II.
EL MANEJO ACTUAL DE LOS RESIDUOS: CONDICIONANTES Y CONSECUENCIAS
1. Condicionantes institucionales
La capacidad de manejo adecuado de los residuos peligrosos en
México es sumamente limitada; de hecho, sólo una
muy pequeña proporción del total generado es transportado,
reciclado, destruido o confinado en condiciones técnicas
y ambientales satisfactorias. Las razones son muchas, pero la
mayor parte de ellas tienen que ver con ciertas condiciones institucionales
que han impedido el desarrollo de sistemas de manejo, mercados,
esquemas de concertación, información y regulación.
En términos muy generales conviene ennumerar algunas de
ellas:
· Opinión pública desinformada
· Incentivos insuficientes para la reducción y
manejo adecuado de residuos industriales
· Normatividad incompleta
· Bajo control de calidad ambiental en micro, pequeña
y mediana industria
· Inexistencia de iniciativas conjuntas para el manejo
de residuos industriales
· Altos costos en la concertación entre la industria
y las tres instancias de gobierno
· Mercados poco desarrollados
· Procedimientos administrativos excesivamente largos
y costosos
· Incertidumbre social
· Falta de información
· Inspección y vigilancia insuficientes
A estas condiciones generales se añaden algunas características
de la micro y pequeña industria, que han complicado y obstaculizado
todavía más la creación de arreglos institucionales
que favorezcan un manejo ambientalmente seguro de los residuos
peligrosos. Entre éstas se pueden citar:
· Un desarrollo incipiente de la cultura industrial que
dificulta el control en los procesos de generación de
residuos, ya sea por parte del personal involucrado en la industria
o por parte de los usuarios y consumidores. Este problema se
presenta desde los niveles gerenciales hasta los de operarios,
y se expresa en limitaciones al control de calidad, que, en
muchos casos, determinan gran parte de los impactos ambientales.
· Una gran cantidad de industrias operan a nivel artesanal,
por lo que los sistemas de administración y control de
procesos son empíricos y basados principalmente en experiencias
locales. No se cuenta con suficiente capacitación tecnológica
y administrativa, ni con capital e información sobre los
avances en materia ambiental. En ocasiones cuando interviene la
autoridad ambiental, los procesos se dispersan en unidades domésticas
más pequeñas, perdiéndose toda posibilidad
de control sobre ellos. Además, los cambios súbitos
en las políticas económicas, ambientales y fiscales,
propician contradicciones conceptuales con estas pequeñas
unidades productivas, debido a que su transformación depende
de cambios culturales que presentan dinámicas distintas
a las de la política pública.
· Las actividades artesanales están cambiando
sus procesos tradicionales a procesos semindustriales; por ejemplo,
es más fácil decapar metales con ácidos
que utilizando el pulido manual, limpiar con disolventes que
con agua y jabón, o, quemar substancias tóxicas
sin ningún control como combustible alterno, lo que
magnifica los impactos de la pequeña industria.
· Existen limitaciones en el acceso al crédito
por parte de las industrias pequeñas. Las líneas
de crédito están disponibles, pero quedan localizadas
en la banca de segundo piso, sin descender a la banca comercial
por los altos intereses y las cuantiosas garantías requeridas.
La carencia de personal capacitado en la identificación
de problemas y de oportunidades en materia de gestión
ambiental, plantea también un importante cuello de botella,
principalmente debido al gran volumen de trámites y procedimientos
administrativos que implica el control de residuos al interior
de las empresas, de acuerdo a los mecanismos establecidos.
La carencia de la infraestructura necesaria para el manejo adecuado
e integral de los residuos peligrosos y las controversias suscitadas
por las iniciativas de ubicación de las mismas, acentúan
la inquietud de la población, enrareciendo el clima de
concertación necesaria para la solución adecuada
de esta problemática.
