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Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca

Instituto Nacional de Ecología

Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad

 

Reserva de la Biosfera

El Cielo

Estado

Tamaulipas

Nombre oficial del área protegida

El Cielo

Categoría

Reserva de la Biosfera

Localización

Al suroeste del estado de Tamaulipas, en las estribaciones de la Sierra Madre Oriental conocidas como Sierra de Cucharas y Sierra Chiquita.

Municipios de Gómez Farías, Ocampo, Jaumave y Llera de Canales.

Superficie

144,530 ha

En la reserva se establecieron dos zonas núcleo: Zona Núcleo I con una superficie de 28,695 ha, y Zona Núcleo II con una superficie de 7,844 ha.

Ciudades, pueblos y otros asentamientos

humanos principales dentro del área protegida

Todos los centros poblacionales caen dentro de la categoría de ejidos, nuevos centros de población o rancherías, entre los que se pueden mencionar: El Julilo, 20 de Abril, San José, Carabanchel, Los Manantiales, El Malacate, San Pablo, La Libertad, La Florida, Montecristo, El Cielo, Emilio Portes Gil, La Gloria, Barrancos, El Travesaño, El Recreo, El Carrizal, Buenavista, Lázaro Cárdenas, Nicolás Bravo, San Gabriel, El Texanito y El Naranjo (González-Medrano, 1993).

Vías de comunicación

Las vías de acceso son: por el lado oeste, la carretera federal núm. 101 que pasa por Tula y Jaumave; por el este, la carretera federal núm. 85 en el tramo de Ciudad Mante a Llera; por brechas, en la parte noreste, desde Llera al occidente, al ejido de San Ramón, rancho El Naranjo y finalmente al rancho El Texanito y de ahí por camino de herradura al rancho Las Adjuntas. Otra brecha parte de Llera hacia el occidente, hasta llegar a Felipe Ángeles. Desde la carretera Ocampo-Ciudad Mante, en la parte sur de la reserva, desde El Chamal Viejo, existe una brecha hacia el norte que llega al ejido Coahuila y a Las Barrancas. De El Chamal Nuevo, hoy Adolfo López Mateos, hay una brecha que llega al ejido Manantiales pasando por Rancho Nuevo y Lorenzo Vargas. La porción occidental de la reserva, hacia el sur de Jaumave, se comunica por una brecha que pasa por los ejidos y ranchos San Lorencito, Padrón y Juárez, hasta llegar a Nicolás Bravo (González-Medrano, 1993).

Antecedentes legales

El 13 de julio de 1985, el gobernador de Tamaulipas, Emilio Martínez Manatou, declaró el área reserva de la biosfera; entonces se le denominó El Cielo. Ésta fue una declaración significativa, pues era la primera reserva de la biosfera de México iniciada por un gobierno estatal. Fue también la primera reserva que se inició como un proyecto privado de una institución educativa que fue retomado por el Gobierno. En 1986 ingresó a la red internacional de reservas de biosfera del programa mab de unesco.

Antecedentes históricos

Los hallazgos más sobresalientes en la zona datan de hace 12 mil años. Con la llegada de los españoles hacia principios del s. xvii, las poblaciones indígenas establecidas, huastecos, janambres, pizones y pames, fueron desapareciendo del área paulatinamente. Hasta el s. xix se restablecieron indígenas huastecos, limitando su actividad agrícola a las tierras bajas, hacia el este.

El trabajo vivencial que reporta el conocimiento histórico más completo de esta zona lo constituyen los apuntes en que se registra la experiencia de 20 años en la reserva de Larry Lof, administrador del Rancho del Cielo. Por su importancia, se reproduce a continuación parte de este documento.

A finales del siglo xix, gran parte de las tierras que componen las altas montañas de la reserva se consideraban terrenos baldíos hasta que, hacia 1890, Murdock Cameron y Fermín Legorreta reclamaron los terrenos de lo que actualmente es la reserva.

En los años treinta, con la construcción de la carretera Panamericana (85), se hizo más accesible el viajar por el bosque de las tierras bajas y se aceleró el desarrollo de esta región.

Al iniciarse la explotación forestal a principios de los cuarenta, los forasteros empezaron a enterarse de la existencia de este raro y único bosque en las montañas. El ornitólogo George M. Sutton visitó el Rancho del Cielo en 1941 y a éste siguieron otros científicos. Aaron Sharp y Efraín Hernández documentaron los primeros datos botánicos de la zona. Siguieron Harrel, Martin y muchos más. Gracias a la hospitalidad del señor Frank Harrison, propietario del Rancho del Cielo, éste se convirtió en el centro no oficial de los científicos que visitaban la zona. Un colegio privado de Brownsville, Texas, el Southmost College, tuvo un papel muy importante en la promoción de las investigaciones de esta zona.

Con el tiempo, la industria maderera causó grandes estragos. El golpe final llegó con el incendio forestal que barrió la zona en el invierno y la primavera de 1970 y 1971. Al fin, sólo unas pequeñas zonas, como las 25 ha protegidas por la brecha en el Rancho del Cielo, quedaban más o menos en su estado original.

Para 1971 los bosques estaban en peligro de desaparecer, dejando el Rancho del Cielo y otras pequeñas áreas en una especie de islas bióticas aisladas. Sin embargo, un grupo de personas se puso a la cabeza de un movimiento para preservar esta zona al borde del desastre. Entre ellos destacan Andrés Marcelo Sada, Gonzalo Halffter y, especialmente, Laura Alcalá Vargas. No hay duda de que la protección de esta importante y única región en los últimos años se debe en gran medida a su esfuerzo.

 

Tenencia de la tierra

De la superficie decretada, el 56% pertenece al municipio de Jaumave (80,935 ha), el 16% al municipio de Ocampo (23,124 ha), el 16% al de Gómez Farías (23,124 ha) y el 12% al de Llera (17,343 ha).

Como pequeña propiedad agrícola y ganadera se identificaron 101 predios con un total de 64,284.42 ha. La superficie media por predio es de 635.5 ha; algunos predios tienen superficies mayores sobre todo en la parte árida de la reserva en el municipio de Jaumave.

Población

De acuerdo con el inegi (1980) hay 4,300 habitantes en 26 ejidos y rancherías, incluyendo los ejidos del área de influencia y las cabeceras municipales. No todos los habitantes viven en la reserva, un buen número viven y trabajan en las cabeceras municipales, pero sí explotan los recursos de la reserva.

Según datos del inegi (1987), el analfabetismo en la población de 10 años o más en los municipios de Jaumave, Ocampo y Gómez Farías es de entre 15 y 25%.

Uso del suelo en el área protegida

De los ejidos considerados en la zona, sólo 21 cuentan con tierras de labor que ocupan un área de 8,084 ha, de las cuales 1,055 son de riego y 7,029 de temporal. Los principales cultivos en la zona ejidal son: maíz, frijol y arroz; otros de menor importancia son: avena, cebada, haba y chícharo.

En general, en los ejidos de la reserva la agricultura es básicamente de subsistencia, utilizándose el sistema de roza-tumba-quema. El terreno es cultivado por tres años o menos y luego abandonado.

La actividad ganadera en la reserva es de poca relevancia.

Uso del suelo en la zona de influencia

La porción oriental de la zona de influencia de la reserva, en parte de los municipios de Llera, Xicoténcatl, Gómez Farías, Ocampo y sobre todo El Mante, conforma una zona económica muy importante donde la agricultura está altamente mecanizada y con una gran proporción de insumos. El cultivo principal es de caña de azúcar, existiendo en Xicoténcatl y Ciudad Mante ingenios para su comercialización. El cultivo de cítricos (naranja principalmente) y algodón es también considerable; en menor proporción, se tienen explotaciones ganaderas con ganado estabulado.

Infraestructura

Las instalaciones del Rancho del Cielo, y en San José (Calinda), instalaciones del Gobierno del estado de Tamaulipas.

Descripción del área protegida

Tanto la orografía, como la altitud y la cercanía del Golfo de México hacen que esta zona sea una barrera natural para los vientos húmedos que llegan del este y del sureste, descargando aquí su humedad en forma de lluvia o niebla. De ahí que la humedad relativa en el bosque mesófilo sea muy elevada todo el año (más de 90%). Existen por lo menos tres tipos de climas principales. Entre los 300 y 800 m de altitud existe un clima cálido-subhúmedo con estación seca media (5-6 meses). La temperatura media del mes más frío es mayor de 18°C y la precipitación anual entre 1,500 y 2,000 mm.

En la zona donde se encuentra la mayor parte del bosque mesófilo, entre los 700 y los 1,400 m de altitud, prevalece un clima semicálido-húmedo con estación seca corta (3-4 meses) y temperatura media del mes más frío entre 15 y 18°C. La precipitación anual se encuentra alrededor de 2,000 mm o más. Entre los 1,400 y los 2,400 m de altitud prevalece un clima templado subhúmedo, con estación seca media (5-6 meses), temperatura media del mes más frío entre 11 y 15°C y precipitación anual entre 1,000 y 1,500 mm.

Las altitudes varían desde 300 hasta los 2,200 m.

La reserva se localiza dentro de la provincia de la Sierra Madre Oriental, en la que se presentan sierras plegadas y sierras complejas. Los macizos montañosos principales son: la Sierra de los Nogales, en la porción norte de la reserva con dirección norte-sur; la Sierra de Santa Fe, en la porción noroeste de la reserva, con una dirección norte-sur; y hacia el sur muy cerca de Ocampo, se localiza la Sierra de Tamalave, parte de esta sierra ha recibido el nombre de Sierra de Cucharas o de Guatemala.

La región de la reserva se ubica en la vertiente este de la Sierra Madre Oriental; está constituida principalmente por masas calcáreas secundarias de origen sedimentario que se formaron durante el Cretácico inferior y que pertenecen a la formación Tamaulipas.

En general, en todas las zonas de la sierra predominan suelos derivados de la disolución de calizas, donde existen diferentes asociaciones de suelos relacionados principalmente con la topografía, geomorfología y litografía.

Vegetación y flora

Considerando los trabajos de Puig (1976), Sosa (1987) y Rzedowski (1978) los tipos de vegetación presentes en la región se restringen a los siguientes: a) bosque tropical subcaducifolio, b) bosque mesófilo de montaña, c) bosque de Quercus, d) bosque de coníferas y e) matorral xerófilo. A continuación se describen brevemente.

Bosque tropical subcaducifolio. Se desarrolla de 200 a 800 m de altitud. En comunidades primarias la altura promedio es de 20 m, y los elementos más comunes son: Brosimum alicastrum, Mirandaceltis monoica, Bursera simaruba, Cedrela mexicana, Leucaena pulverulenta, Phoebe tampicensis, Wimmeria concolor, Casimiroa pringlei, Enterolobium cyclocarpum, Croton niveus.

Bosque mesófilo de montaña. Se localiza entre los 700 y 1,400 m de altitud; las especies más frecuentes son: Quercus germana, Q. sartorii, Q. xalapensis, Liquidambar styraciflua, Podocarpus reichei, Clethra pringlei, Carpinus caroliniana, Ostrya virginiana, Persea sp., Meliosma sp., Sapindus saponaria, Fagus mexicana, Acer skutchii; Dendropanax arboreus, Cercis canadensis var. mexicana, Magnolia tamaulipana. El estrato está dominado por árboles de 25 a 30 m de altura. Las lianas y epífitas abundan, el suelo está cubierto por una densa variedad de plantas no vasculares como musgos y licopodios. Existe una mezcla fascinante de especies neotropicales y boreales templadas.

Bosque de Quercus. Localmente conocido como encinar, se desarrolla entre 700 a 1,000 m de altitud, con la presencia de Quercus crisophylla, Q. germana y Q. xalapensis. Varios árboles y arbustos característicos del bosque mesófilo se desarrollan en este tipo de vegetación, en donde las epífitas y lianas (Antigonum, Dioscorea, Serjania y Smilax) son abundantes.

Bosque de coníferas. Se ubica por arriba de los 1,400 m s.n.m., y está dominado por los pinos: Pinus patula, P. teocote, P. pseudostrobus; además de los encinos Quercus crassifolia y Q. affinis. El Liquidambar styraciflua es frecuente, y los arbustos Eupatorium sp., Gaultheria sp., Myrica, Staphylea y Vaccinium dominan en el estrato arbustivo. Las lianas y epífitas son escasas.

Matorral xerófilo. Se localiza en las laderas del oeste y noroeste de la reserva a una altitud de 1,600 m. Es un matorral denso de 1 a 8 m de alto, algunas eminencias aisladas (Yucca) alcanzan hasta 10. Los elementos representativos son especies de los géneros Quercus, Yucca, Cerecarpus, Bauhinia, Opuntia, Agave, Oodonea, Leguminosas y Gramíneas. Las briofitas, como los hongos, son muy escasas.

Taxa notables

Abutilon procerum, Acalypha tamaulipensis, Comarostaphylis sharpii, Eupatorium richardsonii, Gochnatia magna, Louteridium tamaulipense, Macromeria alba, Omphalodes richardsonii, Phyllanthus barbarae y Verbesina richardsonii. Muchas especies tropicales de plantas tienen en esta región su límite norte y por tanto sus poblaciones deben considerarse como verdaderos ecotipos-biotipos adaptados al rigor climático en esta zona límite del clima tropical.

Fauna

Como resultado de la vegetación ricamente diversificada que cubre la región, la fauna refleja también una gran variedad, consecuencia de la mezcla de especies neárticas y neotropicales (Sosa, 1987).

Se han identificado más de 255 especies de aves residentes, ocasionalmente migratorias, y más de 175 especies de aves migratorias que anualmente llegan a este lugar.

Se han colectado 23 especies de roedores, algunos de los cuales son: Peromyscus ochraventer, Neotoma angustapalata, Orthogeomys hispidus, Reithrodontomys megalotis y Cryptotis mexicana.

Martin (1958) identificó 60 especies de reptiles y 21 especies de anfibios durante un corto periodo de colecta.

Taxa notables

En la zona existen poblaciones de grandes felinos, incluyendo al jaguar (Panthera onca)(P), el gato montés (Lynx rufus), el ocelote (Leopardus pardalis)(P), el jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi)(A) y el tigrillo (Leopardus wiedii)(P). El puma (Felis concolor) ha sido visto en la parte occidental de la región. El coyote (Canis latrans) y la zorra gris (Urocyon cinereoargenteus) están presentes pero no abundan, al igual que el oso negro (Ursus americanus)(P). Otros mamíferos de menor talla incluyen al mapache (Procyon lotor), el tlacuache (Didelphis virginiana), el coatí (Nasua nasua), el cacomixtle (Bassariscus sumichrasti)(A*), la comadreja (Mustela frenata), el cabeza de viejo (Eira barbara)(P) y tres especies de zorrillos (Mephitis macroura, Spilogale putorius y Conepatus leuconotus).

Entre las aves que se encuentran aquí hay 30 especies de aves migratorias, especies notables como la guacamaya verde (Ara militaris)(P), el águila elegante (Spizaetus ornatus)(P*) y la cojolita (Penelope purpurascens)(Pr); así como varias especies endémicas de México, incluyendo al pico grueso cuellirufo (Rhodothraupis celaeno), que no se encuentra en ninguna otra área natural protegida y cuya área de distribución es muy pequeña. Entre otras especies, se incluyen el tinamú canelo (Crypturellus cinamomeus), la codorniz silbadora (Dactylortyx thoracicus)(A), el trogon colicobrizo (Trogon elegans), el momoto mayor (Momotus momota)(R), el zorzalito coroninegra (Catharus mexicanus)(R) y una subespecie endémica del tecolotito (Glaucidium minutissimum)(R).

Amenazas

u Explotación agropecuaria y forestal no planificada que se sigue realizando en parte de la reserva.

u Sobreexplotación de los recursos por la ganadería extensiva.

u El incremento de la densidad poblacional, tanto en el área de influencia como en la zona de amortiguamiento.

u El turismo ecológico mal empleado y la caza furtiva podrían ser riesgos o amenazas para la vida silvestre en la zona.

u La sobreexplotación de la palma camedor.

Observaciones

Algunas acciones que sería urgente llevar a cabo para la protección adecuada de esta reserva incluyen: colocar un sistema eficiente de vigilancia, con casetas en las principales vías de acceso, sobre todo de vehículos; apoyar para su realización proyectos de desarrollo social que involucren el uso sostenido de los recursos naturales, particularmente la biota; considerar seriamente las propuestas que sobre la relocalización y extensión de las zonas núcleo se han elaborado para el gobierno federal; apoyar las investigaciones tendientes a lograr un inventario real de los recursos bióticos de la reserva, y tratar de evitar la caza furtiva y la explotación de recursos forestales que, aunque en menor escala, aún se siguen realizando.

Se recomienda llevar a cabo un ordenamiento ecológico conservacionista que incluya toda el área de influencia de esta reserva y sus posibles conexiones con otras reservas actuales o potenciales para crear una biorregión de conservación para las montañas del noreste de México.

Instituciones gubernamentales, científicas

y/o conservacionistas que trabajan en la zona

Instituto de Ecología, Universidad Autónoma Metropolitana, Universidad Autónoma de Tamaulipas, Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, Instituto de Biología, unam, Universidad Autónoma de Chapingo, Universidad Autónoma de Nuevo León, Southmost College de Brownsville, Texas, Panamerican University de Texas, Desert Botanical Garden de Tucson, Arizona.

Estudios y proyectos

Se han planteado diversos programas para esta reserva: de operación, visitantes, coordinación, seguimiento y control, extensión y difusión, investigación y manejo de recursos, que incluyen subprogramas agropecuario y de ecourbanismo.

Algunas personas conocedoras del área

Arturo Hernández, Francisco González-Medrano, Gloria Tavera, Héctor Armando Contreras Hernández, Henri Puig, Larry V. Lof, Luis Hernández Sandoval, Gerardo Sánchez Ramos y Vinicio J. Sosa.

Bibliografía relevante

García, E. 1988. Los climas de México (folleto y mapa). Proyecto de Ejecución Editorial, S.A. de C.V.

González-Medrano, F. 1972a. Guías de excursiones botánicas en México. Tramo Ciudad Victoria-Ciudad Mante, Tamaulipas. Excursión al noroeste y noreste. Sociedad Botánica Mexicana, pp. 225-228.

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––. 1987. Tamaulipas. Cuaderno de información para la planeación. spp. México.

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Lara, V.M. 1989. "Estudio preliminar de las especies vegetales visitadas por Apis mellifera en la Reserva de la Biosfera El Cielo". Biotam. 1(2):14-19.

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Rzedowksi, J. 1978. La vegetación de México. Editorial Limusa. Primera edición, pp. 315-326.

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Sosa, V. 1987. "Generalidades de la región de Gómez Farías". En: El bosque mesófilo de montaña de Tamaulipas. Instituto de Ecología. México, pp. 15-28.

Valiente, B.A. 1984. Análisis de la vegetación de la región de Gómez Farías, Tamaulipas. Tesis de licenciatura. Facultad de Ciencias, unam, 63 pp.

enero de 1996

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 15/11/2007