Parque
Nacional El Tepozteco
Ubicación
política
Estado
de Morelos: Municipio de Tepoztlán
(23,
800 hectáreas - 99.2 %). Distrito Federal: Delegación
de Milpa Alta (200 hectáreas - 0.8 %).
Superficie
24
000 hectáreas.
Ubicación
geográfica (coordenadas)
Entre
18° 53' 20" y 19° 05' 30". Entre 99° 02' y 99° 12' 55" (Vargas,
1984: 199).
Tenencia
de la tierra
Comunal
12,000 hectáreas (50%), ejidal
7200
hectáreas (30 %), privada 3600 hectáreas (15 %)
y nacional 1200 hectáreas (5 %).
Fecha
del decreto de creación publicada en el Diario Oficial
de la Federación y otros aspectos importantes del
mismo
22
de enero de 1937.
Objetivos
Que
la Sierra de Tepoztlán en el estado de Morelos, constituye
una región de excepcional belleza, que por su propia
conformación dio origen al precioso valle donde tiene
su asiento el pueblo de Tepoztlán, lugar de gran interés
no sólo por los panoramas que allí se dominan,
así como desde las partes más elevadas de dicha
serranía, sino también por haber constituido en
la antigüedad, la sede de una de las civilizaciones más
asombrosas de sus tiempos, que las leyendas atribuyen a la sabiduría
de Tepoztecatl u Ometochitl, personaje fabuloso que dio a los
tepoztecos la primacía sobre grandes señoríos
y llevó la fauna de su pueblo hasta las regiones apartadas
de Chiapas y Guatemala, y a la realización de obras asombrosas
de sus tiempos, que las leyendas atribuyen a la sabiduría
de Tepoztécatl u Ometochitl, personaje fabuloso que dio
a los tepoztecos la primacía sobre grandes señoríos
y llevó la fama de su pueblo hasta las regiones apartadas
de Chiapas y Guatemala, y a la realización de obras asombrosas,
entre las que aún se conservan la pirámide de
Tepoztlán, situada en la cumbre más levada del
Cerro de Tepoztlán.
Que
las regiones de mayor interés en la historia más
antigua de nuestro pueblo, merecen una atención especial,
conservando sus bellezas naturales, para lo cual deben protegerse
los bosques, fomentando el desarrollo de la vegetación
arbórea en los lugares desforestados, para constituir
así un centro de atracción donde el turismo encuentre
un amplio campo de estudio y de observación en la historia
de nuestro pueblo antiguo, de la que nuestra civilización
actual no desconoce sus méritos y ha logrado conservar
sus joyas arqueológicas de mayor interés (SAG,
1970: 1012).
Que
aparte de la conservación de las bellezas naturales,
es necesario dar una atención especial a la protección
de los terrenos, que por la acción de los agentes naturales
han quedado expuestos a la degradación de sus suelos
con peligro de la buena calidad de las tierras de las llanuras
situadas en las partes bajas, y cuya acción pone en peligro
también el régimen hidráulico de las corrientes
de agua, todo lo cual adquiere una importancia especial en la
región de Tepoztlán (Ibid: 1012-1013).
Decreto
Artículo
Primero: Se declara Parque Nacional, con el nombre de El
Tepozteco, los terrenos que rodean el pueblo de Tepoztlán,
estado de Morelos, destinándoles a la conservación
perpetua de la fauna y flora silvestres, así como para
la protección de las joyas arqueológicas de la
comarca.
Artículo
Segundo: El parque nacional a que se refiere el artículo
anterior, comprenderá los terrenos situados dentro de
los límites siguientes: Partiendo de la cumbre del Cerro
de Chihuacuilot o Zoanquillo; de este lugar hacia el sur, hasta
la cumbre del Cerro de la Mina, de donde con dirección
general al suroeste, se tocan los puntos conocidos con los nombres
de Cerro del Horcado, Ojuelos, Cerro de Los Cañones,
Cerro Barrica de Plata y Mojoneras de Acolape; de ese lugar,
con dirección al noroeste y pasando por la mojonera de
Las Balderas, se llega al Cerro de la Herradura, de cuyo lugar,
en dirección al noroeste se toca la mojonera de La Paz
y Metusco, terminando los linderos en la cumbre del Cerro de
Chichinautzin, que se tomo como punto de partida (Ibid: 1013).
Artículo
Tercero: El Departamento Forestal y de Caza y Pesca tendrá
a su cuidado la administración del parque y la conservación
de los terrenos forestales comprendidos en el mismo, ya sean
de particulares, comunales o ejidales, proporcionando las facilidades
de explotación dentro de las normas que garanticen la
perpetua conservación de su vegetación forestal
y la restauración artificial en casos necesarios, manteniendo
la actual belleza de los paisajes y proporcionando a los vecinos
de los pueblos, las ventajas y compensaciones consiguientes
al desarrollo del turismo; con esos fines, el mismo Departamento
Forestal y de Caza y Pesca, con la cooperación de las
autoridades municipales de Tepoztlán y representantes
de las comunidades indígenas de la región, constituirán
el Comité de Mejoras del parque nacional a que se refiere
el presente decreto (Ibid: 1013- 1014).
Institución
que administra
Abandonado,
INAH (solamente la parte de las ruinas arqueológicas).
Actividades
recreativas
Día
de campo, observación de paisaje y vida silvestre, arquitectura
colonial y sitio arqueológico.
Problemática
La
parte baja está habitada, bien comunicada, presión
de los asentamientos humanos, construcciones suburbanas, agricultura
permanente, ganadería, pastoreo y explotación
de bancos de tezontle para construcción, gran afluencia
de visitantes, contaminación por ruido y basura. La parte
alta, poco poblada, en la cual se encuentra la mayor parte de
las zonas arboladas de este parque, se observa falta de manejo
forestal, incidencia de incendios, plagas y enfermedades forestales,
poca o nula vigilancia, erosión de los suelos en algunas
partes, cacería furtiva, desmontes para cambio de uso
del suelo para agricultura y ganadería, y sobrepastoreo.
Según
refieren algunos lugareños del poblado de San Juan Tlacotenco,
municipio de Tepoztlán, no fue sino hasta inicios del
presente siglo que esta parte de la serranía comenzó
a salir de su aislamiento, cuando comenzó a funcionar
el Ferrocarril México-Cuernavaca. Anteriormente, a los
habitantes del lugar, de origen tlahuica, les bastaba poner
trozos de sal afuera de sus cabañas para cazar a los
venados que prontamente acudían en busca de la apetecida
sustancia. Pero con el tren llegaron los cazadores. Nutridos
contingentes comenzaron a diezmar a la población de venado.
La presión de caza se incrementó marcadamente
con la apertura de la autopista México-Cuernavaca en
la década de los cincuenta (Bueno y Espinosa, 1990: 72).
"El
Parque Nacional denominado El Tepozteco, ubicado en el estado
de Morelos está siendo objeto de la aplicación
de 200 millones de pesos para la ejecución de un programa
de acondicionamiento que incluye la construcción de un
estacionamiento, cabañas rústicas, baños
con vestidores y albercas.
La
Dirección General de Organización y Obras en Parques
Nacionales para la Recreación de la SAHOP informó
que El Tepozteco a 85 kilómetros de la ciudad de México
por la carretera federal a Cuernavaca, colinda con las poblaciones
de Tejalpa, Cuernavaca, Tepoztlán y Yautepec y se localiza
entre los Cerros Chichinautzin, Chihiacuilot, Mina, Ahorcado,
Ojuelos, Cañones, Barriga de Plata, Herradura y Mojoneras
de Acolape, Balderas, La Paz y Metuzco" (El Nacional, 1979:
10).
"El
representante del Herbario Micológico de la UAEM, Victor
Manuel Mora, se pronunció contra la construcción
del centro vacacional, ya que pondría en peligro la de
por si afectada ecología de Morelos.
En
la zona del Texcal, se han llevado a cabo una serie de estudios
por parte del área de mastozoología de la UAEM,
como también del herbario micológico y podemos
asegurar que con la construcción de ese centro vacacional
se atacará la única zona que conserva características
de selva subtropical no explotada. En el Texcal se encontró
el Dictyphora inducita, de la especie conocida como "Velo
de Novia", que solamente se había encontrado en la selva
de Chiapas. Otro hongo encontrado en el Texcal es el Paziza
aurantia, crece en los troncos de los árboles - que
solamente se había detectado en Michoacán" (Sol
de Cuernavaca, 1979).
Se
ha creado un conflicto por el club de golf dentro del parque
nacional.
"La
Profepa clausuró temporalmente el proyecto del Club de
Golf El Tepozteco, debido a que se realizaron obras `prohibidas´
y que la autorización del cambio de uso del suelo otorgada
por el gobierno municipal está incompleta" (Enciso, 1995:
1).
El
titular de la Profepa, Antonio Azuela, y el Presidente del INE,
Gabriel Quadri, explicaron las razones de la inesperada decisión.
Personal de la Profepa y del INE realizaron una visita a la
zona donde se desarrollan las obras del club de golf y encontró
que la empresa había realizado trabajos de apertura y
ampliación de un camino de 250 metros de ancho en la
zona norte del predio. En su resolución de estudio de
impacto ambiental, el INE estableció como condiciones
que en la zona norte no se efectuaran obras debido a que se
encuentra cubierta de encinos, así como que la empresa
presentará la autorización de cambio de uso del
suelo otorgado por el ayuntamiento de Tepoztlán. Detallaron
que en la visita que personal de ambos organismos desconcentrados
de la Semarnap realizó al predio de 187 hectáreas,
se constató que la empresa había realizado obras,
por lo que después de su visita y de la `inspección
formal´, la PROFEPA determinó la clausura definitiva
de los trabajos en la parte norte del predio, y la clausura
temporal en las partes centro y sur. Azuela explicó que
el jueves la empresa constructora Tematzin entregó al
INE un documento suscrito por algunos integrantes del ayuntamiento
de Tepoztlán, con fecha 17 de agosto, en el cual, según
la PROFEPA, no se acredita de "manera fehaciente" que la empresa
disponga de la autorización de cambio de uso del suelo.
Además dijo Quadri, la empresa, en "desacato a la autoridad
ambiental, ha seguido divulgando en los medios de comunicación,
con un desplegado, su proyecto original de construir 800 casas,
ocupando la parte norte del predio, lo cual contraviene la restricción
establecida en la resolución de impacto ambiental del
INE". Entre las condiciones que el INE fijó en su resolución,
está la obligación de la empresa de verificar
las características geohidrológicas de la zona
donde se efectuará el proyecto (Enciso: 16).
"Los
inversionistas del Grupo KS manifestaron su `indignación´
por la clausura temporal del proyecto del club de golf El Tepozteco,
que les impuso este viernes la Procuraduría Federal de
Protección al Ambiente (Profepa). Aseguraron que las
obras que `presuntamente´se hicieron en la zona restringida
existen desde hace 30 años y cuentan con la autorización
de cambio de uso de suelo. La Procuraduría Federal de
Protección al Ambiente efectuó las clausuras debido
a que se encontró que se había abierto un camino
de 250 metros en la zona del Encinar, en la cual el Instituto
Nacional de Ecología prohibió que se hicieran
trabajos, y a que la empresa no cuenta con la documentación
suficiente que acredite el cambio de uso del suelo de pecuario
y agrícola de temporal, a habitacional y recreativo.
José de los Ríos (Vicepresidente del club de golf
El Tepozteco) afirmó que esos argumentos son falsos debido
a que el camino existe desde 1965, y es utilizado por habitantes
del lugar para comunicar el puente que cruza la carretera.
El
también inversionista de KS, dijo que la clausura impuesta
no implica que nosotros hayamos violado la ley, se trata de
un acto de autoridad, que atenta contra nuestras garantías,
por ello protestamos enérgicamente. Nosotros nos apegamos
estrictamente a las disposiciones federales, estatales y municipales,
respetamos íntegramente los contenidos de la resolución
del estudio de impacto ambiental otorgada por el INE y este
proyecto tiene el respaldo de la ley´. Aseguró que la
autorización del cambio de uso del suelo les fue otorgada
por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas
de Morelos, el 10 de julio de 1995. También aseguró
que cuentan con licencia de construcción otorgada por
el ayuntamiento, KS ha cumplido puntualmente con los trámites
y la documentación que le ha sido requerida. Explicó
que el día de la visita del personal de la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente y del INE, se dio un
acto violatorio, ya que ni siquiera teníamos la orden
de visita" (La Jornada, 1995: 13).
"Por
considerar insuficientes las medidas tomadas por la PROFEPA
en torno al proyecto del club de golf El Tepozteco, el Comité
de la Unidad de Tepoztlán (CUT) anunció que continuará
con su lucha hasta lograr que el megaproyecto se cancele definitivamente
y no de manera provisional, como lo hizo PROFEPA. El CUT denunció
también la destrucción de 3,000 matas de encino,
ocote y pino, recientemente plantados por la comunidad en el
programa de reforestación en el corredor ecológico
Ajusco Chichinautzin, en terrenos donde se ubica el club de
golf, por maquinaria y empleados del grupo KS, así como
la invasión de 40 hectáreas de terreno no incluidas
en el proyecto inicial.
También
denunciaron que la empresa KS está utilizando ya el pozo
de agua potable que surte a Tepoztlán y ha comenzado
la colocación de 2, 000 metros de alambrada de púas
(La Jornada, 1995: 12).
En
1962 se anunció el proyecto de construir un campo de
golf y un fraccionamiento de lujo sobre 200 hectáreas
de terrenos comunales que tienen un gran valor arqueológico
y agrícola. En 1994 el proyecto de construir el campo
de golf resurgió. Ante el daño cultural y ambiental
que las obras podrían generar, las tres principales organizaciones
políticas de aquella cabecera municipal - Grupo de la
Mujer Tepozteca (PRI), Coordinadora Tepozteca (PRD) y el Frente
Cívico Tepozteco (PRI)- decidieron olvidar sus diferencias
para unirse en defensa de un patrimonio cultural que pertenece
a los morelenses y a todos los mexicanos. Siempre conocimos
esa región como Tlecuilli, pero desde 1962, cuando empezó
a proyectarse la construcción del fraccionamiento y del
club de golf, los lugareños empezaron a referirse es
este punto como Montecastillo (posible nombre del club). La
idea de transformar este sitio siempre ha sido rechazada por
nosotros, y ya ha cobrado dos vidas. En 1962 fue asesinado un
ciudadano que estaba en contra de la obra. En 1964, por el mismo
motivo, fue asesinado el hijo del delegado de Bienes Comunales
de Tepoztlán (Pacheco, 1995: 20).
"El
Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
informó que desconoce `oficialmente´ la construcción
del club de golf El Tepozteco, por lo que no ha autorizado modificar
la zona prehispánica de Tecuescontitla, donde se planea
modifcar el proyecto". En el oficio 73-VIII-95-D-533, dirigido
al CUT, el director del Centro de Morelos del INAH, Víctor
Hugo Valencia Valera agrega: "En tanto no conozcamos las agresiones
directas y concretas que pueden dañar los vestigios arqueológicos
en existencia, no podemos adelantar juicios o dictámenes"
(Guerrero, 1995: 22).
De
`carente de pulcritud y apriorística´ calificó
el gobernador Jorge Carrillo Olea la suspensión de las
obras del club de golf El Tepozteco, decretada por el Instituto
Nacional de Ecología (Guerrero, 1995: 6).
Aspectos
físicos
La
zona donde se encuentra el parque nacional, pertenece a la provincia
fisiográfica del Eje Neovolcánico y a la subprovincia
de los lagos y volcanes del Anáhuac, en la que destacan
la Sierra Volcánica del Ajusco, el volcán Chichinautzin
y la Sierra del Tepozteco. La Sierra de Tepoztlán está
constituida por abruptas colinas de formas extraordinarias,
con difícil parecido a otro lugar. La erosión
originada por los fuertes torrenciales que descienden desde
lo alto de la sierra han dejado una huella profunda e indeleble
en su perfil, dando lugar a profundas barrancas y aislados picachos
(SARH, 1993: 5).
Tiene
un rango altitudinal que va de los 1 200 a los 3 470 metros
sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 199).
Los
últimos episodios volcánicos ocurridos en el eje
neovolcánico durante los períodos Pleistoceno
y Cuaternario parecen estar relacionados con fracturas de orientación
este-oeste, que dieron como resultado la formación de
la Sierra del Chichinautzin, que está estructurada por
una gran variedad de rocas volcánicas que fueron emitidas
por numerosos aparatos volcánicos, que dieron lugar a
un gran número de cuencas endorreicas, una de ellas es
donde se encuentra la Sierra de Chichinautzin, y como parte
de ella la Sierra de Tepoztlán.
La
zona en que se encuentra el parque nacional corresponde a los
depósitos geológicos siguientes: Cenozoico medio
volcánico, está formado por rocas del Oligoceno
al Plioceno Inferior y predominan los derrames de lava (andesitas
y dacitas); estas formaciones rocosas se localizan al norte
del Estado de Morelos en parte del derrame del Chichinautzin
y en las estribaciones del Popocatépetl (SARH: 5).
Cenozoico
Superior volcánico, está formado principalmente
por rocas volcánicas del Plioceno superior reciente,
en las que predominan las lavas, tobas y fenobasaltos (andesitas,
dacitas y rhyodacitas) (Ibid).