Hasta ahora se ha presentado una oposición casi generalizada
de comunidades locales a aceptar instalaciones para el manejo
de residuos peligrosos. Frecuentemente, la población se
entera del establecimiento de una instalación para el manejo
de residuos peligrosos cuando el proyecto ya se encuentra en etapa
de autorización. Se ha carecido de un proceso de proponer-anunciar-negociar-autorizar-instalar,
o reconsiderar el emplazamiento geográfico y la naturaleza
tecnológica de algún proyecto, en el que en cada
paso se contemple la participación de los gobiernos locales,
universidades, organismos no gubernamentales y miembros de la
comunidad. Un aspecto importante en la autorización y negociación
del proyecto, son los beneficios compensatorios para la comunidad,
tales como carreteras, servicios públicos, empleos, entre
otros, especialmente en áreas de amortiguamiento.
Las experiencias internacionales para la selección de sitios
y la gestión de confinamientos de residuos industriales,
indican que es necesario involucrar a la comunidad receptora,
a través de mecanismos prestablecidos y legitimados. Lo
importante es que la comunidad receptora perciba claramente los
beneficios del proyecto y esté satisfecha con ellos. No
parece importar el momento en el que la comunidad es involucrada,
siempre y cuando el gestor del proyecto mantenga transparencia
en su actuación y no presente sus decisiones como definitivas
o indiscutibles. También se percibe como necesaria la disposición
del promotor para proporcionar toda la información que
la comunidad demande.
2. Repercusiones ambientales
Uno de los riesgos ambientales asociado al crecimiento industrial
es el uso intensivo de productos químicos que son precursores
de residuos peligrosos, algunos de los cuales tienen características
de peligrosidad para la salud humana y la de los ecosistemas.
El daño que estas sustancias pueden causar depende en primera
instancia de su grado de toxicidad, pero también de que
los volumenes de generación y su persistencia propicien
que alcancen concentraciones suficientes para causar efectos nocivos.
En este contexto, la preocupación por las sustancias químicas
potencialmente tóxicas se centra en aquellas que poseen
propiedades de alta toxicidad, de persistencia ambiental o de
bioacumulación y que son generadas por las actividades
productivas.
Se ha hecho evidente que toda sustancia química puede encerrar
peligros para la salud y seguridad de los seres vivos y el ambiente,
si alcanza una concentración dada y la exposición
se prolonga el tiempo suficiente para que ejerza sus efectos.
De acuerdo con los principios esgrimidos por la Agenda 21, cada
sociedad debe decidir qué riesgos considera excesivos
o inaceptables y, con base en ello, definir sus marcos regulatorios
y de gestión de sustancias químicas. En particular,
se hace necesario considerar los siguientes aspectos:
Ø Impactos ecológicos en los
ecosistemas
Ø Impactos en recursos hídricos
Ø Riesgos de salud ambiental (tóxicos)
Ø Riesgos por accidentes o contingencias
· Impactos ecológicos en los ecosistemas
Una vez en el ambiente los contaminantes tóxicos pueden
ser ingeridos y retenidos en altas concentraciones por los organismos
vivos, ocasionándoles serios trastornos, incluso la muerte.
Si se encuentran en bajas concentraciones, causan efectos subletales,
como la reducción del tiempo de vida de ciertas especies
o el incremento de la susceptibilidad a enfermedades o bien pueden
causar efectos mutagénicos y teratogénicos.
La presencia de compuestos químicos extraños para
los ciclos naturales, puede también interferir con la movilidad
de otros compuestos que son importantes para los procesos biológicos.
Los organismos poseen una resistencia variable a los contaminantes,
según el grado de aclimatación al tóxico.
Por ejemplo, algunas especies de animales son capaces de acoplar
y de disminuir o anular la toxicidad de algunos metales pesados
incorporándolos en proteínas; sin embargo, otros
compuestos, como los organoclorados, pueden dar lugar a metabolitos
de mayor toxicidad que el compuesto que los genera.
