Estado
Chiapas
Nombre oficial del área protegida
Selva El Ocote
Categoría
Reserva Especial de la Biosfera
Localización
Al noroeste del estado
Municipios de Ocozocuautla de Espinosa y Tecpatán.
Superficie
48,140 ha
Ciudades, pueblos y otros asentamientos
humanos principales dentro del área protegida
Álvaro Obregón, Emilio Rabasa,
Velasco Suárez, Las Flores, Salina Cruz, Providencia, Benito
Juárez, Nuevo San Juan Chamula, C.N.C., Nicolás
Bravo, Nueva Alianza, Lindavista.
Ciudades, pueblos y otros asentamientos
humanos principales en la zona de influencia
Francisco I. Madero, Cintalapa, Ocuilapa, Ocozocuautla
de Espinosa, Tuxtla Gutiérrez, Raudales de Malpaso, Tecpatán,
Apic Pac, Chicoasén, San Fernando, Terán.
Vías de comunicación
Carretera Panamericana (190) que atraviesa el
municipio de Ocococuautla; éste cuenta con tres carreteras
de terracería que parten de la cabecera hacia Apic Pac,
Alfonso Mogel y Guadalupe Victoria.
Antecedentes legales
Fue decretada el 24 de mayo de 1972 por el Gobierno
del estado como área natural y típica del estado
de Chiapas, tipo ecológico bosque lluvioso alto; posteriormente
se ratifica este decreto y el 20 de octubre de 1982 el presidente
José López Portillo la decreta como zona de protección
forestal y fáunica.
A principios de la administración de Miguel
de la Madrid, el manejo de la reserva pasó a manos de la
sedue que le asignó la categoría de reserva especial
de la biosfera.
Antecedentes históricos
En la región se localizan diversos sitios
arqueológicos, poco estudiados, en donde existen señales
que sugieren una ocupación continua desde 9,600-8,800 a.C.
(ihn, 1993). Algunos sitios quedaron inundados por la presa Netzahualcóyotl.
Al parecer, el grupo olmeca-zoque fue el que dio origen a la cultura
zoque, grupo predominante en la región.
Durante la Colonia la región permaneció
aislada. Los españoles y frailes se dedicaron a la cría
del ganado bovino y mular en amplias estancias, y al comercio
de cochinilla, algodón y azúcar, dejando a los indios
la práctica de sus actividades tradicionales.
En años recientes, la construcción
de carreteras y, especialmente, de la hidroeléctrica Netzahualcóyotl
(Malpaso), transformó los asentamientos humanos y el medio
ambiente. El proceso de transformación de los zoques y
del medio se ha acelerado por la llegada
de tzotziles y tzeltales, provocada por la repartición
de tierras; causando serios problemas de adaptación, ya
que los nuevos pobladores provienen de regiones templadas con
características diferentes a la región tropical
a la que se están incorporando.
Tenencia de la tierra
La distribución de la tenencia es 60%
del estado 34% ejidal y 6% privada. El 40.6% de la superficie
original del área está repartida para actividades
agropecuarias.
Población
En la reserva hay alrededor de 3,600 habitantes.
El 86% en la porción norte y el 14% en el sur. El promedio
es de 21.15 habitantes/ km2. No está considerada en estas
cifras la población flotante que de alguna manera tiene
influencia en la zona.
Las comunidades cuentan con escasos servicios;
existen pocas escuelas y clínicas rurales. Los pobladores
viven de la agricultura de subsistencia, los frutales, la ganadería,
la extracción de madera y el comercio de fauna. La porción
norte cuenta con mejor acceso a servicios como terracería,
agua entubada, energía eléctrica, médicos,
radiocomunicación y escuelas. En contraste, el sur carece
de servicios como el agua.
Uso del suelo en el área protegida
Asentamientos humanos, ganadería, agricultura
comercial y de subsistencia, extracción de madera, cafetales,
acahuales, zonas quemadas y en descanso. El ganado es de tipo
bovino, equino, asnal y caprino.
Infraestructura
Existe una estación de guardabosques,
tres guardabosques, un director de preservación y un programa
comunitario a largo alcance. Está en construcción
una cabaña al noroeste de la reserva.