Existen
en ella minerales metálicos como son el sulfuro de plata
y el plomo, también se encuentran abundantes materiales
volcánicos como el tezontle, muy utilizado en la construcción.
Los
principales suelos existentes en el área del parque son:
Rendzinas, que se encuentran en las sierras, lomeríos,
mesetas, valles y llanuras, es un suelo poco profundo con horizonte
A, descansando sobre caliza o sobre otro material abundante
en carbonato de calcio, y con profundidad hasta de 25 centímetros;
tiene textura arcillosa, estructura en forma granular, tamaño
fino y desarrollo débil, el horizonte superficial es
de tonalidad oscura o negra; es muy rico en materia orgánica
y en nutrientes. Vertisol, se encuentra sobre llanuras, mesetas
y lomeríos; es un suelo con abundante arcilla, con profundidad
de 0 a 125 centímetros, con textura de migajón
arcilloso; su estructura es de forma masiva, de tamaño
medio, y de desarrollo fuerte; el horizonte superficial es gris
oscuro; son suelos pobres en materia orgánica, pero ricos
en nutrientes; su potencialidad de iones hidrógeno es
de 6.9 a 7.6. Litosol, es un suelo poco profundo con presencia
de tepetate y carbonato de calcio, con profundidad de 0 a 8
centímetros, con textura arcillo-arenosa, con estructura
granular, tamaño fino y desarrollo débil; el horizonte
superficial es de color pardo-oscuro; es muy pobre en materia
orgánica y en nutrientes, con excepción del calcio
(Ibid: 6).
La
superficie ocupada por el parque nacional es surcada por numerosas
corrientes de agua, siendo las principales: el Arroyo Acolpan
que pasa cerca de Santa Catarina y San Andrés de la Cal;
el Arroyo Atongo que pasa por los poblados de Tepoztlán
y Villa Santiago; y el Arroyo Apanciezalco en la parte sur del
parque (SARH).
Presenta
varios climas: semicálido subhúmedo, localizado
entre los 1200 y los 1500 metros sobre el nivel del mar, se
caracteriza por tener una temperatura media anual entre 18°
y 22°C, la temperatura máxima de 23° a 24°C se presenta
en los meses de abril y mayo, y la temperatura mínima
en enero con 18° a 19°C, con régimen pluvial en verano,
con una precipitación media entre 800 y 1500 milímetros,
la precipitación máxima es en el mes de junio,
siendo febrero y diciembre los meses de menor precipitación
(Ibid).
templado
subhúmedo, se encuentra entre los 1600 y 1800 metros
sobre el nivel del mar, se caracteriza por tener una temperatura
media anual entre 12° y 18°C, siendo los meses más cálidos
en abril y mayo y el mes más frío es enero, con
lluvias en verano, con una precipitación media anual
mayor de 800 milímetros (Ibid: 7).
Semifrío
subhúmedo. Con isotermas de 8° a 18°C e isoyetas de
1
000 a 1 200 milímetros.
Aspectos
biológicos
En
esta provincia biótica de manifiesta el evidente encuentro
de la vegetación de origen neártico con el neotropical.
De tal manera que en las áreas más cálidas
hay mayor afinidad con las de origen neotropical y en las partes
con clima más fresco se presenta el dominio neártico
y muy parcialmente el andino.
El
tipo de vegetación que se localiza en la parte alta y
montañosa de este parque nacional es:
Bosque
de coníferas, las especies arboladas más frecuentes
son diversas especies de pinos (Pinus hartwegii, P.
ayacahuite, P. michoacana, P. pseudostrobus y P. montezumae). Las dos últimas especies, suelen
asociarse a altitudes de 3000 metros sobre el nivel del mar
y en zonas de barrancas con el oyamel (Abies religiosa)
y el cedro blanco (Cupressus lindleyi). En sitios con
menor altitud se localiza el Pinus oocarpa (Ibid).
Bosques
de coníferas y latifoliadas, los principales componentes
de este tipo de vegetación son las especies de Pinus
lawsoni, P. leiophylla, P. oocarpa, P.
pringlei y P. teocote; así como algunas especies
de encino: Quercus mexicana, Q. crassipes, Q.
rugosa y Q. macrophylla, en asociación con
otras especies como Clethra mexicana, Arbutus xalapensis y A. glandulosa, así como Arctostaphylos arguta en las zonas con incidencia de fuegos periódicos, y de
árboles esporádicos de Buddleia cordata, B. americana (tepozán) y arbustos de Dodonaea
viscosa (chapulixtle) (SARH).
Bosque
de cedro-tascate, constituido por árboles de Juniperus
flaccida y Cupressus lindleyi y se localiza particularmente
en las zonas de transición de pinares y encinares (Ibid).
Bosque
mesófilo de montaña, se localiza en la región
del parque sobre las barrancas y laderas húmedas, las
especies características son Cornus disciflora (palo canelo), Meliosma dentata, Oreopanax peltatus (coleto), Symplocos prynophylla (trompillo), Ternstroemia
pringlei, Styrax ramirezii (chilcuate), Celastrus
pringlei (lechillo), Carpinus caroliniana y Clethra
mexicana (palo cucharo) (Ibid: 8).
El
tipo de vegetación que se localiza en la parte baja de
este parque nacional es la selva baja caducifolia, abajo de
los 1, 600 metros sobre el nivel del mar se encuentra, bastante
alterada por la agricultura, la ganadería y los asentamientos
humanos, se distribuye sobre lomeríos rocosos de origen
volcánico y sobre suelos someros de color negro y de
textura franca, está constituida por las siguientes especies Sapium biloculare (venenillo), Ceiba parvifolia (pochote), Maclura tinctoria, Ficus spp. (amate), Psecedosmodigium palmery, Lysiloma divaricata (quebranche), Bursera spp. (cuajiote), Celtis pallida (guabato), Syderoxylon capire (capire), Lysiloma
acapulcensis (tepehuaje), Erythrina flabelliformis (colorín), Psidium sp. (guayabo), Ipomoea intrapilosa (casahuate) y Lemairocereus weberi (órgano) (Ibid).
La
región donde se encuentra enclavado este parque nacional
es un punto de transición de las faunas neárticas
y neotropical y es el centro de confluencias de especies migratorias.
Las especies señaladas aquí, son las de mayor
amplitud ecológica, así tenemos Sylvilagus
floridans (conejo), Nasua nasua (tejón), Didelphis
virginianus (tlacuache), Odocoileus virginianus (venado
cola blanca), Crotalus sp. (víbora de cascabel), Conepatus mesoleucus (zorrillo), Sciurus sp. (ardilla), Canis latrans (coyote), Urocyon cinereoargenteus (zorra), Dasypus novemcinctus (armadillo), Colinus virginianus (codorniz), Corvus corax (cuervo), Lynx rufus (gato montés), Zenaida macrorura (huilota), Tordus
migratorius (primavera), Sigmodon sp. (rata), Scardefella
inca (tórtola), Papegeomis mirriam (tuza), Cassidix mexicanus (urraca), y Cathartes aura (zopilote) (Ibid).
Reithrodontomys
fulvescens mustelinus A.H. Howuell. Registro marginal: 1
milla W Tepoztlán (FVM con base en Hall y Kelson).
Demografía
Dentro
del parque nacional se encuentran ocho poblaciones, sumando
un total de 19 605 habitantes: Tepoztlán
12,279,
San Andrés de la Cal 1029 habitantes, Santa Catarina
3223,
San Juan Tlacotenco 1427 habitantes, Santiago Tepetlapa 617,
San Juan Tlacotenco 1427, Ocotitlán 1030, Ixcatepec,
Mi Ilusión. En la zona aledaña se encuentran 12
comunidades con una población de 10,224 habitantes: Coajomulco
1304, Tlalnepantla
2827,
Amatlan 674, S. J. de los Laureles 1008, I. Bastida (Santa Catalina)
672, Lázaro Cárdenas 779, Oacalco 2209, Tejalpa
691, Ricardo Flores Magón 60, Antonio Barona, Ahuatepec,
Ocotepec (DANP, con base en INEGI).
Aspectos
culturales
Sobre
el Cerro Tlahuiltepec se encuentra un templo azteca consagrado
al dios del pulque y de la fecundidad Tepoztécatl. En
los escombros del templo se halló una placa que marca
el signo de Ahuizótl y la fecha "Diez Conejo", de ella
se puede inferir, que estaba en construcción o fué
terminada esta reedificación de los templos a más
tardar en 1502. A este templo ceremonial acudían peregrinaciones
desde Oaxaca, Chiapas y Guatemala. En el Valle de Tepoztlán
existe un convento dominicano, el cual es uno de los monumentos
más importantes del siglo XVI que se conserva en México.
Los frailes llegaron al sitio entre 1551 y 1559 (SARH: 11-12.