En México existen pocas experiencias de estudios sistemáticos
sobre el efecto al ambiente causado por residuos peligrosos, su
tiempo de residencia en los ecosistemas, sus flujos y destino
final y sus posibles impactos sobre la biota y la salud humana.
Cabe resaltar que en la cuenca del río Coatzacoalcos se
ha documentado la presencia de metales en sedimentos y organismos
en concentraciones que exceden con mucho a los niveles naturales
y por ende, al balance geoquímico de dichos elementos.
Igualmente, la presencia de hidrocarburos fósiles en sedimentos
y organismos en concentraciones elevadas muestran el alto impacto
de las actividades petroleras sobre la región. En esta
zona se ha resaltado la presencia de hidrocarburos aromáticos
policíclicos en especies comestibles, lo cual representa
un riesgo para la salud humana por sus propiedades carcinogénicas.
Los ecosistemas mantienen capacidades de carga limitadas para
asimilar sustancias. La presencia y cantidad de las sustancias
introducidas puede representar un riesgo de desequilibrio para
ellos, con las consecuencias de degeneración de los ciclos
naturales de materiales y agotamiento de recursos.
Algunos de los procesos naturales mas relevantes en el movimiento
de sustancias tóxicas y de residuos peligrosos en el ambiente,
son:
Ø la lixiviación
Ø la absorcióndesorción
Ø la volatilización
Ø la bioacumulación
La lixiviación es la transferencia de un componente soluble
de un sólido a un disolvente adecuado.
La absorción es el proceso mediante el cual una sustancia
se transfiere de un fluido (líquido o gas) a un liquido
o sólido absorbente quedando disuelta en él. La
desorción es el proceso inverso, es decir la transferencia
de un componente en un sólido o líquido a un gas.
Un proceso de absorción crítico en la estabilidad
climática del planeta es el del bióxido de carbono
que al ser absorbido por el agua del mar puede ser capturado por
el plancton. Este proceso es el mismo para contaminantes tales
como los orgánicos persistentes que se han acumulado en
los oceános y la atmosféra, imponiendo riesgos para
los organismos que los habitan.
La volatilización consiste en la evaporación de
parte de un componente, el cual genera o se incorpora a una fase
gaseosa; en este proceso ocurre una concentración de componentes
tanto en la fase liquida como en la fase gaseosa. La volatilidad
de compuestos orgánicos en residuos del manejo de combustibles
y otros derivados del petróleo imponen riesgos de inhalación
de sustancias tóxicas.
La bioacumulación describe la tendencia de ciertas sustancias
a acumularse en los tejidos de organismos vivos. La tendencia
de una sustancia a bioacumularse se relaciona con las características
hidrofóbicas o lipofílicas, por lo que la predicción
de algunos valores de bioconcentración se basan en el coeficiente
de partición octanol/agua (Kow) y otras características
fisicoquímicas. Ciertos plaguicidas como el DDT, el aldrín
y el endrín mantienen un elevado grado de bioacumulación.
· Impactos en recursos hídricos
Sin lugar a dudas, una de las consecuencias más graves
y de mayor preocupación que pueden generar las malas prácticas
para la disposición de los residuos peligrosos, es la afectación
de los recursos hídricos superficiales y subterráneos.
En el primer caso la contaminación se produce al infiltrarse
el agua de lluvia a través de los residuos depositados
en barrancas, cauces de ríos, laderas y grietas, circulando
posteriormente con su carga contaminante hacia los cuerpos de
agua ubicados en la vertiente. En el caso de los recursos hídricos
subterráneos, la contaminación se da mediante un
proceso similar, ya que durante y después de los episodios
de precipitación pluvial, el agua que se ha percolado por
los desechos y que contiene una alta carga contaminante, puede
migrar al acuífero y afectar su calidad.
Pueden intervenir factores que en algunos casos llegan a mitigar
esta afectación, como son los siguientes:
Ø Presencia de acuíferos de tipo libre pero con
niveles piezométricos muy profundos, que presentan una
zona no saturada potente, en la cual una gran parte de la carga
contaminante puede quedar retenida.
