Fuente:
SSA, 1996.
Como
se observa en la tabla anterior, el país y los estados
de la frontera norte, coinciden en las primeras cinco causas
de muerte, aunque las tasas de mortalidad para cada una de las
primeras cinco causas, son diferentes. Por ejemplo, mientras
que la tasa de mortalidad por enfermedades del corazón
en el país es de 70.4 muertes por cada 100,000 hab, en
los estados fronterizos, la tasa es de 87.8 muertes por cada
100,000 hab, misma que excede a la media nacional en 24.7%.
Un hecho que reafirma la mayor prevalencia de muertes en los
estados de la frontera es, pese a que la población de
éstos es sólo el 16.8% del total de la población
del país, los estados fronterizos concentran el 21% del
total de las muertes por enfermedades del corazón. También
la tasa de muertes por tumores malignos es 13.1% mayor, la tasa
de muertes por accidentes es 10.9% más elevada y la de
las muertes por diabetes mellitus, un problema grave en los
municipios de la frontera norte, sobre todo en aquellos con
mayor desarrollo, es 6.7% mayor. Para los estados de Coahuila,
Nuevo León y Tamaulipas (ver anexo 4), la tercera causa
de mortalidad general es diabetes y los accidentes constituyen
la cuarta causa de muerte. En este último rubro, se debe
destacar que de entre las muertes por accidentes sobresalen
las muertes por accidentes en vehículos de motor (ver
referencia). También es importante resaltar que las muertes
por homicidios y lesiones inflingidas intencio intencionalmente,
eran en 1996 23.7% menos que la tasa nacional. Sólo Chihuahua,
Nuevo León y Baja California rebasan la media nacional
por esta causa:
El
34.7% del total de las muertes por homicidio ocurrieron en el
estado de Chihuahua mientras que a nivel nacional las muertes
por ciertas afecciones durante el período neonatal ocupan
el noveno lugar, en los estados de la frontera significan la
sexta causa de muerte. El SIDA, ocupaba a nivel nacional y en
las entidades fronterizas, los lugares quince y diecisiete respectivamente,
para 1996. Las muertes por tuberculosis pulmonar, un problema
de salud pública que está resurgiendo, ocupa a
nivel nacional el decimosexto lugar y en la frontera el catorceavo
lugar. Cabe destacar que el 21.9% del total de las muertes por
tuberculosis del país, ocurrieron en los estados de la
frontera. Aunque se reconocen los problemas de acceso al agua
potable y drenaje en las poblaciones fronterizas, la tasa de
muertes por infecciones intestinales es 48.9% menor que la tasa
nacional. La tasa de mortalidad por anomalías congénitas,
un tema discutido en relación a la contaminación
ambiental por productos químicos y pesticidas, es en
los estados de la frontera norte, 13.7% menor que la tasa observada
a nivel nacional. De los seis estados fronterizos, sólo
Baja California rebasa la media nacional en 20.6%, el resto
se encuentra por debajo de la misma.
Mortalidad
infantil
La
figura 4.7 muestra la mortalidad infantil (muertes en menores
de un año) registrada en 1996 en los municipios de la
prioridad uno, en donde en promedio rebasa, en el mismo período,
la media de los estados de la frontera norte (14.4 muertes por
cada 1,000 nacidos vivos) y la media nacional (17.5 por cada
1,000 nacidos vivos).
Fig.
4.7. Mortalidad infantil. Municipios prioridad uno (1996) |
 |
| Fuente:
SSA, 1996. |
El
análisis de la información mostrada en la gráfica
sobre la mortalidad infantil en los municipios de la prioridad
uno, indica que son cinco los que rebasan la tasa de 20 muertes
por cada mil, siendo los que presentan una mayor urbanización,
desarrollo económico y crecimiento de la población.
Por otra parte, Naco, Son. registró durante 1996 la tasa
más baja de los municipios de la prioridad uno. Cabe
señalar que Nuevo Laredo, Tam. es uno de los tres municipos
de esta categoría con menor tasa de mortalidad y es uno
de los que más gasta e invierte por habitante en obras
públicas y fomento.
Al
revisar la mortalidad infantil de los municipios de la prioridad
dos se nota la misma circunstancia referida al describir lo
observado en los de la prioridad uno. De hecho, había
en 1996 seis municipios (el 25%) que no registraron muertes
infantiles en el período de referencia (Santa Cruz y
Saric en Sonora; Manuel Benavides, Chihuahua; Guerrero, Coahuila
y Guerrero e Hidalgo en Tamaulipas). Por otra parte, Caborca,
Altar, y Cananea en Sonora; Rio Bravo y Camargo en Tamaulipas
y Tecate , Baja California, tuvieron tasas de mortalidad infantil
que rebasaron la media de los estados de la frontera norte.
Fig.
4.8. Mortalidad infantil. Municipios prioridad
dos (1996) |

|
Fuente:
SSA, 1996 |
|
Tabla
4.2. Causas principales de mortalidad infantil (1996) |
Causa |
Tasa
en México
(100,000 hab) |
Tasa
en estados
fronterizos
(100,000 hab) |
Muertes
en los estados fronterizos con relación al total
nacional (%) |
Ciertas
afecciones originadas
en el período neonatal |
727.7 |
643.4 |
13.5 |
Anomalías
congénitas |
424.1 |
243.9 |
8.8 |
Neumonía
e influenza |
213.1 |
113.6 |
8.1 |
Enfermedades
infecciosas
intestinales |
107.7 |
71.2 |
10.1 |
Deficiencias
de la nutrición |
49.0 |
25.7 |
8.0 |
Accidentes |
45.4 |
59.6 |
20.0 |
Infecciones
repiratorias agudas |
32.4 |
18.4 |
8.7 |
Septicemia |
26.3 |
16.7 |
9.7 |
Fuente:
SSA, 1996. |
Como
puede observarse en la tabla 4.2, las tasas de mortalidad in-fantil
(1)en los estados de la frontera norte son
menores que las nacionales, con excepción de las muertes
por accidentes. La tasa de muertes por accidentes en la frontera
es 31.2% mayor que la registrada a nivel nacional y el total
de muertes en los estados de la frontera corresponde al 20%
del total de muertes ocurridas a nivel nacional (ver anexo 4).
Un grupo de causas relacionadas con infecciones y sus consecuencias,
problemas de infraestructura y vivienda, marginación,
educación y pobreza destaca entre las primeras ocho causas
de mortalidad infantil (infecciones respiratorias, intestinales,
septicemia y desnutrición). No hay información
disponible a nivel municipal.
Fig.
4.9. Mortalidad en niños de 1 a 4 años.
Municipios prioridad uno (1996) |

|
Fuente:
SSA, 1996. |
La
figura 4.9 la mortalidad en niños de uno a cuatro años
de edad durante 1996 y se presenta como número de muertes
por cada 100,000 hab. Ascensión, Chih. (20.4), y Acuña,
Coahuila (15.9), rebasaron la tasa nacional en ese mismo año,
la cual fue de 11.4 muertes. Siete municipios rebasaron la
tasa de mortalidad registrada en los estados de la frontera
norte, la cual fue de 7.5 muertes por cada 100,000 hab (Tijuana,
Agua Prieta, Nogales, Juárez, Piedras Negras y Matamoros).
Fig.
4.10. Mortalidad en niños de 1 a 4 años.
Municipios prioridad uno (1996) |

|
Fuente:
SSA, 1996. |
La
figura 4.10 señala la tasa de mortalidad en niños
de uno a cuatro años de edad de los municipios de la
prioridad dos. El 54.2% del total de los de la prioridad dos
(13 de 24) no registraron muerte en niños en este periodo.
Plutarco Elías Calles, Son., con 38.6 muertes por cada
100,000 hab fue el municipio de esta prioridad que tuvo la tasa
de mortalidad más elevada.
Del
total de muertes registradas en los 79 municipios fronterizos
durante 1996, el 8.4% (2,256) fueron por enfermedades transmisibles
y el 15.6% (4,197), por lesiones.
Fig.
4.11. Mortalidad en niños de 1 a 4 años.
Municipios prioridad dos (1996) |

|
Fuente:
SSA, 1996. |
Fig.
4.12. Porcentaje de muertes por enfermedades transmisibles
y lesiones. Municipios prioridad dos (1996) |

|
Fuente:
SSA, 1996. |
La
figura 4.12 presenta el porcentaje de muertes por lesiones y
por enfermedades transmisibles con relación al total
de muertes registradas durante 1996 en los municipios de la
prioridad uno. En ella se observa que el municipio con la más
alta tasa de muertes por enfermedades transmisibles fue Acuña,
Coahuila, con 14% y el que tenía la tasa más alta
de muertes por lesiones fue Nogales, Sonora, con el 21.2% del
total de las muertes.
La
tasa de muertes más baja por enfermedades transmisibles
en los municipios de la prioridad uno se presentó en
Ojinaga, Chih. (3%), y por lesiones en el municipio de Reynosa,
Tam. (12%). En cifras absolutas, el municipio de Juárez,
Chihuahua, ocupó el primer lugar de muertes por enfermedades
transmisibles con 495 muertes y de muertes por lesiones con
889 durante 1996, el 9.8% y el 17.6%, respectivamente, del total
de las muertes registradas en dicho municipio. No es posible
analizar más sobre esta mortalidad específica,
en vista de que no existe información disponible con
respecto de las causas de mortalidad a nivel estatal y municipal.
