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Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca

Instituto Nacional de Ecología

Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad

Reserva de la Biosfera

La Michilía

 

Estado

Durango

Nombre oficial del área protegida

La Michilía

Categoría

Reserva de la Biosfera

Localización

Al sureste del estado, colindando con Zacatecas

Municipios de Suchil y El Mezquital

Superficie

35,000 ha (según decreto).

Extraoficialmente se registra una superficie de aproximadamente 70,000 ha (Halffter, 1978; Maury, 1993). Se estableció una zona núcleo, Cerro Blanco, con 7,000 ha.

Ciudades, pueblos y otros asentamientos humanos

principales dentro del área protegida

En la zona de amortiguamiento: ejidos Alemán y de San Juan de Michis, y rancho La Peña (Maury, 1993).

Vías de comunicación

Para llegar a la zona se puede tomar la carretera estatal desde la ciudad de Durango a Mezquital, desde este poblado la terracería a Agua Caliente y de ahí a Cerro Blanco por terracerías o veredas. Para llegar al área de Sierra de Urica, desde Vicente Guerrero, pasando por San Pedro Alcántara, hasta San Juan de Michis por terracerías.

Antecedentes legales

El establecimiento de las primeras reservas de la biosfera (Mapimí y Michilía) tiene una historia muy singular, ya que en un principio no se requirió de ningún decreto oficial. La unesco aceptó esta singularidad como una contribución novedosa al naciente Programa del Hombre y la Biosfera (mab). Por tal motivo a continuación se mencionan las etapas que se siguieron para establecer esta reserva.

En 1974 el Comité Mexicano del Programa mab y el Instituto de Ecología, A.C., propusieron al gobernador de Durango, Héctor Mayagoitia, establecer una reser-
va de la biosfera en La Michilía. La idea fue apoyada y se desarrolló un proyecto para proponerlo al conacyt y a la unesco.

Entre 1976-1977 el Comité Mexicano del mab, con el apoyo del conacyt y del Gobierno de Durango, propuso como reserva de la biosfera al área de La Michilía ante la unesco, siendo aceptada por esa organización en 1977.

En 1978 se estableció una asociación civil para apoyar la reserva, en la que participaron los gobiernos federal y estatal, instituciones de investigación, ganaderos y ejidatarios. El estado de Durango apoyó mediante un decreto estatal el establecimiento del Cerro Blanco como área de reserva integral en La Michilía.

El 18 de julio de 1979 es decretada zona de protección forestal y reserva integral de la biosfera, por el presidente José López Portillo.

Antecedentes históricos

Existe un pequeño poblado cercano a la reserva, San Miguel de La Michilía, del que surgió su nombre.

No se tiene información precisa de la historia de la ocupación humana en la zona. La región está incluida en la zona del desarrollo de la cultura de los chalchihuites (600-1200 d.C.), que ocupó el occidente de Zacatecas y el estado de Durango (ine, 1993). Esta misma área fue después ocupada por un grupo submesoamericano denominado como la cultura Loma San Gabriel (Foster, 1980). Esta región parece ser una extensión de todo el territorio que abarcaron las culturas del suroeste de Estados Unidos. Existen sitios arqueológicos en la región, incluyendo lugares en Cerro Blanco, zona núcleo de la reserva.

Hacia la época de la Colonia la región estaba habitada por diversas tribus, tales como los michis y tepehuanos que se mantuvieron en constante rebeldía durante el virreinato.

En la actualidad, es zona de influencia del grupo tepehuano.

Tenencia de la tierra

Considerando la zonificación de la reserva, la zona núcleo denominada Cerro Blanco, de 7,000 ha, es propiedad del Gobierno del estado de Durango en un 100%; en la zona de amortiguamiento, 60% es propiedad ejidal y 40% propiedad privada; en la zona de influencia el 100% es propiedad privada (Maury, 1993).

Población

En la zona de amortiguamiento hay alrededor de 400 habitantes. Las condiciones socioeconómicas, el nivel de vida y los ingresos son bajos en los ejidos; únicamente en el ejido de San Juan de Michis se cuenta con escuela rural primaria y con telesecundaria y el ejido el Nuevo Alemán tiene escuela rural primaria. Tanto los ejidatarios como los pequeños propietarios están interesados en recibir los beneficios de la protección del área y han manifestado su interés porque se lleven a cabo trabajos de investigación aplicada (Maury, 1993).