Ø Presencia de acuíferos de tipo confinado o semiconfinado,
en los cuales el material que almacena y hace que se transmita
el agua, es cubierto por horizontes prácticamente impermeables
o muy poco permeables respectivamente, por lo que los fluidos
contaminados no llegan al acuífero.
Sin embargo, en otros casos, el acuífero se encuentra muy
somero o está constituido por materiales fracturados, lo
que incrementa su vulnerabilidad a la contaminación. Este
último caso, que es frecuente en el territorio nacional,
implica la contaminación de los recursos hídricos,
la afectación de las cadenas tróficas y en un contexto
más general, el deterioro de los recursos naturales y de
la calidad de vida.
De los diversos compuestos químicos encontrados en aguas
subterráneas, los orgánicos son los que representan
el mayor riesgo por sus efectos en el ambiente y en la salud humana.
Dentro de este grupo de compuestos, los disolventes industriales
y los hidrocarburos aromáticos derivados del petróleo
son los más comunes. Muchos de los problemas de contaminación
ocurren por fugas, derrames y disposición de líquidos
orgánicos inmiscibles en la superficie del agua, los cuales
se inscriben dentro de fases líquidas no acuosas. Estos
fluidos inmiscibles pueden clasificarse en dos categorías:
aquellos cuya densidad es mayor que la del agua, que incluyen
a los solventes percloroetileno y tricloroetileno, sustancias
como la creosota, ciertos compuestos orgánicos policlorados
y algunos plaguicidas, y otros más ligeros que el agua,
donde se incluyen compuestos como el benceno, tolueno, etilbenceno
y xileno.
Los compuestos cuya densidad es mayor que la del agua se utilizan
comúnmente en tintorerías, preservación de
madera, industria electrónica y eléctrica, maquinado,
talleres de impresión, producción y reparación
automotríz, asfaltado y aviación. Estas sustancias
se transforman en forma descendente y aun cuando presentan una
baja solubilidad, las concentraciones detectadas en varias regiones
sobrepasan las normas de calidad de agua potable. Los sitios contaminados
con sustancias cuya densidad es mayor que la del agua pueden representar
también una fuente significativa de contaminación
a largo plazo.
Los productos químicos encontrados en aguas subterráneas
se originan principalmente en actividades en zonas urbanas e industriales.
Por lo tanto, generalmente las aguas subterráneas contaminadas
se localizan cerca de áreas industrializadas o densamente
pobladas, circunstancia que incrementa la posibilidad de exposición
humana.
Algunos de los contaminantes orgánicos que se han detectado
en aguas subterráneas representan un severo riesgo para
la salud. Sustancias como el percloroetileno y tricloroetileno
producen depresión del sistema nervioso central o afectan
el funcionamiento del hígado y riñón, en
tanto que el tetracloruro de carbono, el cloroformo y el benceno
son agentes cancerígenos.
Una buena parte de los contaminantes que hacen a un residuo peligroso
se encuentran en forma líquida o disuelta, por lo que una
vez en el ambiente emigran en fase acuosa interactuando a su paso
con las partículas del suelo. Además existen una
gran cantidad de desechos en estado sólido que producen
lixiviados al descomponerse e infiltrarse el agua de lluvia a
través de ellos.
En México es aún escaso el seguimiento a problemas
de contaminación de recursos hídricos. Destaca el
trabajo sobre las posibles implicaciones ambientales del mal manejo
de residuos peligrosos llevado a cabo por el Centro de Ecología
de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
, el cual evalúa el potencial de contaminación de
acuíferos con compuestos orgánicos vertidos al drenaje
del Valle de México. A pesar de que se cuenta con algunos
estudios de afectación ocasionada por residuos peligrosos
de la industria maquiladora y estudios de impacto ambiental asociados
a diversas actividades y proyectos de manejo de residuos peligrosos,
aún no se dispone de un banco de información o sistema
actualizado en la materia.