Esta gráfica, presenta el porcentaje de mortalidad por
enfermedades transmisibles y por lesiones del grupo de municipios
fronterizos de la prioridad dos.
Como
se observa, hubo en 1996, seis municipios que no registraron
muertes por enfermedades transmisibles (Santa Cruz, Saric, Manuel
Benavides, Hidalgo y los municipios de Guerrero, Coahuila y
Guerrero, Tamaulipas), y tres municipios (Santa Cruz, Guerrero,
Coahuila y Mier) que no registraron muertes por lesiones.
Nava,
Coahuila fue el municipio de la prioridad dos que tuvo la más
alta tasa de muertes por enfermedades transmisibles (12.5%)
e Hidalgo, Coahuila presentó para ese mismo año,
la más alta tasa de muertes por lesiones (75%). En cifras
absolutas, Caborca, Sonora tuvo el mayor número de muertes
por enfermedades transmisibles (32) y Río Bravo, Tamaulipas,
el de muertes por lesiones (48).
De
los municipios de la prioridad tres (ver anexo 4), Ensenada,
Baja California, registró en 1996 el mayor número
de muertes por enfermedades transmisibles (181) y por lesiones
(256). De los municipios de la prioridad cuatro, Atil, Sonora,
presentó la tasa de mortalidad por enfermedades transmisibles
más elevada (25%) y Vallecillo, Nuevo León la
tasa más alta por lesiones (28.6%). En cifras absolutas,
Múzquiz, Coahuila presentó el mayor número
de muertes por enfermedades transmisibles (32) y Playas de Rosarito,
Baja California, el correspondiente a muertes por lesiones (41).
Morbilidad
El
conocimiento de la morbilidad de la población en general
y por grupos de edad y sexo es de fundamental importancia. Sin
embargo, no fue posible tener acceso a este tipo de información
específica. A pesar de ello, se presentan algunos datos
sobre la morbilidad en el municipio de Juárez, Chihuahua,
de la prioridad uno. Los datos que se muestran son el resultado
de un estudio que llevó como propósito establecer
el diagnóstico de la salud en el mismo (2)y
se desprenden de un censo realizado en todas las clínicas,
hospitales y unidades de consulta externa de la ciudad y de
entrevistas al 49.9% del total de médicos generales y
especialistas establecidos en la ciudad.
Morbilidad
en Ciudad Juárez, Chihuahua
La
tabla siguiente presenta las principales causas de consulta
general (médicos generales del sector privado e instituciones
de salud del sector público privado y social). La mayoría
de los entrevistados coincidieron en ubicar a las infecciones
gastrointestinales(69%) y respiratorias(53%), a la diabetes
(60%) y a la hipertensión (43%) entre las primeras cuatro
causas de consulta general en la ciudad. Lo que llama la atención,
además de los factores predeterminantes y/o desencadenantes
de estas enfermedades, es que son padecimientos que se pueden
detectar, prevenir, manejar y controlar a fin de evitar que
continúen causando los estragos en la salud de la población.
Tabla
4.3. Enfermedades más frecuentes en consulta
general |
Enfermedades |
Porcentaje
del total |
Infecciones
gastrointestinales |
69 |
Diabetes |
60 |
Infecciones
respiratorias |
53 |
Hipertensión |
43 |
Heridas/Lesiones/Fracturas |
26 |
Cardiopatías/Problemas
cardiovasculares |
15 |
Cefaleas/Migrañas |
7 |
N
= 242 entrevistas. 147 médicos generales, 33
médicos de máquiladoras y 62 representantes
de unidades de consulta externa, clinicas y hospitales.
Fuente:
INFOMEXUS-SADEC/FEMAP. |
El
mismo estudio muestra, al revisar la morbilidad en la consulta
de especialidades, que las primeras tres causas de la consulta
general son por infecciones gastrointes-tinales, respiratorias
y diabetes mellitus. Coincidentemente, las cuatro causas de
consulta general y las primeras tres causas de la consulta de
especialidad, son también las cuatro primeras causas
de hospitalización. El hecho de que estas cuatro enfermedades
estén llegando al hospital, indica que falta mucho trabajo
por hacer en la detección, prevención, manejo
control y solución de estas enfermedades y de los factores
desencadenantes.
Salud
ambiental
En
esta sección se presentarán aquellas condiciones
ambientales que pueden afectar de manera directa o indirecta
la salud de la población. Es un hecho demostrado que
las actividades humanas tienen el potencial de romper el equilibrio
entre los sistemas y sus ocupantes; entre el medio y las personas,
generando condiciones ambientales que repercuten de manera directa
en la salud de la población. Existen ejemplos claros
de como, en la medida en que las actividades humanas interfieren
con la capacidad del ciclo natural establecido por el medio
para procesar, depurar y absorber los productos que generan
éstas, se puede romper el equilibrio natural, repercutiendo
de manera adversa, en la salud de la población y del
ecosistema mismo.
Es
importante destacar que el terreno de la salud ambiental, es
un campo incipiente y como tal, el conocimiento epidemiológico
y la información de que se dispone a este respecto, por
diversas circunstancias, es limitada, sea por que se desconoce
el área, o porque no se establece la relación
causa/efecto, o por que no se realiza un adecuado registro de
los eventos nocivos para la salud que resultan de contingencias
ambientales. Además, muchos de los efectos de la contaminación
ambiental en la salud y en el ambiente mismo, se manifiestan
en el mediano o largo plazo, por lo que los efectos adversos
de la contaminación, permanecen intangibles durante un
período prolongado de tiempo, impidiendo su percepción,
detección oportuna y su verdadero dimensionamiento. Ante
estas circunstancias, y sobre todo, ante la carencia real de
información, será muy difícil hacer un
análisis detallado del impacto directo del deterioro
ambiental en la salud en la frontera norte de México.
Se sabe por evidencias que el deterioro del medio ambiente afecta
la salud y que en grados extremos llega a limitar, o incluso,
hasta impedir la vida.
La
morbilidad y mortalidad por infecciones gastrointestinales debe
ser considerada como una “enfermedad ambiental” para su erradicación.
La gran incidencia de estas enfermedades en los municipios fronterizos,
responde a la interacción de una serie de factores entre
los que destacan la pobreza, la educación, los problemas
de acceso a drenaje y al agua potable, la disposición
inadecuada de aguas residuales, las medidas higiénicas
inadecuadas, el hacinamiento, la contaminación de alimentos,
la construcción de letrinas no sanitarias, la contaminación
de mantos freáticos y el fecalismo ambiental.
La
magnitud de este problema se manifiesta de manera clara al recordar
algunas de las cifras relacionadas con la mortalidad secundaria
a este tipo de padecimientos. Las infecciones gastrointestinales
constituyen la décimo cuarta causa de mortalidad general
en el país y en los estados de la frontera norte (21).
Es la segunda causa de muerte en la población de uno
a cuatro años de edad, la tercera en la población
de 5 a 14 años y la séptima en la población
de 15 a 24 años (22). En 1996, la deficiencia
de la nutrición, complicación que generalmente
se gesta como consecuencia de infecciones intestinales crónicas
y repetitivas, fue la décimoprimera y la duodécima
causa de mortalidad general, y la quinta y sexta causa de mortalidad
infantil en México y en los estados fronterizos, respectivamente.
Con
el propósito de darle significado y contexto a los capítulos
que se desarrollarán a continuación en este reporte,
se presentan de manera resumida, los efectos nocivos que pueden
tener para la salud humana, los diversos contaminantes del aire,
agua y suelo (23).
Efectos
potenciales de la calidad del aire en la salud
El
monitoreo de la calidad del aire mide de manera sistemática,
la concentración de contaminantes en el aire indicando
como consecuencia, el nivel de contaminación del mismo.
Como se verá más adelante, en el capítulo
relacionado con el aire, la calidad de éste en una región
dada, depende del volumen, calidad y tipo de combustibles consumidos,
de los diferentes tipos de combustión de las plantas
industriales y de servicios, de las tecnologías de control
y combustión puestas en práctica en las fuentes
móviles (vehículos automotores), de la ubicación
y características geográficas de la región,
así como de las condiciones meteorológicas, y
de como la interacción entre los diferentes contaminantes
y componentes del aire, modifican la química atmosférica.
Las variaciones de las condiciones atmosféricas, son
una de las principales causas de los eventos de concentración
de contaminantes que son nocivos para la salud.
Entre
los contaminantes del aire destacan el ozono, el bióxido
de azufre, el bióxido de nitrógeno, el monóxido
de carbono, plomo, las partículas suspendidas totales
(PST) y las partículas fracción respirable (PM10).
Para cada uno de estos contaminantes existen, definidos por
la norma mexicana de calidad del aire, concentraciones y frecuencias
de exposición máximas permitidas con relación
a la exposición aguda que puede afectar a la población
general, y concentraciones máximas permitidas con relación
a la exposición crónica que afecta de manera particular
a la población susceptible.
Efectos
nocivos de los contaminantes del aire en espacios abiertos sobre
la salud humana
El
ozono se forma en la tropósfera como una reacción
entre los compuestos orgánicos, no metano (CONM) o los
compuestos hidrocarbonados no metano (CHNM) y los óxidos
de nitrógeno en la presencia de luz ultravioleta. El
ozono es una fuente frecuente de exposición ocupacional.
En la tabla que se presenta a continuación, se señalan
las diferentes fuentes de producción de ozono.
