificación en el área de cobertura de los tipos de vegetación, ya sea una contracción o una expansión, necesariamente traerá como consecuencia una nueva distribución espacial de las especies, así como cambios en la abundancia de aquellas más susceptibles.