Capítulo
décimo segundo
RESUMEN
Y CONCLUSIONES
El
Reporte del Estado Ambiental y de los Recursos Naturales de
la Frontera Norte de México es testimonio fiel de la
preocupación e importancia que la Secretaría de
Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), el Instituto
Nacional de Ecología (INE) y los Gobiernos de los Estados
Fronterizos, le dan al estado del ambiente y de los recursos
naturales en dicha región.
Conclusiones
generales
La
franja fronteriza norte de México se encuentra integrada
por 79 municipios, 38 de los cuales limitan con los Estados
Unidos de América (EUA). Para propósitos de este
documento los municipios fueron clasificados en cuatro categorías:
a) Prioridad uno: 14 municipios en donde se encuentran localizadas
las 14 ciudades hermanas del Programa Frontera XXI. b) Prioridad
dos: 24 municipios limítrofes con los EUA. c) Prioridad
tres: dos municipios que tienen proyectos certificados (o próximos
a ser certificados) por la COCEF. y d) Prioridad cuatro: 39
municipios que no son limítrofes con los EUA y que se
encuentran comprendidos dentro de la franja de los 100 kilómetros
convenida a través del Convenio de La Paz.
La
franja fronteriza con los EUA no difiere en términos
generales de la del resto del país. Ésta refleja,
de manera general, las mismas condiciones de vida y de desarrollo
en que se encuentra el resto de nuestro país. En ella,
al igual que en otras regiones de México, se encuentran
grandes concentraciones de población (tres centros urbanos
concentran más del 40% del total de la población
de la región estudiada), una gran dispersión de
la misma (el 8% de la población total de la franja fronteriza
reside en 15,127 localidades), existen carencias importantes
en lo que respecta a la infraestructura urbana, educativa y
de salud. La población tiene, en general, un bajo nivel
de escolaridad, la mayor parte de la infraestructura de salud,
se ubica en los grandes centros urbanos fronterizos, existe
un sector importante de la población que no tiene acceso
al agua potable, drenaje y vivienda. Un poco más del
60% de la población empleada en el sector formal tiene
ingresos mensuales inferiores a los tres salarios mínimos,
situación que los coloca, por nivel de ingresos, por
abajo de la línea de pobreza. Además, más
del 40% de la población total vive en condiciones de
marginación social.
La
diferencia entre los centros urbanos fronterizos y la mayoría
de las ciudades del resto del país es su dinámica
demográfica, nivel de crecimiento y desarrollo económico
promovido, fundamentalmente, por el establecimiento de la industria
maquiladora de exportación. En cierta forma, dichas ciudades,
sobre todo las que colindan con los EUA, se han convertido en
polos de atracción de la población (válvulas
de escape para muchos mexicanos que llegan a ellas), la cual
es atraída, en busca de oportunidades de empleo e intentando
mejorar sus niveles de bienestar e ingresos.
La
presión migratoria que se ha ejercido sobre estas ciudades
en los últimos 10 años, ha sido tal, que ya rebasó
la capacidad de las mismas para sostener a su población
en lo que se refiere a educación, salud, vivienda, infraestructura
y servicios públicos. Como consecuencia, se han generado
grandes carencias, las cuales se han manifestado a través
de una exacerbación de los problemas sociales y ambientales,
afectando la calidad de vida y los niveles de bienestar de la
población. Al respecto, debe destacarse que un factor
que contribuye a incrementar dichos problemas, es la falta de
arraigo y de identidad de un sector importante de la población
que migra hacia los centros urbanos fronterizos, con la idea
de que su estancia en dichas ciudades es sólo temporal
y que algún día regresarán a su lugar de
origen. Esta actitud representa un obstáculo para que
esta población contribuya, de manera decidida, al cuidado
y a la solución de los problemas de las ciudades que
les provee con casa y sustento. Con esta perspectiva, una acción
fundamental será el trabajo intenso para promover el
arraigo y el sentido de identidad de los habitantes de la franja
fronteriza, con la región que los acoge.
Este
reporte muestra la importancia de investigar no sólo
sobre la interrelación que existe entre las causas y
los efectos ambientales, sino sobre la interacción con
los aspectos demográficos, sociales, educativos, económicos
y de salud, por lo que se tiene la certeza de que se convertirá
un instrumento de apoyo que podrá facilitar y promover
la integración de las medidas de conservación
del medio ambiente con las políticas de desarrollo económico
y social de los municipios de la frontera norte de México.
Conclusiones
específicas
Las
conclusiones y recomendaciones específicas de este reporte
serán presentadas por apartados, de acuerdo con el orden
seguido en el documento.
Información
Aún y cuando este reporte presenta la información
municipal más actualizada posible, es importante destacar
que en los temas ambientales relativos al aire, agua, suelo,
desechos sólidos municipales y desechos peligrosos, existen
grandes lagunas de información en la mayoría de
los municipios que ocupan la franja fronteriza.
Debido a tales carencias, en varios apartados de este reporte
se limita a presentar la información disponible a nivel
estatal. Por tal motivo, debe hacerse la consideración
de que dicha información no refleja, con excepción
del estado de Baja California, la realidad que viven los municipios
de la franja fronteriza. Por ejemplo la información del
estado de Nuevo León refleja, de manera predominante,
la información del área metropolitana de Monterrey,
en la del estado de Sonora, tiene un peso importante la información
de los municipios de Hermosillo y Obregón, así
como en la del estado de Coahuila, los municipios de Saltillo,
Torreón y Monclova. En una circunstancia similar se encuentran
los estados de Chihuahua y Tamaulipas. Es conveniente recordar
que la población de los municipios fronterizos de estos
estados representaba en 1995, menos de la mitad de su población
actual.
A través de este reporte se muestra que los municipios
con mayor grado de desarrollo y recursos, han podido generar
una mayor capacidad para la obtención, compilación,
uso y difusión de la información ambiental. Por
otra parte, es notorio además, que existen diferencias
respecto a la accesibilidad a la información, así
como a la forma de registro y al registro mismo de la información.
Estas circunstancias explican, en su conjunto, los vacíos
de información y las diferencias de las cifras municipales
comparadas con las cifras que manejan diversas dependencias
estatales y federales.