Uso del suelo en el área protegida

Esporádicamente sube ganado a la zona núcleo Cerro Blanco y últimamente ha habido desmontes ilegales (Maury, 1993).

Uso del suelo en la zona de influencia

En la zona de amortiguamiento las actividades más importantes son la ganadería, la agricultura de temporal y la explotación forestal para uso doméstico; en la zona de influencia, además de la ganadería y la agricultura de temporal, en algunos ranchos privados se realiza la explotación forestal y la caza de venado y guajolote silvestre (Maury, 1993).

Infraestructura

El Instituto de Ecología tiene una estación, Piedra Herrada, para el albergue de inves-tigadores (Maury, 1993).

Descripción del área protegida

El área protegida es representativa del bosque mixto seco característico de la Sierra Madre Occidental en el estado de Durango. El gradiente altitudinal del área va desde los 1,734 hasta los 2,950 m (Maury, 1993).

De acuerdo con la carta de cetenal (1970), en el norte de la zona de amortiguamiento el clima es templado-semiseco y en el resto de la reserva predomina un clima templado-subhúmedo. La precipitación fluctúa entre 600 y 850 mm; el periodo húmedo se presenta desde fines de mayo a septiembre; de octubre a enero las lluvias son ocasionales y de menor intensidad, y el periodo seco se presenta de febrero a mayo. La temperatura media anual varía entre 11 y 12 °C, siendo junio el mes más caliente (Maury, 1993).

Se localiza en un ramal de la Sierra Madre Occidental. Fisiográficamente queda limitada por dos cordones montañosos: la Sierra Michis y la Sierra Urica; el área comprendida entre ambas sierras presenta varias mesas y pequeños cerros, separados por valles y cañadas de diferente profundidad. La zona de la reserva forma parte de dos cuencas hidrográficas (Maury, 1993).

Existen arroyos que desembocan en dos áreas. Los arroyos El Judío, El Águila, La Pinuda, El Agua, El Jurel, Juan Manuel y El Ranchero desembocan en el río Mezquital y van de oriente a poniente; de noroeste a sureste, corren los arroyos El Taray, Pericos y Toribia, que son tributarios del arroyo Nana Juana; este último se alimenta también de los arroyos El Cardo Santo y Rincón del Cardo y continúa su curso hacia el noreste para formar después el río de Las Parras, que desemboca en la presa Santa Elena, de donde continúa con el nombre de río Graseros, y al norte se une al río Mezquital.

Los cuerpos de agua que existen no se presentan en el macizo montañoso sino en las mesetas, entre las que destacan las lagunas El Burro, La Zorrilla, La Vaca, La Plaza de Toros, Seca, La Cebolla, Los Caballos, Los Ajolotes, La Atascosa y El Cuervo, entre otras, y los bordos El Burro, Pedro Eugenio, La Tinta, El Pavorreal, El Olivo y El Rancho, la mayoría con una altitud cercana a los 2,500 m (ine, 1993).

Según las cartas geológicas, la reserva se ubica en un área de relativa homogeneidad litológica con predominancia de rocas ígneas ácidas y grandes extensiones de riolitas. En menor proporción se presentan las rocas básicas como el basalto en la mesa El Burro. Las rocas ígneas extrusivas ácidas se presentan propiamente en la sierra de la reserva, así como en la sierra que se encuentra al oriente de San Juan de Michis. Hacia el norte de La Michilía, el fracturamiento es denso y presenta estructuras del tipo de los diques. La fractura se extiende hacia el sur siguiendo el cordón montañoso que muestra una disposición perpendicular a las entradas amplias y profundas, principalmente de los arroyos (ine, 1993).