Descripción del área protegida
El conjunto de selvas de Los Chimalapas, Uxpanapa
y El Ocote, constituye una unidad. La reserva se encuentra en
la región neotropical, provincia pacifiquense, tehuan-tepequense
y prácticamente en los límites con la provincia
atlantiquense, en el sector veracrucense; es decir, es una zona
de transición entre dos provincias neotropicales.
Se ha considerado a este conjunto como uno de
los centros de diversidad biológica más importantes
de México y del mundo. Cabe señalar que esta zona
es un refugio de numerosas especies del Pleistoceno. Su privilegiada
ubicación biológica y su variedad de topoformas,
permiten contener una gran diversidad biológica y constituir
un banco de germoplasma de incalculable valor para la humanidad
(ecosfera-pronatura, 1991).
Dada su biodiversidad, su representatividad en
especies amenazadas, raras y endémicas; por constituir
un banco de germoplasma de incalculable valor; por contener un
complejo de cuevas y cavernas, formaciones geológicas únicas
y sitios arqueológicos, se debe considerar como una zona
prioritaria de conservación.
El clima predominante es el cálido-húmedo,
con abundantes lluvias en verano e influencia del monzón
(clave Am según la clasificación de Köppen
modificada por García) alrededor de la presa y hacia el
norte de la misma. Hacia el centro y sur de la reserva se distribuyen
otros tipos de climas como el cálido-subhúmedo con
lluvias en verano y el semicálido-subhúmedo, localizado
en el cerro La Colmena, que es la mayor elevación de la
zona. La temperatura y la precipitación, como elementos
del clima, presentan una variación considerable por la
altitud, la presencia de los cuerpos de agua y los tipos de vegetación.
En la zona norte, la temperatura promedio anual fluctúa
entre los 24 y 26°C. La precipitación también es
variable; el promedio menor se localiza al sur con 1,200 mm anuales
cuando al norte es de 2,500 mm.
Es parte de la unidad orogénica Sierra
Atravesada y parte también de la región geomórfica
Valle Central de Chiapas (Tamayo, 1990).
Las topoformas dominantes son las mesetas, que
ocupan 23,525 ha. Hay laderas con distintas clases de pendientes
(16,722) y valles (806). El 72.4% del relieve está entre
los 400 y 1,000 m s.n.m., el 17.9 % entre los 1,000 y 1,500 m
s.n.m., y el 9.4% se encuentra por debajo de los 400 m s.n.m.
(ecosfera-pronatura, 1991).
La Selva del Ocote está localizada en
la cuenca del río Grijalva-Usumacinta. La zona cuenta con
varios arroyos que alimentan los ríos Oyatengo y Cintalapa,
los que al unirse forman el río La Venta, al que se le
adhiere el río Encajonado o Pueblo Viejo que converge en
la presa Netzahuacóyotl (Malpaso).
Los ríos más importantes de la
zona son La Venta, Encajonado y Cacahuanón. Existen también
ríos subterráneos que muchas veces salen a la superficie,
y se les conoce como "aguajitos", que son aprovechados
por personas y animales que habitan la reserva.
El material geológico predominante lo
constituyen las rocas sedimentarias calizas formadas en el Cretácico
inferior y superior (spp, 1981) que a su vez ha dado lugar a un
paisaje característico, el karst, que da lugar a una zona
arreica, con dolinas y cavernas, a una altitud de 200-1,510 m.
Los suelos que predominan en la zona son de origen
calizo y son las rendzinas, ricos en materia orgánica,
arcillosos, de color negro y poco profundos, con afloramientos
rocosos. En segundo lugar se encuentra el suelo feozem de color
amarillo-rojizo, con una capa superficial rica en nutrientes.
Un tercer tipo de suelo es el acrisol, de color amarillo rojizo
con una alta acumulación de arcilla, ácido y pobre
en nutrientes.
Vegetación y flora
Conforme al estudio de Martínez et
al. (1992) y al del Instituto de Historia Natural (1993),
se han identificado en la región los siguientes tipos principales
de vegetación.
