Secretaría
de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca
Instituto
Nacional de Ecología
Comisión
Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
Reserva
de la Biosfera
Sierra
del Abra Tanchipa
Estado
San
Luis Potosí
Nombre
oficial del área protegida
Sierra
del Abra Tanchipa
Categoría
Reserva
de la Biosfera
Localización
Al
noreste del estado, colindando con Tamaulipas
Municipios
de Ciudad Valles y Tamuín
Superficie
21,464
ha
Una
zona núcleo de 16,758 ha
Ciudades,
pueblos y otros asentamientos
humanos
principales dentro del área protegida
Ejido
Laguna del Mante
Ciudades,
pueblos y otros asentamientos
humanos
principales en la zona de influencia
Parte
del ejido Laguna del Mante y los ejidos: Estación Guerrero, Las Palmas,
Gustavo Garmendia, Los Sabinos, Montecillos, León García, Cañón
del Taninul, Tanculpaya; y Ciudad Valles y Tamuín.
Vías
de comunicación
La
carretera nacional núm. 70 Ciudad Valles-Tampico y la carretera nacional
núm. 85 Ciudad Mante-Ciudad Valles en los límites de la zona de
influencia. Se cuenta con caminos vecinales.
Antecedentes
legales
El
6 de junio de 1994 fue decretada reserva de la biosfera por el presidente Carlos
Salinas de Gortari.
Antecedentes
históricos
El
área se encuentra en la región de La Huasteca, que toma su nombre
de los huastecos, grupo étnico que se desarrolló en lo que ahora
son los estados de Veracruz, Hidalgo, Querétaro, Tamaulipas y San Luis
Potosí.
Etimológicamente,
el nombre de la sierra proviene del huasteco: Abra, que significa bahía,
apertura o paso entre montañas y Tanchipa que deriva del vocablo Tam-Tzilpa, que significa lugar del guiso tzilpan.
Cercanos
a la reserva se encuentran importantes sitios arqueológicos de la cultura
huasteca: Tamuín y Tantoc; dentro de la reserva hay también numerosos
sitios, entre los que destaca La Hondurada, y otros vestigios como pinturas
rupestres.
Durante
el periodo Postclásico temprano (900-1,100 d.C.) el sitio de Tamuín
fue ocupado también por grupos del altiplano, ya que se encontraron estructuras
redondas y una escultura conocida como el adolescente huasteco, que simboliza
al dios del viento Ehecatl; esta escultura tiene la mitad del cuerpo tatuado
y carga en la espalda a un niño que simboliza el sol naciente (Martínez,
1994).
El
sitio de Tantoc se encuentra en un meandro que forma el río Tamuín
y se extiende sobre una superficie de 30 ha; está compuesto por numerosos
montículos dominados por dos pirámides de 60 m de altura. En Tantoc
enterraban a algunos de sus muertos en los montículos o en los alrededores,
generalmente en posición decúbito ventral, costumbre ligada a
creencias de los pobladores (Martínez, 1994).
Durante
la Colonia, la sierra fue vía de acceso y paso hacia otros estados, considerada
punto de descanso y estancia para ganado menor, de establecimiento de potreros,
encomiendas y mercedes de poderosos personajes.
A
pesar de que la Huasteca potosina ha sufrido cambios notorios, los huastecos
en la actualidad aún conservan su idioma y algunas costumbres ancestrales,
incluyendo usos tradicionales de flora y fauna. En los municipios donde se encuentra
la reserva existe una población considerable de indígenas huastecos.
Tenencia
de la tierra
El
81% es propiedad ejidal y 19% propiedad privada (Sánchez-Ramos et
al., 1993).
Población
No
hay registros de asentamientos humanos actuales dentro del área protegida;
sin embargo en la zona de influencia se registró un total de 9,577 individuos.
Las actividades económicas más importantes son la ganadería,
la agricultura y el trabajo asalariado. Existe participación de la sociedad
civil y de organismos no gubernamentales conservacionistas para la protección
del área, así como de instituciones académicas como la
Universidad de Tamaulipas y la de San Luis Potosí (Sánchez-Ramos et al., 1993).
Uso
del suelo en el área protegida
No
existe información apropiada, pero se conoce de la apertura de terreno
para la extracción de madera.
Uso
del suelo en la zona de influencia
Uso
ganadero (56%), forestal (32%), agrícola (9%) y otro tipo de actividades
(3%) (Sánchez-Ramos et al., 1993).