Este trabajo representa un primer esfuerzo por generar y recopilar
toda la información disponible de las localidades que
conforman la franja fronteriza y como consecuencia, pretende
convertirse en un instrumento que estimule un mayor trabajo
de investigación, registro y compilación que genere,
en el futuro próximo, la información suficiente
que cubra los grandes vacíos que existen de manera específica
con respecto de la información ambiental.
Se resalta que la demanda de más y mejor información
sobre el medio ambiente, es indispensable para facilitar el
entendimiento de las condiciones que imperan en los municipios
y en la región, y de como éstas inciden en la
disponibilidad y calidad de los recursos naturales y los ecosistemas.
También este reporte debe constituirse en una herramienta
de información que promueva la actuación responsable
de los sectores público, privado y social sobre los impactos
y las tendencias de los problemas ambientales para que puedan
ser resueltos o atenuados.
Es de fundamental importancia que las autoridades estatales
y municipales promuevan el registro y la compilación
sistemática de la información municipal, así
como aquella relativa al medio ambiente, de tal forma que ésta
pueda apoyar los procesos de toma de decisiones, el establecimiento
y desarrollo de propuestas alternativas orientadas a reconocer
y solucionar los problemas que enfrentan, y que contribuyan
como consecuencia, al desarrollo sustentable tanto de sus respectivos
municipios, como de la región misma.
De esta forma, se recomienda promover la realización
de reuniones regionales municipales orientadas al desarrollo
y a la adopción de un sistema único de registro
de información municipal que facilite la compilación
sistemática de la información ambiental, para
que permita, además de su comparación, el desarrollo
de indicadores ambientales para la región de la frontera
norte que precisen el estado ambiental y de los recursos naturales
de la región, con el mayor detalle posible.
Áreas
Naturales Protegidas
Existen a lo largo de la frontera norte de México, múltiples
situaciones y retos que afrontar en temas relativos al medio
ambiente. En dicha región, existen ecosistemas fluviales,
marinos y humedales, desiertos, pastizales y varios tipos de
bosques.
Los municipios de la frontera norte cuentan con una superficie
total de áreas naturales protegidas equivalente a 2.326
millones de hectáreas, cifra que equivale al 18.8% de
la superficie total de las ANP del país.
Mientras que las ANP del país representan al 0.6% de
la superficie total del país, las ANP de la franja fronteriza
equivalen al 0.7% de su superficie total.
Con relación a la biodiversidad y las áreas naturales
protegidas en la franja fronteriza, existen 85 especies de plantas
y animales en peligro de extinción, así como 450
especies raras o endémicas y otras 700 especies migratorias
neotropicales.
Se destacan como especies notables, entre otras: la vaquita
marina (Phocoena sinus ), única especie de cetáceo
endémica de México, el pez cachorrito del desierto
( Cypridon macularis ) y la totoaba ( Cynoscion
macdonaldi ).
El Parque Nacional Constitución de 1857, es un refugio
natural para la flora y la fauna de la Sierra de Juárez
y de las aves migratorias (garzas y varias especies de patos).
Constituye además, el hábitat de especies y flora
catalogadas como endémicas, amenazadas o en peligro de
extinción como el Pinus monophylla , el Pinus
ponderosa , el puma, el venado bura, el borrego cimarrón,
el gato montés, el cacomixtle, el zopilote, el águila
dorada y el halcón de hombro rojo.
En la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta
del Río Colorado es posible encontrar especies raras,
amenazadas, en peligro de extinción y endémicas,
que utilizan hábitat como lugar de reproducción
o crianza. Entre estas se encuentran la vaquita marina, la totoaba,
el palmoteador de Yuma y el pez perrito del desierto. Estos
hábitat reúnen características únicas,
como lo son los remanentes del antiguo Delta del Río
Colorado, las ciénegas y los afloramientos de agua dulce
en la franja costera. Incluye zonas de invernación y
descanso de aves migratorias, y zonas marinas de alta producción
primaria, así como tipos de vegetación de gran
valor por su biodiversidad.
Entre los principales problemas que enfrenta esta reserva destacan
la disminución de la calidad del agua aportada por el
canal Welton Mohawk (proveniente de Yuma Arizona) lo que puede
poner en peligro de subsistencia la ciénega de Santa
Clara; el uso indiscriminado de agroquímicos que representan
un peligro potencial para la fauna del Alto Golfo de California;
la retención de las aguas del Río Colorado para
uso agrícola y humano que han alterado la vegetación
de los humedales que formaban parte del delta, lo que se pone
de manifiesto en los cambios en las aguas superficiales y el
manto acuífero; y el crecimiento excesivo de la población,
y el aumento de la afluencia turística no controlada.
La problemática económica y la pérdida
de los valores biológicos, derivados de la alteración
de los ecosistemas del Alto Golfo y Delta del Río Colorado,
han motivado diversos esfuerzos de dependencias oficiales y
centros de investigación, los cuales han obedecido a
necesidades específicas de determinadas pesquerías
y/o conservación de los valores biológicos de
la región.
El Pinacate y Gran Desierto de Altar, contiene flora y ecosistemas
propios de los desiertos que son muy frágiles y requieren
de gran cuidado y atención especializada. Entre los problemas
que enfrenta la reserva, en el corto plazo, se encuentra la
extracción de morusa y roca volcánica, cacería
ilegal y extracción ilícita de cactáceas.
A mediano plazo se darán problemas resultado del sobrepastoreo,
de la sobreexplotación del manto acuífero, extracción
de morusa y roca volcánica y como consecuencia de la
explotación excesiva de palo fierro ( Olneya tesota ), mezquite (Prosopis glandulosa ) y ocotillo
( Fouquieria splendes ).
Entre las principales amenazas del APFF Cañón
de Santa Elena se encuentran las que se derivan de las presiones
que ejercen los pobladores sobre los recursos naturales como
los pastizales (ganadería intensiva y el sobrepastoreo);
el desmonte para la apertura de nuevos campos de cultivo, con
pérdida de especies vegetales nativas; el aprovechamiento
minero, y la utilización de bancos de materiales para
obras y servicios.
Existe además, contrabando hormiga de especias vegetales
cactáceas en particular, así como fósiles
y artefactos arqueológicos de los antiguos habitantes
de la zona. Otra amenaza la constituye la actividad turística
sin control y/o sin regulación.
Entre las especies endémicas del APFF Cañón
de Santa Elena se encuentran el topo ( Scalopus montanus ), la ardilla ( Eutamias dorsalis carminis ) y
el venado cola blanca ( Odolocileus virginianus carminis ). Entre las especies relictas, está el puerco espín
( Erethizon dorzatum couesi ), la musaraña ( Sorex milleri ) y la ardilla ( Ammospermophyllus
interpres ). De los reptiles destacan dos tipos de culebras
( Natrix erythrogaster transversa y Coluber constrictor
stnegerianus ). Entre las especies en peligro de extinción,
están el oso negro ( Ursus americanus eremicus ),
el aguila real ( Aquila chrysactos ), el halcón
peregrino ( Falco peregrinus ) y el castor ( Castor
canadiensis ). De las especies que han tenido un incremento
creciente en sus poblaciones, se cuentan el venado bura ( Odocoileus
emionus ), el puma ( Felis concolor ), el guajolote
silvestre ( meleagris gallopavo intermedia ) y el tlacuache
( Didelphis marsupialis ).
Aunque en la actualidad la actividad minera no se encuentra
muy activa en la zona, el buen potencial que tiene el área
para la minería de metálicos y de no metálicos,
ante la falta de un buen control, podría en el futuro,
ocasionar graves daños al hábitat disponible para
la fauna silvestre. El aprovechamiento forestal de pilotes y
leña se encuentra a muy baja escala. En la zona existe
una reducción dramática de candelilla.
Debido a una falta de sistemas adecuados para el manejo del
ganado, así como las cargas de ganado, existen problemas
secundarios al sobrepastoreo. La cacería furtiva, aunque
a muy baja escala, ha mermado considerablemente las poblaciones
de venado bura. Existen reportes de avistamientos de berberisco.
En el corredor del Río Bravo hay evidencias de proliferación
de coypú, hecho que está desplazando al castor.
Además, algunas especies vegetales exóticas de
carrizo desplazan a las nativas.
Conforme crece la población en ambos lados de la frontera,
se incrementa la presión sobre los recursos naturales,
con la consecuente degradación del aire, el suelo y las
aguas. Por esta razón es imperativo difundir el conocimiento
acerca de la importancia y de la necesidad del manejo adecuado
para asegurar la sustentabilidad de los mismos.
Como parte de los programas de manejo de las ANP fronterizas,
se han definido acciones concretas con la finalidad de promover
la protección de los ecosistemas de las ANP. En dichas
acciones se involucran dependencias oficiales, así como
instituciones académicas y sociales interesadas en la
conservación de nuestro medio ambiente.
Características
demográficas
Las características demográficas y la evolución
de la población en la franja fronteriza, principalmente
en sus grandes áreas urbanas, son particularmente diferentes
al comportamiento demográfico que prevalece en el resto
del país.
La dinámica demográfica de los municipios fronterizos
limítrofes, se encuentra relacionada con el desarrollo
económico de la región, impulsado por el desarrollo
de la industria maquiladora de exportación y por su vecindad
con los EUA, generando un entorno que ha propiciado relaciones
e intercambios asimétricos de bienes y personas, originando
características que le confieren un carácter regional
muy particular.
La delimitación de la frontera, debe llevar al reconocimiento
de la diversidad y naturaleza compleja de los fenómenos
socioeconómicos y culturales, así como de la interacción
con los ecosistemas naturales fronterizos, los cuales rebasan
las fronteras geopolíticas establecidas y reconocidas
internacionalmente.
La población de los estados fronterizos aumentó
8.1 veces el tamaño que tenían en 1930, al crecer
de 2.05 millones en 1930 a 16.7 millones de habitantes en 1998.
Mientras que los municipios de la franja fronteriza crecieron
de 1980 a 1995 en un 57.1%, los estados de la frontera norte
crecieron un 42.6% y el país, en el mismo período,
creció un 36.4%, 14.5 y 20.7 puntos porcentuales menos,
respectivamente, que los municipios de la franja fronteriza.
Sin embargo, se debe notar que solo 20 de los 79 municipios,
el 25.3% de ellos, tuvieron en dicho período, tasas de
crecimiento que rebasaron la media de crecimiento nacional,
hecho que indica que el "peso" del crecimiento de
los municipios fronterizos, en el período referencia,
recayó de manera fundamental en estos.
Cabe resaltar también, que el 75% (15 de 20) de los municipios
fronterizos que rebasaron la media de crecimiento nacional son
limítrofes con los EUA. En cifras absolutas, estos 15
municipios limítrofes son responsables del 83.3% del
total de crecimiento población de la franja fronteriza
durante el período comprendido entre 1980 y 1995.
Todos los municipios de la prioridad uno, con excepción
de Naco, Sonora y Ojinaga, Chihuahua (expulsores), son polos
de atracción de población.
El 72.2% de los municipios fronterizos (57 de 79) tuvieron tasas
de crecimiento promedio anual, menores al promedio nacional
(2.42%) durante el período comprendido entre 1980 y 1995.
De hecho, 25 de ellos, tuvieron en el mismo período,
tasas de crecimiento de población negativas, es decir,
fueron municipios que expulsaron población.
Pese a que han estado afectados por el impacto de corrientes
migratorias importantes, los municipios de Tijuana, Baja California
y Juárez en Chihuahua, tuvieron tasas de crecimiento
natural por debajo del 2%, hecho que indica que su principal
crecimiento de población se da a expensas del movimiento
social.
Con excepción de nueve, el resto de los municipios fronterizos
redujeron su población rural de 1980 a 1995 en más
de un 40%. Este hecho hace que las tasa de urbanización
de los municipios fronterizos sea del 90.8%, 17.3 puntos porcentuales
por arriba del promedio nacional registrado en 1995 (73.5%).
El 67.3% del total de la población indígena de
los municipios de la franja fronteriza se ubican en sólo
tres municipios: Ensenada, Tijuana, en Baja California, y Juárez,
Chihuahua, localidades que se caracterizan por tener una gran
actividad turística y comercial.
Educación
Los estados de la frontera norte se caracterizan del resto del
país, por un mayor nivel educativo. En 1995, mientras
que el 10.7% de la población mayor de 15 años
del país era analfabeta, en los estados fronterizos esta
condición la presentaba sólo el 4.8% de su población.
En ese mismo año, los estados fronterizos rebasaban en
0.92 años de estudio, el promedio de escolaridad registrado
a nivel nacional.
Mientras que en los estados de la frontera norte por cada 100
alumnos inscritos en primaria, se inscriben 36 en secundaria
y 20 en preparatoria o técnico de educación media
superior, en el país se inscriben 32 en secundaria y
17 en preparatoria o técnico.
De los estados fronterizos, sólo Chihuahua se encuentra
en dichos términos, por debajo del promedio nacional.
Nuevo León con una tasa de analfabetas del 3.8%, con
un promedio de escolaridad de 9.05 y con la mayor tasa de inscripción
en secundaria y en educación media superior, es el estado
con el mayor nivel de desarrollo educativo. Sin embargo, tal
y como se indicó en la introducción de este capítulo,
dichas cifras reflejan de manera predominante, la situación
educativa del área metropolitana de Monterrey.
Por otra parte, el 65.8% del total de los municipios de la franja
fronteriza tienen el 30% o más de su población
mayor de 15 años con primaria incompleta; con relación
al total de alumnos inscritos en primaria, 27 de los 79 municipios
(34%), tienen menos del 30% de alumnos inscritos en secundaria
y 54 municipios (68.4%), tienen menos del 15% de alumnos inscritos
en secundaria. De hecho, 27 de estos municipios no cuentan con
infraestructura para atender alumnos del nivel medio superior.
Vivienda
y equipamiento
En 1995, los estados de la frontera norte tenían el 18.1%
del total de las viviendas del país, contando con el
16.7% de la población total de la nación. Estas
cifras explican porque tienen un menor promedio de habitantes
por vivienda (4.3), cuando se compara con el promedio registrado
a nivel nacional (4.7).
Todos los municipios fronterizos con excepción de los
de la prioridad cuatro, tienen un menor promedio de habitantes
por vivienda, comparado con el promedio nacional indicando,
de esta forma, que existe en esta región una mayor disponibilidad
de viviendas.
Las características de las viviendas los estados de la
frontera norte son muy similares a las que presentan las viviendas
del país, sin embargo, las de los municipios fronterizos
son un tanto diferentes ya que existe un porcentaje significativamente
inferior de viviendas con techos de loza o materiales sólidos,
uno mayor de viviendas con piso de tierra y con un sólo
cuarto y un porcentaje muy elevado de personas (>45%) que
viven hacinadas. Se considera que estos datos son resultado
de la presión migratoria que se ejerce sobre los grandes
centros urbanos de esta región fronteriza.
Al compararse con el país, los estados de la frontera
norte tienen un porcentaje significativamente menor de viviendas
sin acceso a agua entubada (dentro de lote de la vivienda) y
sin conexiones a la red pública de drenaje. Sin embargo,
este escenario no lo presentan los municipios de la franja fronteriza
ya que el porcentaje de viviendas sin drenaje es mayor que el
porcentaje nacional y el porcentaje de viviendas sin agua entubada
es mayor que el porcentaje registrado para los estados fronterizos.
Estos datos indican también que el crecimiento demográfico
de los municipios fronterizos, sobre todo de los que son limítrofes
con los EUA, es tal, que ha rebasado la capacidad de la infraestructura
municipal, afectado como consecuencia, el acceso de grandes
sectores de la población a las redes de agua potable
y drenaje.
Economía
En 1996, casi la mitad de la población económicamente
activa (48.1%) de los estados de la frontera norte tenían
ingresos inferiores a los dos salarios mínimos, situación
que por nivel de ingresos los coloca definitivamente por abajo
de la línea de pobreza. En ese mismo año, esta
condición se observaba en el 50.6% de la PEA del país.
Más del 51% de la PEA de la mayoría de los municipios
fronterizos (61 de 79) se encontraban, en 1994, recibiendo menos
de dos salarios mínimos de ingreso, cifra que indica
que la mayoría de la población de esos municipios
vivía en condiciones de pobreza. Solo ocho municipios
tenían en ese año a menos del 45% de su PEA con
los referidos niveles de ingreso.
En 1996 en el país, el 33.1% de la PEA percibía
de 3 a 10 salarios mínimos y sólo el 1.9%, más
de diez. En los estados de la frontera norte, el 30.3% de la
PEA recibía de 3 a 10 salarios mínimos y el 3.8%,
más de diez. En términos generales, éstas
reflejan niveles similares de ingresos que la PEA nacional,
ya que el aumento en el porcentaje de los que ganan más
de diez se compensa con la reducción en porcentaje que
recibe ingresos entre 3 y 10 salarios mínimos.
Chihuahua y Tamaulipas eran los que tenían los ingresos
promedio más bajos en tanto que Baja California y Nuevo
León, los más elevados en 1996.
Industria
maquiladora de exportación
La industria maquiladora de exportación ha sido un factor
predominante en el desarrollo económico e industrial
de los municipios de franja fronteriza en las últimas
tres décadas, especialmente de aquellos que son limítrofes
con los EUA. La presencia de esta actividad industrial particular
explica, ante una muy elevada tasa de generación de empleos,
el que estos municipios se hayan convertido en polos de atracción
de población.
La industria maquiladora adquiere relevancia en este reporte
por el impacto ambiental indirecto que se da como consecuencia
de las altas tasas de crecimiento de población en los
municipios en donde se encuentra instalada y de una creciente
actividad humana que se gesta como consecuencia de sus procesos
de vida, producción y consumo, así como un impacto
ambiental directo que se gesta a partir del uso, manejo y disposición
de sus desechos peligrosos.
Hacia junio de 1998, esta industria daba empleo a más
de un millón de personas, de los cuales el 85.3% se concentraba
en los estados de la frontera norte.
Catorce municipios colindantes con los EUA concentraban, en
esa misma fecha, el 65.1% del total de los empleos que dicha
industria aportaba a nivel nacional. Debe destacarse, sin embargo,
que sólo dos municipios, Juárez en Chihuahua y
Tijuana en Baja California, concentraban en la fecha referida,
más del 35% del total de empleos.
El 64% de la industria maquiladora de exportación se
concentra en tres actividades: a) materiales y accesorios eléctricos
y electrónicos, textiles, y b) equipos y c) accesorios
automotrices.
Finanzas
públicas
Los presupuestos de los municipios de la franja fronteriza son
muy bajos. En 1996, se ejercieron en los 79 municipios $2,568.98
millones de pesos, cifra que equivale a $447.40 pesos por habitante
y por año. Por esta circunstancia, gran parte de ellos
se dedican a cubrir los gastos administrativos, dejando un pequeño
porcentaje que se canaliza a la realización de obras
públicas. Por ejemplo, en 1996, los municipios de la
prioridad uno, dedicaron en promedio sólo el 20.6% de
su presupuesto total a la realización de obras públicas.
En ese mismo año la Federación (Ramo XXXIII) aportó
$224.07 millones de pesos adicionales a los municipios fronterizos
para ser aplicados en obras públicas y de fomento, ayuda
que equivale, en promedio a $39.00 pesos por habitante y por
año.
Las cifras anteriores muestran la falta de capacidad financiera
municipal para hacer frente a los rezagos y a la demanda creciente
de obras de infraestructura, servicios públicos, educación,
vivienda y salud, sobre todo en aquellos municipios que se convirtieron,
en la última década, en polos de atracción
de población, hecho que repercute de manera directa en
el estado ambiental y de los recursos naturales de la franja
fronteriza norte y en la calidad de vida de sus habitantes.
La falta de recursos destaca la importancia de la participación
de la sociedad civil organizada en el desarrollo de alternativas
que contribuyan a la prevención y solución de
los problemas emergentes. Esta realidad, exige de la participación
activa de los sectores privado, público y social, en
un ambiente de total apertura y de corresponsabilidad, para
presentar ideas creativas y estrategias que ayuden a mitigar
y/o a solucionar, de manera integral, los problemas que enfrenta
la región en su conjunto.
Salud
pública y ambiental
Este reporte demostró que existen tres grandes grupos
de condiciones que pueden afectar la salud de la población,
aquellas asociadas a la capacidad que se desarrolle para asegurar
el acceso de la población a la salud, la educación,
la vivienda, el empleo y a los servicios públicos; aquellas
asociadas a la infraestructura de servicios de salud y a la
capacidad que tiene ésta para promover y mantener la
salud; y aquellas otras situaciones asociadas al estado del
medio ambiente que resulta de las actividades humanas y que,
en su conjunto, tienen la capacidad de limitar, obstaculizar
o impedir la existencia y el desarrollo de los seres humanos
y demás organismos vivos que interactúan en un
espacio y tiempo determinado.
La calidad de vida y la vida misma dependen del equilibrio armónico
y dinámico que se pueda desarrollar y mantener, entre
las necesidades y los recursos; los sistemas y sus ocupantes;
el medio ambiente y la sociedad.
Existe en los municipios de la prioridad uno, una concentración
de la infraestructura de salud. Este hecho se encuentra directamente
relacionado con la población total que albergan. Estos
14 municipios concentran el 45.2% de las unidades de primer
nivel de atención, el 76.5% de las correspondientes al
segundo nivel y el 100% de las de tercer nivel.
La dispersión de la población en miles de pequeñas
comunidades rurales, representa un claro obstáculo para
desarrollar la infraestructura requerida y para facilitar el
acceso de esta población a los servicios de salud. De
hecho, considerando aún, la concentración de la
infraestructura de salud de los grandes centros urbanos de los
municipios limítrofes, ésta ya se encuentra rebasada.
El diagnóstico de la salud en Cd. Juárez, Chihuahua,
demostraba déficit importantes en los renglones de camas
hospitalarias, médicos y enfermeras, en 1998.
Las primeras 12 causas de mortalidad general en el país
son las mismas que se registraron en los estados de la frontera
norte. La diferencia se da a nivel de las tasas de mortalidad
en donde la mortalidad por las enfermedades crónico degenerativas
(enfermedades del corazón, diabetes mellitus y enfermedad
cerebrovascular) en los estados fronterizos, rebasan la media
nacional. El aumento de la esperanza de vida al nacimiento y
el "envejecimiento" de la población que vive
en la frontera norte, permite dar suficiente tiempo a este tipo
de enfermedades para que comiencen a manifestar sus efectos.
Por ejemplo, la diabetes mellitus es la primera causa de morbilidad,
de internamientos hospitalarios y de muertes en la población
adulta de Ciudad Juárez, Chihuahua.
En contraposición a la creencia que se tienen para la
frontera en otras regiones del país, la tasa de mortalidad
por cirrosis hepática y otras afecciones crónicas
del hígado fue, en 1996, 32.6% más baja que la
registrada a nivel nacional. Es importante hacer notar que la
mayoría de las muertes por cirrosis hepática se
relacionan con el uso y abuso de alcohol (cirrosis alcholo-nutricional).
En el mismo sentido destaca el hecho de que la tasa de mortalidad
por homicidios y lesiones inflingidas intencionalmente fue,
en los estados fronterizos, 23.7% más baja que la tasa
registrada a nivel nacional.
Las infecciones respiratorias, gastrointestinales, desnutrición
y septicemias, son afecciones relacionadas con el nivel de desarrollo
social y económico de una localidad, una región
o de un país. La aparición y la prevención
de este tipo de enfermedades se encuentra relacionada, entre
otros factores, con la educación, con el grado de marginación
social, la pobreza, la adopción de una cultura preventiva,
así como con el acceso a la salud, al agua potable y
al drenaje. En muchos sentidos, este tipo de afecciones deberían
de ser consideradas como enfermedades ambientales.
Aunque las enfermedades anteriores fueron significativamente
más bajas en los estados de la frontera norte que las
tasas registradas a nivel nacional, lo que indica un mayor grado
de desarrollo de la frontera norte con respeto de otras regiones
del país, es importante dejar sentado que la mayoría
de estas muertes son "evitables" y reflejan los problemas
que tienen todavía, sectores importantes de la población
en esta región.
La limitación del conocimiento de los problemas relacionados
con la salud ambiental obedece a tres factores principales:
a) desconocimiento del área, b) inhabilidad para establecer
una relación causa/efecto, y c) un inadecuado registro
de los efectos nocivos que tiene para la salud, la contaminación
y las contingencias ambientales.
La detección y el diagnóstico oportuno, la cronicidad
asintomática de muchas enfermedades de origen ambiental,
así como la falta de información, son los principales
obstáculos que impiden dar a la salud ambiental, la importancia
que reviste.
Aire
La zona fronteriza es una región prioritaria en materia
de calidad del aire.
Las fuentes móviles (vehículos automotores) son
la principal fuente de contaminación atmosférica
en la franja fronteriza. Este hecho se explica por la alta concentración
vehicular en los centros urbanos fronterizos, por la antigüedad
del parque vehicular y por el pobre mantenimiento que se realiza
de los mismos.
Durante los últimos años se ha ido consolidando
la instalación y la operación sistemática
de las redes de monitores atmosféricos. Este es un hecho
relevante ya que la capacidad para atender la problemática
relacionada con el deterioro de la calidad del aire, se liga
al conocimiento sobre los contaminantes del aire.
Este reporte hace el análisis de la calidad del aire
de las tres ciudades fronterizas con mayor población
en la frontera: Ciudad Juárez, Tijuana y Mexicali.
De manera general, la calidad del aire de la ciudad de Tijuana
se mantuvo durante 1997 en condiciones satisfactorias. Sólo
se presentaron tres eventos en donde se rebasó, sin llegar
a los 150 puntos IMECA, la norma de los 100 puntos.
La calidad del aire de la ciudad de Mexicali no fue tan satisfactoria
como la que mantuvo Tijuana durante el mismo año (1997),
ya que rebasó durante 98 días (27%) el nivel de
los 100 puntos IMECA y el nivel de los 150 puntos, sin alcanzar
los 200, los rebasó en el 7% de los días.
La calidad del aire de Ciudad Juárez durante 1997 estuvo
mejor que la de Mexicali, pero fue más mala que la de
Tijuana. En el mismo año, se rebasó la norma de
los 100 puntos IMECAS en el 8% de los días (31) y el
nivel de los 200 puntos se alcanzó en dos días
del mismo año.
Los resultados de los programas de monitoreo han permitido definir
la magnitud de la problemática de la calidad del aire
en la frontera.
La contaminación más común en esta región
es debida a las partículas (PM-10). La falta de pavimentación
en más del 50% de las vialidades de las áreas
urbanas, asociado a un importante flujo vehicular lo ocasionan.
En algunas ciudades como Mexicali y Cd. Juárez, el ozono
fue el contaminante principal.
Los residentes fronterizos se encuentran expuestos a ambientes
con niveles dañinos de contaminantes atmosféricos.
Por lo anterior, existe la necesidad urgente de ampliar las
redes de monitoreo a otros centros urbanos fronterizos que permitan
evaluar sistemáticamente los niveles de contaminantes
atmosféricos.
En virtud de la importancia que tienen las emisiones vehiculares,
será de fundamental importancia la instalación
obligatoria y reglamentada de los programas de verificación
vehicular en todos los centros urbanos fronterizos con altas
densidades de población.
En el marco del Programa Frontera XXI, existen experiencias
alentadoras con relación a la participación ciudadana
en el tema de la calidad del aire como el Comité Consultivo
Conjunto y el Grupo Pro Calidad del Aire Paso del Norte, que
sería conveniente y benéfico, extender a los otros
Grupos de Trabajo de dicho programa.
Agua
La disponibilidad general de agua superficial y subterránea
en la franja fronteriza, es escasa. La precipitación
pluvial anual en ésta es 71% más baja que la precipitación
pluvial promedio en el territorio nacional. Por ejemplo, mientras
que un habitante del estado de Chiapas dispone de 46.6 metros
cúbicos de agua por día (17,000 metros cúbicos
de agua por año), uno en Baja California dispone apenas
de 274 litros por día (100 metros cúbicos por
año), es decir, el 0.6% de la cantidad de agua que recibe,
por año, el primero.
En 1996, la extracción total de agua por habitante en
los estados de la frontera norte de México es 6.37 veces
menor que la extracción por habitante registrada a nivel
nacional. Este dato refleja de manera clara la pobre disponibilidad
del preciado líquido en esta región.
En 1996 el 12% (694,151 habitantes) de la población total
de la franja fronteriza no tenía acceso a agua potable.
Esta población habitaba, de manera predominante, las
comunidades marginadas de los centros urbanos y las localidades
rurales.
Existen 781 pozos profundos en la franja fronteriza. El 56%
del total de los municipios de la franja fronteriza se abastece
de agua, de forma exclusiva, a través de pozos profundos.
Como consecuencia, existe explotación excesiva de los
acuíferos subterráneos, lo que repercute en la
disminución de la disponibilidad de agua, en aumento
del costo de bombeo, hundimientos y salinización de las
aguas.
Mientras que los estados de Chihuahua (96%), Coahuila (79%)
y Sonora (76%) se abastecen predominantemente de aguas subterráneas,
Tamaulipas (89%), Nuevo León (69%) y Baja California
(61%) lo hacen predominantemente de aguas superficiales.
El volumen total de extracción de agua por día
en cada una de las prioridades municipales definidas con propósito
de este reporte, refleja el grado de concentración de
población, de desarrollo industrial y agrícola
que tienen cada uno de ellos. Por ejemplo, el 72.6% del volumen
diario de extracción total de agua en la franja fronteriza
ocurre en los 14 municipios de la prioridad uno, municipios
que concentran al 76.8% de la población total de la región,
el 76.2% de los permisos de plantas maquiladoras y el 65.1%
del total de empleos de la industria maquiladora a nivel nacional.
En 1996, los tres municipios que mayor concentración
de población tenían en la frontera, Tijuana y
Mexicali en Baja California y Juárez en Chihuahua, eran
los que extraían los mayores volúmenes de agua
en la franja fronteriza. En ese año, estos tres municipios
extrajeron más del 50% del volumen de agua que extraído
por los municipios de la prioridad uno. De estos tres, Mexicali
tiene además una intensa actividad agrícola.
Aunque los estados de Chihuahua y Coahuila potabilizaban en
1995, sólo el 6% del agua, cabe señalar que estos
estados extraen su agua de pozos profundos.
El hecho de que el 88.1% del total de las viviendas que existían
en 1996 en los municipios de la prioridad uno, contaban con
tomas domiciliarias de agua, esto no necesariamente quiere decir
que, en esa misma magnitud, tengan acceso a agua potable. Existen
algunos municipios que aún y cuando cuentan con dicha
infraestructura, disponen de agua, sólo dos o tres veces
por semana.
Aún y cuando la infraestructura de micromedición
del consumo de agua se encuentra desarrollada al 69%, sólo
el 66% de ésta tiene algún tipo de cobranza. Esta
deficiencia se explica por el hecho de que un porcentaje de
medidores instalados no funcionan, y/o por deficiencias administrativas
en los sistemas de cobranza (falta de infraestructura para el
registro de consumos y de cobranza).
De los municipios de los que se pudo obtener información,
de manera general, los organismos que administran el recurso
del agua, considerando sólo la tarifa establecida y el
costo por metro cúbico servido, operan de manera deficitaria.
Si a lo anterior se le adiciona el rezago tan importante que
existe en la cobranza (cuentas por cobrar), dicha operación
se torna aún más deficitaria.
La administración del recurso del agua, la falta de disponibilidad
de recursos para solventar la falta de infraestructura, los
costos de operación y la política de precios,
además de ser asuntos complejos por sus repercusiones
de carácter social, afectan de manera directa la calidad
de los servicios que proporcionan y limitan a los organismos
que operan y administran dicho recurso, para que sean autosuficientes
y sustentables. Estas circunstancias facilitan además,
el dispendio irresponsable de un recurso vital, en una región
que se caracteriza por la escasez de agua.
En 1994, la cuenca del Río Bravo-Río San Juan
tenía una descarga de DBO de 379.8 toneladas por día,
de las cuales, el 51% eran descargas municipales (195 ton/día)
y el 49% eran descargas industriales (185 ton/día). Este
hecho es de particular trascendencia ya que mas de 1.5 millones
de personas que habitan principalmente en los municipios fronterizos
del estado de Tamaulipas, dependen de las aguas de este río.
La capacidad instalada para el tratamiento de aguas residuales
en 11 municipios de la prioridad uno representa el 27.3% de
la capacidad instalada de tratamiento en los estados de la frontera
norte. A su vez, estas plantas municipales tratan el 24.5% del
volumen de agua tratado en los estados fronterizos. Varias de
estas plantas fueron instaladas por el sector privado.
Sin embargo, se debe hacer la consideración que el 80%
del volumen tratado de aguas residuales en estos municipios,
se realiza sólo en tres (Tijuana, Mexicali y Nuevo Laredo).
ya que seis de estos once municipios, tratan volúmenes
considerables de aguas residuales (del 25 al 84%) con relación
al volumen de agua total extraído.
Suelo
Casi la mitad de los 554,767 km² afectados por la erosión
hídrica en el país, en grado severo y muy severo,
se localiza en los estados de la frontera norte de México,
lo cual confirma que este tipo de erosión es más
frecuente en los suelos secos.
De manera similar, el 50% de la superficie total nacional afectada
por la erosión eólica en grado severo y muy severo,
se encuentra en los estados de la frontera norte.
Se estimaba, en 1996, que 234,700 hectáreas en diversos
distritos de riego de la frontera norte se encontraban afectados
por problemas de salinidad.
Distintas superficies de los suelos de los municipios limítrofes
de la frontera norte se encuentran erosionados como consecuencia
del uso de plaguicidas, sobrepastoreo, contaminación
del agua (aguas residuales, salinización, abatimiento
de mantos freáticos, residuos de agroquímicos,
metales pesados), erosión hídrica, erosión
eólica y deforestación por actividades pecuarias.
La rápida industrialización de los centros urbanos
fronterizos (colindantes con los EUA), asociada a la crisis
económica que el país ha venido enfrentado de
manera cíclica desde 1982, el aumento de las tasas de
desempleo y la afectación de las condiciones de vida
y de los niveles de bienestar de la población que radica
al sur de la frontera norte del país, han sido los factores
que han facilitado que las ciudades fronterizas se hayan convertido
en importantes polos de atracción de población,
hecho que a su vez, explica la alta tasa de urbanización
de los municipios limítrofes, sobre todo de aquellos
en donde el desarrollo industrial ha sido más evidente.
La población urbana de los municipios de prioridad uno
creció 84% y su población rural disminuyó
45%, de 1980 a 1995.
La rápida urbanización de los centros urbanos
fronterizos, asociada a que sólo ocho de las 20 ciudades
fronterizas más importantes tienen dos décadas
o menos de haber diseñado su primer plan director de
desarrollo urbano y que menos de la mitad de las ciudades fronterizas
tengan su plan actualizado y en uso, hace que existan ciudades
fronterizas con una marcada desorganización en el ordenamiento
de los usos del suelo y del crecimiento mismo de las ciudades,
aumentando como consecuencia, las fuentes y las causas de contaminación
del aire, agua y suelo, producto de las actividades humanas.
El marco legal y la experiencia de aquellos municipios que se
han dado a la tarea de elaborar y aplicar sus planes directores
de desarrollo urbano, nos muestra la posibilidad de retomar
el control del crecimiento de las ciudades, y de manera especial,
el del uso del suelo urbano.
En este sentido, los planes directores de desarrollo urbano
deben analizar con toda honestidad y vastedad, la capacidad
real que tienen las respectivas ciudades para sustentar un crecimiento
que no repercuta de manera negativa, en las condiciones y en
la calidad de vida de las mismas.
El 27% de los 79 municipios que analiza este reporte son 100%
rurales.
Considerando la extensión del suelo urbano de trece ciudades
fronterizas, 10 de ellas limítrofes con los EUA, la densidad
de población fluctuó, en 1998, entre 2,338 y 7,415
habitantes por km². Por otra parte, considerando sólo
el suelo habitacional de la superficie urbana, la densidad de
población fluctuó de 5,843 a 34,784 habitantes
por km². Esto implica, por ejemplo, que a cada habitante
en Reynosa, Tamaulipas, le corresponden en promedio, sólo
5.4 m².
Todas las ciudades fronterizas, con excepción de Nuevo
Laredo, tienen déficit en el renglón de áreas
verdes. Por ejemplo, las ciudades de Tijuana, Baja California
y Ciudad Juárez, Chihuahua tienen, respectivamente 522
y 472 hectáreas de déficit.
Los lotes baldíos de las trece ciudades que se analizaron
en el capítulo de suelos de este reporte, representaron
el 24.5% del total de su superficie urbana. En extensión,
por ejemplo, esta superficie urbana no utilizada correspondería
a la superficie urbana total de la ciudad de Mexicali, la ciudad
con mayor superficie urbana en la franja fronteriza. También
podrían caber en ellas las superficies totales de seis
ciudades fronterizas (Nogales, Piedras Negras, Acuña,
Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa).
Si se pudiera utilizar sólo el 7.6% del total de la superficie
que abarcan los lotes baldíos, se podría cubrir
la totalidad del déficit de áreas verdes de las
12 ciudades, la cual es del orden de 1,940 hectáreas.
Llama la atención que las ciudades que tienen mayor densidad
de población, considerando su superficie habitacional
(Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa), son las que cuentan con
mayor superficie urbana con lotes baldíos. Cabe mencionar
por ejemplo, que la superficie que ocupan los lotes baldíos
de la ciudad de Matamoros es 2.8 veces mayor que la superficie
total que tiene destinada para uso habitacional.
Sólo el 47% del total de la superficie urbana dedicada
a las vialidades en estas trece ciudades, se encuentra pavimentada.
Este dato explica porque el rodamiento en vialidades no pavimentadas,
constituye una de las principales causas de la contaminación
del aire en las ciudades fronterizas (PST y PM10).
Residuos
sólidos municipales
La generación de RSM por habitante y por día se
incrementó 34.3%, de 0.749 kg / hab / día a 1.006
kg / hab / día, de 1992 a 1996.
Las 12 ciudades fronterizas que analiza este reporte en su capítulo
de RSM, generaban en 1998 un total de 6,289 toneladas por día,
cifra que equivale a 1.206 kg / hab / día. El 45% del
total de los RSM de estas ciudades, es producido por Tijuana,
Baja California y Cd. Juárez, Chihuahua.
Del total de RSM generados por estas ciudades, el 60% es producido
por los hogares, el 24% por la industria, el 14% por el comercio
y el 2% restante es basura no recolectada.
La generación de RSM por habitante mostró un rango
promedio, que fluctuó entre 0.812 y 1.98 kg/hab/día.
Considerando sólo los RSM de origen residencial, en 1998
los habitantes de dichas ciudades generaron entre 0.455 y 1.16
kg/hab/día.
La variabilidad en las cifras de generación de RSM de
una ciudad a otra, está dada por el tamaño de
la población, el grado de actividad industrial y comercial,
la educación, los hábitos y costumbres, la conciencia
ambiental de los habitantes, así como la actitud de la
población para reciclar los RSM.
Los RSM de origen industrial en las 12 ciudades equivalen a
1,499 toneladas por día, de las cuales la mitad es producida
en Tijuana, Mexicali y en Ciudad Juárez. Al respecto
cabe señalar que estas tres ciudades concentran al 60%
del total de industrias de las ciudades analizadas.
Cabe destacar que éste no es el único factor responsable
de la cantidad generada de RSM industriales. Cuando se analiza
el promedio de generación de RSM por industria es notable
que Mexicali, Juárez y Tijuana ocupaban el quinto, séptimo
y noveno lugar, respectivamente, en la generación de
RSM. Por este motivo, se deben considerar también otros
factores que intervienen en la generación de este tipo
de residuos como lo podrían ser el tipo de actividad
industrial, los procesos de producción, el volumen de
residuos que se reciclan o reutilizan, así como, el registro
y la veracidad de la información disponible.
Al analizar la composición de los RSM en ocho de las
12 ciudades analizadas, se observa que el 46.6% del total de
los RSM eran orgánicos, el 16.7% eran celulósicos,
el 15.7% plásticos, el 5.8% vidrio, el 5.4% metal y el
14.7% otros tipos.
Al analizar el potencial contaminante que se genera debido a
la producción de residuos orgánicos se nota que
un habitante de Reynosa tiene un aporte potencial contaminante
hasta de 24.6 veces mayor por la generación de RSM orgánicos
que por sus aguas residuales. Si se considera a la ciudad de
Matamoros, la ciudad de las ocho estudiadas que menos cantidad
de RSM orgánicos produce, su aporte potencial contaminante
por habitante es 9.6 veces mayor por este tipo de desechos que
por el aporte potencial contaminante de sus aguas residuales.
El reporte mostró un déficit en la infraestructura
para la recolección de los RSM.
Seis de las 10 ciudades analizadas en el apartado de disposición
de RSM cuentan con relleno sanitario, una con cuatro tiraderos,
uno de ellos cubierto.
Se estima que en las 26 ciudades de la franja fronteriza con
40,000 habitantes y más, existen en total, entre 315
y 728 tiraderos clandestinos.
Residuos
peligrosos
La generación de residuos peligrosos (RP) en los estados
de la frontera norte se incrementó de 1994 a 1997 en
un 31.2%.
Este aumento pudiera deberse a la interacción de varios
factores entre los que destacan, el crecimiento de la planta
y la actividad industrial, subestimaciones o sobreestimaciones
de generación de RP en 1994, el avance en los sistemas
de control y de registro.
Al analizar la producción de RP por habitante, se observa
que se generan 141.49 kg/hab/año en los estados de la
frontera norte, cifra que rebasa en un 6.3% la media nacional
(133.14 kg/hab/año).
El estado de Nuevo León, por su capacidad industrial
instalada, es el estado de la frontera norte que mayor volumen
de RP produjo en 1997.
Casi el 60% de la infraestructura establecida para el manejo
de RP a nivel nacional, se encuentra localizada en los estados
de la frontera norte.
Durante 1997 se generaron un total de 103,035 toneladas de residuos
biológicos (RB), cifra que equivale a una generación
de 6.37 kilogramos por habitante y por año. De éstos,
un poco menos de la cuarta parte (23,714 toneladas) fueron residuos
biológicos infecciosos (RBI).
La cifra de los RBI no considera la proporción de residuos
hospitalarios que pudieran ser infecciosos, por lo que se considera
que la cantidad anterior se encuentra subestimada.
La infraestructura para manejar los RB se encuentra en una fase
de desarrollo muy incipiente y como consecuencia, con muy poca
capacidad para la recolección, manejo y disposición
de los residuos.