Selva alta perennifolia. Su localización
está restringida al sur y sureste de la reserva, en áreas
con poca pendiente; presenta tres estratos arbóreos: menos
de 15 m, de 15 a 25 m y de 25 a 30 m o más. En las extensiones
de selva alta que existen en la zona, se presentan árboles
de más de 30 m que por su volumen y calidad del fuste son
especialmente vulnerables. Entre las especies registradas destacan:
caoba (Swietenia macrophylla), ramón (Brosimum
alicastrum), chicozapote (Manilkara achras), huesito
(Zinowiewia sp.), tinco (Vatairea lundelii), alacrán
(Zanthoxylum sp.), palo baqueta (Ulmus mexicana),
majagua (Belotia mexicana) y palma (Chamaedora tepejilote).
Selva alta perennifolia de pie de montaña. Este tipo de vegetación se encuentra ampliamente distribuido;
se ubica en los lomeríos y cañadas. El estrato superior
es muy regular y el estrato rasante presenta abundancia de palmas
espinosas y bejucos; destacan Dendropanax arboreus, molinillo
(Quararibea funebris), cedrillo (Guarea glabra),
chicozapote (Manilkara zapota), jobo (Spondias mombin),
alacrán (Zanthoxylum sp.) y palmas espinosas como
tzin-tzun (Astrocaryum mexicanum).
Selva alta y mediana subperennifolia. Se expresa de modo abundante en la reserva, en las laderas y en
las partes altas de los lomeríos y serranías. El
estrato inferior presenta gran cantidad de lianas, plantas epífitas
y bejucos. Especies notables: ramón (Brosimum alicastrum),
huesito (Zinowiewia intergerrima), alacrán (Zanthoxylum sp.), palo mulato (Bursera simaruba), ramón colorado
(Trophis racemosa), pimienta gorda (Pimenta dioica).
Selva alta y mediana subcaducifolia. Se encuentra sobre sustratos graníticos a la entrada del
río Negro; entre las especias más importantes podemos
mencionar: Albizia plurijuga, Tabebuia rosea, Ceiba pentandra,
Enterolobium cyclocarpum, Salix bonplandiana, Ficus glabrata.
Selva mediana perennifolia ribereña Se encuentra a lo largo de ríos y está formada
por las siguientes especies: Vatairea lundellii, Cedrela odorata,
Chlorophora tinctoria, Sideroxylum capiri, Hura polyandra y Calicophyllum candidisimum.
Palmares. Están dominados
por la especie Scheelea liebmannii y se encuentran en suelos
inundables.
Vegetación secundaria. Vegetación
inducida en su mayor parte por las actividades agropecuarias,
con especies típicas como guarumbo (Cecropia peltata),
majagua (Belotia mexicana), quebrancho (Acacia pennatula)
y pastizales.
Se calcula que existen en la reserva cerca de
2,000 especies de plantas y hongos (ecosfera-pronatura,1991).
Entre algunas de las especies de interés que se presentan
en el área protegida existen 25 especies maderables, de
las cuales 12 son consideradas como maderas preciosas tropicales
como la caoba (Swietenia macrophylla) y el cedro tropical
(Cedrela mexicana); 22 especies de valor comestible localmente
y 10 especies con valor comercial actual (por ejemplo el barbasco
[Dioscorea composita] y la vainilla [Vanilla planifolia]).
Taxa amenazados
Lycaste aromatica y Maxillaria tenuifolia (ecosfera-pronatura, 1991).
En peligro de extinción. Las
cicadáceas (Ceratozamia sp.). Estas plantas han
sido colocadas en una grave situación por el tráfico
ilegal al que han estado sujetas en todo su ámbito de distribución; Euphorbia pseudofulva, 14 especies de orquídeas, Talauma mexicana y la palma real xiate (Chamaedorea spp.). Es relevante que en El Ocote se ha verificado la presencia
de Valeriana sp. ya que al menos tres especies de este
género se consideran ya extintas en México.
Taxa endémicos
El taxón endémico Encyclia hastata (Orchidaceae) también se considera raro.
Fauna
Se estima conservadoramente que la fauna de la
reserva El Ocote sobrepasa las 500 especies de vertebrados superiores
y las 3,000 especies de artrópodos. En general, la riqueza
de invertebrados de la Selva del Ocote puede estar constituida
por más de 5,000 especies. Destacan numerosas especies
de mariposas y escarabajos, entre las que se cuenta la mariposa Morpho peleides y Morpho luna, las mariposas Calligo
uvanus y Archoprepona spp., y el escarabajo Strategus
jugurtha.