Infraestructura
Existe
una estación biológica de la semarnap-slp (Sánchez-Ramos et al., 1993).
Descripción
del área protegida
Las
selvas del área constituyen el límite boreal para estos ecosistemas
en el continente americano. Las poblaciones de las especies de origen tropical
constituyen ecotipos de un gran valor evolutivo, adaptados a temperaturas bajas
invernales. El área contiene especies raras y en peligro de extinción
que deben protegerse.
El
área incluye un gradiente altitudinal que va desde los 250 hasta los
800 m.
La mayor
parte de la zona está caracterizada por un clima cálido subhúmedo
Aw1(x’)e de acuerdo con la clasificación de Köppen modificada por
García, con lluvias en verano y 1,070 mm de promedio por año (Barral
Caballero, 1992).
Se
encuentra dividida en dos grandes regiones hidrológicas, la parte norte
que corresponde a la cuenca del río Guayalejo, que se encuentra conformada
por el río Tantoán, y la parte centro-sur, incluida dentro de
la cuenca del río Pánuco y constituida por los ríos del
Puerto, Valles y Tamuín (Sánchez-Ramos et al., 1993).
Se
caracteriza por tener rocas de plataforma sobrepuestas a las de cuenca en zonas
muy alteradas, tectonizadas y fracturadas (Sánchez-Ramos et al.,
1993).
El
área se localiza dentro del frente oriental de la plataforma Valles-San
Luis Potosí, que se ubica en la porción centro-oriental del altiplano
mexicano y parte de la Sierra Madre. Hace millones de años, la región
de La Huasteca estaba cubierta por el Océano Atlántico; el levantamiento
de la Sierra Madre se inició a finales del Jurásico hasta el Cretácico,
razón por la que su estratigrafía está constituida por
una secuencia de rocas de mares someros o de plataformas, como en la formación
El Abra; también cuenta con rocas depositadas en mares relativamente
profundos como son las de tipo calcáreo-arcilloso de las formaciones
Agua Nueva, San Felipe y Méndez (Farach, 1992).
Vegetación
y flora
Se
han registrado 231 especies de plantas vasculares pertenecientes a 192 géneros
y 70 familias, distribuidas en las siguientes comunidades vegetales (Mora Olivo et al., 1992).
Selva
baja subperennifolia. Corresponde a parte del bosque espinoso descrito por
Rzedowski (1978). Se localiza al este de la Sierra del Abra Tanchipa en terrenos
planos que se inundan en época de lluvias. La comunidad se encuentra
fuertemente perturbada por desmontes y pastoreo, de manera que en grandes áreas
ha sido sustituida por pastizales inducidos. Las especies características
son: Crescentia alata, Parmentiera aculeata, Pithecellobium ebano, Acacia
farnesiana, Acacia rigidula y Pithecellobium pallens.
Selva
mediana subperennifolia. Descrita por Rzedowski (1978) es equivalente a
parte del bosque tropical perennifolio. No es muy abundante y sólo se
localiza en pocas zonas protegidas entre los 650 y 700 m s.n.m. aproximadamente,
donde se mezcla con la selva baja caducifolia. Las especies características
son: Brosimum alicastrum, Mirandaceltis monoica, Lysiloma divaricata, Bursera
simaruba, Wimmeria concolor, Clorophora tinctoria, Coccoloba barbadensis, Chamaedorea
radicalis, Exostema mexicanum y Bomarea hirtella.
Selva
baja caducifolia. Constituye el mayor porcentaje de vegetación y
corresponde al bosque tropical caducifolio descrito por Rzedowski (1978). Se
localiza desde los 300 hasta los 700 m s.n.m. En muchas zonas ha sido sustituida
por vegetación secundaria, particularmente palmares de Sabal mexicana en las partes bajas y de Brahea dulcis en las zonas altas. Las especies
características son: Lysiloma microphyllum, Beaucarnea inermis, Guazuma
ulmifolia, Phoebe tampicencis, Bursera simaruba, Myrcianthes fragans, Croton
niveus, Sapium appendiculatum, Annona globiflora, Bromelia pinguin, Adiantum
tricholepsis, Celosia nitida, Carex sp., Hippocratea celastroides, Cardiospermum sp. y Tillandsia ionantha.
Encinar
tropical. Se localiza en áreas muy restringidas en las partes bajas
de la sierra formando manchones aislados en medio de la selva baja caducifolia.
Actualmente se encuentra muy perturbado. Las especies características
son: Quercus oleoides, Guazuma ulmifolia, Sabal mexicana, Acacia farnesiana,
Lantana camara, Setaria geniculata y Croton ciliatoglandulifer.
Palmar. Es un tipo de vegetación secundaria derivada de la selva baja caducifolia;
esta comunidad ha sido inducida por los constantes incendios. Las especies características
son: Sabal mexicana, Karwinskia humboldtiana, Guazuma ulmifolia, Zanthoxylum
fagara, Calliandra houstoniana y Pisonia aculeata.
Vegetación
secundaria
Distribuida
en todos los tipos de vegetación debido a las perturbaciones provocadas
por la actividad humana.
Los
tipos de vegetación reportados para la Sierra del Abra Tanchipa, le confieren
una marcada importancia en diversidad vegetal dentro de los ecosistemas presentes
en La Huasteca potosina, sobre todo si se considera que existe una proyección
de estos tipos de vegetación más hacia el norte y que puede llegar
a representar un corredor ecológico entre los estados de San Luis Potosí
y Tamaulipas.
Taxa
notables
Soyate
(Beaucarnea inermis), palma (Brahea dulcis), palmilla (Chamaedorea
radicalis), chamal (Dioon edule)(A*), orquídeas (Encyclia mariae(A*) Stanhopea tigrina(A*), y E.
cochleata), chicharrilla (Harpalyce arborescens), Lycaste
aromatica, Tillandsia ionantha, Zamia fischeri (A), Ceratozamia kuesteriana(R*),
Cupressus benthamii(Pr), Diospyros riojae(P) e Isochilus unilaterale (Sánchez-Ramos et al., 1993).
Taxa
amenazados
Beaucarnea
inermis, Brahea dulcis, Ceratozamia kuesteriana(R*), Chamaedorea radicalis,
Cupressus benthamii(Pr), Dioon edule(A*), Diospyros riojae(P),
Encyclia mariae(A*) Harpalyce arborescens, Encyclia cochleata, Isochilus
unilaterale, Lycaste aromatica, Stanhopea tigrina(A*), Tillandsia ionantha y Zamia fischeri(A) (Sánchez-Ramos et al., 1993).
Raros.
Taxus globosa(R)
Fauna
Se
han registrado 161 especies de vertebrados, de los cuales 30% son mamíferos,
51% aves, 13% reptiles y 5% anfibios (Treviño-Villarreal, 1993).
Taxa
notables
Venado
cola blanca (Odocoileus virginianus), jabalí (Tayassu tajacu),
conejo (Sylvilagus floridanus), Cryptotis mexicana(R*), Plecotus
mexicanus, Rhogeessa alleni, Cynomys mexicanus(P*), Sciurus alleni, S.
oculatus(R), Dipodomys nelsoni, D. phillipsii(R*), Perognathus
lineatus, Neotoma goldmani, Peromyscus furvus, P. melanophrys y Microtus
quasiater(R*) (Treviño et al., 1991).
En
esta reserva posiblemente se encuentran la guacamaya verde (Ara militaris)(P)
y el loro de cabeza roja (Amazona viridigenalis)(P*), el cuervito mexicano
(Corvus imparatus) y el loro de frente roja (Amazona autumnalis).
Taxa
amenazados
Probablemente
se localicen en la región: Leptonycteris curasoae, L. sanborni (A),
Choeronycteris mexicana (A).
En
peligro de extinción. Jaguar (Panthera onca)(P), tigrillo
(Leopardus wiedii)(P), ocelote (L. pardalis)(P), leoncillo (Herpailurus
yagouaroundi)(P), puma (Felis concolor), víbora de cascabel
(Crotalus molossus)(Pr) (Sánchez et al., 1993; Treviño et al., 1991).
Raros. Garza morena (Ardea herodias)(R), Dipodomys phillipsii (R*).
Amenazas
- Explosiones en la búsqueda de yacimientos petroleros.
- La demanda de madera por parte de industrias de la zona, además de
la tala clandestina.
- El impacto ecológico que causa la industria cementera en zonas aledañas.
- El cambio en el uso del suelo, para la ganadería extensiva.
- La introducción de especies vegetales exóticas (Eucalyptus sp.), para reforestación por parte de las industrias forestales
de la zona.
- Como
amenaza potencial se considera el efecto de quemas no controladas con fines
agrícolas o ganaderos, dado que la mayor parte del área se encuentra
cubierta por selvas bajas caducifolias. (Sánchez-Ramos et al.,
1993).
- Saqueo arqueológico.
- Cacería furtiva.
Observaciones
La
convivencia de especies con afinidades neárticas y neotropicales en la
zona la hace un sitio de gran valor biológico. Dada la gran deforestación
de la vegetación tropical en la región, es particularmente importante
conservar esta sierra.
Se
recomienda hacer una evaluación de la diversidad biológica de
la zona y de las amenazas actuales o potenciales para la reserva.
Se
está estudiando la posibilidad de establecer un corredor biológico
entre la Sierra del Abra Tanchipa y la Reserva de la Biosfera El Cielo. Este
corredor ampliaría el área protegida de las dos reservas y con
ello se protegería en forma más eficiente el hábitat de
un alto número de especies residentes y migratorias y de aquellas que
requieren amplio territorio para mantener poblaciones viables; tal es el caso
de los felinos reportados para esta zona. Los detalles de esta propuesta han
sido elaborados por Sánchez-Ramos et al. (1993).
Instituciones
gubernamentales, científicas
y/o
conservacionistas que trabajan en la zona
semarnap,
conabio, conacyt, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Proyecto
Verde, A.C., Instituto de Investigación en Zonas Áridas de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Universidad Autónoma
de Tamaulipas y U.S. Fish and Wildlife Service.
Estudios
y proyectos
Dentro
del marco del estudio para el establecimiento de un posible corredor ecológico
Tanchipa-El Cielo en el noreste de México, los siguientes proyectos están
propuestos para llevarse a cabo (Sánchez-Ramos et al., 1993):
De
investigación básica
Evaluación
del género Beaucarnea en el noreste de México.
Evaluación
de la diversidad florística y endemismos en el corredor ecológico
Tanchipa-El Cielo.
Estudios
sobre las repercusiones ecológicas del fuego.
Evaluación
del hábitat de los félidos.
Determinación
de áreas prioritarias basadas en la mastofauna, la herpetofauna y la
avifauna del corredor ecológico Tanchipa-El Cielo.
Caracterización
entomológica a través del corredor ecológico Tanchipa-El
Cielo. Localización de refugios de murciélagos, con fines de conservación
ecológica.
Proyectos
de desarrollo
Alternativas
de uso y aprovechamiento de los recursos naturales convencionales y no convencionales
como fuente de sustento en la zona del corredor ecológico.
Educación
ambiental
Programa
de educación ambiental orientada a tres niveles: niños, jóvenes
y adultos.
Manejo
y protección
Estructuración
del plan de manejo para el corredor ecológico Tanchipa-El Cielo en el
noreste de México.
Algunas
personas conocedoras del área
Jerzy
Rzedowski, Francisco González Medrano, Rodolfo Dirzo, Gerardo Sánchez-Ramos,
Luis Hernández Sandoval, Arturo Mora Olivo, Jorge A. Vargas Contreras,
Manuel Lara Villalón, Carlos Zamora Tovar, Gerardo Medellín, Germán
Zamora y Américo Cardona Estrada.
Bibliografía
relevante
Martínez,
A. 1994. Coordinación Nacional de Arqueología, inah. Manuscrito.
Rzedowski,
J. 1978. La vegetación de México. Limusa. México.
Sánchez-Ramos,
G., L. Hernández S., A. Mora O., J. Vargas-Contreras, M. Lara V., C.
Zamora T., A. Cardona E. 1993. "Sierra del Abra Tanchipa. Estudio de caso".
En: A. Gómez-Pompa, R. Dirzo et al. (comps.). Proyecto
de evaluación de áreas naturales protegidas de México. sedesol. México.
sedue.
Estudio de Declaratoria como Reserva Ecológica de la Sierra del AbraTanchipa,
San Luis Potosí, México. Instituto de Ecología y Alimentos.
Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Treviño-Villarreal,
J. 1993. Diversidad mastofaunística de la Reserva de la Biosfera El
Cielo, Tamaulipas, México. Instituto de Ecología y Alimentos.
Universidad Autónoma de Tamaulipas, México (en preparación).
enero
de 1996