INTRODUCCIÓN.
México ocupa uno de los primeros lugares en la lista
de países de megadiversidad; por ese simple hecho, el
cuidado y gestión de su enorme riqueza biológica
resulta particularmente complejo. Esta dificultad se reduce
cuando todos los sectores sociales asumen compromisos y responsabilidades
específicos con relación a la conservación
y correcto uso de este patrimonio.
Un elemento central de cualquier estrategia
de conservación consiste en modificar, a través
de la educación y de la generación de incentivos,
las formas de percepción e interacción de los
individuos y sectores de la sociedad con la vida silvestre.
La conservación de la gran riqueza biológica del
país debe resultar en beneficios sociales y económicos
derivados de su uso sustentable, generándose así
incentivos para su conservación.
Lograr lo anterior requiere del trabajo
multidisciplinario, planificado, organizado, y de largo plazo,
que cuente con una amplia participación social, además
de la inversión de recursos materiales, humanos y financieros.
Una acción de importancia estratégica para motivar
la participación en las tareas de conservación
de la biodiversidad, consiste en poder identificar con claridad
los diversos valores y beneficios que de ella se pueden obtener.
El proyecto de conservación del borrego cimarrón
forma parte del “Programa de Conservación de la
Vida Silvestre y Diversificación Productiva en el Sector
Rural 1997-2000”, que entre sus estrategias, proyectos
y acciones prioritarias promueve la conservación de la
biodiversidad de México, por ello, se estimula el desarrollo
de esquemas alternativos de producción compatibles con
el cuidado del ambiente, con el propósito de contribuir
a transitar hacia un desarrollo sustentable, esto último
a través del uso racional de la diversidad biológica.
Las estrategias centrales del Programa de
Conservación de la Vida Silvestre consisten en:
La integración y operación
de un “Sistema de Unidades para la Conservación,
Manejo y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre”
(SUMA) y La recuperación de especies prioritarias.
El SUMA se integra a partir del establecimiento
de las “Unidades para la Conservación, Manejo y
Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre” (UMA),
el cual busca modificar sustancialmente los modelos restrictivos
tradicionalmente empleados en el país para la gestión
de la vida silvestre, y crear oportunidades de aprovechamiento
sustentable, legales y viables, que sean compatibles con otras
actividades productivas convencionales, como la agricultura,
ganadería, pesca o silvicultura.
El objetivo del SUMA es favorecer el manejo
diversificado e integral de los recursos naturales, así
como la conservación de la vida silvestre, a través
de la creación de incentivos para el cuidado y manejo
de estos recursos, y su posterior incorporación al ámbito
económico y productivo a nivel local, regional y nacional,
promoviendo así la participación social y el desarrollo
de fuentes alternativas de ingreso para las comunidades rurales.
Las UMA, Unidades para la Conservación,
Manejo y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre, constituyen
la unidad básica de operación del SUMA. Cualquier
esquema viable de fomento o propagación de ejemplares
de vida silvestre, o de generación de bienes o servicios
derivados de su aprovechamiento racional, puede considerarse
una UMA. De manera general, se conciben dos modalidades extremas:
por un lado, las UMA de carácter extensivo basan su operación
en el rancheo o cosecha sustentable, operan mediante técnicas
de manejo del hábitat y del monitoreo de poblaciones
de las especies de interés, con vistas a un aprovechamiento
sostenido. Por otro lado, las UMA de carácter intensivo
operan desarrollando el manejo zootécnico o fitotécnico
de ejemplares confinados.
Por otra parte, la recuperación de
especies prioritarias consiste en impulsar proyectos de conservación,
manejo y recuperación para cada una de éstas,
es decir, aquéllas que reúnen una o más
de las siguientes condiciones:
a) están incluidas en alguna categoría
de protección o riesgo reconocida, nacional o internacionalmente,
b) son factibles de recuperar y manejar,
c) permiten conservar a otras especies y a sus hábitat,
d) son especies carismáticas y
e) poseen un alto interés biológico, cultural
o económico.
Bajo estas consideraciones se elaboró
una primera selección de especies prioritarias, entre
las que se incluye al borrego cimarrón; asimismo, para
cada una de ellas se desarrolla un proyecto específico
que atiende su problemática particular.
La ejecución de los proyectos se
realiza de manera coordinada con organizaciones públicas
y privadas, e instituciones con las cuales se establecen acuerdos,
mecanismos de cooperación y corresponsabilidad que favorezcan
alternativas de financiamiento, transferencia tecnológica
y capacitación, que redunden en beneficio de la especie,
el hábitat y las comunidades locales.
En este contexto se ha estructurado el presente
“Proyecto para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento
Sustentable del Borrego Cimarrón (Ovis canadensis) en
México”, que incorpora un esquema de administración
integral de la especie basado en:
1) Información científica
y de campo sólida.
2) El manejo y aprovechamiento sustentable de las poblaciones.
3) La conservación, manejo y restauración del
hábitat.
4) La diversificación productiva.
5) La creación de mecanismos de financiamiento propios.
6) El desarrollo tecnológico y la capacitación.
7) La adecuación de instrumentos jurídicos.
8) La integración de un Subcomité Técnico
Consultivo Nacional para la Recuperación del Borrego
Cimarrón.
El proyecto tiene como propósito
organizar, promover y facilitar la instrumentación de
medidas y actividades orientadas a conservar, proteger, y en
su caso, aprovechar las poblaciones de borrego cimarrón
en México.
En su instrumentación se considera
como unidad de manejo a cada sierra o conjunto de éstas
que mantenga poblaciones de borrego cimarrón, sitios
donde a través de las UMA, se promueven esquemas de gestión
orientados al cuidado y seguimiento espacio-temporal (monitoreo)
de las poblaciones y manejo del hábitat.
El presente proyecto ilustra la naturaleza
complementaria de las dos estrategias centrales del Programa
de Conservación de la Vida Silvestre, esto es, la conservación
y el manejo de una especie prioritaria en el marco del SUMA.
Esto se logra al interesar a las comunidades locales a trabajar
a favor de la especie a través de su integración
al SUMA, fomentando el conocimiento, manejo y uso de los recursos
naturales en vida libre.
Un ejemplo de participación social,
entre muchos otros, es la comunidad indígena Seri o Com-cáac,
en el estado de Sonora, quien desde tiempos prehispánicos
ha conocido y hecho uso de esta especie y que hoy día
se ha integrado al SUMA, siendo sus miembros los legítimos
poseedores y beneficiarios del aprovechamiento de ejemplares
de borrego cimarrón en la Isla Tiburón y en la
UMA “El Desemboque y su Anexo Punta Chueca” en la
costa del Estado de Sonora. En estos lugares también
se desarrollan actividades de investigación científica
sobre la especie y su hábitat; al tiempo que se continúa
la tradición cultural de este pueblo con relación
al borrego cimarrón, lo que permite cohesionar e integrar
los diferentes intereses y perspectivas que se tienen sobre
esta especie.
Como parte fundamental del plan de manejo
se realizan monitoreos (o censos) poblacionales aéreos
de borrego cimarrón. Se utiliza el método desarrollado
por el Arizona Game & Fish Department de los Estados Unidos,
el cual permite llevar un seguimiento sistemático muy
eficiente de las poblaciones silvestres. Debido al elevado costo
de los vuelos, así como al probable impacto que tienen
sobre el comportamiento de los animales, esta actividad debe
realizarse de manera alternada con el monitoreo terrestre.
Gracias a este modelo de operación
es que ahora, por primera vez, se tiene un seguimiento sistemático
de las poblaciones de borrego cimarrón y se asignan tasas
de aprovechamiento de acuerdo al estatus poblacional de ellas,
lo que hace posible el aprovechamiento sustentable garantizando
la viabilidad de las poblaciones y, con ello, la conservación
de la especie.
El borrego cimarrón no es la única
especie de interés en el ecosistema; además se
encuentran muchas especies de mamíferos, aves, reptiles
y plantas que pudieran tener aprovechamientos alternativos distintos
a la cacería, lo que propiciaría realizar un manejo
integral y diversificado de los recursos. Los técnicos
responsables del plan de manejo disponen entonces de un considerable
potencial de diversificación productiva, generándose
simultáneamente acciones para el cuidado y conservación
del hábitat; reconvirtiendo las prácticas productivas
rurales y otras actividades derivadas de la presencia y crecimiento
de la población humana, no deberá pasarse por
alto la generación de servicios ambientales como son
la conservación del suelo, cubierta vegetal y la consecuente
captación de humedad, así como la continuidad
de procesos ecológicos como la polinización y
depredación, entre otros.
El modelo de conservación, manejo
y aprovechamiento sustentable para esta especie opera ya en
los estados de Baja California Sur y Sonora. El total de UMA
que se encuentran registradas a nivel nacional para borrego
cimarrón, cubren una superficie aproximada de tres y
medio millones de hectáreas destinadas a la conservación,
no sólo de esta especie, sino también de otras
asociadas al hábitat, algunas de las cuales también
están incluidas en alguna categoría de protección.
Al igual que otros proyectos de conservación
de especies, el éxito del presente depende de la participación
activa y comprometida de la sociedad, principalmente de los
propietarios de la tierra donde habita esta especie, quienes
podrán recibir los incentivos económicos derivados
de su manejo y aprovechamiento sustentable.
Con el objeto de contar con la participación
de todos los actores y sectores involucrados con el proyecto
de conservación de la especie se constituirá el
Subcomité Técnico Consultivo para la Recuperación
del Borrego cimarrón, mismo que forma parte integral
del Comité Técnico Consultivo Nacional para la
recuperación de Especies Prioritarias, instalado en junio
de 1999.
Este Subcomité es el reflejo de la
gran y justificada preocupación de los mexicanos por
el correcto uso del patrimonio natural, y de la necesidad de
enfrentar esta tarea, que es responsabilidad de todos, reconociendo
y contando con el gran potencial humano de nuestro país,
de sus instituciones, universidades, pueblos y ciudadanos.
El objeto del Subcomité es sumar las
capacidades y esfuerzos de todos los actores interesados, con
el objeto de ayudar a definir e instrumentar de manera conjunta
y organizada las prioridades, proyectos y actividades con relación
a las estrategias, actividades y administración del proyecto
de conservación, manejo y aprovechamiento sustentable
de la especie. El Subcomité se reunirá periódicamente
y se encargará de revisar, apoyar y dar seguimiento al
desarrollo del proyecto, sugerir políticas, estrategias
y acciones complementarias, correctivas o alternativas, y dado
el caso, asesorar a productores y autoridades en la instrumentación
y seguimiento de los proyectos estatales y locales.