"El
Tepozteco", nombre que deriva directamente del vocablo nahuatl
"Tepoztecatl", mismo nombre que se aplicaba a un héroe
fantástico, a un semidiós de la obscura teogonia
tlahuica, conocido también por `Ometochtli´ (dos conejos),
genio del pulque, de la borrachera. Era el Baco y el Hércules,
el Marte y el Teseo de aquellos pueblos desprendidos" (Sosa,
1959: 32).
Propuestas
Se
sugiere realizar una redelimitación, emitiendo un decreto
con los nuevos límites.
Comentarios
Se
resumen a continuación las particularidades que hacen
del Parque Nacional El Tepozteco una localidad con alto potencial
de conservación:
.
Cubre sobradamente la extensión de área que recomienda
la literatura para conservar la avifauna local.
.
Contiene aproximadamente el 17% de la avifauna mexicana y el
70% a nivel estatal. Fue la localidad con el mayor número
de especies, tanto entre las del bosque templado como entre
todas las evaluadas. Por lo tanto resultó ser el sitio
más representativo de acervo de especies aviares de bosque
del estado de Morelos. La protección del Parque Nacional
El Tepozteco cumpliría una de las principales ambiciones
conservacionistas: preservar la mayor variedad de especies.
.
Contiene el número absoluto más alto de especies
endémicas (54) entre las 10 localidades evaluadas, lo
que le confiere un alto valor por su singularidad.
.
Resultó ser la localidad que contuvo el mayor número
de especies aviares potencialmente vulnerables (139 especies
de distribución restringida, a nivel estatal).
.
Por su elevado número de endemismos y de especies raras,
posee un alto valor científico, que ofrece la oportunidad
para realizar estudios biogeográficos y evolutivos.
.
Posee un alto valor educativo. Difícilmente podrían
encontrarse en la actualidad sitios cercanos a la Ciudad de
México con una riqueza avifaunística tan notable.
Los
escasos reductos de bosque que aún persisten en la vecindad
del inmenso centro conurbado sobre la Cuenca de México,
representan medios de un gran interés social, científico,
cultural y recreativo. En particular, el Parque Nacional El
Tepozteco, a pesar de su cercanía con los centros urbanos
de la Cuenca de México y del Valle de Cuernavaca, posee
aún una serie de atributos biológicos que lo hacen
destacar como una localidad altamente valiosa que amerita ser
eficazmente conservada (Bueno y Espinosa: 93-94).
Bibliografía
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de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y
futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales.
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Económicas. UNAM. 266 páginas, más 34 de
fotografías, mapa.
-
SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría
Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación.
1384 páginas.
-
Bueno Hernández, Alfredo y David Espinoza Organista.
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- La Jornada. 1995. "Indignación del grupo KS por
el cierre del Club de Golf. Las obras existen desde hace 30
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de Tepoztlán, en defensa de su patrimonio cultural y
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Parque Nacional Lagunas de Zempoala
Ubicación
política
Estado
de Morelos: Municipio de Huitzilac. Estado de México:
Municipio de Ocuilán.
Superficie
4669
hectáreas.
El
decreto de modificación del parque nacional menciona
que son 4790 hectáreas. De la cifra del decreto, él
mismo menciona que 3 965 hectáreas (82.78%) corresponden
al Estado de México y 825 (17.22%) al de Morelos; sin
embargo sabemos de los problemas (indefinición) de los
límites interestatales.
Es
necesario mencionar que a raíz de que INEGI en su carta
topográfica se equivoca intercambiando los nombres y
ubicación de los cerros Huilote y Chalchihuites, nosotros
mismos nos fuimos con el error de INEGI, creyendo que el polígono
era diferente, sin embargo, confirmamos el error realizando
el ejercicio del polígono y al cerrar el polígono
el último trazo era mucho más largo, y en el campo
también se comprobó con la gente que conoce la
región, que los cerros están cambiados; algunos
autores como Bonilla y Novelo (1995: 16) trazaron el polígono
del Parque Nacional Lagunas de Zempoala desplazado, basándose
en INEGI (sin saber el error de éste último).
Ubicación
geográfica (coordenadas)
Entre
19°01'30" y 19°06'. Entre 99°16'20" y 99°21' (Vargas, 1984:
201).
Tenencia
de la tierra
Comunal.
Fecha
del decreto de creación publicada en el Diario Oficial
de la Federación (modificación)
Se
creó el 27 de noviembre de 1936 (Se modificó el
19 de mayo de 1947).
Objetivos
Que
dentro de los lugares cercanos a la capital de la República,
la región conocida con el nombre de Lagunas de Zempoala",
en los límites del Estado de México y Morelos,
constituyen una región sumamente interesante, no sólo
por los recursos forestales que se han logrado conservar y que
se encuentran en forma de tupidos bosques de coníferas,
sino al mismo tiempo, por que sus terrenos de gran inclinación,
requieren una amplia protección para evitar que las vertientes
inmediatas a las lagunas sufran los perjuicios de la erosión
y modifiquen o agoten los manantiales que le dan origen y las
azolven (SAG, 1970: 1009).
Que
la región de las Lagunas de Zempoala ha sido comunicada
por medio de un camino carretero que hace accesible al turismo
en cualquier época del año, constituyendo, por
tanto, uno de los sitios más pintorescos de fácil
acceso y de relativa cercanía a la Ciudad de México,
cuyos bosques seculares ofrecen un amplio campo de estudio,
y cuyas praderas cubiertas de pasto forman un contraste admirable
con los enormes contrafuertes que se extienden formando al norte
los valles más amplios de mayor interés, como
son el de México por el norte, el de Cuernavaca por el
sur, el de Toluca por el oeste; siendo punto convergente de
serranías de gran interés geográfico, dentro
del conjunto de relieve que forman el territorio nacional, y
que conviene a la nación entera conservar, fomentando
los recursos cinegéticos y además, fijando sitios
de pastoreos donde puedan llevarse especies finas de ganado
mayor, abrir una nueva fuente de trabajo a los habitantes de
los pueblos comarcanos (Ibid: 1009-1010). Que dentro de los
trabajos que el Departamento Forestal y e Caza y Pesca tiene
asignados para cumplir con el desarrollo de los puntos de acción
que le señala el plan sexenal, se encuentran la propagación
de especies finas de pescado y las aguas de las Lagunas de Zempoala
pueden ser aprovechada con este fin, no solamente para crear
otro atractivo mayor al turismo, sino muy especialmente, como
medio económico de vida a los pueblos y rancherías
cercanas, cuyos habitantes encontrarán en la pesca, la
manera de ayudar a mejorar su alimentación (Ibid: 1010).
Decreto
Artículo
Primero: Con el nombre de Lagunas de Zempoala se declara
Parque Nacional destinado a la perpetua conservación
de la flora y fauna regional, la porción de terrenos
comprendidos en los contrafuertes meridionales de la Serranía
del Ajusco, en los límites de los estados de Morelos
y México, que se delimitan a continuación: Partiendo
del Cerro del Muñeco hacia el suroeste, el lindero pasa
por la cumbre del Cerro de Media Luna y llega al punto más
elevado del Cerro del Picacho; de ese lugar hacia el oriente,
sigue el lindero hasta la cumbre del Cerro del Ajusco; sigue
el lindero en dirección al sur, tocando el paraje conocido
con el nombre de Agua de Lobos y por el sigue de la Sierra de
Huitzilac hasta el cerro de Coatepec; de este lugar en dirección
al oeste, el lindero pasa por el Cerro de los Leones y las Majadas
hasta llegar al Cerro de la Doncella; sigue el lindero con dirección
general al norte y llega a la cumbre del Cerro de Calchihuiteo,
de donde en línea recta, el lindero sigue por la cumbre
del Cerro del Muñeco que se tomó como punto de
partida (SAG: 1010-1011).
Artículo
Tercero: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público
procederá conforme la Ley a la indemnización correspondiente
de la expropiación de los terrenos, en la zona que fije
el artículo primero del presente decreto, si fuere necesario
(Ibid: 1011).
El
decreto por el que se estableció la Unidad Industrial
de Explotación Forestal de las Fábricas de Papel
de Loreto y Peña Pobre, mencionaba entre sus considerandos:
Que los bosques que forman parte de los Parques Nacionales Cumbres
del Ajusco y Lagunas de Zempoala, así como las inmediaciones
colindantes, a pesar de los esfuerzos realizados por el Servicio
Oficial Forestal, tienen condiciones de abandono que les son
altamente perjudiciales, ya que las explotaciones clandestinas
principalmente las realizadas por campesinos indigentes en la
elaboración de maderas labradas por hacha; los efectos
de los frecuentes incendios; el pastoreo no controlado y las
plagas y enfermedades de la vegetación original actualmente
pérdidas de volúmenes maderables superiores a
las cantidades de madera que normalmente requieren las Fábricas
de Papel de Loreto y Peña Pobre, S.A., para su normal
abastecimiento, estando indicado, por tanto, mediante el establecimiento
de eficientes servicios forestales de protección, atender
el suministro de materias primas a la industria de que se trata,
de los volúmenes correspondientes a las pérdidas
que se eviten, sin disminuir las existencias de los bosques,
y aún mejorándolas, como resultado de los trabajos
culturales que se hagan" (Ibid: 553-554).