Los tipos de suelo presentes son los siguientes (fao-unesco, 1970, modificado por cetenal): litosol, que es el predominante y se reparte en la sierra y en las entrantes de los arroyos hacia la cabecera principal. Hacia el sur se asocia al luvisol, y en zonas de pendientes suaves se asocia al lambisol éutrico, para dar paso a la asociación feozem haplico-litosol. El cambisol éutrico se localiza en las zonas planas bajas al noroeste de la Sierra Michis y cerca del río Mezquital se presenta con estructuras gravosas; también predomina en el área al oriente de la reserva. El feozem se localiza al sureste, donde abarca una gran extensión de áreas con suave inclinación; aparece en forma de manchones aislados en la Sierra Urica, en las cabeceras de los arroyos, al igual que en la base norte de la sierra y en porciones aisladas al noreste de la reserva. El tipo luvisol férrico abarca extensiones en zonas de escasa pendiente. Hacia el noroeste y sur del río Mezquital se registran pequeñas extensiones del suelo tipo regosol a veces combinado con cambisol éutrico. Finalmente, en la zona de confluencia de arroyos se presenta suelo del tipo fluvisol éutrico y fluvisol calcárico hacia la margen izquierda del río Mezquital (ine, 1993).

Vegetación y flora

Se han encontrado 770 especies de plantas vasculares en la reserva; las comunidades vegetales son las siguientes (González-Elizondo et al., 1993):

Bosque de Pinus. Entre los manchones puros destacan los de Pinus cooperi, acompañados de algunos individuos de P. leiophylla y P. teocote que se localizan al noroeste del Rancho las Margaritas y en la Mesa del Burro. Otras masas puras son las de P. engelmanii al norte del poblado El Alemán. P. chihuahuana es otra de las especies que puede formar masas casi puras en las cañadas del Taray; es un bosque muy abierto con una densa cobertura de Arctostaphylos pungens (manzanita). Asociaciones como las de P. teocote y P. durangensis son frecuentes en las partes altas del Cerro Blanco. P. cembroides (pino piñonero) por lo general se presenta asociado con encinos, principalmente Quercus eduardii a mayor altitud y con Q. grisea en áreas más bajas. Otros bosques de coníferas que se localizan en la región son los de Pseudotsuga menziensii, Cupressus benthamii var. lindleyi y las comunidades de Juniperus deppeana al sur de la Mesa del Burro.

Bosque de pino-encino. Por otra parte son innumerables las comunidades que se pueden identificar de pinos con encinos. Constituyen la vegetación de las porciones más altas de la Sierra Urica y del Cerro Blanco, por arriba de los 2,700 m s.n.m. El bosque de Pinus lumholtzii-Quercus urbanii es la asociación más fácilmente reconocida por la fisonomía que le confieren las hojas colgantes del pino triste (P. lumholtzii) y las hojas panduradas del encino roble. Cubre extensas áreas en laderas, cañadas y collados (puertos intermontanos) con fuerte insolación y exposición a los vientos. Es frecuente observar afloramientos de roca madre muy intemperizados. Otras especies que lo acompañan son P. leiophylla, P. chihuahuana, P. teocote, y entre los encinos Q. crassifolia, Q. hartwegii y Q. rugosa.

Bosque de Quercus. Ocupa extensas áreas en la mitad oriental y sur del área de influencia y con frecuencia presenta una densa carpeta de gramíneas. La principal masa de estos bosques se localiza a lo largo de la base de la Sierra Urica en la zona oriental y centro-norte del altiplano de la reserva, entre los 2,200 y los 2,400 m s.n.m. Son comunidades abiertas y semiabiertas de Q. grisea y de Q. eduardii, aunque se encuentran otras asociaciones más como la de Q. laeta-Q. eduardii en amplias extensiones de la vertiente oriental del altiplano de la reserva. Q. rugosa es una de las especies dominantes que presenta mayor variabilidad; se le puede observar en pequeños bosques como elementos muy bajos o formando bosques altos y densos.

Matorral xerófilo de Arctostaphylos pungens. A esta comunidad se le denomina con el nombre de "manzanillares"; prospera en áreas con suelos desnudos y una alta insolación; en las partes altas están sometidos a la acción desecante de los fuertes vientos como en el Cerro Blanco, a lo largo de la Sierra Urica y sus alrededores. Cuando no es muy densa se observan individuos dispersos de Juniperus deppeana (cedro) y Q. microphylla (encino enano). También es abundante en el sotobosque de las comunidades de pino-encino. Este matoral se ve favorecido por los incendios.

Otros matorrales xerófilos identificados en la reserva son: el matorral de Quercus microphylla, que aunque es un componente del sotobosque también forma matorrales puros en los claros de los bosques de pino, encino y pino-encino. Otro más es el matorral de Acacia schaffneri (huizache), muy pobre en herbáceas; en general sus componentes florísticos son similares a los del pastizal. En las porciones cálidas y secas al norte se asocia con Opuntia sp., Mimosa biuncifera y algunos individuos achaparrados de Bursera fagaroides.

Pastizal. Se establece en las amplias mesas, lomeríos de suave pendiente y partes bajas con suelo profundo. Es dominado principalmente por el género Bouteloua, entre ellas B. gracilis, B. hisurta, B. radicosa y B. filiformis. Destacan algunos arbustos como Juniperus deppeana, Acacia schaffneri y Arctostaphylos pungens. Otros elementos arbustivos son: Buddleia scordioides (salvilla), Loeselia mexicana (huachichile) y Salvia microphylla (mirto). Algunos pastizales de la reserva se consideran introducidos como los de los "llanos" del Temascal y El Tabaco a partir del bosque de pino-encino.

Vegetación acuática y semiacuática. Se encuentra en sitios muy localizados en cuerpos de agua, ciénagas y áreas inundables. Entre las diversas comunidades se cuentan las constituidas por plantas acuáticas sumergidas y flotantes que se desarrollan en lagunas, estanques y bordos; aquí son comunes varias especies arraigadas de hojas y flores flotantes como Nymphoides fallax, Potamogeton nodosus, Marsiela sp. y Ranunculus trichophyllus; entre las sumergidas destacan Myriophyllum sp. Destacan en lagunas poco profundas del altiplano de la reserva algunos géneros como Allium y Eryngium; en otros sitios son comunes las ciperáceas Eleocharis acicularis, E. montanoa y E. montevidensis.

Vegetación ribereña. La vegetación ribereña de las márgenes de los arroyos en las porciones más cálidas y bajas (como los arroyos el Poleo, el Toboso y la Cieneguita) está integrada por Taxodium mucronatum (sabino, ahuehuete) y Salix bonplandiana (sauce); también se observan Populus tremuloides (álamo), Fraxinus velutina y F. udhei (fresnos).

Fauna

La fauna presente en la reserva es predominantemente de origen neártico con afinidades norteamericanas (Halffter, 1978). Actualmente, el Instituto de Ecología, y otras instituciones se encuentran colaborando en proyectos sobre aspectos de distribución, ciclos poblacionales, manejo y preservación de vertebrados (ine, 1993).

Taxa notables

Entre las especies más importantes de vertebrados se pueden citar: el venado cola blanca (Odocoileus virginianus), el puma (Felis concolor), el coyote (Canis latrans), el guajolote silvestre (Meleagris gallopavo), la cotorra serrana (Rhynchopsitta pachyrhyncha)(P) y el águila real (Aquila chrysaetos)(P) (ine, 1993; Maury, 1993). En el área habitaban el carpintero imperial (Campephilus imperialis)(P*), que ya está extinto (ine, 1993), el lobo mexicano (Canis lupus)(P) y el oso negro (Ursus americanus)(P), estos dos desaparecidos pero con potencial de ser reintroducidos (Maury, 1993).

Amenazas

Las más notables son los desmontes, la cacería, los incendios, la escasez de sistemas de uso racional de los recursos naturales de la región, la falta de proyectos de desarrollo y de educación ambiental, las pocas alternativas de desarrollo en los ejidos, la disminución de la cooperación de las poblaciones locales en las políticas de conservación y en la consolidación de un plan de manejo, la presión demográfica y la tendencia a urbanizar una parte de las zonas de amortiguamiento y de influencia (Maury, 1993).

Se sabe que los ranchos cinegéticos particulares que están en la zona de amortiguamiento tienen fauna exótica proveniente de África y Estados Unidos que se encuentra en libertad. En particular, el venado texano (Odocoileus virginianus texanus) se ha cruzado con el venado nativo (Odocoileus virginianus couesi) trayendo como consecuencia una modificación genética en la población original y problemas de parto en las hembras nativas (ine, 1993).

Observaciones

La zona núcleo Cerro Blanco está protegida por barreras naturales; es de difícil acceso por los caminos de terracería y por la geomorfología de la zona. Muy próxima a la zona núcleo se encuentra la estación de Piedra Herrada que pertenece al Instituto de Ecología, y que tiene una presencia continua de investigadores.