En cuanto a la avifauna, se han registrado 37
familias y se estima que aproxi-madamente la reserva puede albergar
más de 350 especies. Se ha verificado que al menos 38 especies
de aves migratorias de Norteamérica (región neártica)
utilizan la reserva de El Ocote en sus rutas migratorias. La mayoría
de estas aves migratorias encuentran en El Ocote un refugio de
invernación y permanecen en el sitio de seis a nueve meses
anualmente. Algunas de las especies de aves residentes son el
zopilote rey (Sarcoramphus papa), el hocofaisán
(Crax rubra), la pava cojolita (Penelope purpurascens)
también en peligro de extinción; dos de las tres
especies de tucanes existentes en México: Ramphastos
sulfuratus y Pteroglossus torquatus; el gavilán
nevado (Leucopternis albicollis), el águila de penacho
(Spizaetus tyrannus), el águila pescadora (Pandion
heliaetus) y cuatro especies de pericos, incluyendo a una
de las más traficadas en el mercado ilegal de animales
tropicales: Aratinga cunicularis. Algunas de estas aves
en México se encuentran en una situación crítica
o incluso en peligro de extinción. El Ocote es actualmente
la única área protegida que contiene poblaciones
de chingucú (Hylorchirus sumichrasti).
En la Selva El Ocote se presentan aproximadamente
31 especies de anfibios, que corresponden al 34% de las especies
de Chiapas.
De las 184 especies de mamíferos con presencia
en el estado de Chiapas, un 66% (121) de las especies se presentan
potencialmente en el área de El Ocote. Entre las especies
consideradas amenazadas o en peligro de extinción está
el mono aullador o sarahuato (Alouatta palliata), el mono
araña (Ateles geoffroyi) y el tapir (Tapirus
bairdii).
Existen en la zona el jaguar (Panthera onca),
el ocelote (Leopardus pardalis), el tigrillo (L. wiedii),
la nutria (Lutra longicaudis), y el pecarí de labios
blancos (Tayassu pecari).
Taxa notables
Respecto a la herpetofauna presente en la reserva
es importante la relativa abundancia de la lagartija Lepidophyma
lipetzi(R*), especie endémica de México y posiblemente
restringida a la región de El Ocote. Una especie relevante
es la salamandra Bolitoglossa platydactyla(R*), ya que
además de ser una especie endémica de México,
es preci-samente en la zona de El Ocote donde únicamente
ha podido ser registrada en el es
tado de Chiapas, pudiendo ser incluso una subespecie endémica
del área.
Taxa amenazados
El cocodrilo de río (Crocodylus acutus)(R).
Otra especie importante que se presenta en la reserva es la serpiente Bothrops schlegelii, siendo el área de El Ocote
uno de los últimos sitios donde se ha registrado recientemente
esta especie a nivel nacional.
Esta es una de las pocas regiones de México
donde ha habido registros más o menos recientes del águila
arpía (Harpia harpyja)(P). Ésta es la única
área natural protegida en la que se encuentra el saltaparedes
selvático cuevero (Hylorchilus sp.)(A*), un género
de saltapared endémico de México (Atkinson et
al., 1993).
Taxa en peligro de extinción. Adicionalmente,
se encuentran en la región otras especies en riesgo, como
el zopilote rey (Sarcoramphus papa)(P), el águila
tirana (Spizaetus tyrannus)(A), el búho orejiblanco
(Lophostrix cristata)(A) y la cojolita (Penelope purpurascens)(Pr).
Otras especies son el tinamú jamuey (Crypturellus boucardi),
la paloma suelera cabecigris (Leptotila plumbeiceps), el
rascadorcito piquinaranja (Arremon aurantiirostris)(R)
y el picogrueso negro (Cyanocompsa cyanoides)(R).
Raros. Ranas Smilisca cyanosticta, Anotheca spinosa y Agalychnis moreletii, que sólo
han sido registradas en muy pocas localidades del estado.
Amenazas
Los problemas que se presentan en la reserva
están íntimamente vinculados con la invasión
de terrenos del área protegida por campesinos de escasos
recursos que carecen de tierra. Esta situación los obliga
a realizar un uso poco planeado de los recursos naturales. Se
enlistan algunos de los problemas de la reserva: