Estados
Baja California, Baja California Sur, Sonora
y Sinaloa
Nombre del área protegida
Islas del Golfo de California
Categoría
Reserva Especial de la Biosfera
Localización
Golfo de California
Superficie
Se considera que la superficie mínima
es de 380,000 ha para toda la reserva (ine, 1994), aunque E. Velarde
(com. per.) indica que la cifra correcta es de 418,910 ha.
Vías de comunicación
A todas las islas se puede llegar por la vía
marítima en lanchas que parten de diversos puntos del continente.
Pocas islas tienen brechas, veredas y/o caminos de terracería.
Antecedentes legales
El 2 de agosto de 1978 fueron decretadas zona
de reserva y refugio de aves migratorias y de la fauna silvestre,
por José López Portillo. A principios de la administración
de Miguel de la Madrid, el manejo de la reserva pasó a
manos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología,
donde se le asignó la categoría de reserva especial
de la biosfera.
En relación con el número de islas
que están incluidas en esta área protegida, la Secretaría
de Gobernación estima que existen alrededor de 100 y un
número similar de islotes; algunas de las más notables
son: Montagne, Gore, Mejía, Granito, Encantada, Ángel
de la Guarda, Smith, Salsipuedes, San Lorenzo, San Marcos, Santa
Inés, Coronados, Del Carmen, San José, Espíritu
Santo, Cerralvo, Turner, San Este-
ban, San Pedro Nolasco, Willard, Danzante, Monserrat, Santa Catalina,
Santa Cruz, San Diego, San Francisco, Rasa y Tiburón (Lindsay,
1983).
La gran cantidad de islas, islotes y la identidad
de los mismos ocasiona dificultades en relación con la
superficie, pues el decreto tampoco especifica alguna dimensión;
la superficie total resultaría de la suma del área
de todas sus islas. Es posible que la superficie oficial esté
subestimada, pues de la suma de tan sólo 35 islas, con
datos de Gastil y colaboradores (1983), se obtiene una superficie
superior a las 300,000 ha. Estas estimaciones no consideran a
las islas Rasa y Tiburón que ya están protegidas
por otros decretos.
Antecedentes históricos
Se tienen registros de ocupación humana
en la península de Baja California desde hace 10,000 años
por lo menos. Diversos grupos indígenas entre los que sobresalen
los pericúes, los guaycuras y los cochimíes, dieron
origen a las culturas prehispánicas que se desarrollaron
en la península (la yumana, la comondú y la de Las
Palmas). En la parte continental se establecieron grupos indígenas
tales como los cocopa, pápago, pima, seri, yaqui, mayo,
guasave y tahue en lo que actualmente son los estados de Sonora
y Sinaloa. Los seris hicieron incursiones importantes y ocuparon
las islas Tiburón y San Esteban (Bourillón, et
al., 1988; Felger y Moser, 1985).
Tenencia de la tierra
La mayoría de las islas son territorio
federal. Algunas son de propiedad privada como Altamira, Santa
María o San José. Espíritu Santo es propiedad
ejidal.
Población
En casi todas se asientan campamentos durante
la temporada de pesca y reciben un flujo constante de visitantes
con fines de investigación, estudios o turísticos.
La población humana permanente no es muy numerosa y está
limitada a algunas islas como son: Isla del Carmen, Isla San José,
Isla San Marcos, Islote El Pardito, Isla de Altamura y otras en
Sinaloa. Esta situación puede ser un factor favorable para
la integración del área y las labores de conservación.
Infraestructura
En términos generales, algunas de las
islas cuentan con un faro, otras cuentan con pistas aéreas,
pozos, casetas de vigilancia, cuarteles para infantes de marina
o estaciones de investigación (ine, 1994).
Descripción del área protegida
Entre la desembocadura del río Colorado
y el paralelo 23, se localizan alrededor de 240 islas e islotes.
El origen de estas islas se atribuye a procesos ligados a actividades
tectónicas y volcánicas.
En las costas de Sonora y Sinaloa la pendiente
de la plataforma marina se encuentra reducida y poco desarrollada
en la porción norte, donde se localiza la desembocadura
del río Colorado; en esta área la amplitud de las
mareas es muy amplia.
Las islas son de importancia nacional por ser
un área notable de anidación, reproducción
de aves y un corredor de especies migratorias. Son áreas
ricas en endemismos y representan la mitad del territorio isleño
nacional. Las islas del Golfo de California poseen una enorme
riqueza biológica y ecológica de gran importancia
económica para el país.
Los climas se encuentran vinculados a la corriente
fría del Océano Pacífico que evita la condensación
de la humedad. Los climas que predominan son de tipo bw, muy seco
o desértico. Las temperaturas promedio son de 18 º C. Con
base en la precipitación pluvial, el archipiélago
se puede dividir en dos zonas: la porción norte del Golfo,
donde la precipitación promedio anual es de menos de 100
mm anuales, y la zona sur, donde la precipitación promedio
anual es mayor que esa cantidad.
Todos los cuerpos de agua son salobres a excepción
de la Isla Santa Catalina en donde se presentan manantiales de
agua dulce.
En las islas del Golfo de California existen
tres grupos principales de suelos: los regosoles, los litosoles
y los solonchak. Generalmente los de tipo solonchak están
vinculados con la salinidad, los litosoles con los relieves montañosos
y los regosoles, que son suelos poco evolucionados, se encuentran
en las áreas elevadas.
Vegetación y flora
La flora terrestre corresponde a la del desierto
de Sonora que predomina en la parte continental. Según
Shreve y Wiggins (1964) (en Cody et al., 1983), las islas
contienen 2,700 especies de plantas aproximadamente, de las 4,100
especies descritas para la provincia florística de California.
Hasta 1993 se habían identificado 570 especies vegetales,
entre ellas 18 endémicas distribuidas en el archipiélago.
Las cactáceas son las especies dominantes y más
notables de la flora insular.
De acuerdo con Rzedowski (1968), las islas del
golfo pertenecen a la provincia de Baja California de la región
xerofítica mexicana, reino neotropical. Esta provincia
se caracteriza por el matorral xerófilo que cubre la mayor
parte del territorio de la península de Baja California.
Dada la diversidad de islas y de sus condiciones
ecológicas, es imposible dar una lista representativa de
los tipos de vegetación y las especies que las caracterizan,
sin embargo en términos generales, los tipos de vegetación
predominantes son los siguientes:
Matorral xerófilo. En las
islas más norteñas es frecuente encontrar diversos
tipos de matorrales espinosos dominados por leguminosas y cactáceas.
Manglares. Algunas de las islas
con esteros o bahías costeras presentan manglares bajos,
como en el sur de Isla San José y en las islas Carmen,
Espíritu Santo, Altamura, Talehichilte y otras.
Dunas costeras. Presentes en las
islas con playas arenosas.
Selvas bajas. Se encuentran en
las islas más sureñas.
Las condiciones de aislamiento han dado a las
islas características únicas, provocando un alto
índice de endemismos.
Taxa notables
La lista siguiente incluye especies que se presentan
en las islas del golfo, y que Wiggins (1980), las cita endémicas
de Baja California: Atriplex barclayana, Chenopodium flabellifolium,
Ditaxis brandegeei var. intonsa, Euphorbia polycarpa var. carmensis, E. polycarpa var. johnstonii, E.
petrina, Abronia maritima, Eriogonum angelensis, E. intricatum,
Cryptantha grayi var. nesiotica, Ambrosia sp., Haplopappus
arenarius, Hofmeisteria filifolia, Vaseyanthus insularis var. insularis, Salvia platycheila, Bursera microphylla, Ferocactus
diguetii var. diguetii, F. johnstonianus, F. diguetii var.
carmenensis, F. townsendianus var. townsendianus(A),
F. wislizenii, Mammillaria estebanensis, M. cerralboa(R*),
M. hutchinsoniana, Opuntia brevispina, Desmanthus fruticosus,
Lysiloma candida, Mentzelia adhaerens, M. hirsutissima var.
nesiotes, M. hirsutissima, Sphaeralcea hainesii, Agave dentiens,
A. cerulata dentiens, Chloris sp., Lyrocarpa linearifolia, Euphorbia polycarpa var. carmenensis, Marina
catalinae y Salvia platycheila (véase también
Riemann, 1993; Bourillón et al., 1988).
Raros. Fouquieria splendens.
Fauna marina
Invertebrados. Las playas arenosas
son el hábitat de gusanos poliquetos, cangrejos topo y
fantasma, pequeños crustáceos anfípodos e
isópodos, moluscos, jaibas y galletas de mar.
Mastofauna. Los cetáceos
son el grupo más representativo de las aguas del golfo;
aquí habitan 82% de las especies presentes en el Océano
Pacífico noreste y 35% de las especies de cetáceos
conocidas a nivel mundial (Velarde y Anderson, 1994). La elevada
productividad permite la estancia permanente del rorcual (Balaenoptera
physalus) y de la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae).
Las playas rocosas son sitios favorables para la reproducción
del lobo marino (Zalophus californianus) durante el verano.
Avifauna. De las siete especies
de aves marinas que anidan en las islas, cinco pueden ser consideradas
como endémicas. Entre 60 y 100% de la población
mundial de algunas de ellas anidan en áreas insulares (Velarde
y Anderson, 1994).
Herpetofauna. Alrededor de casi
todas las islas se encuentran poblaciones de tortugas verdes y
de otras tortugas marinas.
Ictiofauna. Más de 800
especies habitan las aguas del Golfo de California (Case y Cody,
1983). De éstas, se extraía más del 50% de
la producción pesquera total del país, incluyendo
el 90% de la sardina capturada.
Fauna terrestre
Invertebrados. En las islas los
insectos son el grupo más diverso, sin embargo hay muy
pocos estudios.
Mastofauna. Se han descrito 40
especies de mamíferos de las cuales 16 son endémicas
(Velarde y Anderson, 1994). El grupo mejor representado es el
de los roedores y sólo las islas más grandes mantienen
especies como la liebre (Lepus californicus), el
cacomixtle (Bassariscus astutus), la zorra (Urocyon
cinereoargenteus), el coyote, el venado bura (Odocoileus
hemionus) y el borrego cimarrón (Ovis canadensis).
Herpetofauna. Es el grupo de mayor
importancia. Se han descrito 65 especies y 109 subespecies en
el archipiélago y presenta el mayor porcentaje de endemismos
en las islas (Case y Cody, 1983). Incluye reptiles como: Crotalus
atrox, Dipsosaurus dorsalis, Sauromalus varius y S. obesus.
Avifauna. Por su clima más
árido, las islas del norte del golfo presentan aves más
especializadas a este tipo de ambiente, como el cuervo común
(Corvus corax), la paloma huilota (Zenaida macroura)
y los saltaparedes (Salpinctes spp.) (Case y Cody, 1983).
Taxa notables
Peces costeros. Barbulifer pantherinus.
Mamíferos. Lepus insularis(R*),
Ammospermophilus insularis(A), Sylvilagus mansuetus(R*),
Dipodomys insularis(A*), Peromyscus dickeyi(R),
Peromyscus interparietalis(R), Myotis vivesi(R*) y Neotoma varia(A*), entre otros.
Taxa amenazados
Golondrina marina elegante (Sterna elegans)(A),
garza melenuda (Egreta rufescens), gaviota ploma (Larus
heermanni)(A), gaviota de patas amarillas (Larus livens),
víbora de cascabel (Crotalus catalinensis(A*) y Crotalus tortugensis(R*)).
En peligro de extinción. Halcón
peregrino (Falco peregrinus)(A), iguana de la Isla Espíritu
Santo (Sauromalus ater)(A*), iguana de la Isla Ángel
de la Guarda (S. hispidus)(A*), iguana de la Isla Santa
Catalina (S. klauberi)(P*), iguana de la Isla Montserrat
(S. slevini)(A*), iguana de la Isla San Esteban (S.
varius)(A*) y tortuga del desierto (Gopherus agassizi)(A).
Bajo protección especial. Ballena
azul (Balaenoptera musculus)(Pr), rorcual (B. physalus)(Pr),
lobo marino (Zalophus californianus)(Pr), jabalina (Caretta
caretta)(P), tortuga blanca (Chelonia mydas)(P), tortuga
de carey (Eretmochelys imbricata)(P), tortuga golfina (Lepidochelys
olivacea )(P) y totoaba (Totoaba macdonaldi)(P*).
Estado de conservación del área
protegida
A pesar de que algunas islas presentan problemas
de perturbación ecológica, se considera que en general
las islas están bastante bien conservadas y aún
mantienen su flora y su fauna características.
Amenazas
La introducción de especies exóticas,
particularmente ratas y gatos domésticos. Otro ejemplo
notable es la introducción de cabras, lo que ha ocasionado
que varias de las especies endémicas estén en proceso
de extinción, como es el caso de Papogyne tenuiflora (ine, 1994).
La extracción de guano se ha considerado
como el más importante factor de perturbación ecológica
ya que modifica los sitios de anidación de aves. Un ejemplo
importante son las islas San Pedro Mártir y Patos, donde
las poblaciones de aves marinas se han visto disminuidas notablemente.
Otra actividad que daña directamente a las aves es la extracción
y destrucción de huevos (ine, 1994).
El lobo marino es una especie que estuvo sujeta
a la cacería, principalmente en las islas San Pedro Mártir,
Ángel de la Guarda y San Lorenzo. La disminución
en las poblaciones de lobo marino ha llevado a que la especie
sea considerada bajo protección especial (ine, 1994).
Existen peligros latentes de contaminación,
principalmente por los desechos de insumos agrícolas que
son arrastrados hacia el golfo desde los Estados Unidos y los
estados de Sonora y Sinaloa en México. Hacia mediados del
siglo, estos arrastres ocasionaron la disminución de las
poblaciones de pelícanos en las islas Salsipuedes, Las
Ánimas y San Lorenzo. Igualmente se han reportado cambios
en la salinidad del agua en la porción norte del golfo
que se atribuyen a la calidad de las aguas del río Colorado
(ine, 1994).
Observaciones
Las Islas del Golfo de California contienen una
belleza escénica y una biodiversidad inigualable a nivel
mundial. Esto las convierte en uno de los sitios más atractivos
de México con gran demanda en los mercados turísticos
más selectos del mundo.
La reserva tiene una enorme importancia ecológica
y biológica para México y el mundo.
Se recomienda desarrollar planes de manejo para
grupos de islas que reúnan características ecológicas
similares y también planes para cada isla. Esto permitirá
proteger las que están bien conservadas y restaurar las
que lo requieran. Los planes de manejo deberán desarrollarse
en colaboración con los habitantes de la región.
Se recomienda apoyar los esfuerzos conservacionistas de los dueños
de las islas que son propiedad privada, para conservarlas y restaurarlas.
El inventario detallado y la evaluación ecológica
de las islas son un trabajo que habrá que realizar lo antes
posible.
Es muy urgente hacer un ordenamiento ecológico
conservacionista del Golfo de California que permita asegurar
que las medidas que se tomen en las islas no sean afectadas por
acciones negativas en el manejo de zonas costeras y en el golfo
mismo. El ecosistema del Golfo de California es un patrimonio
valiosísimo de México que se debe cuidar con todos
los elementos legales, administrativos y de educación que
disponga la nación. Se sugiere crear un programa multinstitucional
de investigación, conservación y desarrollo sostenible
para llevar a cabo los estudios, el monitoreo y el manejo ecológico
de las islas del Golfo de California y establecer mecanismos de
divulgación de resultados de la actividad científica
y su aplicación.
Se recomienda revisar y aplicar la legislación
en materia pesquera a fin de mejorar las medidas de regulación
en sus aspectos ecológicos. Será necesario mejorar
la vigilancia. Se debe estudiar y evaluar el impacto de la pesca
comercial de la sardina y del camarón en la región.
Se deberá fomentar la investigación de artes y métodos
de pesca alternativos menos dañinos para la biota acompañante.
Realizar una campaña educativa y de concientización
para promover la participación de las comunidades locales
en la vigilancia de la región. Así también,
se sugiere iniciar una campaña nacional sobre la importancia
del Golfo de California para México usando temas ecológicos
de la región.
Instituciones gubernamentales, científicas
y/o conservacionistas que trabajan en la zona
La gestión oficial corre a cargo del ine.
Otras instituciones involucradas en el estudio
y manejo de esta reserva son: el cicese, el Gobierno del Estado
de Baja California, el Instituto de Biología y la Facultad
de Ciencias de la unam, el Instituto de Investigaciones Oceanológicas
de la uabc, sedemar, sg, semarnap, wwf, la Agrupación Sierra
Madre, S.C., el Centro de Investigación y Desarrollo de
los Recursos Naturales de Sonora, ci, el itesm-Guaymas y el ces,
entre otras.
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enero de 1996