Es necesario tener un plan de manejo para esta reserva y seguir apoyando al Instituto de Ecología, en su trabajo en la región. Dada la característica de este tipo de reserva, será necesario promover los trabajos que apoyen las actividades productivas de los campesinos que viven en ella. Será importante también asegurar la protección de la zona núcleo. Un tema de gran importancia por investigar es la introducción de animales exóticos con fines cinegéticos y su posible impacto sobre las poblaciones naturales.

Instituciones gubernamentales, científicas

y conservacionistas que trabajan en la zona

La institución responsable de su manejo es el Instituto de Ecología.

Otras instituciones involucradas son: Estación Biológica de Doñana, del Consejo Superior de Investigación Científica de España; École Normale Supérieure de París; Universidad de Arizona; Reserva de Beever Creek; orstom y semarnap (ine, 1993; Maury, 1993).

Estudios y proyectos

De investigación básica:

Inventario florístico y faunístico (vertebrados e insectos). Estudios de reparto de recursos, dinámica de poblaciones, etiología y análisis de comunidades de vertebrados. Estructura y composición florística.

De desarrollo:

Cuando se inició la reserva se llevaron a cabo trabajos de asesoría en hortalizas y en apicultura pero no tuvieron continuidad.

 

De manejo y protección:

Desde 1975 a la fecha se han realizado trabajos sobre la ecología del venado cola blanca. Protección del lobo mexicano de 1980 hasta 1993. De 1987 a la fecha, protección del guajolote silvestre (Maury, 1993).

Algunas personas conocedoras del área

Jorge Nocedal, Sonia Gallina, Ma. Eugenia Maury, Jorge I. Servín, Gonzalo Halffter, Pedro Reyes, Miguel Ángel Morón y Socorro González.

Bibliografía relevante

Barbault, R. 1978. "Las reservas de Mapimí y La Michilía; perspectivas ecológicas y socioeconómicas". En G. Halffter (comp.). Reservas de la Biosfera en el estado de Durango. Instituto de Ecología, 198 pp.

Carrillo, S. A. 1982. Producción primaria neta aérea del estrato herbáceo y efecto del ganado sobre su composición florística en la reserva de la biosfera La Michilía, Dgo. Tesis profesional, Facultad de Ciencias, unam, 187 pp.

Foster, M.S. 1980. Loma San Gabriel: una cultura del noroeste de Mesoamérica, rutas de intercambio en Mesoamérica y norte de México, tomo II. Mesa redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología, Saltillo, Coahuila, pp. 175-182.

Gallina, S., M.A. Maury y V. Serrano. 1978. "Hábitos alimenticios del venado cola blanca (Odocoileus virginianus) en la reserva de La Michilía, estado de Durango". En G. Halffter. 1978 (comp.). Reservas de la Biosfera en el estado de Durango, Instituto de Ecología, 198 pp.

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Halffter, G. 1978. Las Reservas de la biosfera en el estado de Durango: una nueva política de conservación y estudio de los recursos bióticos. Instituto de Ecología, (4): 17-43.

––. 1988, "El concepto de Reserva de la Biosfera". En: C. Montaña (comp.). Estudio integrado de los recursos, vegetación, suelo y agua en la Reserva
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. Instituto de Ecología,
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–– y J. Morello. 1977. "El medio físico y las unidades fisonómico-florísticas del Bolsón de Mapimí". En G. Halffter (comp.). Reservas de la biosfera en el estado de Durango. Instituto de Ecología, A. C. México, 198 pp.

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Maury, M.E. 1993. "La Michilía. Encuesta". En A. Gómez-Pompa y R. Dirzo et al. (comps.). Proyecto de evaluación de áreas naturales protegidas de México. sedesol, México.

Passini, M.F. 1985. "Les forêts de Pinus cembroides Zucc. de la Sierra de Urica. Réserve de la Biosphère La Michilía, état de Durango, Mexique". Bull. Ecol. 16(2): 161-166.

Powell, P. W. 1977. La guerra chichimeca (1550-1600), traducción de J. J. Utrilla. Fondo de Cultura Económica, México.

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Varios autores. 1991. "La entomofauna de La Michilía, Durango, México". Folia Entomol. Mex., 81:1-344.

enero de 1996

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 15/11/2007