CONDICIONES
GENERALES DEL AMBIENTE
EN LA FRONTERA NORTE DE MÉXICO
Resumen
ejecutivo
La
franja de la frontera norte de México, se encuentra integrada
por seis estados (Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila,
Nuevo León y Tamaulipas) y por 79 municipios, 38 de los
cuales son limítrofes con los Estados Unidos de América
(EUA). Para propósitos de este reporte los municipios
se clasificaron en cuatro categorías: a) prioridad uno:
14 municipios en donde se encuentran localizadas las 14 ciudades
hermanas del Programa Frontera XXI, b) prioridad dos: 24 municipios
limítrofes con los EUA. c) prioridad tres: 2 municipios
que tienen proyectos certificados (o próximos a ser certificados)
por la COCEF, y d) prioridad cuatro: 39 municipios que no son
limítrofes con los EUA y que se encuentran comprendidos
dentro de la franja de los 100 kilómetros convenida a
través del Convenio de La Paz.
La
frontera norte de México se delimita al norte con los
Estados Unidos de América, país con el que tiene
una frontera continental con una extensión de 3,152.9
kilómetros. El 66% de la separación entre los
dos países es fluvial y el 34% es terrestre. La franja
fronteriza, al oeste se delimita por el Océano Pacífico,
al este con el Golfo de México y al sur, de acuerdo al
Convenio de La Paz firmado en 1983, por una línea imaginaria
ubicada a 100 kilómetros al sur de la frontera internacional
México-Estados Unidos. La extensión territorial
de la franja fronteriza, 315,219 km 2 , representa el 39.8%
del total de la superficie de los seis estados que conforman
la frontera norte de México. A su vez, la extensión
territorial de los 38 municipios limítrofes, 167,912.3
km 2 , constituye el 53.3% de la franja fronteriza.
La
franja fronteriza tiene nueve de las quince regiones fisiográficas
reconocidas en el territorio mexicano, una de las cuales, La
Gran Llanura de Norteamérica, es compartida con los EUA.
El clima varía en un rango que va del muy seco al templado
subhúmedo, sin embargo predominan, en más del
90% de la región, los climas seco y muy seco. La temperatura
en la franja fronteriza es muy extremosa y se caracteriza por
una clara delimitación estacional. Durante el invierno
se llegan a registrar temperaturas por abajo de 0 o C, en primavera
y otoño se registran temperaturas medias de 22 o C y
durante verano, temperaturas por arriba de 40 o C. La precipitación
pluvial anual en la región es inferior a los 200 milímetros,
existiendo áreas con precipitaciones menores a los 100
milímetros anuales. En las regiones con clima subhúmedo
se llegan a registrar precipitaciones de 600 milímetros
anuales.
En
los estados de la frontera norte de México, hay ocho
de las 37 regiones hidrológicas que existen en el país.
Además, en la región se encuentran siete de los
43 ríos más importantes del país. La disponibilidad
de agua superficial en la mayor parte del territorio de la región
fronteriza es escasa. Dos presas internacionales, La Amistad
y Falcón, representan el 81.6% de la capacidad total
de almacenamiento de las presas ubicadas en esta región.
De
manera general, se observan ocho unidades diferentes de suelos,
de los cuales predominan los regosoles, arenosoles, calcisoles
y los leptosoles. Un poco más del 50% de la superficie
total de la región, no tiene uso agrícola. En
ella existen extensiones considerables con la vegetación
propia de las áreas desérticas o semidesérticas:
matorral desértico micrófilo, vegetación
de desierto arenoso y matorral desértico rosetófilo.
También existen ecosistemas fluviales, marinos y humedales,
pastizales y varios tipos de bosques.
Los
municipios de la frontera norte cuentan con una superficie total
de áreas naturales protegidas (ANP) equivalente a 2.326
millones de hectáreas, cifra que equivale al 18.8% de
la superficie total de las ANP del país y al 0.7% de
la superficie total de la región fronteriza. Con respecto
a la biodiversidad y las ANP en la franja fronteriza, existen
85 especies de plantas y animales en peligro de extinción,
así como 450 especies raras o endémicas y otras
700 especies migratorias neo-tropicales. Se destacan como especies
notables, entre otras: la vaquita marina (Phocoena sinus), única
especie de cetáceo endémica de México,
el pez cachorrito del desierto (Cyprinodon macularis) y la totoaba
(Cynoscion macdonaldi).
Conforme
crece la población en ambos lados de la frontera, se
incrementa la presión sobre los recursos naturales, con
la consecuente degradación del aire, suelo y agua. Por
esta razón es imperativo difundir el conocimiento acerca
de la importancia y de la necesidad del manejo adecuado para
asegurar la sustentabilidad de los recursos naturales. Como
parte de los programas de manejo de las ANP fronterizas, se
han definido acciones concretas con la finalidad de promover
la protección de sus ecosistemas. En dichas acciones
se involucran dependencias oficiales, así como instituciones
académicas y sociales interesadas en la conservación
del medio ambiente.
El
Parque Nacional Constitución de 1857, es un refugio natural
para la flora y la fauna de la Sierra de Juárez y de
las aves migratorias (garzas y varias especies de patos). Constituye
además, el hábitat de especies y flora catalogadas
como endémicas, amenazadas o en peligro de extinción
como algunas especies de pino, el puma, el venado bura, el borrego
cimarrón, el gato montés, el cacomixtle, el zopilote,
el águila dorada y el halcón de hombro rojo.
En
la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del
Río Colorado se encuentran especies raras, amenazadas,
en peligro de extinción y endémicas, que utilizan
hábitat como lugares de reproducción o crianza.
Entre estas se encuentran la vaquita marina, la totoaba, el
palmoteador de Yuma y el pez perrito del desierto. Estos hábitat
reúnen características únicas, como lo
son los hábitat remanentes del antiguo Delta del Río
Colorado, las ciénegas y los afloramientos de agua dulce
en la franja costera. Incluye zonas de invernación y
descanso de aves migratorias, y zonas marinas de alta producción
primaria, así como tipos de vegetación de gran
valor por su biodiversidad. De los problemas que enfrenta esta
reserva destacan la disminución de la calidad del agua
aportada por el canal Welton Mohawk (proveniente de Yuma Arizona),
lo que pone en peligro de subsistencia la ciénega de
Santa Clara; el uso indiscriminado de agroquímicos que
representan un peligro potencial para la fauna del Alto Golfo
de California; la retención de las aguas del Río
Colorado para uso agrícola y humano que han alterado
la vegetación de los humedales que formaban parte del
delta, lo que se pone de manifiesto en los cambios en las aguas
superficiales y el manto acuífero; y el crecimiento excesivo
de la población, y el aumento de la afluencia turística
no controlada. La problemática económica y la
pérdida de los valores biológicos, derivados de
la alteración de los ecosistemas del Alto Golfo y Delta
del Río Colorado, han motivado diversos esfuerzos de
dependencias oficiales y centros de investigación, los
cuales han obedecido a necesidades específicas de determinadas
pesquerías y/o conservación de los valores biológicos
de la región.
El
Pinacate y Gran Desierto de Altar, contienen flora y ecosistemas
propios de los desiertos que son muy frágiles y requieren
de gran cuidado y atención especializada. Entre los problemas
que enfrenta la reserva, en el corto plazo, se encuentra la
extracción de morusa y roca volcánica, cacería
ilegal y extracción ilícita de cactáceas.
A mediano plazo se darán problemas resultado del sobrepastoreo,
de la sobreexplotación del manto acuífero, extracción
de morusa y roca volcánica y como consecuencia de la
explotación excesiva de palo fierro (Olneya tesota),
mezquite (Prosopis glandulosa) y ocotillo (Fouquieria splendes).
Entre
las principales amenazas del área de protección
de flora y fauna (APFF) del Cañón de Santa Elena
se encuentran las actividades productivas que se derivan de
las presiones que ejercen los pobladores sobre los recursos
naturales como los pastizales (ganadería intensiva y
el sobrepastoreo); el desmonte para la apertura de nuevos campos
de cultivo, con pérdida de especies vegetales nativas;
el aprovechamiento minero, y la utilización de bancos
de materiales para obras y servicios. Existe además,
contrabando hormiga de especies vegetales cactáceas en
particular, así como fósiles y piezas arqueológicas
de los antiguos habitantes de la zona. Otra presión la
constituye la actividad turística sin control y/o regulación.
Entre las especies endémicas del APFF del Cañón
de Santa Elena se encuentra el topo (Scalopus montanus), la
ardilla (Eutamias dorsalis carminis) y el venado cola blanca
(Odolocileus virginianus carminis). Entre las especies relictas
está el puerco espín (Erethizon dorzatum couesi),
la musaraña (Sorex milleri) y la ardilla (Ammospermophyllus
interpres). De los reptiles destacan dos tipos de culebras (Natrix
erythrogaster transversa y Coluber constrictor stnegerianus).
Entre las especies en peligro de extinción se encuentra
el oso negro (Ursus americanus eremicus), el águila real
(Aquila chrysactos), el halcón peregrino (Falco peregrinus)
y el castor (Castor canadiensis). De las especies que han tenido
un incremento en sus poblaciones, se cuentan el venado bura
(Odocoileus hemionus), el puma (Felis concolor), el guajolote
silvestre (meleagris gallopavo intermedia) y el tlacuache (Didelphis
marsupialis). En la zona existe una reducción dramática
de candelilla. Debido a una falta de sistemas adecuados para
el manejo del ganado, así como las cargas de ganado,
existen problemas secundarios al sobrepastoreo. La cacería
furtiva, aunque a muy baja escala, ha mermado considerablemente
las poblaciones de venado bura. Existen reportes de avistamientos
de berberisco. En el corredor del Río Bravo hay evidencias
de proliferación de coypú, hecho que está
desplazando al castor. Además, algunas especies vegetales
como el carrizo y el tamarix desplazan a las de carrizo nativo
y jaboncillos así como al álamo.
Descripción
general de la frontera norte de México
La
frontera norte de México tiene como límites al
norte las coordenadas 32º 43' 06” (monumento 206 de la
línea internacional México-Estados Unidos), con
una extensión de 3,152.19 km (frontera continental) más
lo que corresponde al mar territorial en el Océano Pacífico
y en el Golfo de México. Al sur, se delimita ambientalmente
de acuerdo al Convenio de La Paz (1983), por una línea
imaginaria ubicada a 100 km al sur de la frontera internacional
México-Estados Unidos. Al oeste, se delimita por el Océano
Pacífico y al este, por el Golfo de México. La
mayor parte de la separación entre los dos países
es fluvial a través de los Ríos Bravo y Colorado.
El Río Bravo sirve de frontera por 2,019 km, mientras
que el Río Colorado únicamente por 35 kilómetros.
La parte terrestre de la frontera representa el 34% de la extensión
total o 1,098 km.
La
división política de la frontera norte de México
está constituida por seis estados (Baja California, Sonora,
Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) y por 38
municipios que limitan con los EUA. Sin embargo, de acuerdo
a la definición que considera el Convenio de La Paz,
con propósitos ambientales la franja fronteriza mexicana
se encuentra integrada por 79 municipios; los cuales, para los
fines de este reporte, se ordenaron en cuatro diferentes niveles
prioritarios (ver capítulo anterior). El estado con la
mayor extensión limítrofe con los Estados Unidos
de América es Chihuahua con una longitud de 938 km, misma
que equivale al 29.5% de la extensión total de la frontera.
Por otra parte, con sólo 19 km de frontera internacional,
Nuevo León, es la entidad de la frontera norte de México
con la menor extensión.
La
extensión territorial de los estados de la frontera norte
de México es de 791,016 km², la que corresponde
al 40.5% del total de la superficie del territorio nacional.
La franja fronteriza que considera este reporte tiene una longitud
de 315,219 km², el 39.8% de la extensión territorial
de los estados fronterizos. El área de los municipios
limítrofes con los Estados Unidos de América es
de 167,912.3 km², lo cual representa el 53.3% del total
de la superficie de la franja fronteriza.
Fig.
2.1. División política de la frontera norte de
México
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
Tabla
2.1. Municipios limítrofes con los Estados Unidos de
América
Cabecera
municipal
Latitud
norte
Longitud
oeste
Altitud
( msnm )
Tijuana,
B.C.N.
32º
32'
117º
03'
20
Tecate,
B.C.N.
32º
34'
116º
38'
540
Mexicali,
B.C.N.
32º
40'
115º
28'
10
San
Luis Río Colorado, Son.
32º
28'
114º
46'
30
Puerto
Peñasco, Son.
31º
19
113º
32'
10
Cananea,
Sonora
30º
59'
110º
18'
1,600
General
Plutarco Elías Calles, Son.
31º
52'
112º
51'
400
Caborca,
Son.
30º
43'
112º
10'
280
Altar,
Son.
30º
43'
111º
50'
420
Saric,
Son.
31º
06'
111º
23
780
Nogales,
Son.
31º
19'
110º
57'
1,200
Santa
Cruz, Son.
31º
14'
110º
36'
1,360
Naco,
Son.
31º
20'
109º
57'
1,420
Agua
Prieta, Son.
31º
20'
109º
33'
1,220
Janos,
Chih.
30º
53'
108º
11'
1,380
Ascensión,
Chih.
31º
06'
108º
00'
1,300
Juárez,
Chih.
31º
44'
106º
29'
1,140
Praxedis
G. Guerrero, Chih.
31º
22'
106º
00'
1,100
Guadalupe,
Chih.
31º
23'
106º
06'
1,100
Ojinaga,
Chih.
29º
34'
104º
24
800
Manuel
Benavides, Chih.
29º
06'
103º
54'
1,060
Ocampo,
Coah.
27º
18'
102º
23'
1,110
Acuña,
Coah.
29º
19'
100º
56'
280
Jiménez,
Coah.
29º
04'
100º
41'
250
Piedras
Negras, Coah.
28º
42'
100º
31'
250
Nava,
Coah.
28º
25'
100º
46'
320
Guerrero,
Coah.
28º
18'
100º
23'
220
Hidalgo,
Coah.
27º
47'
99º
52'
150
Anáhuac,
N.L.
27º
14'
100º
08'
200
Nuevo
Laredo, Tamps.
27º
30'
99º
33'
150
Nueva
Ciudad Guerrero, Tamps.
26º
33'
99º
13'
100
Mier,
Tamps.
26º
25'
99º
09'
70
Miguel
Alemán, Tamps.
26º
23'
99º
01'
50
Camargo,
Tamps.
26º
18'
98º
50
50
Gustavo
Díaz Ordaz, Tamps.
26º
13'
98º
35
40
Reynosa,
Tamps.
26º
04'
98º
17'
20
Río
Bravo, Tamps.
25º
59'
98º
05'
30
Matamoros,
Tamps.
25º
52'
97º
30'
10
La
tabla anterior muestra las coordenadas geográficas y
altitudes de las cabeceras municipales de los municipios fronterizos
colindantes con los EUA de Oeste a Este (1).
Climas
La
frontera norte de México presenta un rango de climas
que varían entre el muy seco y el templado subhúmedo.
Fig.
2.2. Mapa de climas
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
En
la región fronteriza del estado de B.C., predomina el
clima seco, en Sonora los climas seco y muy seco; en el estado
de Chihuahua, en Coahuila y Nuevo León, el clima muy
seco y en Tamaulipas, predomina el clima seco y el templado
subhúmedo. Con excepción de una porción
equivalente a menos del 3% de la franja fronteriza (en su extremo
noreste) en donde predomina el clima subhúmedo, la frontera
norte es dominada en un 96% por los climas seco (estepario)
y muy seco (desértico), los cuales se distribuyen el
territorio de la frontera prácticamente a partes iguales.
De
acuerdo a la clasificación de Köeppen, modificada
por E. García (1978) para la República Mexicana,
la caracterización climática para la frontera
norte comprende cuatro regiones:
Región climática del noroeste, la cual está
caracterizada por circulación del oeste, régimen
invernal, un máximo de temperatura para los municipios
de Tijuana y Tecate; en Baja California.
Región climática del Golfo de California que presenta
altas subtropicales y circulación del oeste, régimen
intermedio, un máximo de temperatura para los municipios
de Mexicali, San Luis Río Colorado, Puerto Peñasco,
Plutarco Elías Calles, Caborca y Altar en Sonora.
Región climática del norte que tiene altas subtropicales,
aisladas de vientos húmedos, régimen variable,
con máximo de temperatura para todos los municipios fronterizos
del estado de Chihuahua (Janos, Ascensión, Juárez,
Praxedis Guerrero e Hidalgo en Coahuila).
Región climática del noreste con nortes en el
invierno, alisios y ciclones en verano, altas subtropicales,
régimen intermedio, una máxima temperatura para
la zona integrada por los municipios de Jiménez, Piedras
Negras, Guerrero e Hidalgo, en Coahuila; Anáhuac, en
el estado de Nuevo León; Nuevo Laredo, Guerrero, Mier,
Miguel Alemán, Camargo, Gustavo Díaz Ordaz, Reynosa,
Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros, en Tamaulipas.
De
estas regiones climáticas se derivan los diferentes tipos
de climas que caracterizan a la frontera, misma que es dominada
por tres grupos climáticos (mapa) y 36 subtipos, como
consecuencia de la gran heterogeneidad producida por las características
topográficas, así como la influencia de la costa.
Temperatura
La
temperatura en la frontera norte de México es extremosa,
presentando una clara delimitación estacional en donde
durante el invierno se llegan a registrar temperaturas por debajo
de los 0°C y durante el verano se registran valores que
exceden los 40ºC. Por otra parte, se tiene temperaturas
medias mensuales que oscilan entre los 13ºC y los 27ºC,
durante la primavera y el otoño. De este escenario, se
excluyen las ciudades de Ensenada, Playas de Rosarito y Tijuana
en donde las temperaturas medias mensuales fluctúan entre
los 12.8ºC y 29.2ºC.
Fig.
2.3. Precipitación en la frontera norte de México
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
El
comportamiento general de las precipitaciones pluviales en la
frontera norte de México es muy similar a la de los climas
seco y muy seco.
En
gran parte de la región, la precipitación anual
es inferior a los 200 mm e incluso existen áreas con
precipitaciones menores a los 100 y 50 mm. De manera específica,
en el área noreste de la frontera, desde Nuevo Laredo
hasta Matamoros, la precipitación promedio fluctúa
entre 500 y 600 mm anuales. En la frontera del estado de Coahuila
(Acuña, Jiménez, Piedras Negras, Nava y Guerrero),
la precipitación promedio es de 464 mm anuales, fluctuando
entre los 200 y los 600 mm. En los límites fronterizos
del estado de Chihuahua la precipitación anual varía
entre 200 y 350 mm. En el de Sonora, las precipitaciones de
los municipios de Nogales, Santa Cruz y Naco, fluctúan
entre 300 y 500 mm y hacia el oeste (San Luis Río Colorado
y Plutarco Elías Calles), la precipitación anual
alcanza los 100 mm, en tanto que en la frontera del estado de
Baja California, éstas varían entre 200 y 450
mm.
Ecorregiones
de la frontera norte de México
El
marco de referencia ecológico actual se apoya en la consideración
de que la interrelación entre el medio ambiente y las
actividades humanas son inseparables. Reconoce también
que el hombre, a través de sus múltiples actividades,
se ha convertido en un agente fundamental de los cambios que
han sufrido los ecosistemas de la tierra, en este caso, de los
ecosistemas de la frontera norte de México. En el contexto
regional, las regiones ecológicas de la frontera (2)
incluyen a la California Mediterránea (11.1), Desiertos
de Sonora y Mohave (10.2), Piedemonte de la sierra Madre Occidental
(12.1), Desierto Chihuahuense (10.4), Planicie Semiárida
de Tamaulipas y Texas (10.6).
Es
importante destacar que la clasificación del medio natural
incluye varios criterios como son el tipo de vegetación,
el clima y los aspectos biogeográficos, entre otros y
tienen la finalidad de facilitar el análisis y comprensión
de la heterogeneidad ecológica para la búsqueda
de patrones de discontinuidad del paisaje.
Una
ecorregión se define como una unidad de tierra o agua
relativamente grande y que tiene una disposición homogénea
de comunidades naturales con especies, condiciones ambientales
y dinámica similares. Forma efectivamente una unidad
de conservación donde sus límites coinciden con
el área sobre la cual los procesos ecológicos
interactúan estrechamente.
Bajo
esta concepción, algunos trabajos para la zonificación
ecológica definen o identifican seis tipos de zonas ecológicas:
Tropical cálido-húmeda
Tropical cálido-subhúmeda
Templada húmeda
Templada subhúmeda
Arida y semiárida
Zona inundable o de transición mar-tierra(3).
La
franja fronteriza norte cruza la zona árida y semiárida,
la que cubre casi el cincuenta por ciento del territorio nacional.
Las
principales características de las zonas ecológicas
se muestran en la tabla siguiente:
Tabla
2.2. Zonas ecológicas de México. Características
principales. (Modificado de Toledo y Ordóñez,
1993)
Hábitat
Área
estimada 1
Municipios
2
Vegetación
dominante
Flora
3
Clima
4
>75%
<75%
Total
Riqueza
Endémica
Trópico
húmedo
22
251
84
335
Bosques
tropicales altos y medios y sabanas.
5,000
250
Am,
Af
Trópico
subhúmedo
40
578
247
825
Bosques
deciduos
6,000
2400
Aw
Templado
húmedo
1
48
68
116
Bosques
mixtos
3,000
900
A(C)m
C(A)m
Templado
subhúmedo
33
681
381
1068
Bosques
de pino, encino y mixtos.
7,000
4900
CW
Arido
y semiárido
99
384
125
509
Matorrales
y pastizales
6,000
3600
Bs,
Bw
1
Millones de hectáreas.
2
Número de municipios cubiertos por el tipo de hábitat
en más del 75% (>75%) o en menos de 75% (<75%).
3
Número de especies de plantas de acuerdo con Rzedowski
(1993).
4
De acuerdo con el sistema de clasificación de Koeppen
modificado por García (1989).
Fig.
2.4. Regiones fisiográficas
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
Del
cuadro anterior destaca que la zona árida y semiárida
es la que cubre la mayor área estimada en el país,
con una vegetación predominante de matorrales y pastizales
y una gran riqueza de especies de flora y alto número
de endemismos respecto a otras zonas (4).
Relieve
México
tiene una diversidad de formas de relieve que lo convierte en
uno de los países del mundo con mayores características
y variedades topográficas. Basándose en las características
geomorfológicas, el territorio mexicano se divide en
15 regiones fisiográficas, mismas que están constituidas
por la Península de Baja California y la Llanura Sonorense
(Desierto de Altar) en el estado de Baja California; el Desierto
Sonorense, la Sierra Madre Occidental y las Sierras y Llanuras
del norte en el estado de Sonora; la Sierra Madre Occidental
y las Sierras y Llanuras del Norte (Llanuras y Médanos
del Norte) en el estado de Chihuahua; las Sierras y Llanuras
del Norte, la Sierra Madre Oriental y las Grandes Llanuras de
Norteamérica en el estado de Coahuila; las Grandes Llanuras
de Norteamérica en el estado de Nuevo León; y
las Grandes Llanuras de Norteamérica y la Llanura Costera
del Golfo Norte en Tamaulipas. Es importante destacar que una
de las provincias fisiográficas de la frontera es compartida
por el vecino país del norte: La Gran Llanura de Norteamérica.
Características
geológicas y geomorfológicas
La
superficie del país presenta gran variedad de rocas,
las cuales pueden conjuntarse en tres grandes grupos: ígneas
(derivadas de la solidificación del magma), sedimentarias
(producto de la consolidación de los sedimentos, los
cuales se derivan a su vez de procesos erosivos) y metamórficas
(derivadas de la transformación de rocas por efecto de
la presión y temperaturas altas).
Fig.
2.5. Principales tipos de rocas
Fig.
2.6. Placas tectónicas y fallas geológicas
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
En
la geología de la frontera de Baja California predominan
los suelos ígneo intrusivos del Período Cretásico
de la Era Mesozoica y los suelos sedimentarios de los Períodos
Terciario y Cuaternario. En la frontera de Sonora, con mayor
variedad geológica se encuentran suelos cuaternarios,
sedimentarios del Período Terciario, ígnea extrusiva
de los Períodos Terciario y Cuaternario, ígnea
intrusiva y sedimentaria del Cretásico.
En
la frontera del estado de Chihuahua se observan, predominantemente,
suelos sedimentarios de los Períodos Cuaternario, Terciario
y Cretásico y suelos del Cuaternario. En la frontera
de Coahuila destacan los suelos del Cua-ternario y los sedimentarios
del Cretásico. En la frontera de Tamaulipas suelos cuaternarios
del Período Cenozoico alternando con rocas sedimentarias
de los Períodos Terciario y Cretásico.
Riesgos
naturales
y sismicidad
Cabe
señalar que en general, la frontera norte de México
tiene riesgo natural muy bajo, con la excepción de las
regiones costeras de la frontera, Baja California y Tamaulipas,
la primera con el riesgo de la sismicidad y la segunda de agentes
perturbadores de origen hidrometeorológico (depresiones,
tormentas, ciclones, huracanes, etc.).
La
sismicidad en México se debe principalmente a la actividad
de las placas tectónicas y fallas geológicas que
lo cruzan o circundan. El mayor riesgo sísmico en la
frontera norte se circunscribe a los estados de Baja California
y Sonora, riesgo generado por la Falla de San Andrés
y la actividad de la Placa del Pacífico. El 31 de diciembre
de 1934 se registró el único temblor en la frontera
norte de México que ha sobrepasado, en este siglo, los
7 grados en la escala de Richter. Ocurrió en la frontera
de los estados de Baja California y Sonora, con su epicentro
a menos de 40 km de Mexicali y con una intensidad de 7.1º
en dicha escala.
Suelos
Suelos
dominantes en la frontera norte
De
acuerdo al sistema de clasificación propuesto por la
FAO/UNESCO/ISRIC 1970, en el país se encuentran 25 de
las 28 unidades de suelos. De manera general se observan en
la frontera norte de México 8 unidades diferentes de
suelos, de las cuales predominan cuatro: regosoles, arenosoles,
calcisoles y leptosoles. En el estado de Baja California predominan
con el 24.6% del total de los suelos los regosoles. En su frontera
se notan cuatro unidades de suelos: regosoles, leptosoles, solonchaks
y arenosoles. En Sonora predominan con un 32% del total de los
suelos, los regosoles. En su frontera se encuentran tres tipos
de suelos: los arenosoles, calcisoles y los regosoles. El 31.2%
del total de los suelos de Chihuahua son calcisoles. En sus
límites se encuentran suelos calcisoles, arenosoles,
regosoles y leptosoles. En el estado de Coahuila el 45.3% del
total de los suelos son calcisoles y en su frontera, se notan
los suelos regosoles, leptosoles y calcisoles. La mitad de los
suelos en Nuevo León son calcisoles y su frontera no
es la excepción, ya que sus suelos son calcisoles. El
41.7% del total de los suelos de Tamaulipas son vertisoles y
en su frontera predominan los suelos calcisoles y vertisoles.
Fig.
2.7. Suelos dominantes
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
Suelos
para agricultura
Casi
el 40% de la superficie de la frontera de Baja California tiene
uso agrícola mecanizado continuo (A1), el 8% tiene un
uso de tracción animal (A2.2) y manual estacional (A.5).
Aproximadamente el 70% de la superficie de la franja fronteriza
del estado de Sonora tiene uso agrícola mecanizado continuo.
El 19% de su superficie no es apta para la agricultura (A6)
y el resto tiene uso mecanizado estacional (A2.1) o de tracción
animal.
El
7.4% del total de la superficie del estado de Chihuahua se usa
para la agricultura; la mayor parte de su frontera no tiene
uso agrícola, encontrando áreas pequeñas
(10%) que tienen uso mecanizado continuo, estacional y de tracción
animal continua. En la frontera de Coahuila, más del
60% de las tierras no son aptas para la agricultura y el 40%
restante tiene un uso agrícola mecanizado y continuo
en los municipios de Acuña, Piedras Negras, Nava y Guerrero.
Con excepción de un área de aproximadamente el
18% del territorio de la frontera norte de Tamaulipas, el resto
de la franja tiene uso agrícola en donde el 93% se caracteriza
por un uso mecanizado continuo y el restante estacional.
Potencial
pecuario
El
25.3% del territorio del estado de Baja California tiene un
potencial pecuario para el desarrollo de praderas cultivadas
(P1), 51.1% es para el aprovechamiento de la vegetación
natural del ganado caprino exclusivamente (P4) y el 17.6% para
el aprovechamiento de la vegetación natural diferente
al pastizal (P3). Sólo un 4.5% del total de la franja
fronteriza del estado de Sonora es útil para el aprovechamiento
de la vegetación de pastizal (P2). El 40% tiene potencial
para el desarrollo de praderas cultivadas y el 35% sólo
para el aprovechamiento de la vegetación natural destinada
para ganado caprino. La franja fronteriza de Chihuahua cuenta
con un área no mayor del 25% para el desarrollo de praderas
cultivadas, y el resto de su superficie para el aprovechamiento
de la vegetación natural diferente al pastizal y para
el de la vegetación natural de forma exclusiva para el
ganado caprino. Prácticamente toda la superficie de la
franja de los estados de Nuevo León y Tamaulipas tiene
uso potencial para el desarrollo de praderas cultivadas.
Aspectos
hidrológicos
De
acuerdo a Toledo et al (5), 1989,
México sólo dispone del 0.1% del total de las
reservas de agua dulce del mundo, lo que si se considera la
extensión territorial del país, es un recurso
limitado, teniendo una disponibilidad promedio anual aproximado
de 5,000 metros cúbicos de agua per cápita. Las
fuentes de agua dulce son superficiales como lagos, lagunas,
presas y corrientes; y las subterráneas (mantos acuíferos).
Regiones
hidrológicas y principales ríos en la frontera
norte de México
Fig.
2.8. Regiones hidrológicas
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
Existen
en el país 37 regiones hidrológicas(6)
que agrupan a su vez 314 cuencas hidrológicas. En la
frontera norte, existen ocho de estas regiones: a) Baja California
Noroeste, Ensenada (1); b) Baja California Noreste, Laguna Salada
(2); c) Sonora Norte (4); d) Sonora Sur (5); e) Cuencas Cerradas
del Norte, Casas Grandes (7); f.) Mapimí (8); g) Bravo,
Conchos (10); y h) San Fernando Soto la Marina (12).
En
la región existen siete de los 43 ríos principales
de México. De oeste a este, que son: dos en la vertiente
occidental (Colorado y Sonora), uno en la vertiente interior
(Casas Grandes), y cuatro en la vertiente oriental (Bravo, Salado,
San Juan- Pesquería y San Fernando).
Fig.
2.9. Principales ríos
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
Fig.
2.10. Disponibilidad relativa de agua superficial
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
Con
excepción de una región comprendida entre los
estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas en donde
la disponibilidad relativa de agua superficial es baja, en el
resto de la frontera norte es escasa. Las presas localizadas
en los estados de la frontera norte tenían en 1996, una
capacidad útil de almacenamiento de 26,780.9 millones
de metros cúbicos y ésta era en los municipios
de la franja fronteriza, en el mismo año, de 11,463.6
millones de metros cúbicos, es decir, el 42.8% de la
capacidad útil de almacenamiento establecido en las entidades
fronterizas (7).
Baja
California cuenta con cuatro cuerpos de agua: las presas Abelardo
L. Rodríguez (Tijuana), El Carrizo (Tecate) y Emilio
López Zamora (Ensenada) y la Laguna Salada. Las tres
presas tienen una capacidad de almacenamiento de 183.9 millones
de metros cúbicos de agua, es decir apenas el 1.3% de
la capacidad total de almacenamiento en la frontera.
El
estado de Sonora cuenta con cinco presas en la franja fronteriza,
mismas que tienen una capacidad de almacenamiento de 113.8 millones
de m 3 o el 0.9% de la capacidad total de almacenamiento de
agua en la frontera. El Yeso, El Plomo,Cuauhtémoc, Comaquito
y Lázaro Cárdenas. Chihuahua no cuenta con cuerpos
de agua en la franja fronteriza. Las presas del estado de Coahuila
representan el 48.4% de la capacidad total de captación
de agua; dispone de manera compartida con los Estados Unidos,
de la Presa Internacional La Amistad la cual tiene una capacidad
de almacenamiento de 7,050 millones de m 3 . El estado cuenta
además, dentro de la franja, con otras dos presas: San
Miguel y El Centenario, que tienen en su conjunto una capacidad
de almacenamiento de 46.4 millones de m 3 , y finalmente Tamaulipas
cuenta, en su franja fronteriza, con cuatro cuerpos de agua,
dos presas, una compartida con los Estados Unidos, la presa
internacional Falcón y la presa Marte R. Gómez,
la laguna El Barril y el vaso de agua El Culebrón. Ambas
presas tienen una capacidad de almacenamiento de 7,313.14 millones
de m 3 , cifra que representa el 49.9% de la capacidad total
de captación de las presas situadas en la franja fronteriza.
Es
importante destacar que las dos presas internacionales (La Amistad
y Falcón) representan el 81.6% de la capacidad total
de almacenamiento de agua de las presas ubicadas en la frontera.
Fig.
2.11. Disponibilidad relativa de agua subterránea
Fuente:
INEGI, SEMARNAP, 1998.
Aguas
subterráneas
Existen
en el país 459 acuíferos, los cuales reciben una
recarga natural de 48 km 3 /año y una recarga inducida
estimada en 15 km 3 . Aunque el mayor número de acuíferos
se encuentran en el noroeste del país, los que mayores
recargas reciben son los ubicados en el sur. El 17% de los acuíferos
del país se encuentran con una sobreexplotación
mayor del 20%, de los cuales la mitad se encuentran en las regiones
noroeste y norte del país. En la franja fronteriza existe
un sólo acuífero subterráneo sobreexplotado
y contaminado por intrusión marina, y que se localiza
en Caborca, Son. La disponibilidad relativa de agua subterránea
en la frontera norte es escasa.
Medio
biótico
Biodiversidad
La
biodiversidad, de acuerdo a la definición que maneja
la Dirección General de Vida Silvestre (INE, 1997) constituye
la riqueza total en composición y número de manifestaciones
de las formas de vida en la naturaleza y la cual comprende la
gama completa de variación y abundancia de genes organismos,
poblaciones, especies, comunidades, ecosistemas y procesos ecológicos
involucrados.
La
diversidad biológica se clasifica en alfa, beta y gama.
La diversidad alfa es la que tiene lugar dentro del hábitat,
en forma local y hace referencia al número de especies
dentro de hábitat específicos. La diversidad beta
está asociada a la comparación entre hábitats
y como difieren entre ellos, es decir el nivel de homo o heterogeneidad
que muestran o la tasa de recambio de especies en un gradiente
de hábitats en tanto que la diversidad gama o regional
la confiere a nuestro país las condiciones que lo definen
como megadiverso.
México
es un de los doce países que son considerados en esta
categoría, y tienen en conjunto entre el 60 y 70% de
la biodiversidad total del planeta.
En
la República Mexicana se presenta la zona de transición
entre dos grandes regiones biogeográficas: la región
neártica y la neotropical, lo cual propicia la mezcla
y variedad de flora y fauna. Aún más, la topografía,
variedad de climas, historia geológica y los cambios
climáticos derivados de las glaciaciones durante el pleistoceno
han permitido conformar las características megadiversas
presentes en México.
De
los estados en la frontera norte, Baja California y Coahuila
son los que presentan un grado más alto de endemismo.
Flora
terrestre y acuática
Conforme
a Mittermeier y Goettsch (8), la diversidad
de plantas en México alcanza las 26000 especies destacando
los grupos de las cactáceas, con 900 especies lo que
representa a 45% del total de especies por grupo a nivel mundial,
715 endémicas o 79% de las mismas, las agaváceas
con 217, un 75%, 146 endémicas o 67% , los pinos con
48 especies, un 48%, 21 endémicas o 44% , las nolináceas
49, un 89%, 32 endémicas o 65% y las pteridofitas con
1000, un 11%, más de 190 endémicas o 19% (9).
Cabe resaltar que debido a que varias zonas geográficas
no han sido estudiadas a la fecha, el número de especies
seguramente se incrementará.
La
suma de los registros de fanerógamas, pteridofitas, briofitas
y algas para la República Mexicana es superior a 23 mil,
siendo, de acuerdo a Rzedowski (1996), 18 mil las correspondientes
a las fanerógamas. Se estima que el número total
sería de 27 402 especies con 21,600 fanérogamas
lo que representa un 9% de la riqueza total de plantas en el
mundo y el cual podría elevarse a un 10 al 14%. Las especies
endémicas o nativas están cerca de las 10 mil
(40%) de las plantas en México.
En
particular, las gimnospermas tienen un total de 71 especies
en el país, destacando el grupo de los pinos, de los
que México posee el mayor número de especies en
el mundo. Las pteridofitas (helechos) se distribuyen a principalmente
en las zonas del trópico y en menor medida en otros ecosistemas.
El bosque mesófilo de montaña es el de mayor riqueza
de especies para este grupo y después, están la
selva perennifolia, el bosque de pino-encino, la selva caducifolia,
los matorrales xerófilos y vegetación acuática
(10).
Las
angiospermas destacan principalmente con seis familias, como
son cactáceas, compuestas, gramíneas, leguminosas,
orquídeas y rubiáceas. Las tres primeras están
representadas en la zona norte y central de la República
Mexicana y las restantes, hacia las zonas templadas o al sur.