Tabla
4.4. Fuentes de ozono
Fuentes ambientales: |
En la atmósfera por el efecto de la luz ultravioleta
sobre el oxígeno. |
En la tropósfera producto de la fotoquímica
del smog, de las tormentas eléctricas o de la
mezcla estratosférica. |
Fuentes ocupacionales: |
Manufactura de agentes oxidantes en la industria química. |
Producción de peróxido. |
Uso de agentes desinfectantes en el agua para beber,
cuartos fríos para almacenar alimentos, plantas
tratadoras de aguas residuales. |
Agentes para desodorizar el ambiente. |
Tratamiento de residuos industriales. |
Empleo de agentes blanqueadores en la industria del
papel, petróleo, textil, cera, harina, almidón
y azúcar. |
Añejamiento de licor y madera. |
Lámparas de vapor de mercurio. |
Máquinas fotocopiadoras, fax e impresoras lasser. |
Generadores de rayos X. |
Limpiadores de aire electrostáticos. |
El
ozono cuando se inhala es un irritante del sistema respiratorio
(superior e inferior), afecta la función respiratoria
y los pacientes asmáticos son especialmente susceptibles
a los efectos del ozono, ya que se ha demostrado un aumento
de las visitas a urgencias de estos pacientes cuando se registran
concentraciones que rebasan la norma de este contaminante (0.11
ppm por una hora). Existen datos epidemiológicos que
sustentan la relación del ozono con las enfermedades
de las vías respiratorias altas (24).
El
SO 2 también inflama el sistema respiratorio y afecta
la función pulmonar. Causa dramáticos efectos
respiratorios en sujetos asmáticos, los cuales incluyen
broncoconstricción, congestión y aumento de la
resistencia nasal a concentraciones de 0.25 ppm durante menos
de dos minutos. Se han demostrado los mismos efectos a concentraciones
máximas permitidas (0.13 ppm por 24 horas) cuando la
exposición es percibida por una exposición de
ozono, es decir, el ozono potencializa el efecto del SO 2 .
Este efecto se ha observado con aire frío (temperaturas
ambientales bajas) y con altas concentraciones de PM10 .
El
bióxido de nitrógeno aparece como contaminante
del aire, producto de la combustión de combustibles fósiles
(petróleo y derivados) y de la madera y es frecuente
la exposición ocupacional. Este gas afecta también
la función respiratoria y afecta especialmente a sujetos
asmáticos y enfisematosos. También existe efecto
sinergístico con el ozono. Se ha demostrado que este
gas aumenta la infectividad por bacterias y virus, es decir,
las personas expuestas a concentraciones que rebasan el estándar
permitido (0.21 por una hora).
El
monóxido de carbono es la causa más común
de muerte por envenenamiento y puede, dependiendo de su concentración
en la atmósfera, convertirse en una contingencia ambiental
con el potencial de afectar a un gran sector de la población.
Las fuentes no industriales más importantes de monóxido
de carbono son las fuentes móviles y sistemas de calefacción
sin una adecuada ventilación. Es importante destacar
que el tabaquismo potencializa el efecto nocivo de este gas.
En el evento de un incendio, la acumulación de monóxido
de carbono es más peligrosa que la misma deprivación
de oxígeno. Este gas se combina con la hemoglobina en
el mismo sitio (hierro ferroso) en el que ésta se combina
con el oxígeno, compitiendo con él y reduciendo
el aporte de oxígeno a los tejidos. La afinidad del monóxido
de carbono por dicho sitio, es 200 veces mayor que la afinidad
que tiene el oxígeno, por lo que éste es muy fácilmente
desplazable por el monóxido de carbono. Por esta situación
el monóxido de carbono se acumula en la sangre aún
y cuando las concentraciones ambientales de este gas sean bajas.
Así, el principal signo de la intoxicación por
monóxido de carbono es la hipoxia (disminución
de oxígeno en los tejidos corporales, en el organismo),
afectando la habilidad psicomotora, produciendo cefalea, confusión
y pérdida de la agudeza visual, taquicardia, taquipnea,
obnubilación mental, pérdida de la conciencia,
coma, coma profundo, convulsiones, estado de shock, paro respiratorio
y muerte. Esta serie de síntomas están relacionados
con diferentes concentraciones de exposición que varían
desde 300 hasta 1,000 partes por millón (la norma tolera
11 partes por millón –ppm- en exposiciones agudas) o
con concentraciones de carboxihemoglobina que fluctúan
entre el 15 y el 60 %.
Las
partículas suspendidas totales (PTS) y las partículas
fracción respirable (PM10). La falta de pavimentación
en los centros urbanos de los municipios fronterizos, es una
de las fuentes más importantes de partículas suspendidas
en la atmósfera. La fracción respirable de las
partículas suspendidas en el aire ambiental, ha sido
definida como aquellas partículas que tienen 10 o menos
micras de diámetro (PM10).
Las
fuentes primarias más comunes de PM10 son la combustión,
los procesos industriales y las estufas que emplean como combustible
la madera (leña). Recientemente, se ha incrementado la
preocupación relacionada con los efectos sobre la salud
que tienen las PM10, esto al haberse iniciado la documentación
de la relación que guarda la morbi-mortalidad por problemas
respiratorios y cardiacos, con elevadas concentraciones de PM10
(5), (6), (7).
De manera general, estos estudios han demostrado el aumento
de 1% en la mortalidad, por cada incremento de 10 µg/m
3 de PM10.
El
plomo se puede concentrar en el aire, el agua y la tierra. Se
encuentra en la atmósfera, en su mayor proporción,
producto de la combustión de gasolina con plomo. El mayor
contribuyente de plomo en el agua es el mismo plomo que se encuentra
en el aire. La misma deposición atmosférica de
ese elemento, explica su mayor concentración en la tierra.
También se encuentra plomo de manera significativa cerca
de las carreteras de alto tráfico y cerca de las industrias
procesadoras de plomo. Las fundidoras de plomo y las refinerías
(incluyendo la refinación secundaria y el reciclado),
son también fuentes importantes de plomo en el aire.
La
OMS recomienda como límite, concentraciones atmosféricas
de plomo que fluctúen entre 0.5 y 1.0 µg/m 3 a
largo plazo. La norma mexicana establece como máximo
permitido la concentración de 1.5 µg/m 3 de plomo
por una exposición media de tres meses. De manera general,
los niños son más susceptibles que los adultos
a la toxicidad por plomo. Se ha demostrado que el paso placentario
de plomo de la madre al feto, tiene consecuencias en el desarrollo
del mismo. La presencia de anemia es una indicación clásica
de intoxicación por plomo, también produce daño
renal y si la exposición es prolongada, puede llegar
a causar insuficiencia renal (8). Se ha demostrado
también la asociación del plomo con la hipertensión.
El plomo se acumula en los huesos retrasando la maduración
del esqueleto y el desarrollo dental. A nivel del sistema nervioso
central, la intoxicación por plomo produce alteraciones
en la conducta y en el aprendizaje (9)(10).
También se ha demostrado pérdida o alteración
de la memoria, trastornos de la función visual, retraso
en el desarrollo del sistema nervioso central con afectación
de la habilidad motora. Niños con intoxicación
por plomo han desarrollado ataxia, cefalea, convulsiones, encefalopatía
(edema cerebral con el consecuente aumento de la presión
intracraneal), trastornos del aprendizaje y la tendencia a exhibir
una conducta hiperactiva (11). La intoxicación
por plomo también se ha asociado al incremento del aborto
espontáneo (12)y a la reducción
de la cuenta espermática con el consecuente efecto en
la fertilidad masculina (13), (14)
.
Efectos
nocivos de los contaminantes del aire en espacios cerrados sobre
la salud humana
Además
de los contaminantes ya descritos en la sección anterior
(bióxido de nitrógeno y monóxido de carbono,
PM10), los contaminantes más frecuentes del aire en espacios
cerrados son el humo ambiental del tabaco, formaldehído,
compuestos orgánicos volátiles y plaguicidas.
El
humo ambiental del tabaco (fumadores pasivos) es conocido como
un irritante de las vías respiratorias manifestándose
por medio de estornudos y tos. Estudios recientes indican que
la exposición prenatal al humo del tabaco, es uno de
los factores de riesgo para que los niños desarrollen
durante la infancia asma bronquial (15)(16).
Recientemente el humo del tabaco ambiental ha sido enlistado
como un agente carcinógeno humano por la Agencia de Protección
Ambiental de los Estados Unidos (USEPA) (17)
.
Formaldehído
y otros aldehídos, son de los productos químicos
más utilizados, y como consecuencia, constituye una fuente
común de exposición en el hogar, en el aire y
en áreas de trabajo. Ambientalmente el formaldehído
es un contaminante secundario que se forma como consecuencia
de la fotoquímica de las emisiones de vehículos
automotores. El formaldehído causa adenoma nasal en ratas
de laboratorio y se ha asociado al cáncer nasal en humanos
(18). La exposición a esta substancia
produce irritación ocular, lagrimación y conjuntivitis,
irritación de las vías aéreas superiores,
secreción o resequedad nasal e irritación de la
garganta.
Los
compuestos orgánicos volátiles más frecuentes
son los solventes. La inhalación de solventes se ha asociado
con difierentes problemas, por ejemplo, la exposición
al benzeno se ha asociado con leucemia; es conocido que la exposición
al disocianato de tolueno induce mutaciones genéticas
como la aberración de cromosomas y substituciones de
pares de base, y los compuestos orgánicos volátiles
con síntomas de irritación respiratoria.
Metales
pesados
Los
metales pesados como plomo (ya descrito), cadmio, selenio y
mercurio se conocen por su toxicidad potencial, pero también
porque son nutrientes esenciales de la dieta. Varios de estos
metales tienen síntomas específicos que se producen
por su deficiencia en la dieta y pueden conducir a la muerte
del organismo. Por otra parte, estos mismos elementos esenciales,
son tóxicos cuando se aumenta su ingestión, vía
alimentos y/o complementos vitamínicos con minerales,
o a través de una sobre exposición ambiental.
Selenio.
Este se encuentra en la naturaleza y en los sistemas biológicos
como selenato, selenita, selenio elemental y selenide. Su deficiencia
puede producir una cardiomiopatía. Las fuentes del selenio
ambiental, que pueden conducir al individuo a una sobre exposición,
son las fundidoras de metales, la combustión de carbón
o la disposición de residuos sólidos. Los síntomas
de una selenosis aguda son: cianosis de las membranas mucosas,
dificultad para respirar y hasta la muerte. Los hallazgos de
autopsia son la congestión hepática; degeneración
del músculo liso del intestino, la vesícula y
la vejiga; endocarditis y miocarditis (inflamación del
corazón). En la intoxicación subaguda aparecen
disfunciones neurológicas (ataxia, disfunción
visual y desorientación); y disfunción respiratoria.
Mercurio.
El mercurio aparece en tres formas: elemental, inorgánico
y orgánico. La minería, las fundidoras de metales
y las descargas industriales, sobre todo las relacionadas con
la industria del papel, constituyen las principales fuentes
de contaminación ocupacional y ambiental. La toxicidad
del mercurio se incrementa en la forma orgánica de este
compuesto. Entre los efectos tóxicos del mercurio destacan
el daño renal que generalmente conduce a la muerte. La
intoxicación crónica se caracteriza por un daño
renal y del sistema nervioso central progresivo y los síntomas
incluyen depresión mental, irritabilidad y temblores.
Posteriormente continua con una pobre coordinación muscular,
pérdida del sentido de posición y equilibrio,
asi como transtornos auditivos.
Cadmio.
La disposición de materiales que contienen cadmio (bacterias,
juguetes, plásticos, equipo fotográfico, laser
y litografía) constituyen una fuente potencial de exposición.
La combustión de madera y de combustibles fósiles
libera cadmio al ambiente, asi como la incineración del
lodo de las plantas tratadoras de aguas residuales. El uso de
este lodo como fertilizante también aumenta los nivels
de cadmio en el suelo. El interés en la toxicidad del
cadmio se ha centrado en la contaminación ocupacional
(industria). El cadmio eleva la presión arterial (hipertensión
sistólica) y la interacción del plomo y el cadmio
puede producir un aumento en el riesgo para desarrollar una
enfermedad cardiovascular. El cadmio ha sido asociado a efectos
cancerígenos (cáncer de próstata y testículo)
y tiene un efecto adverso en la reproducción al reducir
la síntesis de la testosterona.
Tabla
4.5. Clasificación toxicológica de los
agentes químicos industriales |
Clasificación |
Agente
químico |
Irritantes
respiratorios |
Acido
sulfúrico, amoniaco. |
Asfixiantes
simples |
Propano,
butano. |
Asfixiantes
químicos |
Acido
clorhídrico y sulfhídrico |
Anestésicos
y narcóticos |
Xileno,
cumeno |
Neurotóxicos |
N-hexano,
tolueno, mercurio y manganeso |
Nefrotóxicos |
Cadmio,
plata |
Hematotóxicos |
Nitrobenceno,
anilina, benceno |
Osteotáxicos |
Acido
fluorhídrico, cadmio |
Hepatotóxicos |
Tetracloruro
de carbono, berilio |
Dermatotóxicos |
Cromo,
níquel |
Cancerígenos |
Asbesto,
benceno |
Teratogénicos |
Metilmercurio,
plomo |
Espermatotóxicos |
Dibromocloropropano,
clordecona |
Inmunotóxicos |
Dioxinas,
bifenilos policlorados |
Agentes
químicos industriales
La
tabla que se presenta a continuación muestra la clasificación
de los agentes químicos industriales de acuerdo al efecto
que pueden producir en la salud (19)(20).
Insecticidas
Los
principales ingredientes activos de los 10 insecticidas más
frecuentemente utilizados en México durante 1995 son:
Paratión metílico, metamidofos, endosulfan, clorpirifos,
monocrotofos, carburan, carbaril, malatión, metonilo
y profenofos. De manera general, existen tres clases de insecticidas:
1) Botánicos. 2) Fosfatos orgánicos o inhibidores
de la carbamato colinesterasa (paratión, malatión,
demetón, etc.) y 3) Hidrocarbonados clorinados (derivados
del clorobenzeno DDT, DDD, TDE, DFDT, neotrane, DMC y dilán-;
hexaclorhidro de benzeno; e hidrocarbonos policiclícos
clorinados –clordane, heptaclor, aldrín, mirex, dieldrin,
endrin, isodrin y metoxiclor).
Los
insecticidas hidrocarbonados clorinados fueron introducidos
en 1938 y se ha demostrado que los restos de una sola aplicación,
permanecen activos en una superficie abierta por períodos
que fluctúan entre 2 y 12 meses. Con relación
a la toxicidad humana que produce el DDT y diversos clorobencenos
relacionados, se puede decir que causan una estimulación
generalizada del sistema nervioso central que se manifiesta
por una secuencia de eventos, dependiendo del grado de intoxicación:
vómito, parestesia, irritabilidad, falta de respuesta
a estímulos auditivos y a otro tipo de estímulos,
temblores, convulsiones y muerte por parálisis respiratoria.
La recuperación de una intoxicación aguda puede
tomar dos o más meses.
La
tabla que se presenta a continuación, muestra el registro
histórico que se tiene de intoxicaciones por plaguicidas
Tabla
4.6. Intoxicaciones por plaguicidas en la frontera norte (1964-1995) (21)
Año |
Estado/Municipio |
Número
de intoxicaciones |
Número
de muertes |
Observaciones |
1967 |
Tijuana,
B.C. |
559 |
16 |
Harina
de trigo contaminada con paratión en el transporte. |
1970 |
Mexicali,
B.C. |
59 |
4 |
Trabajadores
agrícolas en el cultivo de algodón con
plaguicidas organofosforados y organoclorados. |
1974 |
Coahuila/Durango |
847 |
4 |
Inhalación
de plaguicidas, no se especifica el tipo. |
1983 |
Chihuahua
(Sahuayo) |
24 |
8 |
Paratión
(contaminación formilon consumo tortilla) |
1995 |
Coahuila |
113 |
n.r. |
Intoxicación
de trabajadores |
n.r.
no reportadas.
Fig.
4.13. Casos acumulados de intoxicación por plaguicidas.
México y estados de la frontera norte (1995) |

|
Fuente:
SSA, 1996. |
Durante
1995 se reportaron un total de 173 intoxicaciones por plaguicidas
(22)de las cuales el 2.3% (4) se registraron
en los estados de la frontera norte de México. De los
seis estados, sólo Baja California y Sonora registraron
dos casos cada uno, en ese año, con este tipo de problemas.
La misma fuente indica que al 31 de enero de 1996 (sólo
cuatro semanas del año de referencia), se habían
registrado en el país 107 casos de intoxicación
por plaguicida, cifra que corresponde al 58.4% del total de
casos reportados de 1995.
En
esa misma fecha se habían registrado cuatro casos en
los estados del norte; uno en Baja California y tres en Chihuahua.
Este último, no había referido caso alguno en
1995.
Herbicidas
Los
principales ingredientes activos de los 10 herbicidas más
frecuentemente utilizados en México durante 1995: 2,4-d;
paraquat; atrazina; sal isopropilam de g; 2,4-D amina; diurón;
ametrina; triafluralina; clortal dimetril.
2,4-D
y sus derivados. El interés por los herbicidas clorofenoxiacéticos
y sus derivados (2,4,5,-T) emerge a raíz de un episodio
durante la guerra de Vietnam en donde estos productos fueron
ampliamente utilizados para destruir los cultivos (arroz) y
la maleza de la jungla. El llamado “agente naranja” de algunos
productores, contenía, se dice, un contaminante, el 2,3,7,8-dibenzodioxina-tetraclorada,
substancia que tiene una gran toxicidad letal aguda y que es,
con mucho, el agente teratogénico (capaz de producir
malformaciones fetales) más potente que existe. Estos
agentes causan también irritación de las vías
respiratorias y alteraciones de la función pulmonar.
Paraquat.
Este es un herbicida que requiere de la luz solar para producir
efecto. Es altamente tóxico y puede producir la muerte
a una dosis de 4 miligramos por kilogramo de peso corporal.
En grandes dosis causa edema pulmonar, fibrosis intersticial
pulmonar y la consecuente disfunción respiratoria y la
muerte.
(1)Tasa
de mortalidad infantil: número de casos por cada 100,000
nacidos vivos.
(2)Suárez Toriello, José Enrique,
1998. FECHAC, INFOMEXUS-SADEC/FEMAP. Diagnóstico situacional
de la salud en Cd. Juárez Chihuahua, Cd. Juárez,
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(5)
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(20)Stacey
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(21)IMSS,
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(22)SSA,
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(24)Calderón
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