Que
al ajustarse las áreas que en definitiva sigan teniendo
el carácter de parques nacionales, podrá dárseles
mejor atención; al contar con mejores servicios forestales,
de los que se deriven mejores condiciones para el acondicionamiento
de éstos, y con ello, que tales zonas cumplan mejor su
finalidad, al ofrecer mayores comodidades para las actividades
de esparcimiento y solaz de la población (Ibid: 556).
Decreto
Transitorios.
Segundo: Se modifican los linderos del Parque Nacional Lagunas
de Zempoala fijados por el decreto de 30 de septiembre de 1936,
publicado con fecha 27 de noviembre del mismo año, los
que quedarán en la forma siguiente: Partiendo del Cerro
de Chalchihuites con rumbo N 90°00´ E y una distancia de
5
000 metros hasta el paraje Xotlajio, de ese lugar con rumbo
S 1°00´ E y distancia de 4 450 metros hasta el paraje Las Escalerillas,
siguiendo con rumbo S 49°45´ W y distancia de 4 400 metros hasta
el Cerro de Cuautepec; se sigue con rumbo S 67°30´ W y distancia
de 4 100 metros hasta llegar al Cerro de la Leona, siguiendo
con rumbo N 16°15´ W y distancia de 2 450 metros hasta el Cerro
de Zempoala y de este punto hasta el Cerro de Chalchihuites
punto de partida, con rumbo N 21°70´ E distancia de 7 200 metros.
La superficie que comprende el parque nacional es de 4 790 hectáreas
de las cuales 3 965 corresponden al estado de México
y 825 al estado de Morelos (Alemán, 1947: 9).
Institución
que administra
SEMARNAP.
15
guardaparques, organizados en tres turnos de 24 horas de trabajo
por 48 de descanso. Existe un encargado provisional de la administración
del parque, el Médico Enrique Ríos, por los menos
hasta el 11 de julio de 1997.
Existe
el apoyo de cinco elementos de la policia montada del Gobierno
del Estado de México.
Infraestructura
y servicios oficiales
El
parque cuenta con casa administración y bodega, dormitorio
para trabajadores, existe una planta de luz e instalaciones
de tubería para conducción e agua. Se encuentra
próxima la terminación del centro de visitantes.
En las entradas principales se localizan casetas de información,
asimismo, hay tres áreas de estacionamiento, juegos infantiles,
baños públicos, letrinas y caminos de terracería
que comunican la carretera principal con las diferentes lagunas
(SARH, 1993: 5).
Concesiones
y servicios particulares
En
el parque se encuentran diversos grupos de vendedores con puestos
de quesadillas, venta de artesanías, papalotes y alquiler
de caballos; la gente encargada de los puestos de quesadillas
son del municipio de Huitzilac, mientras que la gente encargada
del alquiler de caballos es de Santa Martha. Los permisionarios
tienen un acuerdo con las autoridades de Huitzilac, el cual
consiste en que ellos pueden hacer uso del área, siempre
y cuando acudan cada lunes a realizar actividades de limpieza
al parque (ibid: 6).
Actividades
recreativas
Día
de campo, campamento, excursionismo, remo, observaciones de
paisajes y vida silvestre.
Problemática
Sobrepastoreo,
incendios, cacería, tala, extracción de tierra,
presión del visitante, contaminación del suelo
y agua por desechos sólidos.
Se
detectaron dos pequeñas áreas afectadas por insectos
descortezadores en su fase se establecimiento, dichos brotes
se consideran de alto riesgo por su virulencia (Sosa, 1996).
Aspectos
físicos
El
parque presenta un rango altitudinal que va de 2670 a 3686 metros
sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 201).
El
relieve actual y sus características geomorfológicas:
Por estar enclavado en el Sistema Volcánico Transversal,
el paisaje de Zempoala es producto de la actividad vulcanogénica
ocurrida durante los sistemas Terciario y Cuaternario de la
era Cenozoica.
Según
Fries (1960), fenómenos del Mioceno inferior prolongados
hasta el Plioceno temprano (12 millones de años), originaron
levantamientos sucesivos de rocas volcánicas andesíticas,
con un espesor estimado en 800 m. Esta estructura geológica
denominada Andesita Zempoala ocupa en el parque todo el extremo
occidental y un aislado sector hacia el sur.
A
partir del Plesistoceno tardío (600 mil años)
y hasta el reciente, nuevas erupciones volcánicas de
material basáltico invadieron el extremo oriental del
parque recubriendo la Andesita Zempoala.
La
antigua actividad volcanogénica define el actual relieve
montañoso, conformado por dos estructuras geomorfológicas
diferenciables. La primera estructura es un amplio talud de
suave declive y pequeñas irregularidades topográficas
que desde el límite norte baja hasta los extremos centro-oeste
y sur. En el norte alcanza su máxima altura en los Cerros
Huilote (3700 metros) y Chalchihuites (3400 metros), elevaciones
que decrecen a 3050 metros en las Mesas El Tabaquillo y la Gloria,
para finalmente a los 2850 encontrar su nivel de base en torno
a las zonas lacustres. La segunda estructura geomorfólogica,
menos extensa, es un importante macizo montañoso confinado
al extremo suroeste del parque, constituido por numerosas y
elevadas prominencias entre las que destacan los Cerros de Zempoala
(3700 metros), el Campanario (3 350 metros), la Leona (3350
metros), Ocuilán (3350 metros). Esta condición
orográfica determina que la estructura entre sus cotas
mínima de 2850 metros y máxima de 3700 metros
- horizontalmente distantes 700 metros- adquiera un vigoroso
desnivel superior a 850 m. con escarpes rocosos y vertientes
que descienden bruscamente hasta las zonas lacustres estableciendo
contacto con la anterior estructura.
La
acción simultánea del intemperismo y la erosión
ejercida sobre sustratos distintos en composición, origen
y antigüedad, ha plasmado en el relieve características
morfogenéticas claramente distinguibles.
La
Andesita Zempoala expresa un modelado muy disecado, cuyos rasgos
morfoestructurales son laderas denudatorias de volcanes antiguos
trabajados bajo dos situaciones, una involucra el material andesítico
de menor edad que aflora en el extremo medio superior occidental,
que comprende pendientes suaves entre 6 y 35°, siendo el rango
más común de 6 a 25°; la segunda modalidad, prolongada
al sur de la anterior, es el estrato más antiguo, cuyas
laderas reducidas y abruptas, inclinadas entre 25 y 35° son
interrumpidos por incisiones y ramificaciones dendríticas
de estrechos y escarpados valles montañosos disecados
por moderados procesos erosivos tanto fluviales como gravitacionales.
La
excavación hídrica asociada al arrastre de materiales
sólidos depositados en áreas de reposo sedimentario
han creado, reducidas planicies aluviales en zonas limítrofes
a varias depresiones lacustres, las que alineadas en sentido
norte-sur tienen como contrafuerte escarpes de flujos lávicos
y son embalses de escasa magnitud y profundidad que se mantienen
libres de grave azolvamiento, logrando almacenar casi todos
ellos -excepto la Laguna Quila- importantes volúmenes
acuíferos.
Los
volcanes de cima aguda (Zempoala y Huilote) y los parteaguas
poco erosionados, pese a su espectacular elevación constituyen
las geoformas menos representativas en el parque; empero, son
relictos que atestiguan el origen geológico de Zempoala
y la ulterior evolución morfogenética de su relieve.
Producto
de la actividad volcánica más reciente, el grupo
Chichináutzin lo representan derrames basálticos
provenientes del volcán Chalchihuites, inserto en el
límite medio septentrional, material que, salvo algunas
cimas de antiguos volcanes, sepultó a la andesita Zempoala
cubriendo todo el extremo occidente del parque.
El
grupo Chichináutzin comprende coladas mesiformes y flujos
lávicos irregulares, manteniendo todos casi inalteradas
sus originales características morfoestructurales.
El
Cerro de Chalchihuites es un típico cono volcánico
aún diferenciable y laderas con inclinación homogénea
entre 25 y 35°, carentes de auténticos valles fluviales
erosivos. Sin embargo, las geomorfas basálticas mejor
representadas en el parque son las Mesas La Gloria y El Tabaquillo,
originadas por fluidos del volcán antes señalado
y otros aparatos contiguos. Estas derrames lávicos son
largos y estrechos, de grosor variable entre 5 y 10 m, pendientes
inferiores a 6° y con frentes escarpados superiores a 35° en
algunos sitios, que cruzan el parque y descienden hasta el valle
de Cuernavaca.
En
contraste, la geoforma de flujos lávicos irregulares
que recubre el extremo occidental, es un talud ondulado de suave
pendiente menor a 15°, interrumpido por aislados promontorios
cerriles y hondonadas poco profundas (Melo-Gallegos, 1988: 80-82).
Condiciones
climáticas y su manifestación local: El clima
como ninguna otra condición ambiental, influye directamente
sobre las actividades del ser humano, al condicionar su realización,
entre las cuales la recreación al aire libre está
inmersa, y al mismo tiempo supeditarlas al conocimiento climático
local del parque. Según modificaciones de García
(1973) al Sistema Climático de Köepen, y conforme
al análisis estadístico en interpretación
de resultados, el tipo climático que impera en el parque
y su entorno es C(w2)(w)(b)i'g, clave traducida como templado,
al registrar temperaturas medias anuales de 8.7 a 11.3 °C en
el mes más frío y superiores a 13.2°C durante
el mes más cálido. Su régimen de lluvias
veraniegas impone 40 veces mayor volumen en el mes más
húmedo de la mitad caliente del año, respecto
al mes más seco; durante el invierno la lluvia cae entre
2.8 y 3.3% respecto a la total anual. Asimismo, registra un
verano fresco y prolongado con temperatura media del mes más
cálido entre 13.2 y 16.6°C, manteniendo una oscilación
térmica superior a los 5°C y marcha anual de temperatura
tipo ganges, en la que el mes más caluroso del año
presenta valores de 13.2 a 16.2°C, lo que ocurre antes de junio.
La
variación que sufren los elementos del clima en el transcurso
del año demuestra que aun cuando la temperatura media
anual oscila entre 12 y 14°C, tal condición está
subordinada más al factor altimétrico que a la
influencia del régimen estacional; lo que durante el
año impone un patrón isotérmico con valores
máximos y mínimos casi uniformes; en el primer
caso con temperaturas entre 18 y 23°C, mientras que en el segundo
caso son inferiores a 8°C y sólo durante el invierno
la temperatura desciende bajo 0°C. En esta época invernal
al ambiente gélido se asocian heladas nocturnas y matutinas
en número aproximado de 100 días. Lo anterior
contrasta con el nulo registro de nevadas, aunque es eventual
la existencia del fenómeno.
A
diferencia del régimen térmico, el pluvial presenta
dos períodos definidos, concentrándose la temperatura
húmeda en los seis meses intermedios del año,
y la seca en los tres meses iniciales y los tres finales del
año.
Las
primeras lluvias, con volúmenes entre 75 y 110 milímetros,
ocurren en mayo y alcanzan su máximo hasta agosto, mes
en que se concentra la mayor lámina pluvial (210 a 378
milímetros), para después, en octubre, descender
hasta 66 milímetros, finalizando así la época
lluviosa para dar inicio a la seca.
El
parque recibe una lámina pluviométrica anual de
1 224.8 milímmetros. Sin embargo, según datos
de la estación Huitzilac más próxima al
parque, se estima que la lluvia anual supera la cantidad mencionada,
que es aproximadamente de 1 688.6 milímetros.
La
altitud y relieve accidentado operan como barrera orográfica
que obstruye y frena el flujo de masas de aire frío-húmedo
impulsadas por vientos dominantes del noreste, ocasionando nubosidad
durante más de 100 días al año que se acentúa
desde junio hasta septiembre, con 10 hasta 20 días nublados
por mes, mientras que en el resto del año predominan
cielos despejados. Las precipitaciones son de tipo convectivo,
es decir, aguaceros y chubascos torrenciales. Durante el invierno
la acción vespertina y nocturna del viento frío
que desciende por cañadas y laderas, se estaciona en
sectores bajos y así genera nieblas matutinas que se
disipan conforme la insolación caldea el terreno.
Como
complemento de los principales fenómenos meteorológicos
existentes a nivel regional es la representación cartográfica
que subdivide el territorio del parque en unidades ambientales,
cuya caracterización mesoclimática in-situ define
su grado para el confort y desarrollo de actividades humanas.
Al efecto, se determinan las siguientes unidades: fresca-subhúmeda,
semifría-subhúmeda, fría-húmeda
y muy fría-subhúmeda.
La
unidad fresca-subhúmeda es la más extensa y ocupa
una franja altitudinal entre 2850 y 3200 metros, cuyo desnivel
de 200 incluye vertientes medias y bajas, así como la
mayor superficie de talud lávico. Bajo estas condiciones
de altura moderada, la temperatura media anual fluctúa
de 9 y 11°C, y la lluvia llega hasta 1200 mm al año.
Al igual que la unidad anterior también reúne
atributos para el confort.
La
unidad fría-húmeda incluye cabeceras hidrográficas
entre las cotas 3200 y 3550 metros, altitud sujeta a promedio
térmico-anual entre 7 y 9°C y lluvia de 1200 y 1400 milímetrosm
anuales. Estas son condiciones climáticas que manifiestan
un ambiente poco confortable.
La
unidad muy fría- húmeda se restringe al piso superior,
a 3500 metros, en las cimas volcánicas de los cerros
de Zempoala y Huilote, donde reinan temperaturas inferiores
a 7°C, mientras que la precipitación alcanza 1400 mm.
Ambos factores, temperatura y lluvia, determinan un clima extremoso
y desde luego no confortable (Melo-Gallegos: 82-83).
Caracterización
edafológica del parque: El intemperismo ha generado una
contrastante evolución pedogenética que, de acuerdo
con la clasificación de suelos FAO-UNESCO modificada
por DETENAL, SPP, 1979, comprende las unidades de los Andosoles
y litosoles. Los Andosoles son invariablemente producto de rocas
andesíticas terciarias y material basáltico cuaternario;
ocupa en el áreas más del 75%, porcentaje integrado
por Andosol mólico (38.5%) que básicamente (Ibid:
83) se desarrollan en el talud lávico y estructuras cerriles,
y el Andosol húmico (37.2%) predominando sobre material
andesítico y en menor escala de basaltos cuaternarios.
La
segunda unidad integrada por Litosol describe un Litosol que
cubre 23.5% de superficie, y se localiza en vertientes muy escarpadas
del volcán Zempoala así como algunos frentes lávicos
y taludes basálticos. Este suelo, subordinado a pendientes
vigorosas que agudizan la intensidad erosiva, ostenta incipiente
desarrollo, tiene una profundidad máxima de 10 cm hasta
la roca madre (Ibid: 83-84).
Condiciones
hidrológicas y su dinámica fluvial: Este aspecto
tiene un significado no sólo porque da nombre al parque
-Laguna de Zempoala- sino también porque esta reserva
se localiza muy próxima a la intersección de tres
importantes sistemas hidrográficos que son: la cuenca
del río Lerma, al occidente; la cuenca de México,
al noreste; y al sur, la cuenca del río Balsas, sistema
al cual pertenece el parque, que ocupa las vertientes altas
de la serranía Ocuilán-Zempoala, así como
las estribaciones del Ajusco; laderas que conjuntamente bajan
hasta el valle de Cuernavaca formando el vértice suroeste
de la cuenca del río Amacuzac, a su vez afluente tributario
del río Balsas.
En
el parque, la red hidrográfica está controlada
por la estructura geológica, el sustrato litológico
y las condiciones del relieve, que en conjunto han determinado
los patrones de drenaje endorreico, exorreico y arreico.
El
drenaje endorreico se verifica sobre la estructura geológica
terciaria andésica, cuyas laderas inferiores fueron recubiertas
por derrames lávicos cuaternarios; material que al obturar
casi todas las vertientes superiores interrumpió la antigua
dinámica fluvial originando pequeñas y numerosas
cuencas cerradas. A nivel regional, el sistema endorreico comprende
3054 hectáreas, de las cuales 2 180 corresponden al parque
-47% de su territorio- y se (Ibid: 84) distribuyen en dos zonas:
una gran magnitud que barca 2036 hectáreas del sector
montañoso y otra reducida (144 hectáreas) por
derrames lávicos.
El
patrón de drenaje fluvial afecta 2182 hectáreas
(47% respecto al parque), representándose sobre los derrames
lávicos cuyo relieve ondulado y el agrietamiento litológico
conforman un terreno altamente permeable que favorece la infiltración
en demérito del escurrimiento superficial que se reduce
a cauces incipientes, no intercomunicados, de escasa longitud
y que pierden su curso insumiéndose en el subsuelo. frente
a la carencia de redes fluviales, esta zona capta grandes volúmenes
acuíferos que directamente auspician la recarga de mantos
subterráneos.
El
último sistema fluvial, de carácter exorréico,
es el menos significativo, ocupa 305 hectáreas del parque,
correspondientes al declive sur de los Cerros El Campanario
y El Caballete, integrantes de una cabecera de otra subcuenca
inferior cuyo drenaje vierte sus aguas al río Amacuzac,
afluente del Balsas (Melo: 84-85).
La
Laguna de Zempoala, al pie del Cerro Zempoala es la mayor de
todas, la alimenta un arroyo que desciende por el sureste del
cerro y lleva agua durante todo el año (SAG, 1975: 17-18).
Laguna Compila, su significado en náhuatl es "Laguna
de la Corona" o "Laguna Diademada", es un vaso pequeño
alimentado por la Laguna Zempoala (Ibid: 18).
Laguna
Tonatihua "Espejo del Sol", al pie de los Cerros Ocuilán
y Alumbres, la alimenta un pequeño arroyo que desciende
al oeste del Cerro Ocuilán, durante todo el año.
Laguna
Prieta, en el sitio se reduce su volumen.
La
Laguna Seca en la actualidad nunca se llena (Sosa, en 1935 anotaba
que dicha laguna se llenaba en la época de lluvias).
Laguna Hueyapan, escondida en la espesura del bosque, provee
mediante un acueducto, el agua al poblado de Huitzilac.
La
Joya de Atexcapa en época de lluvia acumula alguna cantidad
de agua. Existen otras joyas, todas ellas secas (Melo).
El
Lago de Zempoala presenta problemas de filtración de
agua en los meses de estiaje (Bonilla y Novelo, 1995: 31).
El
Lago Compila tiene problemas de filtración de agua. El
Lago de Tonatihua también presenta problemas de filtración
de agua en los meses de estiaje (Ibid: 36).
El
Lago de Acomantla presenta características muy particulares
debido a que está constituido por áreas pantanosas
y sólo en la época de lluvias llega a tener una
lámina de agua de 30 centímetros en la parte sur;
se seca en la de estiaje (Ibid: 40). El Lago de Acoyotongo presenta
condiciones de inundación en la época de lluvias,
pero en la de estiaje reduce mucho su volumen (Ibid: 42).
El
Lago de Quila tiene exclusivamente áreas pantanosas y
sólo en la época de lluvias presenta agua en los
arroyos, pero no aumenta su volumen (Ibid: 50).
El
Lago de Hueyapan se encuentra totalmente seco y sólo
en la época de lluvias llega a tener una lámina
de agua no mayor a los 40 centímetros de profundidad
(Ibid: 52).
La
Joya de Atezcapan es un pequeño ojo de agua, con agua
durante todo el año (Ibid: 54).
Aspectos
biológicos
Formaciones
vegetales: la vegetación del parque es un típico
ecosistema forestal templado frío, integrado por bosque
de coníferas y en menor grado latifoliadas que conforman
un denso y exuberante estrato arbóreo.
En
tales condiciones de equilibrio, el bosque exhibe un dosel homogéneo,
y su eficiente cobertura foliar estimada entre 70 y 100%, atenúa
el impacto fluvial, reduciendo la acción nociva de agentes
erosivos, por lo que prácticamente no existen daños
severos en el terreno, siendo mínimo el arrastre y pérdida
de suelo.
El
90 % del área (4210 hectáreas) está cubierta
por coníferas de Pinus y Abies y, en menor proporción,
latifoliadas. En cambio, sólo 9% corresponde a vegetación
arbustiva y herbácea, mientras que el 1% restante son
cuerpos lacustres.
El
género Pinus ostenta mayor cubrimiento superficial
(47%), constituye un bosque asociado a (Ibid: 85) Abies y Quercus y sólo en el 10.9% de la superficie
forma manchones puros y disgregados. En contraste, el género Abies, distribuido en el 43% del área, en alto
porcentaje (24.5%) integra amplios núcleos homogéneos
y únicamente se asocia con pinos y encinos en el 18.5%
del territorio.
Desde
los cuerpos lacustres y hasta las cimas más elevadas
sobresale la comunidad de Abies religiosa, que recubre
las vertientes, alcanzando máximo desarrollo en cañadas
húmedas y poco insoladas. En cambio, el bosque de pináceas,
básicamente mixto e integrado por la codominancia de P. leiophylla, P. montezumae, P. ayacahuite y P. hartwegii, a los que se agregan Abies sp.
y en menor grado Quercus barbinervis y Alnus jornullensis,
establece ecotono con la comunidad de Abies religiosa y adquiere pleno desarrollo sobre el talud lávico, en
alturas de 2850 a 3100 m; el efecto de la insolación
en este talud lávico y la gran permeabilidad del terreno
imponen difíciles condiciones de humedad a diferencia
de la zona restante.
La
vegetación arbustiva formada por matorrales inermes (sin
espinas ocupa sólo 5.5% (260.5 hectáreas) del
parque, diseminándose en pequeños manchones que
recubren escarpes rocosos y algunas zonas de alteración
inducida.
La
vegetación herbácea representada por gramíneas
(pastizales) significa 3.5% (162 hectárea) del parque
y prolifera en llanos circundantes a los embalses acuíferos
(Melo-Gallegos: 85-86).
La
vegetación acuática del parque está representada
principalmente por las hidrófitas enraizadas emergentes,
siendo los elementos dominantes Thypa latifolia, Scirpus
californicus, Juncus arcticus, Eleocharis densa, Polygonum amphibium, P. mexicanum, y P. punctatum que forman áreas relativamente grandes en los lagos,
particularmente en lugares someros y pantanosos (Bonilla y Novelo,
1995: 29).
Otras
especies que por su abundancia y cobertura son importantes dentro
de las hidrófitas emergentes son Rorippa nasturtium-aquaticum, Eriocaulon ehrenbergianum, E. microcephalum, Hydrocotyle
ranunculoides, Lilaea scilloides, Bernula erecta, Cardamine flaccida, Arenaria paludicola, A.
bourgaei, Rannunculus hydrocharoides, Mimulus
glabratus y Veronica americana. que forman manchones
aislados o se asocian con los elementos dominantes (Ibid).
En
orden de importancia, las hidrófitas enraizadas sumergidas
están constituidas por Egeria densa, Potamogeton
illinoensis, P. crispus, que crecen en áreas
profundas de los lagos, mientras que Potamogeton pusillus, Myriophyllum aquaticum y M. heterophyllum se desarrollan
en áreas muy someras y protegidas; Isoetes mexicana se encuentra en áreas pantanosas del margen de los lagos
(ibid: 29-30).
Por
último, las hidrófitas libremente flotadoras se
encuentran escasamente representadas; su distribución
es heterogénea, siendo la especie más abundante Lemna aequinoctialis, mientras que Lemna gibba y Azolla mexicana crecen particularmente en áreas
someras de los márgenes de los lagos y arroyos, protegidas
del oleaje y del viento por otras hidrófitas (Ibid: 30).
El
parque presenta una flora acuática vascular rica, representada
por 27 familias, 45 géneros, 66 especies, ocho variedades
y una subespecie, tanto de helechos y plantas afines como de
angiospermas acuáticas, constituidas exclusivamente por
elementos herbáceos. Los grupos mejor representados son
las dicotiledoneas, con 13 familias, 25 géneros, 33 especies,
cuatro variedades y una subespecie, siguiéndole las monocotiledóneas,
con 11 familias, 17 géneros, 30 especies y tres variedades,
y por último los helechos y plantas afines, con tres
familias, tres géneros, tres especies y una variedad
(Bonilla y Novelo: 56).
La
flora acuática de cada uno de los lagos está constituida,
en orden de importancia, por el Lago de Zempoala con 54 especies,
el Lago de Quila con 42 especies, el Lago de Tonatiahua con
36 especies, la Joya de Atezcapan con 19 especies, el Lago de
Acomantla con 18 especies, el Lago Acoyotongo con 16 especies,
el Lago de Huyapan con 14 especies y, por último, el
Lago de Compila con nueve especies.
Las
familias mejor representadas son Cyperaceae, con 11 especies,
Scrophulariaceae con cinco especies, Poaceae, Apiaceae y Polygonaceae
con cuatro especies, Potamogetonaceae, Asteraceae, Brassicaceae,
Caryophyllaceae y Ranunculaceae con tres especies; el resto
de las familias están constituidas por una o dos especies
(Ibid: 57).
De
las 66 especies reconocidas en los lagos, 30 son consideradas
acuáticas, 26 subacuáticas y 10 tolerantes. Las
hidrófitas enraizadas emergentes representan la forma
de vida más sobresaliente de la flora, con 45 especies,
seguidas por las hidrófitas enraizadas sumergidas, con
ocho especies y por último, en menor proporción,
por las formas libremente flotadoras con tres especies.
Las
especies de plantas acuáticas ampliamente distribuidas
en el parque son Mimmulus glabratus y Polygonum punctatum,
que se encuentran en ocho cuerpos de agua; Lemna aequinoctialis, Lilaeopsis shcaffneriana y Rorippa nasturtium aquaticum,
en seis; las especies que habitan en un solo cuerpo de agua
son Centunculus minimus, Drymaria villosa, Eleocharis
filiculmis, Gratiola oresbia, Ludwigia palustris, Myriophyllum heterophyllum, Potamogeton crispus y Tilaea aquatica (Ibid: 58).
De
las 66 especies registradas en el parque, 12 son exclusivas
a uno u otro lago, destacando el Lago de Zempoala por presentar
el mayor número (4): Eleocharis dombeyana, Limosella
aquatica, Ludwigia palustris y Penisetum clandestinum;
en orden de importancia le siguen el Lago de Tonatihua con tres
especies (Myriophyllum heterophyllum, Potamogeton
crispus y Tillaea aquatica); los Lagos Acoyotongo
y Quila con dos especies (Drymaria villosa y Eleocharis filiculmis)
en el primero y Elocharis montevidensis y Gratiola
oresbia en el segundo). Por último, el Lago Compila,
presenta una especie (Poa annua).
De
las especies encontradas en los lagos, como nuevos registros
para el parque están Arenaria paludicola, Azolla
mexicana, Carex hermannii, C. lurida, Centuculus
minimus, Drymaria villosa, Egeria densa, Eleocharis
filiculmis, Eriocalon microcephalum, Gratiola
oresbia, Lemna acilloides, Lilaea scilloides, Limosella aquatica, Penisetum clandestinum, Polygonum
hydropiperoides, Potamogeton crispus, Ranunculus
trichophyllus, Roripa mexicana, Spiranthes graminea y Utricularia livida. En el caso de Isoetes mexicana,
únicamente se había registrado el género
para los lagos, pero en este estudio se identificó la
especie (Bonilla y Novelo: 60).
Plantas
útiles del Parque Nacional Lagunas de Zempoala. Medicinales:
cola de caballo o carricillo Equisetum hyemale, mirto Lobelia cardinalis, Mimulus glabartus; ornamentales:
elodea Egeria densa, Myriophyllum aquaticum; alimenticia:
berro Roripa nastrutium aquaticum.
En
contraste con las plantas terrestres, las plantas acuáticas
no son permanentes en su hábitat. Una especie puede ser
abundante en un año y desaparecer en otro debido a la
fluctuación del nivel del agua, a la destrucción
artificial, a la contaminación y a la modificación
de la superficie del suelo (Ibid: 137).
El
parque sufre un fuerte impacto ambiental; el deterioro de las
comunidades acuáticas resulta principalmente del bombeo
de agua para consumo de las poblaciones aledañas como
Hutzilac y Tres Marías en el estado de Morelos y Santa
Marta en el de México.
En
el Lago de Hueyapan se estableció una estación
de bombeo que surtía de agua al poblado de Huitzilac,
y en la actualidad el lago está transformando en una
pradera.
Del
Lago Acoyotongo el agua fue bombeada durante muchos años
y ahora el nivel máximo del agua es de 1.5 metros.
En
el lago de Quila existen actualmente dos bombas que suministran
de agua a los poblados antes mencionados, extrayéndose
aproximadamente 12 lt/seg de agua fuera de Quila en el transcurso
del día, durante la noche se bombean 15 lt/seg; en la
estación seca es la única época en la que
no se extrae agua. Por último, del lago de Zempoala,
corre un acueducto que suministra de agua al poblado de Tres
Marías.
Importantes
en el parque son también los efectos directos del pastoreo
por chivos, borregos, vacas y caballos, particularmente en las
áreas pantanosas de los Lagos de Zempoala, Tonatihua,
Quila, Hueyapan y la Joya de Atezcapan. En los últimos
tres lagos, durante la época de estiaje, se prende fuego
al estrato herbáceo para suministrar al ganado brotes
o renuevos de pastos, esto afecta el desarrollo de nuevos individuos
de plantas acuáticas y subacuáticas, que en un
momento dado tenderán a desaparecer. La perturbación
humana altera dramáticamente las comunidades de plantas
autóctonas o nativas, fundamentalmente para el establecimiento
y dispersión de especies exóticas y la acidificación
del agua con pocos nutrimentos, tal y como sucede en los Lagos
Zempoala y Tonatiahua con la introducción de Egeria
densa y Potamogeton crispus, aunado a las condiciones
ambientales presentes en los lagos (Ibid: 138).
Fauna
silvestre: Según Ramírez (1969), el parque y su
entorno fue hábitat y nicho ecológico de rica
y variada fauna autóctona eminentemente neártica,
habiendo estado constituida, entre otros especímenes,
por venado cola blanca, puma, tlacuache, musaraña, zorra
gris, armadillo, zacatuche, conejo, ardilla arborícola,
tuza, rata de campo, zorrillo, lince, así como numerosas
aves y reptiles. Sin embargo, por razones de lucro, cacería
furtiva y alimentación, hoy día la población
faunística se encuentra muy disminuida y en precarias
condiciones de subsistencia debido al constante acoso humano,
habiendo desaparecido un gran porcentaje de aves, así
mismo mamíferos superiores tales como el puma, lince,
zorra y venado cola blanca.
Reithrodontomys
chrysopsis seclusus. Registro marginal: 1/2 milla SE Huitzilac
(Davis y Russell, 1954: 74).
Peromyscus
maniculatus fulvus Osgood. Amer. Fauna, 28: 86. Registro
marginal: Zempoala, 3 200 metros.
Peromyscus
maniculatus labecula Elliot. Registro marginal: 1/2 milla
SE Huitzilac, 2 millas W Huitzilac (Davis y Russell, 1954: 75).
Peromyscus
cecilii Thomas. Registro marginal. Huitzilac.
Peromyscus
difficilis felipensis Merriam. Registro marginal: Lago de
Zempoala, 9 400 pies.
Zigmodon
alticola amoles Bailey. Registro marginal: 2 millas W Huitzilac
(Davis y Russell, 1954:76).
Neotomodon
alstoni alstoni Merriam. Huitzilac (Merriam. 1898: 128).
(FVM,
con base en Hall y Kelson)
Aspectos
culturales
La
palabra Zempoala de origen náhuatl significa "Veinte
o Muchas Lagunas".
Propuestas
Continuar
con la categoría de parque nacional. Realizar un levantamiento
topográfico de acuerdo al decreto modificado.
Comentarios
Los
terrenos siguen en posesión de sus respectivos dueños,
debido a que no ha sido pagada la indemnización que marca
la Ley para su expropiación.
El
parque ha visto desaparecer una gran extensión de los
lagos y se les ha alterado irreversiblemente para ceder espacio
al pastoreo, o bien, para la extracción de agua que ha
beneficiado a las comunidades cercanas al parque, es decir,
favoreciendo a unos cuantos individuos.
Los
lagos del parque han sido objeto de un uso extensivo, dando
como resultado pérdidas irreparables de grandes proporciones;
consecuentemente la flora ha visto mermadas sus poblaciones
y en muchos de los casos se ha roto su equilibrio natural, provocando
extinciones locales en algunos de ellos, como es el caso concreto
de los lagos de Zempoala y Tonatiahua en los que, con el paso
del tiempo, las especies acuáticas nativas han disminuido
sus poblaciones debido al crecimiento desmedido de especies
introducidas como Egeria densa y Potageton crispus,
originarias de Sudamérica y Europa, respectivamente;
esto aunado a la extracción del agua y al pastoreo.
El
Parque Nacional Lagunas de Zempoala es un área que posee
características naturales únicas incluyendo la
flora y la vegetación acuática que constituyen
un patrimonio nacional, con alto valor a nivel local, nacional
e internacional.
La
amenaza del hombre, que se cierne sobre estos recursos naturales,
está ocasionando la destrucción de la capacidad
de regeneración de las poblaciones del parque, la cual
ha alcanzado niveles alarmantes. El desarrollo económico
y social tendrá que moderarse de alguna manera, protegerlos,
conservarlos y manejarlos asegurará una mejor calidad
de medio ambiente y por ende, la vida del hombre en el futuro
(Bonilla y Novello, 1995: 139).
Es
importante orientar las actividades necesarias para mejorar
el manejo de los recursos naturales en el parque, en donde se
deben formular políticas con objetivos adecuados para
la buena administración, asegurando que se preparen y
ejecuten programas y planes de manejo. También se deben
de brindar los recursos humanos y materiales suficientes para
poner en práctica las actividades de manejo de esta área
y llevar a cabo actividades educativas, formales e informales,
y de investigación (Ibid: 139-140).
Bibliografía
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