Además, respecto a las tres primeras familias mencionadas,
México tienen el primer lugar en riqueza de especies
de estos grupos.
Se
tienen datos sobre la flora endémica para catorce estados.
Baja California, Sonora y Chihuahua son considerados de alto
endemismo.
En
el caso de la frontera norte de México, existe predominantemente
vegetación propia de áreas desérticas y
semidesérticas.
Principales
tipos de vegetación
En
la frontera de Baja California se encuentran de manera predominante
chaparrales y matorral desértico micrófilo, una
pequeña zona de matorral rosetófilo costero y
en el municipio de Tecate, una pequeña zona boscosa de
oyamel. La frontera de Sonora cuenta con la vegetación
de desiertos arenosos, matorral desértico micrófilo,
matorral crasicaule, pastizales y una muy pequeña área
de pino encino. En la frontera de Chihuahua se encuentra matorral
desértico micrófilo, vegetación de desierto
arenoso y matorral desértico rosetófilo. Mientras
que en Coahuila predomina el chaparral, el matorral desértico
micrófilo, un área muy pequeña de bosque
pino–encino y matorral espinoso tamaulipeco, el cual también
predomina en el estado de Nuevo León y Tamaulipas. En
este último se encuentra también mezquital y vegetación
halófila.
Fig.
2.12. Principales tipos de vegetación
Fuente:
INEGI y SEMARNAP, 1998.
La
vegetación natural presente en el área fronteriza
de México y Estados Unidos se da como resultado de la
interacción con factores abióticos tales como
el clima y el sustrato geológico, los que han contribuido
a moldear toda una serie de características estructurales
y fisiológicas adaptadas a resistir la carencia de agua
y las temperaturas extremosas, aportándole una fisonomía
peculiar (Sedesol, 1993).
Como
se ha visto, las zonas áridas y semiáridas se
caracterizan por una gran riqueza en especies, endemismos y
dominancia de plantas suculentas. (Rzedowski, 1983) y que permiten
destacar a los desiertos sonorenses y chihuahuenses como centros
de primordial importancia mundial de abundancia, diversidad
y radiación evolutiva del grupo de las cactáceas.
A
grandes rasgos, la vegetación de la región fronteriza
se clasifica en la categoría de matorral xerófilo
aunque al considerar los aspectos fisionómicos, puedan
existir varios subtipos en función de condiciones edáficas
y climáticas distintivas. Los tipos de vegetación
son:
Bosque de encino
Bosque de pino
Bosque tascate
Bosque de encino-pino
Bosque de pino-encino
Cardonal
Matorral desértico micrófilo
Matorral inerme
Matorral subinerme
Matorral espinoso
Matorral con izotes
Matorral desértico rosetófilo
Matorral sarcocaule
Matorral crasicaule
Matorral con rosetófilos acaules
Matorral rosetófilo costero
Matorral submontano
Mezquital
Nopalera
Vegetación de desiertos arenosos
Vegetación halófila
Distribución
regional de la vegetación
En
la siguiente tabla se muestra la distribución regional
de la vegetación en el área fronteriza:
Tabla
2.3. Distribución regional de la vegetación
Área
Tipo
de vegetación dominante
Tijuana
Municipios
de Tijuana y Tecate
Chaparral
con vegetación secundaria arbustiva,con especies
como Artemisa californica (cenizo), Adenostoma f asciculatum (chamiso prieto), Cercocarpus
sp (rosa de castilla), Eriogonum fasciculatum,
Lotus scoparius (casa de indio) y Olneya tesota (palo fierro)
Sierra
de Juárez
Zona
de la Rumorosa (Este)
Bosque
de oyamel; Adenostoma fasciculatum (chamiso
prieto), Pinus quadrifolia (piñonero)
y Pinus jeffreyi (colorado)
Matorral
espinoso tamaulipeco; Acacia arentace, Castela texana,
Karwinskia humboldtiana (tullidora). Matorral submontano,
agricultura de riego, chaparral, huizachal, mezquital
y otros tipos como pastizales naturales, bosque de pino-encino,
tascate, pastizal inducido, galería y bosque de
encino
Camargo,
Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo, Mier, Valle
Hemoso y Nuevo Laredo
Matorral
espinoso tamaulipeco, mezquital, zonas de riego, pastizales
cultivados, pastizal inducido, vegetación de manglar
y tulares.
Fuente:
Sedesol, 1993
Tabla
2.4. Algunas especies de flora con valor comercial o étnico
en la franja fronteriza norte
Nombre
común
Nombre
científico
Aprovechamiento
Candelilla
Euphorbia
antisyphilitica
Extracción
de cera
Gobernadora
Larrea
tridentata
Resina
medicinal (antioxidante)
Jojoba
Simondsia
chinensis
Cera
Lechugilla
Agave
lecheguilla
Fibra
natural
Mezquite
Prosopis
sp
Forraje
(vaina), combustible
Palma
samandoca
Yucca
carnerosana
Fibra
natural
Palmilla
Nolina
sp
Fibra
para escobas y escobetillas
Palo
fierro
Olneya
tesota
Artesanías
Pino
Pinus
cembroides
Piñón
Sotol
Dasylirion
sp
Elaboración
de bebida alcohólica
Manzanita
Arctostathylos
sp
Ornamental
y combustible
Cactáceas
(varias)
Echinocereus,
Opuntia y otras
Ornamental
y comestible
Yuca
Yucca
schidigera
Saponinas,
espumoso, medicinal
Encino
Quercus
agrifolia
Combustible
Ocotillo
Fouquieria
splendens
Ornamental
Siempreviva
Dudleya
sp
Ornamental
Fuente:
Sedesol, 1993.
Tabla
2.5. Status de algunas especies de flora en la franja fronteriza
norte
Status
o Tipo
Especie
Distribución
Amenazada
Pino
real
Pinus
ponderosa
Sierra
Juárez
Amenazada
Pino
cuatro hojas
Pinus
quadrifolia
Sierra
Juárez
Amenazada
Piñón
Pinus
monophylla
Sierra
Juárez
Amenazada
Pino
negro
Pinus
jefreyi
Sierra
Juárez
Amenazada
Pino
Pinus
coulteri
Sierra
del Carmen
Amenazada
Guayame
Pseudotsuga
sp.
Sierra
Juárez
Amenazada
Libocedrus
decurrens
Sierra
Juárez
Amenazada
Manca
caballo
Homalocphala
texensis
Planicie
Costera
Nororiental
de Tamaulipas
Amenazada
Thelocactus
bicolor
Presa
Falcón
Amenazada
Peniocereus
greggi
Peligro
de extinción
Pinus
muricata Astrophytum asterias
Cd.
Guerrero, Tamaulipas
Rara
Abeto
Abies
concolor
Ferocactus
hametacanthus
Sierra
Juárez
Endémica
Cirio
Fouquieria
columnaris
Norte
Puerto Libertad, Sonora
Rara
Ciprés
de Tecate
Cupresus
forbesii
Tecate
Rara
Biznaga
Ferocactus
cylindraceus
Amenazada
Biznaga
Ferocactus
viridescens
Rara
Huata
Juniperos
californica
Baja
California
Fuente:
Sedesol, 1993.
Fauna
terrestre y acuática
En
la República Mexicana, la fauna tiene una gran diversidad
de especies divididas dentro de dos grupos, los invertebrados
y los vertebrados. En el primer caso, el registro alcanza las
29,501 especies, con 5,855 de invertebrados marinos y 23,646
de artrópodos. Las estimaciones para estos grupos rebasan
las 50,000 especies (por arriba de las ocho mil en los invertebrados
marinos y de cuarenta y dos mil de artrópodos. En cuanto
a los vertebrados, el registro es de 5,167, con 290 especies
de anfibios, 1054 de aves, 2,628 de peces, 491 de mamíferos
y 704 de reptiles. En el caso de los vertebrados, la fauna de
México es reconocida como una de las más ricas
a nivel mundial, con una cifra que supera las cuatro mil especies
(11).
Los
anfibios registrados en el país, constituyen el 48.2
% de las familias existentes en el mundo, lo que representa
el cuarto lugar en la riqueza mundial. Las aves presentes en
México, constituyen el 12 % del total del mundo, con
más de cien especies endémicas (10%), distribuidas
en las áreas montañosas, desérticas e islas.
Los peces (2628) tienen 506 especies de agua dulce, 375 marinas
continentales y las restantes (1747) son marinas oceánicas.
Aún cuando no existen datos minuciosos sobre los endemismos
en peces marinos, se estima que una quinta parte de las especies
en el Golfo de California, son endémicas y el 15% de
las del Golfo de Tehuantepec, Norte del Golfo de México
y el Caribe Mexicano, están en el mismo caso. Los mamíferos
incluyen 491 especies, con 41 especies marinas lo cual otorga
al país, el segundo lugar en el mundo por su riqueza
en estos últimos. La riqueza en especies se incrementa
de norte a sur. La tercera parte de los mamíferos terrestres
son especies endémicas, donde predominan los roedores.
Respecto a los reptiles, 9.8 % del total de las especies existentes
en el mundo, se localizan en México, lo que representa
el primer lugar mundial en la diversidad de este grupo.
La
megadiversidad biológica de México resulta de
la confluencia de diversos factores, entre los que destacan
la diversidad de hábitats, heterogeneidad climática
y tipográfica, extensión, de la mezcla de flora
y fauna de diferente origen biogeográfico y de un alto
índice de endemismo favorecido por las condiciones de
aislamiento, producto del muy accidentado relieve. Dos regiones
biogeográficas existen en el país, la neotropical
y la neártica, siendo esta última por donde cruzan
los límites territoriales de México y Estados
Unidos. En este apartado se revisará la diversidad de
la fauna en la frontera norte.
Tabla
2.6. Fauna terrestre y acuática
Grupo
Nombre
común
Especie
Observaciones
Aves,
anseriformes
Ansar
blanco
Chen
hyperborea
Migratoria
Cisne
chiflador
Olor
columbianis
Migratoria
Ganso
de collar
Branta
nigricans
Migratoria
Pato
de collar
Anas
platyrhynchos
Migratoria
Pato
de cabeza roja
Aythya
americana
Migratoria
Pato
de charreteras
Aix
sponsa
Migratoria
Pato
chillón jorobado
Bucephala
albeola
Migratoria
Pato
tejano
Anas
fulvigula
Migratoria
Pato
triguero
Anas
diazi
Migratoria
Pijia
Dendocygna
bicolor
Migratoria
Negreta
de alas blancas
Melanitta
deglandi
Migratoria
Negreta
de marejada
Melanitta
perspicillata
Migratoria
Aves,
galliformes
Codorniz
californiana
Lophortyx
californica
Codorniz
escamosa
Callipepla
squameta
Codorniz
de gambel
Lophortyx
gambelii
Codorniz
pinta
Collinus
virginianus
Chachalaca
Ortalis
vetula
Faisan
chino de collar
Phasiansus
colchicus
Guajolote
silvestre
Meleagris
gallopavo
Perdiz
chukar
Alectoris
graeca
Aves,Gaviformes
Gallereta
Fulica
americana
Tabla
2.7. Especies de mamíferos en estados fronterizos
Baja
California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Liebre
Lepus
alleni
Lepus
californicus
Sonora,
Chihuahua
Baja
California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Meteoritos
Microtus
californicus
Microtus
pennsylvanicus
Baja
California
Chihuahua
Musaraña
Sorex
arizonae
Sorex
juncesis
Sorex
ornatus
Chihuahua
Baja
California
Baja
California
Perrito
de las praderas
Cynomys
ludovicianus
Chihuahua
Ardilla
arborícola
Sciurus
arizonensis
Sciurus
grisens
Sciurus
niger
Spemophilus
beecheyi
S.
medrensis
S.
spilosoma
S.
tereticaudus
S.
variegatus
Tamiasciarus
douglassii
Sonora,
Chihuahua
Baja
California
Coahuila
Baja
California
Chihuahua
Sonora,
Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Baja
California, Sonora
Sonora,
Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Baja
California
Rata
almizclera
Ondathra
zibethicus
Chihuahua,
Baja California
Rata
canguro
Dipodomys
agilis
D.
compactus
D.
deserti
D.
gravipes
D.
merriami
Baja
California
Tamaulipas
Baja
California, Sonora
Baja
California
Baja
California, Sonora, Chihuahua, Coahuila
Ratón
y rata de campo
Neotoma
anthony
N.
bryanti
N.
fuscipes
N.
lepida
N.
martinensis
N.
mexicana
N.
varia
N.
phemax
Onychomis
arenicola
Peromyscus
californicus
P.
crinitus
P.
guradia
P.
interparietal
P.
pembertoni
P.
polius
Baja
California
Baja
California
Baja
California
Baja
California, Sonora
Baja
California
Sonora,
Chihuahua, Coahuila
Sonora
Sonora
Chihuahua
Baja
California
Baja
California y Sonora
Baja
California
Baja
California
Sonora
Chihuahua
Ratón
espinoso
Perognathus
amploi
P.
anthony
P.
arenarius
P.
artus
P.
baileyi
P.
californicus
P.
fallax
P.
flavescens
P.
fomosus
P.
hispidus
P.
intemedius
P.
longimembris
P.
penicillatus
P.
spinatus
Sonora
Baja
California
Baja
California
Sonora
y Chihuahua
Baja
California y Sonora
Baja
California
Baja
California
Chihuahua
Baja
California
Sonora,
Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Sonora
y Chihuahua
Baja
California y Sonora
Baja
California, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa
y
Baja California
Comadreja
Mustela
frenata
Baja
California, Sonora, Coahuila, Chihuahua y Tamaulipas
Cacomixtle
Bassariscus
astutus
Baja
California, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Tamaulipas
Lobo
mexicano
Canis
lupus baileyi
Sonora,
Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Oso
negro
Ursus
americanus
Chihuahua
y Coahuila
Tejón
Taxidea
taxus
Baja
California, Sonora, Coahuila, Chihuahua, y Tamaulipas.
Tuzas
Geomys
arenarius
Geomys
personatus
Geomys
tropicalis
Thomomys
bottae
Thomomys
umbrinus
Chihuahua
Tamaulipas
Tamaulipas
Baja
California, Sonora, Chihuahua y Coahuila
Baja
California, Sonora, Chihuahua y Coahuila
Zorra
gris
Urocyon
cinereoargenteus
Baja
California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Zorrillos
Mephitis
mephitis
Mephitis
macroura
Spilogale
gracilis
Spilogale
putorius
Sonora,
Baja California, Chih., Coah.y Tamps.
Sonora,
Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas
Sonora,
Chihuahua y Coahuila
Baja
California y Tamaulipas
Nutria
Enhydra
lutris
Lutra
longicaudis
Baja
California
Sonora
y Chihuahua
Puma
Felis
concolor
Baja
California, Sonora, Chihuahua y Coahuila
Gato
montés
Lynx
rufus
Baja
California, Sonora, Chih., Coah. y Tamps.
Venado
bura
Odocoileus
hemionus
Baja
California, Sonora y Chihuahua
Venado
cola blanca
Odocoileus
virginianus
Sonora,
Chihuahua y Coahuila
Berrendo
Antilocapra
americana
Baja
California y Sonora
Borrego
cimarrón
Ovis
canadensis
Baja
California y Sonora.
Fuente:
Sedesol, 1993.
Tabla
2.8. Anfibios, peces y reptiles
Nombre
común
Especie
Hábitat
Rana
de los cañones
Hyla
arenicolor
Humedales
Rana
de couch
Scaphiopus
couchi
Humedales
Rana
del oeste
Scaphiopus
hammondi
Humedales
Rana
verde
Rana
pipiens
Humedales
Rana
leopardo del Río Grande
Rana
berlandieri
Humedales
Sapo
del Colorado
Bufo
alvarius
Humedales
Sapo
de manchas rojas
Bufo
punctactus
Humedales
Sapo
de las grandes planicies
Bufo
cognatus
Humedales
Sapo
verde
Bufo
debilis
Humedales
Salamandra
tigre
Ambystoma
tigrinum
Humedales
Trucha
de San Pedro Mártir
Salmo
nelsoni
Lagos
Pez
perrito
Cyprinodon
macularius
Lagos,
ríos y arroyos
Pez
mosquito
Gambusia
affinis
Lagos,
ríos y arroyos
Pez
gila
Poeciliopsis
occidentalis
Lagos,
ríos y arroyos
Pez
de plata
Notemigonus
crysoleucas
Lagos,
ríos y arroyos
Tortuga
del desierto
Gopherus
agassizzii
Terrestre
Tortuga
amarilla
Kinosternon
flavescens
Terrestre
Monstruo
de gila
Heloderma
suspectum
Terrestre
Iguana
del desierto
Dipsosaurus
dorsalis
Terrestre
Camaleón
cornudo
Phrynosoma
cornutum
Terrestre
Lagartija
texana
Cophosaurus
texanus
Terrestre
Culebra
de tierra
Sonora
semianunulata
Terrestre
Culebra
reina
Lampropeltis
mexicana
Terrestre
Víbora
de cascabel
Crotalus
molossus
Terrestre
Víbora
de cascabel
Crotalus
atrus
Terrestre
Uso
y aprovechamiento de recursos
Son
varios los aspectos que se relacionan con el uso y aprovechamiento
de los recursos antes señalados. Entre ellos, pueden
señalarse los siguientes:
Sistema
de unidades para la conservación, manejo y aprovechamiento
sustentable de la vida silvestre (SUMA)
Constituye
un sistema de manejo que tiene el objeto de favorecer el aprovechamiento
de los recursos de la vida silvestre con la posibilidad de conservar
la biodiversidad a mediano y largo plazo. Las unidades son los
criaderos extensivos e intensivos de fauna silvestre, viveros,
invernaderos y alternativas viables para la propagación
de las especies y la utilización de productos y subproductos
de la vida silvestre (conservación, investigación,
reproducción, educación y aprovechamiento).
Busca
promover esquemas alternativos de producción compatible
con el cuidado del ambiente, a través del uso racional,
ordenado y planificado de los recursos naturales, frenando o
revirtiendo los procesos de deterioro ambiental. Se trata de
crear oportunidades de aprovechamiento que sean complementarias
de otras actividades productivas convencionales como la agricultura
y la ganadería; es el impulso al desarrollo de fuentes
alternativas de ingreso para las comunidades rurales.
Incorpora
las dos modalidades generales de producción y aprovechamiento
que se hacen de la vida silvestre, dentro de Unidades para la
Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de
la Vida Silvestre (UMA); éstas son las Unidades sujetas
a manejo intensivo y las sujetas a manejo extensivo, que pueden
ser de pequeñas o grandes extensiones, respectivamente.
Dentro de estas Unidades se persigue el cumplimiento de varios
objetivos, de forma independiente o integrada; ya que pueden
funcionar como centros productores de pies de cría, como
bancos de germoplasma, como alternativas de conservación
y reproducción de especies que se encuentran en alguna
categoría de riesgo, en labores de educación ambiental,
investigación, y como Unidades de producción de
ejemplares, productos y subproductos que puedan ser incorporados
a los diferentes circuitos del mercado legal para su comercialización.
No
sólo busca ser una propuesta hacia una nueva alternativa
de actividades de producción sustentable, sus ambiciones
van más allá. Motivados por las demandas de la
sociedad por contar con alternativas viables de desarrollo socioeconómico
en México. SUMA busca promover la diversificación
de actividades productivas en el sector rural, basadas en el
binomio “conservación-aprovechamiento” de los recursos
naturales, que respondan a estas exigencias para lograr el bienestar
social y contribuir al combate de la pobreza de nuestro país.
Una
de las características más sobresalientes de estas
unidades, es sin duda, su aportación a la protección
y manejo de los hábitat y la vida silvestre, ya que bajo
el esquema de aprovechamiento intensivo y extensivo, a través
de técnicas específicas de manejo, monitoreo y
mejoramiento, y dado su énfasis en el manejo adecuado
del hábitat.
Bajo
el esquema del SUMA, se han incorporado hasta el momento 2,400
UMA, tanto sujetas a manejo intensivo como extensivo. De igual
modo, se ha incorporado al SUMA más de 12 millones de
hectáreas.
Dentro
de esta superficie, bajo el concepto de UMA sujetas a manejo
extensivo existen aproximadamente 45 especies y grupos de especies
silvestres mexicanas que se conservan y aprovechan bajo este
esquema. Dentro de UMA sujetas a manejo intensivo, existen aproximadamente
100 especies y grupos de especies silvestres mexicanas que se
conservan, manejan y aprovechan bajo este concepto.
En
las entidades fronterizas, el desarrollo de unidades para la
conservación, manejo y aprovechamiento sustentable de
la vida silvestre vinculadas con el manejo del hábitat
y poblaciones de especies silvestres tiene una gran relevancia,
en la tabla siguiente se presentan los detalles respectivos.
Tabla
2.9. Unidades para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento
Sustentable de la Vida Silvestre en los Estados de la Frontera
Norte
Estado
Superficie
estatal (ha)
No.
de UMA's
Superficie
bajo manejo
Porcentaje
estatal
Porcentaje
regional
Baja
California
7'011,300
28
3'096,591
46.37
25.5
Sonora
18'267,897
391
3'445,688
18.85
28.4
Chihuahua
24'788,700
38
536,727
216
4.4
Coahuila
15'110,038
392
2'093,678
13.91
19.7
Nuevo
León
6'418,128
457
837,868
12.96
6.9
Tamaulipas
7'982,900
336
376,961
4.65
3
TOTAL
79'578,963
1,642
10'387,513
989
87.9*
*Se
excluyen los porcentajes correspondientes a BCS (8.1) , DGO
(0.3) de la región 1 del SUMA.
Fuente:
INE,1999, http://www.ine.gob.mx /dgvs/suma.htm
La
extensión para las UMA's en los estados fronterizos alcanza
las 10'387,513 (12´145,494 de ha totales) lo cual representa
el 85.5 % del total del país lo que refleja la importancia
concedida a este esquema de aprovechamiento de la vida silvestre
en dichos estados.
Este
esquema de aprovechamiento ha tenido un sustancial desarrollo
en los últimos diez años y representa una alternativa
de diversificación productiva y que a la vez permite
la conservación, recuperación y el uso racional
de las especies de vida silvestre. Es conveniente destacar que
el trabajo principal en esta instancia recae en los particulares,
quienes son los responsables del desarrollo de los programas
de manejo correspondientes.
Estos
esfuerzos, aunados a otros como el establecimiento de criaderos
semiestabulados o corredores ecológicos de las comunidades
indígenas representan avances sustantivos hacia el logro
de un desarrollo sustentable de los recursos naturales.
Uso
de la fauna silvestre
Por
tradición, el uso conferido a la fauna silvestre en la
cultura y economía popular mexicana ha sido de gran relevancia.
Según (12)existen cuatro valores básicos
en la fauna silvestre: valor de uso, cambio, opción y
existencia. El valor de uso consiste en el uso directo y tangible
para la subsistencia como la cacería para la alimentación
doméstica y obtención de partes para la manufactura
de prendas. El de cambio se refiere al intercambio comercial
o trueque con animales vivos, el tercero tiene que ver con los
aspectos de alternativas, bienes, usos y servicios relacionados
con el potencial genético de la fauna y el último,
hace referencia al valor de formar parte del patrimonio natural
y cultural del país.
El
aprovechamiento de la fauna silvestre es de diversos tipos como
la de subsistencia, deportiva, fines comerciales (ilegal), de
control de plagas o cacería ritual. La primera utiliza
diferentes especies, tanto de invertebrados como de peces, anfibios,
reptiles, aves y mamíferos por parte de las comunidades
y grupos étnicos en zonas rurales. No hay datos precisos
sobre el consumo en la población, aunque se estima que
en algunas regiones puede representar hasta el 70 % de la dieta
proteica humana.
La
cacería deportiva reviste gran importancia para el aprovechamiento
y la conservación de la fauna pues, en contraposición
con la cacería furtiva, la organización de clubes
cinegéticos y prestadores de servicios contribuyen en
su valorización y el fomento de la actividad a mediano
y largo plazo.
Las
especies cinegéticas de mayor interés son el venado
cola blanca, venado bura, borrego cimarrón, gato montés,
coyote, conejos, liebres y varias especies de patos, gansos
y palomas (pato golondrino, pato boludo, cerceta de alas verdes,
de alas azules, ganso canadiense, ganso nevado, branta negra,
pato bocón, pato pinto, paloma de alas blancas, huilota
y codornices) (INE, 1999). Se estima que la cacería ilegal
y de subsistencia duplica o triplica a la legal y varía
respecto a las especies aprovechadas, las cuales incluyen al
tlacuache, iguana, jabalí, rana, tortuga, tepezcuintle,
armadillo, mono, conejo, tapir, hocofaisán y diversas
aves. Las especies consideradas dentro del calendario cinegético
y de aves canoras y de ornato son de 150 a 183.
En
la zona fronteriza con Estados Unidos, las principales especies
cinegéticas son las aves acuáticas, palomas u
otras aves, mamíferos pequeños, venado bura y
cola blanca, particularmente en Tamaulipas, Sonora, Baja California,
Nuevo León y Coahuila.
El
aprovechamiento de aves canoras y de ornato tiene lugar por
medio de la venta ambulante que supera a la establecida o mayorista
y se considera que aún el tráfico ilegal de especies
es importante en este renglón. De acuerdo con el INE
(1996), después del tráfico de drogas y de armas,
el de especies es el tercero en relevancia, principalmente en
la región fronteriza norte.
En
cuanto a la obtención de productos y subproductos de
especies de la fauna silvestre, el mercado de pieles utiliza
este tipo de recursos, aparte de los de la fauna doméstica.
Dentro de las especies utilizadas, se puede mencionar: cocodrilo
de pantano y de especies exóticas como pieles de avestruz,
serpientes y anguilas, mismas que pueden ser sustituidas por
los derivados de productos y subproductos de las UMA's con especies
como la boa, nauyaca, cascabel, iguana, venado, pecaríes,
cocodrilo y caimán (13).
Las
entidades federativas que tienen mayores flujos de importación
y exportación de productos y subproductos elaborados
con pieles de fauna silvestre son Guanajuato, Jalisco, Nuevo
León, Chihuahua, Sonora y Aguascalientes. Asimismo, existe
un uso de fauna silvestre para el mercado de artesanías
tanto para el comercio establecido como para el ambulantaje.
Por
otro lado, también se da el aprovechamiento de recursos
genéticos de las especies silvestres. Este comercio de
productos farmacéuticos y de producción de granos
es importante al nivel internacional.
Otros
usos de los recursos naturales
La
capacidad potencial para el desarrollo de actividades turísticas
que permitan tanto el aprovechamiento como la conservación
es una posibilidad alternativa. Entre esas opciones pueden señalarse
al turismo alternativo, ecoturismo, turismo cinegético
y el turismo de bajo impacto, el cual es un uso no consuntivo
de escenarios y paisajes naturales como una estrategia de manejo
de los ecosistemas, recursos naturales y de los servicios ambientales.
En la actualidad, representa un 5% de la actividad turística.
Los ingresos por este tipo de uso se derivan del turismo internacional
receptivo total, arqueológico y ecoturismo.
El
uso referente a la agricultura tradicional se caracteriza por
ser al nivel nacional, hecho sobre la base de pocos cultivos
como el maíz, frijol, arroz y trigo (granos básicos);
café, caña de azúcar y cebada (cultivos
industriales); cebada y sorgo (forrajes); aguacate, durazno,
fresa, limón, mango, manzana, naranja, plátano
y uva.
El
patrón de desarrollo industrial de mediados del siglo
en México, favoreció la existencia de los monocultivos.
Por otra parte, sus rendimientos son bajos y existe una tendencia
a la disminución de la diversidad génica en las
variedades de los cultivos. Las zonas agrícolas del noroeste
y la región del bajío son las productoras de exportación.
Es también notorio que sólo el 15% de la superficie
agrícola del país es adecuado para su práctica
y actualmente se encuentra cercano al límite de su capacidad
potencial para dicho uso. La mayor parte de la agricultura se
hace en tierras de temporal (73.54% ), el resto (26.46 %) es
de riego.
Las
entidades fronterizas de Sonora, Tamaulipas y Chihuahua están
entre las de mayor superficie de riego en la República
Mexicana.
Otras
formas de promoción de la actividad son los proyectos
destinados a promover la agroecología productiva y tienen
el objetivo de apoyar el incremento del nivel de vida de las
comunidades indígenas y rurales.
La
ganadería se caracteriza por ser una actividad productiva
muy importante en nuestro país, se da en áreas
de pastoreo y producción de forrajes. Son los estados
de la región fronteriza norte (Chihuahua, Sonora y Coahuila)
donde tiene un mayor desarrollo.
Recursos
forestales
De
acuerdo al Inventario Nacional Forestal Periódico (SARH,
1994), la superficie forestal del país alcanza 141'745,169
ha (72% del territorio nacional), con una superficie arbolada
de 56 millones de ha y un grado de perturbación cercano
al 50% de la misma.
Los
estados fronterizos tienen las siguientes superficies arboladas:
Baja California 6'276,732 ha, (4.43%); Sonora 14'581,946 ha,
(10.29%), Chihuahua 17'527,831 ha, (12.37%); Coahuila 13'468,254
ha, (9.5%); Nuevo León 5'196,346 ha, (3.67%) y Tamaulipas
5'221,225 ha, (3.68%). Particularmente, para la vegetación
árida, las entidades del norte tienen los siguientes
porcentajes, Baja California (8.5%), Sonora (16.4%), Chihuahua
(14.9%), Coahuila (19.9%), Nuevo León (7.8%) y Tamaulipas
(5.2%), respecto al total nacional.
En
cuanto a la existencia de madera en selvas y bosques por estado,
los datos indican lo siguiente:
Tabla
2.10. Madera en selvas y bosques por estado
Entidades
fronterizas
Selvas
Bosques
Total
m 3 rollo
Porcentaje
Total
m 3 rollo
Porcentaje
Baja
California
0
0.00
8'931,038
0.49
Coahuila
9,611
0.11
32'080,740
1.75
Chihuahua
4'710,647
0.48
266'112,404
14.53
Nuevo
León
0
0.00
22'746,725
1.24
Sonora
22'248,807
2.29
48'381,653
2.64
Tamaulipas
21'578,078
2.22
36'983,018
2.02
Total
48'547,143
5.00
415'235,578
22.67
Fuente:
SARH, 1994.
El
volumen de madera disponible muestra que Chihuahua con 15%,
es uno de los estados con el porcentaje más alto. Respecto
a las condiciones que guarda la superficie forestal del país,
el 77 % (109,172,229 ha) tiene un buen estado para la producción
de madera y productos no maderables. Una quinta parte (alrededor
del 20%) necesita de acciones específicas para mitigar
su degradación por erosión, incendios, plagas
u otros. Cerca del 6% de la superficie total de bosques se encuentra
en el régimen de áreas protegidas SARH, 1994.
Fig.
2.13. Extensión por tipo de vegetación en
los estados fronterizos
Fuente:
SARH, 1994.
Fig.
2.14. Porcentaje de cobertura por tipo de vegetación
en los estados fronterizos
Fuente:
SARH, 1994.
La
producción maderable del país ha sufrido un decrecimiento
constante desde 1990, destinándose a la fabricación
de materiales para la construcción (60%), celulosa (17%)
y el resto (23%) para durmientes, postes, empaques, chapa, triplay
y otros productos.
La
producción no maderable se basa en la explotación
de la resina de pino (53%), cera de candelilla (12%), pencas
de maguey (7%), pimienta (5.5%) y fuste de yuca (7%) (Dirección
General Forestal, 1997).
Dentro
de las formas de aprovechamiento de los recursos forestales
existe una alternativa reciente que se da en los ejidos y comunas,
esta actividad denominada forestería comunal se basa
en un manejo y aprovechamiento racional de los bosques, teniendo
en cuenta la transformación y comercialización
de los productos obtenidos, la conservación natural y
una distribución más equitativa de los ingresos
entre las familias propietarias. Bajo este concepto, se agrupan
núcleos agrarios que han trabajado para desarrollar estrategias
viables de instrumentación para una mejor gestión
de los recursos y permitir una diversificación de los
usos y aprovechamientos considerados.
Las
plantaciones, por otra parte, favorecen la productividad en
el sector forestal y coadyuvan a disminuir la presión
y uso de los bosques naturales y también, para el aprovechamiento
de áreas que han sido alteradas por actividades agrícolas
o pecuarias. Además, el aprovechamiento de especies no
maderables se da en el uso tradicional del bosque y de los terrenos
forestales, contribuye con productos varios a las comunidades
campesinas en forma de semillas, resinas, rizomas, fibras, ceras,
hojas, pencas, tallos, cortezas, hongos y frutos.
En
las zonas áridas y semiáridas, se considera que
de las especies útiles actuales (450), unas veinticinco
son comerciales. Destacan la candelilla, lechugilla, yuca, orégano,
maguey, jojoba, savila, nopal, damiana, cortadillo y piñón.
Este tipo de ecosistemas tiene productos y subproductos no utilizados
adecuadamente hasta la fecha. Otros usos se relacionan con la
medicina tradicional muy extendida en México por las
etnias y organizaciones que hacen uso de los recursos naturales
como plantas medicinales, viveros (cactáceas, zamias
y orquídeas) y jardines botánicos (conservación).
Regiones
prioritarias terrestres para la conservación de la biodiversidad
Las
regiones prioritarias se caracterizan por alguno de los siguientes
factores:
Presencia de especies endémicas o relictas
Alto nivel de endemismos
Zonas de reproducción de especies
Marcan límites en la distribución de especies
Existe poca información sobre origen y diversificación
Riqueza de especies
Servicios ambientales.
Tabla
2.11. Regiones prioritarias terrestres para la realización
de investigaciones
tendientes a la conservación de la biodiversidad en la
zona fronteriza norte
Sierra de Juárez (Baja California)
Municipio de Tecate
Santa María -El Descanso (Baja California)
Municipio de Playas de Rosarito
Delta del Río Colorado-Alto Golfo de California
(B.C. y Sonora)*
Municipios de Mexicali y San Luis Río Colorado
Gran Desierto de Altar-El Pinacate (Sonora)*
Municipios de San Luis Río Colorado, Puerto Peñasco,
Gral. Plutarco Elías Calles.
Cananea-San Pedro (Sonora)
Municipios Santa Cruz, Cananea, Naco y Agua Prieta
Sierra de San Luis-Janos (Sonora y Chihuahua)
Municipios de Ascensión y Juárez
Boquillas del Carmen-Río Grande (Chihuahua)
Municipios de Guadalupe, Praxedis G. Guerrero y Ojinaga.
Cañón de Santa Elena (Chihuahua)*
Municipios de Ojinaga y M. Benavides.
Sierra Maderas del Carmen (Coahuila)*
Municipios de Ocampo y Acuña
Cinco Manantiales (Coahuila)
Municipios de Jiménez y Piedras Negras
Area Fronteriza de Matorral Tamaulipeco
(Tamaulipas)
Municipios de Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, M. Alemán,
Camargo, G. Díaz Ordaz.
Delta del Río Bravo
Municipio de Matamoros
Area
natural protegida.
La
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
(CONABIO) realizó un Taller de Identificación
de Regiones Prioritarias Terrestres para la Conservación
en México (1996) con la participación de la CONABIO,
PRONATURA, World Wildlife Fund (WWF), Fondo Mexicano para la
Conservación de la Naturaleza (FMCN), United States Agency
for International Development (USAID), The Nature Conservancy
(TNC) y el Instituto Nacional de Ecología (INE) se identificaron
155 regiones prioritarias terrestres con una superficie que
alcanza los 407,151.63 km 2 las cuales por sus características
tienen la potencialidad para que sus recursos sean conservados
y que representa un porcentaje del 20% de la extensión
total del país. La zona noroeste de la República
Mexicana es la que incluye la mayor cantidad de regiones (50)
seguida por la noreste con cuarenta. De las mismas, las relacionadas
con los municipios de la franja fronteriza son:
Fig.
2.15. Regiones prioritarias terrestres
Fuente:
CONABIO, 1996.
Es
importante resaltar que de las áreas naturales protegidas
en la región fronteriza, seis de ellas están consideradas
como áreas piloto para su atención y administración.
Es decir, se trata de áreas a las cuales se les dirigen
los principales esfuerzos de integración institucional,
financiamiento, manejo y administración (INE, 1996),
derivado de su importancia en alguno de los aspectos que se
relacionan con la protección de ecosistemas representativos,
con-servación de la diversidad genética y biológica
de especies de interés especial (endémicas, amenazadas
o en peligro de extinción), oportunidad para la investigación
y estudio de ecosistemas, estado de conservación, integración
con comunidades locales, aprovechamiento racional y sustentable
de los recursos naturales o relevancia nacional o internacional,
entre otros.
Regiones
prioritarias hidrológicas
Fig.
2.16. Regiones prioritarias hidrológicas
Fuente:
Arriaga Cabrera L. y col., 1998.
Las
regiones hidrológicas consideradas como prioritarias
para la realización de investigaciones tendientes a la
conservación de la biodiversidad, son:
Delta del Río Colorado
Subcuenca del Río Asunción
Subcuenca del Río San Pedro y Río Santa Cruz
Samalayuca
Cuenca Baja del Río Conchos
Río Bravo Internacional
Río Bravo- Piedras Negras
Río San Juan y Pesquería
Delta
del Río Colorado (Baja California y Sonora)
La
zona del delta del río Colorado incluye, dentro de sus
recursos hídricos, sistemas lénticos y lóticos
como el Lago Salado, la Ciénega de Santa Clara, pantanos,
estuarios y llanuras de inundación, arroyos y manantiales
y el delta del río Colorado. No hay datos sobre limnología
básica.
La
principal actividad económica es la agricultura (Valle
de Mexicali) seguida por la pesquera y recursos geotérmicos.
Las
alteraciones ambientales son por cambios en el uso del suelo
(agricultura), pérdida del volumen y calidad de agua
dulce, modificaciones en la hidrodinámica hacia la cuenca
baja debido al represamiento del río Colorado y salinización
de los acuíferos y degradación de suelos. Se observa
disminución en ja flora y fauna, aves migratorias en
riesgo, carencia de estudios sobre vegetación acuática
y fauna en la Ciénega de Santa Clara así como
vigilancia insuficiente en el área natural protegida.
Subcuenca
del Río Asunción (Sonora)
Dentro
de los recursos hídricos de esta región, se encuentran
represas y oasis, los ríos Seco, Asunción y Altar
y algunos arroyos. No hay disponibles datos sobre limnología
básica.
La
actividad económica preponderante es la ganadería
y altera al ambiente por fragmentación y pérdida
del hábitat natural, pérdida de biodiversidad
y presiones sobre las especies. En la categoría de amenazadas,
se tiene a Crotalus willardi, Larampropeltis pyromelana,
Ictalurus punctatus, Catostomus insignis, Gila robusta y Rhynichthys
osculus .
Subcuenca
del Río San Pedro y Río Santa Cruz (Sonora)
Sistemas
lénticos (embalses) y lóticos (río San
Pedro, Santa Cruz, ríos temporales y arroyos). No hay
datos limnológicos básicos.
En
la zona se desarrollan actividades mineras, silvícolas,
agrícolas y ganaderas, cambios en el ambiente por desechos
mineros en Cananea, descargas de aguas negras en arroyos. Las
especies Crotalus willardi y Larampropeltis pyromelana son endémicas. Especies de ambientes acuáticos
como Rana chiricahuensis, R. toromorde, R. maculata y R. forreri están amenazadas .
Samalayuca
(Chihuahua)
Los
recursos hídricos principales están constituidos
por las lagunas Santa María, Guzmán y Patos, charcos
temporales (sistemas lénticos) y los ríos Casas
Grandes, del Carmen, Janos y Santa María y algunos manantiales
(ambientes lóticos). No hay datos básicos disponibles
sobre limnología.
Las
actividades económicas principales son forestales y agropecuarias,
con alteraciones del hábitat por desecación, deforestación
y sobreexplotación de los acuíferos así
como descargas de agroquímicos, desechos sólidos
y aguas residuales. La introducción de especies exóticas
en sistemas acuáticos (lobina, bagre de canal y mojarra
azul) desplaza especies nativas. En el grupo de los peces, las
endémicas son Gila nigrescens, G. pulchra, Lepomis
macrochirus, Pastosteus plebeius, Amasurus melas, Catostomus
bernardii, Cyprinella formosa, C. lutrensis, Gambusia affinis y otras. Existe una especie de trucha no descrita y por
lo que respecta a otros grupos, se encuentra la colonia de perros
de las praderas ( Cynomys ludovicianus ) más
grande en el mundo. También hay aves amenazadas como Aquila chrysaetus, Falco femoralis y Haliaeetus leucocephalus.
Cuenca
Baja del Río Conchos (Chihuahua)
Las
presas Rosetilla y Luis L. León (sistemas lénticos)
y el río Conchos, arroyos, humedales y manantiales (sistemas
lóticos) quedan incluidos dentro de la región.
No hay disponibilidad de datos limnológicos.
Las
principales actividades económicas son la industria (maquiladoras),
minería y la agropecuaria. Se presenta sobreexplotación
de recursos hídricos y represamiento, contaminación
por agroquímicos, desechos industriales y aguas municipales.
Hay introducción de especies exóticas en cuerpos
de agua ( Porosoma cepedium, Fundulus zebrinus, Lepomis
cyanellus, L. macrochirus, L. marginatus y Micropterus salmoides ). Acuacultura de especies de carpa, tilapia y bagre. Se
presentan problemas de salud pública y de disponibilidad
de agua.
Río
Bravo Internacional (Chihuahua, Coahuila, Nuevo León
y Tamaulipas)
Los
cuerpos de agua principales son las presas La Amistad, Falcón,
Marte R. Gómez, Anzalduas y El Culebrón (sistemas
lénticos) y el río Bravo ( sistema lótico).
Diversas
actividades económicas como la industria maquiladora,
comercio, agricultura, ganadería, turismo y pesca (deportiva
y comercial).
Cambios
en el ambiente por desecación y ensalitramiento, pérdida
de vegetación, alteraciones del hábitat por construcción
de presas, actividades agropecuarias y crecimiento de la población
humana, contaminación por descargas industriales (metales
pesados) así como urbana y de actividades agropecuarias.
Carencia de monitoreo de la biodiversidad y sus condiciones
actuales, problemas de salud y falta de agua.
Río
Bravo–Piedras Negras (Coahuila)
Sistemas
lóticos como los ríos San Antonio y San Rodrigo,
algunos manantiales y arroyos. Sin datos sobre limnología
básica.
Las
actividades económicas principales son la agropecuaria
y la pesquera. Se dan modificaciones del ambiente por deforestación
(actividades agropecuarias como el sobrepastoreo). No hay información
sobre inventarios biológicos o estado actual de la biodiversidad.
Río
San Juan y Río Pesquería (Coahuila)
Los
recursos lénticos son las presas de La Boca y El Cuchillo
y los de tipo lótico son los ríos San Juan, Pesquería
y Alamo, humedales y arroyos. Sin información sobre limnología
básica.
Las
actividades económicas están representadas por
la agricultura, ganadería y acuacultura. Se tienen cambios
en el ambiente por dichas actividades, construcción de
presas y canales, contaminación por descargas agrícolas,
desechos urbanos e industriales. Cambios en especies ícticas
por introducción de peces exóticos como Oreochromis
aureus, Micropterus dolomieui, M. salmoides, Ictalurus punctatus,
Cyprinus carpio, Gtenopharyngodon idella y Tilapia aurea ,
entre otras. Carencia de mayor información sobre inventarios
biológicos y estado de las poblaciones locales y del
medio.
En
el caso de los peces dulceacuícolas, sólo 19 especies
de ellas tienen valor económico en el mercado nacional
y regional, con un total de ocho que son consumidas regularmente.
En
las zonas áridas y semiáridas, se tiene el reporte
de unas 200 especies piscícolas, con un conocimiento
limitado del 85 % de las mismas. No existen estrategias de manejo
para este tipo de recursos acuáticos, sobre todo de peces
dulceacuícolas nativos lo que aunado al constante deterioro
de los ecosistemas, se ejerce una gran presión sobre
ellos.
La
acuacultura destaca por el cultivo de camarón y en menor
grado, langostino, jaiba o moluscos. Los rendimientos conseguidos
con especies exóticas influyen negativamente en la utilización
y desarrollo de ecotecnias para especies nativas.
En
la actualidad, puede observarse una creciente preocupación
sobre la diversidad biológica que se presenta en las
aguas continentales y las acciones de respuesta que se dan,
están apoyadas por el conocimiento de las alteraciones
en los hábitats, ya sea en su fragmentación y
pérdida, degradación, sobreexplotación
e introducción de especies exóticas.
El
Programa de Regiones Prioritarias Marinas y Limnológicas
de México representa un esfuerzo tendiente a la conservación
y manejo sostenido de los ambientes oceánico, costero
y de aguas epicontinentales considerando los sitios de mayor
biodiversidad y de uso actual y/o potencial en el país.
A través de dicho programa, se ha hecho una regionalización
de los cuerpos de agua epicontinentales e identificado 110 regiones
hidrológicas prioritarias, con 82 correspondientes a
las áreas de uso y 75 con alta riqueza biológica
y potencial para conservación así como dentro
de las dos categorías, 75 con presiones y 29 áreas
importantes biológicamente pero sin información
científica sobre su biodiversidad.
Regiones
prioritarias marinas
La
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
efectuó una serie de talleres incluidos dentro del Programa
de Regiones Prioritarias Marinas de México, con el objeto
de profundizar en el análisis del conocimiento e información
existente sobre los ecosistemas costeros y oceánicos,
permitiendo identificar, delimitar y caracterizar setenta áreas
costeras y oceánicas que, por sus características,
se les consideró prioritarias debido a su alta biodiversidad,
usos múltiples de recursos o la carencia de conocimientos
sobre las mismas así como las presiones ejercidas sobre
el medio marino y para elaborar recomendaciones para la prevención,
mitigación o control .
2.12.
Áreas prioritarias marinas para estudios de investigación
en la región fronteriza norte
No.
de área
Áreas
prioritarias
Provincia
Extensión
(km 2 )
a
b
c
d
1
Ensenadense
Californiana
274,533
X
X
X
14
Alto
Golfo
Golfo
de California
71,52
X
X
X
44
Laguna
Madre
Golfo
Noroeste
27,537
X
X
X
a:
áreas de alta diversidad, b: áreas con presiones
sobre la diversidad, c: uso por sectores, d: falta de información.
Sintetizado de Arriaga y col., 1998 .
Es
claro que las áreas marinas en la zona fronteriza se
caracterizan por ser de alta biodiversidad, con presiones debido
al uso de sus recursos por diversos sectores, los que incluyen
al pesquero, turístico, industrial (petrolero/minero)
y urbano. En la provincia costera californiana, dentro de las
actividades económicas se puede señalar al turismo
como la segunda en importancia para la península de Baja
California, siendo relevante para Tijuana y Ensenada. La pesca
también es importante con ingresos significativos para
la economía regional, con especies comerciales como la
sardina (Sardinops caerulea ), anchoveta ( Engraulis
mordax ), atún ( Thunnus albacares, T. thynnus
y T. alalunga ), barrillete ( Katsuwonus pelamis ),
bonito ( Sarda chiliensis ), algas ( Gracillaria
pacifica ) y otros como la macarela ( Scomber japonicus ), bacalao negro ( Euthynnus lineatus ), abulón
( Haliotis corrugata, H. fulgens y H. rufescens ) y
langosta ( Panulirus interruptus ).
Las
áreas prioritarias marinas en la franja fronteriza norte,
están constituidas por las mostradas en figura 2.17.
Fig.
2.17. Regiones prioritarias marinas
Fuente:
Arriaga Cabrera L., y col., 1998.
Los
impactos de las diversas actividades económicas se reflejan
en los cambios en la calidad ambiental de la franja costera
debido a las descargas de aguas residuales municipales, asentamientos
humanos e infraestructura costera mal diseñada, alteración
de hábitats costeros por erosión, actividades
turísticas, agricultura y urbanización.
Existe
una sobreexplotación de recursos litorales y presiones
sobre especies como abulón, anchoveta, atún, bacalao
negro, erizo, langostino y pepino de mar. Asimismo, hay tráfico
de productos y subproductos de tortuga marina y especies en
riesgo.
Afectación
a especies endémicas de vegetación costera, por
desarrollos turísticos, la pesca deportiva y las actividades
recreativas tienen conflicto con el puerto industrial en Ensenada.
Asentamientos turísticos y urbanos en el corredor Ensenada-Tijuana,
problemas de descarga de drenaje directos a esteros y bahías
en Tijuana, Rosarito y Ensenada. También hay carencias
en la integración de la información sobre la biodiversidad
en la zona.
La
provincia costera Golfo de California en el área del
Alto Golfo se caracteriza por ser una zona con alta diversidad
y zonas productivas que permiten el desarrollo de diversas comunidades
en las bahías, esteros, lagunas costeras, islas, estuarios
y humedales, siendo el hábitat de especies endémicas
como la totoaba ( Totoaba macdonaldi ); amenazadas,
como la vaquita marina ( Phocoena sinus ) o de zonas
de reproducción de especies como la sardina monterrey.
Esta zona recibe las descargas con desechos agroindustriales
del Río Colorado (por plaguicidas y agroquímicos).
Se observa, además, pesca ilegal e incidental de especies
endémicas en el Alto Golfo. No existe un ordenamiento
de las actividades económicas debido a la carencia de
una estrategia de manejo integral de la zona costera.
La
región de Laguna Madre, en el Golfo de México
está incluida dentro de la Provincia Costera Golfo Noroeste
y se caracteriza por la presencia de diversos hábitats
y comunidades como rías, lagunas costeras, esteros, lagunas
arrecifales con pastos marinos, manglares y fondos blandos y
es un área importante de reproducción de especies
como crustáceos, moluscos, peces y tiburones además
de representar un área de migración para especies
de peces comerciales y de anidación de tortugas marinas.
Existen diversas especies endémicas de peces como la Raja texana, Caulolatilus intermedius, Cynoscion arenarius,
Centropristis ocyurus, Pagrus pagrus, Gymnachirus texae, Taphromupis
villalobosi. En cuanto a las especies comerciales para
la pesca, se incluyen la lisa, lebrancha, sierra, jurel, peto,
huachinango, robalo, chucumite, pargo, mero, pámpano,
marlín, vela, camarón blanco, jaiba, ostión
y langostino. La producción es casi las tres cuartas
partes (72%) de la total para el Golfo de México. Las
alteraciones ambientales se derivan de actividades agrícolas
y ganaderas (pérdida de hábitat como el manglar),
infraestructura para polos industriales y asentamientos humanos,
descargas industriales, dragados, erosión costera y cambios
en la hidrología de lagunas costeras y pantanos, ocasionando
presiones sobre la biodiversidad.
Recursos
pesqueros
El
aprovechamiento de los recursos pesqueros se ha orientado especialmente
a determinadas especies, aunque al nivel local se da la utilización
de especies de consumo particular y forman parte de su dieta
cotidiana.
Las
capturas de las especies muestran las tendencias del mercado,
que inciden directamente sobre las preferencias, disponibilidad,
abundancia y eficiencia pesquera. La captura y el consecuente
consumo humano directo están ampliamente dominados por
las especies comerciales marinas. La sardina, atún y
los tiburones así como el camarón y algunas especies
de escama son importantes. Las especies dulceacuícolas
aportan de manera mínima al volumen aunque no desdeñable
desde el punto de vista económico, donde la camaronicultura
ha incrementado los ingresos.
Respecto
a los estados fronterizos, Baja California tiene una flota atunera
muy importante y las capturas en Sonora han sido tradicionalmente
significativas en el Mar de Cortés en tanto que en la
zona norte del Golfo de México, una proporción
alta del volumen capturado se da en esa región.
Áreas
naturales protegidas (ANP)
Existen
a lo largo de la frontera norte de México, múltiples
situaciones y retos que afrontar en temas relativos al medio
ambiente. En dicha región, hay ecosistemas fluviales,
marinos y humedales, desiertos, pastizales y varios tipos de
bosques. Conforme crece la población en ambos lados de
la frontera, se incrementa la presión sobre los recursos
naturales, con la consecuente degradación del aire, el
suelo y las aguas. Por esta razón es imperativo difundir
el conocimiento acerca de la importancia y de la necesidad del
manejo adecuado para asegurar la sustentabilidad de los recursos
naturales. Respecto a éstos, aún se cuenta con
áreas en la frontera con buen estado de conservación,
situación que permite la continuidad en los procesos
naturales y evolutivos, protegiendo cuencas, y dando continuidad
a las especies y sus hábitat.
México
tiene 116 áreas naturales protegidas (ANP) las cuales
alcanzan una superficie total de un poco más de 12.6
millones de hectáreas (INE, 1999). Los municipios de
la frontera norte cuentan con seis áreas naturales protegidas,
cifra que representa el 5.2 % del total de las ANP del país.
A su vez, éstas tienen una superficie total de 2.326
millones de hectáreas, cifra que equivale al 18.8% de
la superficie total de las ANP del país. Las ANP fronterizas
se localizan en cuatro de los seis estados de la frontera norte.
Es importante destacar que los estados de Nuevo León
y Tamaulipas, aún y cuando no cuentan con ANP dentro
de su zona fronteriza, si las tienen en otro lugar de su territorio.
Con la protección de estas áreas se pretende asegurar
la continuidad de los procesos ecológicos naturales y
la conservación de lugares importantes de interés
cultural e histórico.
Las
ANP de la frontera incluyen un parque nacional, dos reservas
de la biosfera, una reserva forestal y dos áreas de protección
de flora y fauna. La tabla que se presenta a continuación
las describe:
Tabla
2.13. Áreas naturales protegidas en la región
fronteriza
Categoría
ANP
Nombre
Municipio
(s)
Año
del decreto federal
Superficie
(ha)
Parque
Nacional
Constitución
de 1857
Ensenada
B.C.
1962
5,009
Reserva
de la Biosfera
Alto
Golfo de California y Delta del Río Colorado
Mexicali,
B.C.
Puerto
Peñasco, Son.
San
Luis Río Colorado, Son.
1993
934,756
Reserva
de la Biosfera
El
Pinacate y Gran Desierto de Altar
Puerto
Peñasco, Son.
Gral.
P. E. Calles, Son.
1993
714,556
Reserva
Forestal Nacional
Sierras
de los Ajos, Buenos Aires y La Purica
Cananea,
Son.
Fronteras,
Son.
Bacoachi,
Son.
Nacozari
de García, Son.
1936
21,494
Area
de Protección de Flora y Fauna
Cañón
de Santa Elena
Ojinaga,
Chih.
Manuel
Benavides, Chih.
1994
277,210
Area
de Protección de Flora y Fauna
Maderas
del Carmen
Múzquiz,
Coah.
Acuña,
Coah.
Ocampo,
Coah.
1994
208,381
Fuente:
INE, 1999. http://www.ine.gob.mx/ucanp/
Conforme
a la definición de municipio hecha en el presente reporte,
además de las ANP consideradas en la tabla anterior,
cabría incluir al Parque Nacional Sierra San Pedro Mártir
(municipio de Ensenada); Valle de los Cirios (municipio de Ensenada)
e Islas del Golfo de California (municipios de Ensenada y Mexicali),
además de Isla Raza (municipio de Ensenada). (Gobierno
del estado de Baja California).
Parque
Nacional Constitución de 1857
El
Parque Nacional Constitución de 1857, está situado
en el estado de Baja California, en la subprovincia de la Sierra
de Juárez, la cual se considera que es la continuación
de la Sierra Nevada de los Estados Unidos de América.
Ocupa una superficie de 5,009 ha. La planicie de la laguna de
Juárez (antes Hanson) ocupa la porción alta y
central de la Sierra de Juárez y se encuentra a 1,800
metros de altitud en su porción norte y a 1,400 metros
en la sureste.
La
importancia de este parque reside en los ecosistemas que posee
y en su paisaje natural de gran belleza. Su fauna abarca mas
de 100 especies entre las que destacan fauna, anfibios, reptiles,
aves y mamíferos. Entre los mamíferos se cuenta
al venado bura ( Odocoileus hemionus fuliginata ),
coyotes, puma o león de la montaña, zorros y conejos.
Entre las aves hay) pájaros carpinteros, halcones, codornices
y patos.Su flora, compuesta por bosques de pinos ( Pinus
jeffreyi, Pinus quadrifolia ) y encinos ( Quercus microphylla) . Se encuentran también arbustos como manzanita
( Arctostaphylus punges ), chamizo colorado ( Adenostoma
fasciculatum ), y cenizo ( Artemisa tridentata ).
El
área que ocupa representa el 0.07% del territorio del
estado de Baja California y es una de las muy pocas zonas boscosas
con que cuenta el mismo y la franja fronteriza. El Parque Nacional
Constitución de 1857, es un refugio natural para la flora
y la fauna en la Sierra de Juárez y de las aves migratorias
(garzas y varias especies de patos). Constituye además,
el hábitat de especies de flora y fauna catalogadas como
endémicas, amenazadas o en peligro de extinción
como el Pinus monophylla , el Pinus ponderosa ,
el puma, el venado bura, el borrego cimarrón, el gato
montés, el cacomixtle, el zopilote, el águila
dorada y el halcón de hombro rojo. La gran belleza natural
de este parque, será un estímulo para el desarrollo
de proyectos recreativos y de ecoturismo.
Reserva
de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río
Colorado
La
Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta
del Río Colorado se localiza al noreste del estado de
Baja California y al noreste del estado de Sonora. La reserva
se extiende por los municipios de Mexicali, B.C., Puerto Peñasco,
Son. y San Luis Río Colorado, Son. En ella se localizan
siete poblados en donde el poblado del Golfo de Santa Clara
concentra casi el 75% de la población.
Esta
reserva se localiza en la provincia fisiográfica del
desierto Sonorense y su porción marina incluye la región
Alto Golfo de California. La reserva está compuesta por
una zona núcleo con una extensión de 164,779 ha
y por una zona de amortiguamiento con una superficie de 769,976
ha. La fauna del Golfo de California es representativa de tres
regiones zoogeográficas: la región del Pacífico
este; la región caribeña, y la provincia californiana.
Después
de que la conexión entre los océanos Atlántico
y Pacífico se cerró a la altura del actual Panamá,
algunas especies animales templadas quedaron atrapadas en al
Alto Golfo. En el área es posible encontrar especies
raras, amenazadas, en peligro de extinción y endémicas,
que utilizan hábitats como lugares de reproducción
o crianza. Entre éstas se encuentran la vaquita marina,
la totoaba, el palmoteador de Yuma y el pez cachorrito del desierto.
Estos hábitats reúnen características únicas,
como lo son los hábitats remanentes del antiguo Delta
del Río Colorado, las ciénegas y los afloramientos
de agua dulce en la franja costera. Incluyen zonas de invernación
y descanso de aves migratorias, y zonas marinas de alta producción
primaria, así como tipos de vegetación de gran
valor por su biodiversidad. El clima es del tipo muy seco con
temperaturas medias anuales de 18 a 20 grados centígrados.
La precipitación pluvial media asciende a 100 milímetros
anuales.
En
la zona hay un gradiente de especies que van de las marinas,
las costeras y las terrestres. En las primeras, algunas especies
del grupo de algas verdes ( Clorophyta ), cafés
( Phaeophyta ) y rojas ( Rodophytas ), son
las que juegan un papel muy importante dentro del ecosistema,
por ser claves en la cadena trófica. En la zona costera
encontramos la comunidad de marismas, las playas y el sistema
de dunas. Las marismas son comunidades intermareales con alrededor
de 200 a 400 especies de plantas y donde las poblaciones de
plantas que las habitan, se encuentran periódicamente
o continuamente sumergidas. Los esteros son hábitats
caracterizados por poseer casi la totalidad de las poblaciones
de halófilas.
Las
plantas rara vez exceden los 50 o 60 centímetros de altura,
sólo algunos miembros alcanzan alturas de un metro. Su
vegetación está formada en gran parte por suculentas
y perennes excretoras de sal. Entre las especies suculentas
se encuentran el vidrillo ( Batis maritima ), deditos
( Salicornia bigelovi y Salicornia subterminalis ).
Adicionalmente en áreas cercanas a la influencia de las
mareas se encuentran los oasis, pequeños hoyos de agua
dulce llamados localmente "pozos", los cuales se encuentran
dispersos a lo largo de la parte oeste de la Bahía de
Adahir.
La
zona de playas incluye bahías y dunas de playas con muy
escasas especies. Su distribución demuestra claramente
la influencia del mar. Muchas de estas especies se caracterizan
por tener glándulas excretoras de sal. En el sistema
de dunas encontramos alrededor de 85 especies, algunas perennes
como la hierba del burro, el yamate y otras.
La
fauna terreste de la reserva es diversa debido al variado mosaico
de vegetación que exhibe, desde la asociada a las zonas
de humedal, hasta los sitios más inhóspitos encontrados
en las zonas arenosas del Gran Desierto.
La
ictiofauna dulceacuícola del Río Colorado estuvo
representada por alrededor de ocho especies nativas a principios
de siglo, actualmente el pez cachorrito del desierto es el único
sobreviviente de las especies nativas dentro de la reserva.
El principal hábitat de este pez es la Ciénega
de Santa Clara.
Los
reptiles mantienen una diversidad alta con respecto a otros
desiertos. Entre éstos, podemos encontrar la iguana del
desierto, el camaleón, algunas lagartijas y víboras.
Este es uno de los pocos lugares de Norteamérica donde
se distribuyen las lagartijas del género Uma ,
además de ser el límite distribucional oeste del
monstruo de Gila.
Dentro
de la fauna, el grupo de aves está ampliamente representado
con, por lo menos, 80 especies de aves terrestres acuáticas
residentes y migratorias, que caracterizan al áreas con
una alta diversidad. Los mamíferos terrestres son representativos,
principalmente, de la provincia biótica Sonotiana y San
Bernardina. Entre éstos se encuentran una alta diversidad
de roedores, como los ratones de campo, las ratas y las ardillas,
el zorrillo y el venado cola blanca, además hay mamíferos
depredadores como las zorras, los coyotes y los gatos salvajes.
La
reserva se encuentra delimitada al este por la vía de
los Ferrocarriles del Pacífico que comunica a Mexicali,
Baja California, con el sur de México y al oeste por
la carretera federal número 5. Dentro de la reserva existen
caminos de terracería y brechas vecinales que comunican
campos pesqueros aislados.
Desde
hace casi 50 años, se han venido realizando diversas
acciones que destacan la importancia ecológica de esta
región, las cuales han estado orientadas a la instrumentación
de programas que aseguren la conservación del Alto Golfo
de California y Delta del Río Colorado, que a través
del tiempo, han garantizado por una parte, la protección
de los valores biológicos y ecológicos, y por
la otra, el aprovechamiento racional y sustentable de dichos
recursos. Estos esfuerzos iniciaron de manera formal el 23 de
febrero de 1955, cuando la Dirección de Pesca e Industrias
Conexas la decretó "zona de refugio para todas las
especies, las aguas comprendidas desde la desembocadura del
Río Colorado hasta la desembocadura del Río Santa
Clara en la costa del estado de Sonora". El 30 de mayo
de 1974, el área Delta del Río Colorado en el
Golfo de California, se decretó zona de reserva, cultivo
y/o repoblación para todas las especies de pesca. Esta
área se encontraba delimitada por una línea imaginaria
trazada desde Punta Machorro, en Sonora a Punta Zacatoza, en
Baja California, tangente al extremo sur de la Isla Montague
y Gore, desde la costa del Golfo Santa Clara al litoral oriente
de Baja California.
El
primero de agosto de 1975 la Secretaría de Pesca estableció
una veda permanente para la totoaba. El 13 de febrero de 1992,
la Secretaría de Pesca prohibió el uso de redes
agalleras de luz de malla de 10" o mayores, fabricadas
con monofilamento de nylon, calibre 0.036 a 0.040", de
las denominadas totoaberas, utilizadas como arte de pesca para
la totoaba y con la cual se captura de forma incidental la vaquita.
El 2 de marzo de 1992 se formó el Comité Técnico
para la Preservación de la Vaquita y la Totoaba en el
Alto Golfo de California. El 10 de junio de 1993, se declaró
esta zona como Reserva de la Biosfera.
La
tenencia de la tierra se distribuye de la siguiente forma: 33%
propiedad federal y terrenos baldíos, 62% terrenos ejidales;
2% terrenos del estado de Sonora; 1% propiedad privada, y 2%
del que no se dispone información.
Entre
los principales problemas que enfrenta esta reserva destacan
la disminución de la calidad del agua aportada por el
canal Welton Mohawk (proveniente de Yuma Arizona) lo que puede
poner en peligro de subsistencia la ciénega de Santa
Clara; el uso indiscriminado de agroquímicos que representan
un peligro potencial para la fauna del Alto Golfo de California;
la retención de las aguas del Río Colorado para
uso agrícola y humano que han alterado la vegetación
de los humedales que formaban parte del delta, lo que se pone
de manifiesto en los cambios en las aguas superficiales y el
manto acuífero; y el crecimiento excesivo de la población,
y el aumento de la afluencia turística no controlada.
La
problemática económica y la pérdida de
los valores biológicos, derivados de la alteración
de los ecosistemas del Alto Golfo y Delta del Río Colorado,
han motivado diversos esfuerzos de dependencias oficiales y
centros de investigación, los cuales han obedecido a
necesidades específicas de determinadas pesquerías
y/o conservación de los valores biológicos de
la región.
En
la actualidad se encuentra en desarrollo de un plan interinstitucional
(CICTUS, CESS y CIDESON) que contempla una amplia participación
de las comunidades locales, de los sectores productivos, de
las dependencias oficiales y de los investigadores en un proceso
coordinado, que motive una participación social activa
en la administración de la reserva. El éxito del
plan se sustenta en el firme propósito de que éste
sea producto, y por tanto, reconocido y aceptado por la misma
comunidad.
Reserva
de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar
Localizada
al norte del estado de Sonora, en los municipios de Puerto Peñasco,
San Luis Río Colorado y Plutarco Elías Calles,
alcanza una extensión de 714,556 hectáreas.
El
Pinacate y Gran Desierto de Altar destaca por sus características
físicas y biológicas únicas, por la presencia
de un escudo volcánico, así como por las extensas
zonas de dunas activas que lo rodean y por la mayor concentración
de cráteres tipo Maar. La Sierra del Pinacate reviste
características orogénicas de alto interés
por su conformación abrupta, producto de frecuentes erupciones
volcánicas que acumularon lavas en rocas compactas, arenas
y cenizas volcánicas, rocas ígneas en las que
la intemperización ha producido coloraciones de especial
belleza y cráteres como El Elegante, Cerro Colorado,
MacDougal y Skyes. Es importante conservar y proteger esa belleza
natural que con sus cráteres, barretas o contrafuertes,
detiene el avance de las arenas del área desértica.
Contiene flora y ecosistemas propios de los desiertos que son
muy frágiles y requieren de gran cuidado y atención
especializada. El clima de la región es extremoso, muy
árido o desértico, semicálido, con lluvias
escasas todo el año. La temperatura media anual se encuentra
entre los 18 y 22 grados centígrados, y la precipitación
anual es menor a los 200 milímetros. La elevación
del terreno en esta región varía de los 200 a
los 1,290 metros y se caracteriza por una topografía
de planicies y bajadas, sólo interrumpida por el escudo
volcánico conocido como Sierra El Pinacate y algunas
sierras graníticas. El área de la reserva comprende
dos regiones hidrológicas, Sonora Norte y Río
Colorado.
La
vegetación de la reserva comprende principalmente matorrales
xerófilos, aunque en algunas áreas bien restringidas,
se puede encontrar vegetación parecida al chaparral,
mezquitales asociados a playas, vegetación xeroriparia
y matorrales arborescentes. El campo volcánico de El
Pinacate tiene una flora de al menos 309 especies; Senecio
pinacatensis destaca por ser endémica. Las dunas
poseen especies más bajas, en parte debido a la baja
diversidad de hábitats. Sin embargo, su relativa pobreza,
85 especies, cobra verdadera importancia al considerar la gran
proporción de efímeras (65%), endémicas
(20%) y amenazadas o en peligro (20%).
Las
especies endémicas de estos sistemas de dunas son: Heterotheca
thinnicola , Chamaesyce platysperma, Croton wigginsii,
Dimorphocarpa pinnatifida, Eriogonum deserticola, Lennoa sonorae,
Stephanomeria shottii. Entre los peces que se encuentran,
cabe citar: el charal de aleta larga, el bagre amarillo, el
pez mosquito. Todos los anfibios (4 especies de sapos), restringen
su período de actividad a unas cuantas semanas del año
o incluso a unos cuantos días. En los años muy
secos, éstos no emergen a la superficie.
En
el área, los reptiles se encuentran bien representados
con 44 especies registradas, aunque es probable que se sumen
a esta cuenta, siete especies más: Cnemidophorus
burti , Xantusia vigilis , Tantilla hobartsmithi , Thamnophis cytopsis , Crotalus molossus , Kinosternon flavescens y Leptotyphlops humilis. Dentro de las aves comunes del desierto se encuentran la
codorniz ( Callipepla gambelii) , la churea ( Geococcyx
velox ) y el cuervo ( Corvus corax). Entre los
mamíferos se cuenta con el borrego cimarrón, berrendo,
venado cola blanca, jabalí, puma, lince, zorra gris,
zorra del desierto y el murciélago.
Los
asentamientos humanos se concentran en el extremo nororiental
de la zona de amortiguamiento, cerca de la ciudad de Sonoyta
y sobre o en las proximidades de las carreteras 2 y 8. El único
asentamiento ubicado en zona núcleo es el ejido Punta
Peñasco, con sólo cuatro habitantes en la actualidad.
Los asentamientos humanos mayores, ubicados en la periferia
de la reserva, dentro de la zona de transición o de influencia,
ejercen un efecto generalmente nocivo o de detrimento.
La
principal vía de comunicación es la carretera
federal número 2, que une las poblaciones de Sonoyta
y San Luis Río Colorado y se prolonga hasta el oeste
de Mexicali y Tijuana, y hacia el este hasta Caborca y Santa
Ana. La carretera federal número 8 que va de Puerto Peñasco
a Sonoyta sirve, en su mayor parte, como límite de la
reserva.
El
29 de marzo de 1979 se decretó como Zona Protectora Forestal
y Refugio Faunístico. Posteriormente, el 19 de junio
de 1993 fue decretada Reserva de la Biosfera. En el mismo año
ingresó a la Red Internacional de MAB-UNESCO.
Hace
más de un siglo, habitaban en la zona los indios pápagos.
Todavía es posible ver los vestigios de esa cultura.
Cerca de los depósitos naturales de agua y en los antiguos
senderos que llevan de poza en poza de las montañas a
las dunas del desierto, se ven fragmentos de vasijas, pilas
de conchas marinas, montones de piedra y círculos prehispánicos
de rocas para dormir y figuras monumentales.
Respecto
a la tenencia de la tierra, el 36% es propiedad federal, el
63% es ejidal y el 1% es privada. Entre los problemas que enfrenta
la reserva, se encuentra la extracción de morusa y roca
volcánica, cacería ilegal y extracción
ilícita de cactáceas, sobrepastoreo, sobreexplotación
del manto acuífero, explotación excesiva de palo
fierro ( Olneya tesota ), mezquite ( Prosopis glandulosa ) y ocotillo ( Fouquieria splendes ).
La
administración y operación es responsabilidad
del Instituto Nacional de Ecología. Es importante mencionar
que hay otros organismos que participan en la investigación,
cuidado y preservación del área: Drylands Institute,
Organ Pipe Cactus National Monument, Refugio Faunístico
de Cabeza Prieta, el Centro Intercultural de Estudios Sobre
Desiertos y Océanos, el CICESE, el Instituto Nacional
Indigenista y el grupo étnico O´odham.
Tabla
2.14. Instituciones, investigaciones y acciones en curso en
la
Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar
Institución
Investigaciones
IMADES
(Instituto del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable
de Sonora)
Calidad
del hábitat y situación de la población
del borrego cimarrón, berrendo sonorense y del
puma en la Reserva de la Biosfera El Pinacate.
Universidad
de Arizona (UA)
Migratory
Bird Stopover Habitats in Northern Sonora
Universidad
de Washington (WU)
Volcanology
and Geochemistry of the Pinacate Volcanic Field.
Universidad
de California en San Diego (UCSD)
Estudio
comparativo de la vegetación en el Pinacate.
IMADES-INE
Proyecto
de reuniones comunitarias y proyectos productivos con
visión de género.
INE-UNAM
Los
murciélagos migratorios: investigación,
educación ambiental y conservación.
Área
de Protección de Flora y Fauna Cañón de
Santa Elena
Esta
Area de Protección de Flora y Fauna (APFF), se localiza
al noreste del estado de Chihuahua y tiene una extensión
total de 277,209 hectáreas. Del total del área
protegida, el 20% corresponde al municipio de Ojinaga y el 80%
a Manuel Benavides. Se estima que la población total
que habita en la zona es de 2,578 habitantes que radican en
17 localidades de ambos municipios. Tiene un gradiente altitudinal
que va de los 700 a los 2,400 metros en los que se desarrollan
siete tipos de vegetación.
La
vegetación existente en la zona, en su gran mayoría,
es la típica de las regiones áridas. Entre las
comunidades vegetales, destacan la vegetación riparia
(álamos, fresnos y monilla), pastos diversos, matorral
micrófilo (gobernadora, ocotillo, mezquite y huizache),
matorral rosetófilo (agaves y yucas) y bosques de pino-encino
(piñonero y encino). Dentro de los compromisos, la función
del APFF del Cañón de Santa Elena, es la conservación
de 13 especies de plantas con status.
La
fauna silvestre en la región es abundante, en especial
las aves y los mamíferos adaptados a condiciones de aridez.
De ésta, la de importancia cinegética son el venado
cola blanca, el venado bura, el jabalí de collar, las
palomas y algunos patos. En el área existen rapaces como
el halcón aplomado, peregrino, cernícalo y águila
real. Hay una gran diversidad de aves canoras y de ornato y
se puede destacar la presencia del castor y de varios peces
de interés por su status.
En
1990 se inicia el trámite por parte del Gobierno Estatal
para la declaratoria de una reserva de la biosfera en el extremo
noreste del estado de Chihuahua, región que en una de
sus partes, colindaba con el Parque Nacional Big Bend. Finalmente
el 4 de noviembre de 1994 se firma el decreto y el día
7 del mismo mes y año se publica, en el diario oficial,
el decreto que hacía del Cañón de Santa
Elena, un Area de Protección de Flora y Fauna. Esta área
queda comprendida dentro de la superficie declarada en 1934
como Zona Protectora Forestal para la conservación de
las cuencas hidrológicas de riego para la protección
del caudal de la presa internacional La Amistad, en el estado
de Coahuila.
La
tenencia del APFF se distribuye de la siguiente manera: pequeñas
propiedades 34.8%; tierras ejidales 59.4%, y el 5.8% restante,
son los fundos legales, centros de población y terrenos
federales.
Entre
las principales amenazas del APFF del Cañón de
Santa Elena se encuentran las ambientales que se derivan de
las presiones que ejercen los pobladores sobre los recursos
naturales como los pastizales (ganadería intensiva y
el sobrepastoreo); el desmonte para la apertura de nuevos campos
de cultivo, con pérdida de especies vegetales nativas;
el aprovechamiento minero, y la utilización de bancos
de materiales para obras y servicios. Existe además,
contrabando hormiga de especies vegetales como las cactáceas
en particular, así como fósiles y artefactos arqueológicos
de los antiguos habitantes de la zona. Otra amenaza la constituye
la actividad turística sin control y/o sin regulación.
Entre
las instituciones que trabajan para conservar y preservar la
zona se cuenta con las representaciones estatales de la Secretaría
de Agricultura y Recursos Hidráulicos, la Secretaría
de Educación Pública, el Instituto Nacional de
Antropología e Historia, la Secretaría del Medio
Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y la Secretaría
de la Defensa Nacional; por parte del Gobierno del estado de
Chihuahua, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología
y la de Desarrollo Rural y Económico (Turismo). Además,
es importante mencionar el apoyo que proporcionan el Parque
Nacional Big Bend, el Area Protegida Estatal Big Bend Ranch
y la Fundación Korima Ojinaga.
Entre
los estudios que se encuentran en proyecto destacan "La
utilización de la flora de Sierra Rica por la fauna silvestre",
así como la elaboración de un mapa de la vegetación
del APFF del Cañón de Santa Elena. Se encuentran
en curso, el estudio del impacto de la ganadería sobre
la vegetación y el registro de las zonas arqueológicas
y paleontológicas dentro de la zona.
Área
de Protección de Flora y Fauna Maderas del Carmen
El
área tiene una extensión de 208,381 ha, se localiza
en el extremo noroeste del estado de Coahuila, en la frontera
con el estado de Texas (EUA) y muy próxima al límite
del estado de Chihuahua. Aunque no existen centros de población
en esta área, se considera que alrededor de 600 personas
tienen actividades dentro y en la zona de influencia del APFF.
Esta área es relevante por ser la distribución
más norteña de algunas especies y la más
sureña de otras. Su principal característica fisiográfica
son las sierras de El Jardín, de origen sedimentario
y Maderas del Carmen, de origen volcánico, con altitudes
superiores a los 2,000 m. Estas sierras se encuentran rodeadas
por el Desierto Chihuahuense, lo que da como resultado, una
gran variedad de ambientes.
Entre
las comunidades vegetales destacan diversos tipos de matorrales
(desértico chihuahuense, micrófilo, rosetófilo,
halófilo, gypsófilo y submontano), zacatal o pastizal
y una diversidad de bosques (de montaña, de encino, de
pino y de oyamel).
Entre
las especies endémicas del APFF Maderas del Carmen se
encuentra el topo ( Scalopus montanus ), la ardilla
( Eutamias dorsalis carminis ) y el venado cola blanca
( Odocoileus virginianus carminis ). Entre las especies
relictas está el puerco espín ( Erethizon
dorzatum couesi ), la musaraña ( Sorex milleri ) y la ardilla ( Ammospermophyllus interpres ).
De los resptiles destacan dos tipos de culebras ( Natrix
erythrogaster transversa y Coluber constrictor stnegerianus ). Entre las especies en peligro de extinción se
encuentra el oso negro ( Ursus americanus eremicus ),
el aguila real ( Aquila chrysactos ), el halcón
peregrino ( Falco peregrinus ) y el castor ( Castor
canadiensis ). De las especies que han tenido un incremento
creciente en sus poblaciones, se cuentan el venado bura ( Odocoileus
emionus ), el puma ( Felis concolor ), el guajolote
silvestre ( meleagris gallopavo intermedia ) y el tlacuache
( Didelphis marsupialis ).
Las
intenciones de proteger a esta región se remontan a 1935,
y aunque no se presentan en forma constante durante todo este
tiempo, se manifiestan repetidamente hasta alcanzar su propósito
en 1994, en donde el 4 de noviembre se firma el decreto y el
7 del mismo mes y año, aparece en el Diario Oficial de
la Federación en donde se declara a Maderas del Carmen
como un Area de Protección de Flora y Fauna. La creación
de esta APFF, es la respuesta a la demanda de investigadores,
administradores de áreas naturales protegidas, políticos
y organizaciones de la sociedad civil, que durante 60 años
alentaron la idea de proteger estas sierras, tanto por su valor
intrínseco, como por la posibilidad de que junto con
el APFF Cañón de Santa Elena, el Parque Nacional
Big Bend, el Area de Manejo Black Gap y el Parque Estatal Big
Bend Ranch en Texas, EUA, constituyan en conjunto, una de las
superficies protegidas más extensas entre los dos países.
En mayo de 1997 se concreta la cooperación formal entre
México y los EUA, mediante la firma de la Carta de Intención
entre la SEMARNAP y el Departamento del Interior de los EUA,
con el propósito de establecer mecanismos concretos para
llevar a cabo planes y programas conjuntos para la protección,
conservación y preservación de dichas áreas
protegidas.
Aunque
en la actualidad la actividad minera no se encuentra muy activa
en la zona, el buen potencial que tiene el área para
la minería de metálicos y de no metálicos,
ante la falta de un buen control, podría en el futuro,
ocasionar graves daños al hábitat disponible para
la fauna silvestre. El aprovechamiento forestal de pilotes y
leña se encuentra a muy baja escala. En la zona existe
una reducción dramática de candelilla. Debido
a una falta de sistemas adecuados para el manejo del ganado,
así como las cargas de ganado, existen problemas secundarios
al sobrepastoreo. La cacería furtiva, aunque a muy baja
escala, ha mermado considerablemente las poblaciones de venado
bura. Existen reportes de avistamientos de borrego berberisco
(especie exótica). En el corredor del Río Bravo
hay evidencias de proliferación de coypú (especie
exótica) que está desplazando al castor. Además
algunas especies vegetales como el carrizo y el tamarix se encuentran
desplazando al carrizo nativo y jaboncillos y al álamo,
respectivamente.
Entre
las instituciones que se encuentran investigando o trabajando
en conservación de la zona se encuentran la Universidad
Autónoma Agraria Antonio Narro, PROFAUNA A.C. y la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL).
Características
generales del Parque Nacional Sierra San Pedro Mártir:
Localización: Municipio De Ensenada.
Coord.
Geográficas: 30 grados, 31 minutos y 10 segundos
de latitud Norte; 115 grados y13 minutos de longitud Oeste.
Superficie: 63.000 hectáreas
Tipo
de decreto: 1) Parque Nacional el 26 de Abril de
1947.
2)Reserva
Forestal el 25 de Abril de 1951.
Importancia
ecológica: Regulación del ciclo hidrológico,
reserva genética forestal y faunística,
refugio de aves migratorias y fauna en general.
Características
del Valle de los Cirios:
Localización: Municipio de Ensenada.
Coord.
Geográficas: Desde el paralelo 30 al Norte
hasta el paralelo 28 al Sur y de los 113 a los 116 grados
de longitud Oeste.
Superficie: 1,483,694 hectáreas.
Tipo
de decreto: Zona de Protección Forestal y
Refugio de Fauna Silvestre el 2 de Junio de 1980.
Características
de las Islas del Golfo de California:
Localización: Municipios. de Ensenada y Mexicali y se localizan
entre los estados de Baja California, Baja California
Sur, Sonora y Sinaloa.
Coord.
Geográficas: Entre los 29 grados, 30 minutos
y 28 grados, 20 minutos de latitud Norte.
Tipo
de decreto: Reserva Especial de la Biosfera el 2
de Agosto de 1978.
Importancia
Ecológica: Posee características únicas
de comportamiento evolutivo, hábitats aislados.
En el Golfo están representados el 35 % de especies
de mamíferos marinos del mundo, las aguas circundantes
son ecosistemas de alta productividad primaria y áreas
de anidación de aves marinas. Presenta importante
biodiversidad y endemismos; son ecosistemas frágiles
y de características singulares al nivel mundial.
Cada isla es una unidad biológica única.
Características
de Isla Raza:
Localización: Municipio de Ensenada.
Coord.
Geográficas: 28 grados, 49 minutos de latitud
Norte y 112 grados, 59 minutos de longitud Oeste.
Superficie: 7 hectáreas.
Tipo
de decreto: Reserva Especial de la Biosfera el 30
de Mayo de 1964.
Importancia
ecológica: Constituye el sitio de anidación
de más del 90% de la población mundial de
2 especies de aves marinas, la gaviota parda ( Larus
occidentalis ) y el gallito de mar elegante ( Sterna
elegans ). El medio acuático circundante representa
un ecosistema muy importante por la diversidad y como componente
trófico del medio.
La
UABC, CICESE, UNAM y otras instituciones extranjeras realizan
estudios científicos en cada una de las Areas Naturales
Protegidas antes mencionadas.
La
riqueza natural de las ANP fronterizas ha requerido de la colaboración
de múltiples instituciones de investigación para
desarrollar los inventarios de las mismas. A la fecha se han
realizado varios estudios que han servido para definir los programas
de manejo de dichas áreas.
Avances
en las áreas naturales protegidas de la frontera
El
manejo y conservación de las áreas naturales protegidas
es de gran importancia para los gobiernos federal y estatales,
con lo que se busca asegurar la continuidad de los procesos
ecológicos naturales y la conservación de lugares
importantes de interés cultural e histórico, al
mismo tiempo que se proporciona una base económica renovable
y sustentable para los residentes de la frontera.
A
la fecha se han elaborado y publicado los Programas de Manejo
de cuatro áreas naturales protegidas en la frontera,
que son la R.B. El Pinacate-Gran Desierto de Altar, R.B. Alto
Golfo de California y Delta del Río Colorado, APFF Cañón
de Santa Elena y APFF Maderas del Carmen, y se están
instrumentando a través de los respectivos Programas
Operativos Anuales. Se han integrado las Administraciones en
las 4 áreas referidas y en la Reserva Forestal Nacional
Sierras de los Ajos, Buenos Aires y La Purica, con un total
de 31 personas. Todas las áreas naturales protegidas
en la frontera norte son consideradas áreas piloto conforme
al Programa de Áreas Naturales Protegidas de México
1995-2000, lo que significa contar con recursos financieros
para operar, plantilla básica de personal, vehículos,
equipo de cómputo, mobiliario y material de oficina para
la protección de las áreas, manejo de recursos
naturales, supervisión de actividades, administración
y operación de las mismas.
Avances
en la ejecución de la Carta de Intención entre
el Departamento del interior y la Semarnap para trabajar en
conjunto en las áreas naturales protegidas de la frontera
de Estados Unidos y México.
En
el marco de la dinámica relación entre México
y Estados Unidos, la cooperación ambiental fronteriza
constituye un ejemplo de esfuerzo que realizan los dos gobiernos
por alcanzar fórmulas conjuntas de entendimiento en la
solución de problemas comunes, que se ha concretado en
el Programa Frontera XXI.
A
lo largo de la frontera, México y Estados Unidos comparten
ecosistemas que no reconocen las fronteras políticas;
ello hace necesario que las tareas que llevan a cabo los gobiernos
para la conservación, preservación y mantenimiento
de la biodiversidad que se encuentra en sus respectivos territorios,
puedan desarrollarse de una manera coordinada y armonizada,
de acuerdo con la normatividad de cada país, a fin de
aprovechar los recursos tanto humanos, como económicos
en el logro de ese objetivo común.
El
5 de junio de 1997, en la Reunión Binacional, y en el
marco del Programa FRONTERA XXI, los Titulares de la SEMARNAP
y del Departamento del Interior firmaron la Carta de Intención
por la cual pretenden ampliar las acciones establecidas para
la cooperación en la conservación de áreas
naturales protegidas contiguas en la zona fronteriza, eligiendo
dos regiones piloto: Arizona, Sonora y Baja California y Texas,
Chihuahua, Coahuila.
Bajo
esta Carta de Intención, las acciones del Departamento
del Interior y de la SEMARNAP pueden incluir, pero no se limitan,
a las siguientes:
La
armonización y complementariedad de políticas
tendientes a la conservación de los recursos naturales
y culturales;
El intercambio de experiencias entre el personal de ambos países,
técnicas de evaluación y manejo de recursos, capacitación
y la generación de nuevas estrategias de conservación;
La instrumentación de programas de educación y
capacitación ambiental para las comunidades residentes
en ambos lados de la frontera y estimular su participación
en acciones de conservación y uso sustentable de los
recursos de las áreas naturales protegidas;
La ampliación de la base de conocimientos científicos
de las áreas naturales protegidas, en su contexto regional
ecológico, cultural y socioeconómico, mediante
la cooperación en proyectos de investigación y
el desarrollo de sistemas de información mutuamente accesibles
que permitan identificar estados y tendencias actuales, a través
del monitoreo de especies, así como futuras prioridades
de investigación en recursos biológicos compartidos;
Explorar el desarrollo de un mecanismo para establecer una red
de comunicación expedita que permita la atención
oportuna y conjunta de emergencias ambientales, particularmente
en los casos de incendios; y
La cooperación en acciones de inspección y vigilancia
respectivas de cada país, para prevenir y controlar ilícitos
en materia ecológica en las áreas naturales protegidas.
A
dos años de que los Titulares de la SEMARNAP y del Departamento
del Interior firmaran la Carta de Intención, las acciones
de cooperación para la conservación de áreas
naturales protegidas contiguas en las dos regiones piloto de
la frontera, han sido múltiples y representan un significativo
avance en la protección de estas áreas, el desarrollo
de sistemas de información compatibles, la investigación
de especies compartidas, la participación pública
y la capacitación, como se muestra en las siguientes
iniciativas:
Iniciativas
México-Estados Unidos para el oeste del Desierto Sonorense
A
partir de la reunión en Puerto Peñasco, Sonora
en octubre de 1997 para instrumentar la Carta de Intención,
la región del Oeste del Desierto Sonorense, fue dividida
en dos subregiones, la del Desierto Seco que incluye las áreas
de la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de
Altar, el Monumento Nacional Organ Pipe Cactus y el Refugio
Nacional de Fauna Silvestre Cabeza Prieta y la del Desierto
Húmedo que hermana a la Reserva de la Biosfera Alto Golfo
de California y Delta del Río Colorado y el Refugio Nacional
de Fauna Silvestre Imperial en el Bajo Río Colorado.
En esta reunión también se definieron los proyectos
de cooperación binacional que se han venido desarrollando
en la región.
Monumento
Nacional Organ Pipe Cactus elaboró y entregó a
las Reservas de la Biosfera de El Pinacate y Alto Golfo de California
un video en español denominado “No deje huella”, con
fines de difusión y educación ambiental.
Desierto
seco
En
el marco de las reuniones de reservas contiguas, el personal
de las áreas protegidas contiguas han compartido información
y experiencias. Se han realizado cuatro reuniones, en las que
los avances más importantes son la descripción
de un ecosistema común, la definición de una misión,
el establecimiento de puntos en común para la administración
y manejo de las reservas y algunas ideas para la participación
comunitaria. Estas reuniones han sido constantes y se pretende
como producto final un folleto y un cartel en donde se exponga
la información trabajada.
Se
realizó el taller sobre restauración ecológica
en ecosistemas desérticos en el Monumento Nacional Organ
Pipe Cactus (OPCNM) en abril de 1998 con la participación
del personal de la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran
Desierto de Altar (RBPGDA), los cuales solicitaron colaboración
para establecer un vivero similar al que actualmente opera en
Organ Pipe.
Se
ha iniciado el desarrollo del sistema de información
geográfica (SIG) con las bases de datos relevantes para
el manejo adecuado de la reserva y que es compatible con el
de las otras áreas protegidas de la región, para
intercambio de datos e información. Está en proceso
la firma de un Acuerdo INE y la Oficina de Manejo de Tierras
(BLM) para el préstamo de equipo de cómputo para
el SIG y la capacitación especializada del personal.
Este proyecto también incluye equipo y capacitación
para la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta
del Río Colorado.
Desierto
húmedo
Personal
de la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta
del Río Colorado (RBAGCDRC) participó en 3 reuniones
de consulta sobre los esfuerzos del Gobierno Federal de los
Estados Unidos para restaurar el Mar Salado (Salton Sea), CA.
y varias reuniones de carácter binacional en el marco
de la Comisión Internacional de Límites y Aguas
(CILA) relacionadas con la Cuenca Baja del Río Colorado,
Estados Unidos-México.
Se
inició el Programa Cooperativo entre la Reserva de Alto
Golfo de California y el Refugio Nacional de Fauna Silvestre
Imperial con diversas actividades y apoyos tales como la participación
del Coordinador Técnico en un vuelo en avión ligero
para censar aves acuáticas en el Refugio, la visita del
personal de la Reserva al Refugio y el apoyo del Refugio en
proyectos de colaboración como lo es la evaluación
de las poblaciones del palmoteador de Yuma en la Ciénega
de Santa Clara con el Servicio de Vida Silvestre de los Estados
Unidos (USFWS), el Departamento de Caza y Pesca de Arizona,
el INE, la Universidad de Arizona(UA) y el Instituto Tecnológico
de Estudios Superiores de Monterrey.
Otros
proyectos que se han venido realizando son: el Programa de protección
del pez cachorrito del desierto y producción de material
audiovisual sobre las dos ANPs, determinación de Selenio
en humedales del Delta del Río Colorado UA, USFWS; oportunidades
de rehabilitación ecológica en el Bajo Río
Colorado, México/Estados Unidos, estudio cooperativo
de evaluación de humedales en Baja California y Sonora,
estudio de la Ciénega de Santa Clara por percepción
remota USGS, BUREAU OF RECLAMATION.
Aspectos
Ecológicos de la Ciénega de Santa Clara: Se realizó
en Enero la evaluación de la Ciénega de Santa
Clara por parte del BOR y el USGS. Se continuaron con las visitas
regulares a la Ciénega para evaluar cambios provocados
por el incendio y por el dragado en el tramo final del Canal
Wellton.
Participación
del personal de la Reserva al curso de Sistema de Información
Geográfica organizado por la Oficina de Manejo de Tierra
(BLM), Phoenix, AZ.; Simposio Internacional de Fauna Silvestre,
Tema: Las Areas Naturales Protegidas. Cd. Victoria, Tamps.;
Talleres de Involucramiento público para el manejo y
restauración del Delta del Río Colorado. Ejidos
Luis Encinas, Mesa Rica y Flor del Desierto; Taller Binacional
e Institucional para el manejo y restauración del Delta
del Río Colorado coordinado por ITESM Campus Guaymas,
Mexicali, B.C.; Taller sobre la Cuenca Baja del Río Colorado,
San Luis R. Colorado, Son. y asistencia a la Reunión
Anual de la Sociedad Riparia de Arizona (ARC), Yuma, AZ.; Reunión
sobre el Salton Sea, Riverside, CA.;
Iniciativas
México-Estados Unidos para el Desierto Chihuahuense
En
noviembre de 1998 se realizó en el Parque Nacional Big
Bend la primera reunión de seguimiento a la Carta de
Intención para esta región piloto de Big Bend,
que incluye las Areas de Protección de Flora y Fauna
Maderas del Carmen y Cañón de Santa Elena, Parque
Nacional Big Bend y el Parque Estatal Big Bend Ranch.
Los
directores de las áreas han tenido reuniones periódicas
para identificar proyectos de cooperación, habiendo iniciado
algunos de ellos como el patrullaje conjunto del Río
Bravo y estudios de monitoreo de algunas especies prioritarias
y de interés común como el halcón peregrino,
el oso, el castor y control de especies exóticas.
Se
llevaron a cabo pláticas entre personal técnico
del Área de Protección de Flora y Fauna Cañón
de Santa Elena, Chih. y del Parque Nacional Big Bend en Texas,
para la determinación de la calidad del agua mediante
el registro conjunto de parámetros fisicoquímicos
del agua al inicio de su afloramiento en el Cañón
de San Carlos, Municipio de Manuel Benavides, durante su recorrido
por la zona urbana de la cabecera municipal y en su desembocadura
al Río Bravo.
Además,
se estableció un análisis comparativo entre la
composición de la cubierta vegetal en el Parque Nacional
Big Bend y el Area de Protección de Flora y Fauna Cañón
de Santa Elena, incluyendo la colecta de algunas especies vegetales
para su posterior identificación.
Durante
el año se hicieron visitas a diferentes sitios de la
APFF Cañón de Santa Elena para evaluar su potencial
turístico; con especialistas del Big Bend Ranch se recorrieron
rutas para un posible recorrido interpretativo como parte de
un taller de sobrevivencia en el desierto. Actualmente se tiene
identificados los lugares con mayor potencial para actividades
interpretativas y recreativas.
El
personal del APFF Cañón de Santa Elena asistió
a un total de 9 Cursos–Talleres de Capacitación ofrecidos
en México y Estados Unidos además se llevaron
a cabo 8 Reuniones de trabajo con la Unidad Coordinadora de
Areas Naturales Protegidas, la Universidad Autónoma de
Chihuahua, El Parque Nacional Big Bend, el Parque Estatal Big
Bend, el Area de Protección de Flora y Fauna Maderas
del Carmen, INAH, Delegación de SEMARNAP en el Estado
y SAGAR.
Se
cooperó en la traducción de textos para las exposiciones
interpretativas del Centro de Educación ambiental Barton
Warnock del Servicio de Parques y Vida Silvestre de Texas y
la instrumentación de acciones como el caso del operativo
Semana Santa 1998 en el que se proporciona información
a turistas y visitantes.
En
forma conjunta, personal de las áreas protegidas participan
en el estudio para determinar el estado actual de la distribución
de las especies de peces en el Río Bravo y sus afluentes
en la región.
Las
áreas cuentan con teléfonos para facilitar el
reporte y la coordinación particularmente en el caso
de incendios forestales. Un incendio en el Parque Nacional de
Big Bend afectó más de 100 hectáreas y
fue combatido conjuntamente por personal de ambos países.
Inventarios
para suelos, vegetación y fauna
Tabla
2.15. Instituciones que han participado en el levantamiento
del
inventario de recursos de las ANP de la frontera norte de México
Área
natural protegida
Fuentes
Alto
Golfo de California y Delta del Río Colorado
Universidad
de Sonora, Instituto del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable
de Sonora, Instituto Tecnológico de Monterrey,
Campus Guaymas
El
Pinacate y Gran Desierto de Altar
Universidad
de Sonora, Instituto del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable
de Sonora
Sierras
de los Ajos, Buenos Aires y la Purica
Instituto
del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Sonora
Cañón
de Santa Elena
Universidad
Autónoma de Chihuahua
Maderas
del Carmen
Universidad
Autónoma Agrícola Antonio Navarro
Fuente:
INE, 1999. http://www.ine.gob.mx/ucanp/.
Como
parte de los programas de manejo de las ANP fronterizas, se
han definido acciones concretas con la finalidad de promover
la protección de los ecosistemas de las ANP. En dichas
acciones se involucran dependencias oficiales, así como
instituciones académicas y sociales interesadas en la
conservación de nuestro medio ambiente.
Acciones
diversas de protección a los ecosistemas
Tabla
2.16. Acciones de protección a los ecosistemas
Acción
Organismo
o dependencia
Mapeo
de cuencas hidrológicas
Comisión
Nacional del Agua
Dirección
del Inventario Nacional Forestal. Dir. General Forestal.
Subsecretaría
de Recursos Naturales, SEMARNAP.
Protección
y recuperación de hábitat
Unidad
Coordinadora de Areas Naturales Protegidas (UCANP), INE.
Dirección
General de Vida Silvestre, INE.
Recuperación
de flora y fauna
Dirección
General de Vida Silvestre. INE.
UCANP,
INE.
Respuestas
binacionales para combate de incendios forestales
Dirección
de Protección Forestal de la Dirección General
Forestal.
Subsecretaría
de Recursos Naturales, SEMARNAP.
Monitoreo
de tráfico ilícito de especies de flora
y fauna
Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
Dirección
General de Vida Silvestre, INE.
Desarrollo
de indicadores de aprovechamiento sustentable de recursos
naturales
Dirección
General de Vida Silvestre, INE.
UCANP,
INE.
Desarrollo
de indicadores de salud y protección a especies.
Dirección
General de Vida Silvestre, INE.
Fuente:
INE, 1999. http://www.ine.gob.mx/ucanp.
Por
la naturaleza misma de las ANP, se encuentran dentro de ellas,
recursos que por sobreexplotación previa o su importancia
y valor ecológico, requieren de atención especial.
Los recursos más relevantes de las ANP fronterizas que
se han clasificado como especies prioritarias se describen en
la siguiente tabla.
Tabla
2.17. Descripción y problemática principal de
algunos de los recursos en las ANP
Recurso
Tipo
de explotación, uso
Problemática
Palo
fierro
Artesanías
Sobreexplotación,
disminución de poblaciones
Mezquite
Carbón
Sobreexplotación
Cactáceas
Ornamental
Venta
ilegal
Candelilla
Cera
Sobreexplotación
Berrendo,
Borrego cimarrón
Cinegético
Cacería
ilegal
Oso
negro
Cinegético
Pocos
individuos
Vaquita
marina
Protegida
Aves
acuáticas migratorias
Cinegético
Cacería
ilegal
Fuente:
INE, 1999. http://www.ine.gob.mx/ucanp.
Presión
sobre los recursos naturales
El
impacto de las actividades humanas es notable sobre los recursos
naturales. Se refleja en la alteración y fragmentación
de hábitat y ecosistemas, en su pérdida y en la
disminución del número de especies, en el tamaño
y variabilidad genética de las poblaciones silvestres.
La
disminución del tamaño de las poblaciones silvestres
está dada por:
Sobreexplotación humana.
Desaparición de hábitat por deforestación.
Interacción con agentes depredadores, patógenos
y competidores.
Alteraciones por sustancias químicas y tecnologías
empleadas en actividades agrícolas u otras.
Incendios, erupciones, inundaciones y terremotos.
Las
presiones se ejercen en diferentes niveles. En los ecosistemas,
están representadas por el cambio climático, la
erosión, la fragmentación del hábitat,
la contaminación, la disminución de la riqueza
y abundancia de especies y los efectos acumulativos conjuntos.
Respecto al nivel de especies, se pueden mencionar a la introducción
de especies exóticas, la erradicación y el comercio
legal e irracional de las mismas. Por lo que se refiere al nivel
génico, los factores que contribuyen son: la introducción
de especies, la pérdida de germoplasma (variabilidad),
las especies modificadas (variedades mejoradas), la biotecnología
(clonación) y la bioseguridad (riesgo de liberar organismos
modificados genéticamente al medio ambiente).
Cambio
Climático. Uno de los factores de presión sobre
los recursos naturales al nivel de los ecosistemas está
constituido por el cambio climático. Este proceso de
alteración del clima se deriva de las actividades humanas
ocasionando una sinergia con la variabilidad natural del clima.
El
cambio climático se asocia con la emisión de gases
de efecto invernadero, mismo que se caracterizan por la absorción
y reemisión de radiación infrarroja. Entre los
gases involucrados se encuentran el bióxido de Carbono
(CO 2 ), el óxido nitroso (N 2 O), metano (CH 4 ), ozono
(O 3 ) y los clorofluorocarbonos (CFC). Las modificaciones al
clima tienen efectos sobre las sequías, inundaciones,
intensidad de tormentas y huracanes. Es necesario reducir las
emisiones de los compuestos señalados y sustituir a los
CFC por sustancias alternativas. Los cambios en el clima afectan
a las poblaciones que se encuentran en las áreas límite
de su distribución, especies no plásticas (es
decir, con capacidad limitada para adaptarse a cambios notorios),
las de baja dispersión y las que habitan en lugares extremosos
como las montañas, el ártico y la costa.
Las
zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas
son más susceptibles a la desertificación de acuerdo
con los estudios de vulnerabilidad al cambio climático,
realizados con el modelo GFDL-R30 para diversos factores. Conforme
a dicho modelo, la región norte del país estaría
entre las zonas con mayor probabilidad de afectación
relativa a la severidad de la sequía meteorológica.
Estrechamente
ligado al cambio climático se encuentra el concepto de
cambio global, el cual se identifica como las modificaciones
producidas por los procesos naturales y la actividad humana
que altera el ambiente global directamente o por medio de la
suma de pequeños cambios al nivel local o regional. La
distinción entre uno y otro se da en términos
de que el global involucra los cambios (biodiversidad, migración,
asentamientos humanos y socioeconómicos) en la biosfera,
es decir en todos los ecosistemas terrestres y el segundo sólo
implica al clima. En este sentido, se ha definido e identificado
ciertas áreas del planeta que están bajo una presión
crítica. Estas áreas se denominan Hot Spots, ocupan
un 1% de la superficie del globo, tienen entre 30 y 40% de la
biodiversidad terrestre y existen graves procesos de alteraciones
ambientales directas. Se ha incluido a México dentro
de esas 15 áreas por las selvas montañosas de
América Central.
Las
actividades productivas (agricultura, ganadería, silvicultura
y pesca) han producido un sustancial deterioro del ambiente
en el país ya sea por alteración y fragmentación
del hábitat, deforestación, erosión, pérdida
de la biodiversidad y crecimiento irregular de las comunidades
(crecimiento demográfico, pobreza, consumismo, y utilización
de tecnologías contaminantes).
La
deforestación o pérdida de la cobertura vegetal
presenta en México una de las tasas más altas
al nivel mundial. Si bien existe una gran discrepancia en cuanto
a su nivel, se estima entre las 300 mil y un millón de
hectáreas anuales, de acuerdo a diversos autores.
La
pérdida de ecosistemas como selvas, bosques tropicales
y templados así como de vegetación en las zonas
áridas ha sido en los últimos años, un
factor muy importante de presión sobre la biodiversidad
y el estado de los recursos naturales y que se deriva del crecimiento
de la frontera agropecuaria y de fenómenos como incendios,
huracanes e inundaciones, por mencionar algunos.
La
agricultura es una actividad que incide fuertemente sobre dichos
cambios, tanto la agricultura tradicional o de temporal como
la de riego, más tecnificada y que con la incorporación
y utilización de agroquímicos (fertilizantes,
herbicidas e insecticidas), provoca contaminación y degradación
del suelo y agua, gastos de energía y prevalencia de
monocultivos extensivos con escasa variabilidad genética.
Se tiene una orientación de la actividad agrícola
poco compatible con el uso sustentable de los ecosistemas y
una descoordinación de esfuerzos en la administración
de la misma.
Respecto
a la ganadería, cabe señalar que esta actividad
se desarrolló mucho en ciertas regiones aunque en los
últimos tiempos ha disminuido su dinamismo. La expansión
de la frontera pecuaria ha incidido negativamente en los ecosistemas
naturales como las selvas tropicales y las zonas áridas
y el impacto ambiental que se deriva de la misma no puede desdeñarse
sobre todo en los estados fronterizos, donde en Coahuila, Chihuahua
y Sonora, áreas muy extensas han sido utilizadas con
ese fin ocasionando un sobrepastoreo de sus agostaderos y una
sobrecarga en el número de cabezas adecuado para no alterar
los ecosistemas. El resultado es un cambio en la composición
florística de los pastizales, reducción de las
características de permeabilidad edáfica, del
escurrimiento y aceleración de los procesos erosivos.
La
erosión representa uno de los aspectos más delicados
de los problemas ambientales en el manejo de los recursos naturales
renovables. Así, de casi 200 millones de hectáreas
del país, 154 millones tienen diversos grados de erosión
(74-94 millones, leve y moderada; 60-80 millones, severa y muy
severa: 78.3% de la superficie del país) (SEDESOL, 1994).
Las
prácticas agrícolas favorecen la erosión.
La agricultura de temporal provoca índices elevados de
erosión del suelo, incrementándose la vulnerabilidad
por la utilización de terrenos con pendientes y cultivos
de maíz que tienen índices muy elevados de erosión
del suelo. También la agricultura de riego produce la
disminución del volumen de agua disponible, por la sobreutilización
de los mantos freáticos, además de salinización
y contaminación con sustancias tóxicas.
Otro
factor que contribuye también es el cambio en el uso
del suelo, el cual provoca la desertificación de los
terrenos y un 87% de la misma se debe a un mal manejo de los
recursos. Los impactos ambientales de la desertificación
se traducen en pérdida de suelos, flora y fauna, alteraciones
en los ciclos hidrológicos y disminución de la
diversidad.
La
alteración y fragmentación del hábitat
tiene graves repercusiones en la conservación de la biodiversidad.
El crecimiento demográfico constituye el factor detonante
para aumentar la presión sobre los hábitat como
los costeros, cuya fragilidad es evidente a dicha presión
y al aumento en la infraestrutura de comunicaciones que inciden
negativamente sobre los ecosistemas y especies que contienen.
En
cuanto a los riesgos naturales, es posible decir que los incendios
forestales y huracanes representan factores de amenaza a los
ecosistemas. Los incendios se deben primordialmente a la sociedad,
a través de las prácticas agropecuarias (quema
de pastizales y proceso roza, tumba y quema) o descuidos. Chihuahua
destaca como el estado que tuvo el mayor número de incendios
forestales durante 1997. Asimismo, los huracanes, ciclones,
inundaciones y sequías también afectan a los ecosistemas.
De
igual manera, los sistemas acuáticos se ven afectados
por las descargas de todo tipo (municipal, industrial, ganadera
y agrícola) que se vierten en ellos, lo que ocasiona
un claro proceso de deterioro del agua y de la biota, que no
es conocido a detalle, tanto en cuerpos de agua dulce como en
el ambiente marino, se presenta sobreexplotación de recursos
e impacto ambiental de las actividades productivas sobre los
ecosistemas costeros y oceánicos. Los factores de presión
sobre los recursos costeros son los cambios del uso del suelo
con modificaciones al entorno, la contaminación, la sobreexplotación
de especies pesqueras comerciales y los impactos a distancia.
Al
nivel de las especies, las presiones se tienen por comercio,
cacería, introducción y la erradicación
de las especies nativas.
El
comercio ilegal representa un factor muy relevante de presión
sobre la flora y la fauna en particular, por nuestra colindancia
con el principal consumidor del mundo (Estados Unidos). La introducción
de especies exóticas y la erradicación de las
nativas altera el equilibrio ecológico en las comunidades
atentando contra la permanencia y estabilidad de las poblaciones
silvestres locales y los ecosistemas.
Asimismo,
la sobreexplotación de especies como en el caso de los
recursos pesqueros cambia la dinámica poblacional de
las especies involucradas, provocando que las tasas reproductivas,
la incorporación de ejemplares fértiles y la expectativa
de vida de los individuos de diversas especies disminuya de
forma drástica en las poblaciones y pueda llegar hasta
la desaparición de las mismas.
Los
grupos de especies de vertebrados en riesgo son en primer término,
los peces (35%) seguidos por los mamíferos (33.2%), los
reptiles (18%), aves (16.8%)y anfibios (16.6 %) de acuerdo a
la NOM-059-ECOL-1994.
No
existe un conocimiento detallado del estado que guardan un gran
número de especies y sería conveniente asociarlo
a información sobre tipos de vegetación, superficie
deforestada y cambios en el uso del suelo para conocer de manera
precisa la situación actual (Flores y Geréz, 1994).
Al
nivel genético, las prácticas agrícolas
de utilización de semillas mejoradas y sustitución
de maíz por otros cultivos provocan la pérdida
de variabilidad genética de las razas autóctonas
que están bien adaptadas (erosión genética)
para luchar contra plagas o cambios en las condiciones ambientales.
(1)
INEGI. Carta Topográfica, 1:50,000.
(2)Comisión
para la Cooperación Ambiental.
(3)Toledo
y Ordóñez 1993 y 1996. En: CONABIO, 1998.
(4)CONABIO,
1998. La Diversidad Biológica de México: Estudio
de País, 1998. CONABIO, México.
(5)Toledo et al , 1989. Destrucción del Hábitat.
Programa Universitario de Medio Ambiente. México.
(6)
Comisión Nacional del Agua, 1994.
(7)Comisión
Nacional del Agua, 1996. Programa Hidráulico 1995–2000.
Estas cifras reflejan la capacidad útil de almacenamiento
de presas con una capacidad de 500,000 m 3 y más.
(8)Mittermeier
y Goettsch, 1993. En: CONABIO, 1998, obra citada . Pág. 82.
(9)Varios
autores En: CONABIO, obra citada . Pág 84.
(10)Riba,
1993. En: CONABIO, 1988, obra citada . Pág.
87.
(11)Flores
y Geréz, 1994. Biodiversidad y Conservación en
México: Vertebrados, Vegetación y Uso del Suelo.
CONABIO/UNAM. México.
(12)Pérez
Gil y col. 1995. En: CONABIO, 1998.
(13)CONABIO,
1998. La Biodiversidad Biológica de México, Estudio
de País.