· Riesgos de salud ambiental (tóxicos)
La toxicidad de una sustancia se determina de acuerdo con los
efectos letales, crónicos o subcrónicos que pueden
presentarse en diferentes organismos o blancos ambientales. Sin
embargo, generalmente se resaltan los efectos adversos potenciales
de las sustancias sobre la salud humana. Entre los parámetros
de toxicidad comúnmente evaluados se destacan los siguientes:
Ø Letalidad aguda
Ø Efectos subletales en especies no mamíferas
Ø Efectos subletales en plantas
Ø Efectos subletales en mamíferos
Ø Teratogenicidad
Ø Genotoxicidad/Mutagenicidad
Ø Carcinogenicidad
Como se mencionó anteriormente, el daño que puede
sufrir una comunidad por la emisión de sustancias peligrosas
no depende únicamente de las características tóxicas,
sino también del hecho de que las sustancias puedan entrar
en contacto con la población. Si bien las rutas de exposición
pueden variar entre sustancias y depender de las características
del ambiente, su persistencia y bioacumulación determinan
el riesgo implícito.
La persistencia ambiental se relaciona con la tendencia de una
sustancia química a permanecer en el ambiente debido a
su resistencia a la degradación química o biológica
asociada a los procesos naturales. Una vida media corta (pocos
días) generalmente no produce una acumulación significativa
en el ambiente. Contrario a ésto, una sustancia con una
vida media mayor puede resultar en una exposición o acumulación
sustancial en la cadena alimenticia. Algunos compuestos organoclorados
como los BPC’s y metales pesados como el plomo, el cadmio
y el mercurio, son ejemplos típicos de contaminantes con
elevada persistencia ambiental.
· Riesgos por accidentes o contingencias
Otros riesgos derivados del inadecuado manejo de los residuos
peligrosos, son incendios, explosiones, fugas o derrames de sustancias
tóxicas o inflamables. Estos riesgos se presentan con frecuencia
durante las operaciones de transporte o transferencia, procesos
de tratamiento físico-químico, almacenamiento de
residuos incompatibles, o a causa de una inadecuada utilización
de envases para el almacenamiento de los residuos. La falta de
capacitación del personal encargado del manejo de los residuos
peligrosos, puede provocar accidentes que en algunos casos pueden
alcanzar a receptores sensibles tales como población o
ecosistemas.
3. Documentación de algunas contingencias
A la fecha, no se cuenta con un esquema metodológico para
determinar el potencial de afectación y evaluar los riesgos
a la salud y al ambiente asociados a los problemas derivados del
manejo inadecuado de los residuos industriales. Los estudios de
evaluación de los efectos ambientales realizados en México
se han enfocado principalmente a problemas específicos
o accidentes, algunos de los cuales se documentan a continuación:
· En el año de 1958 se estableció en Lechería,
municipio de Tultitlán, Estado de México, la empresa
CROMATOS DE MEXICO, S.A., dedicada a producir compuestos de
cromo.
El proceso de producción era a cielo abierto, sin existir
controles sobre las emisiones de polvos, descargas de aguas residuales
y manejo de los residuos, los que se arrojaban en sitios disponibles
en las zonas aledañas y que simultáneamente, se
ofrecían como material de relleno.
· A partir de 1975, se iniciaron reclamos por parte de
la población que estaba siendo afectada por los residuos
de cromo hexavalente. Después de un largo proceso, en
1978 se determinó la clausura definitiva de la fábrica,
el traslado a los terrenos de la planta de parte del relleno
utilizado en la nivelación de calles y la construcción
de un cementerio industrial que inició operaciones en
1983. En este depósito, se almacenaron 75,000 toneladas
de residuos que estaban dispuestos a cielo abierto.
· En marzo de 1987, la empresa Alco Pacífico de
México, S.A. de C.V., inició operaciones como
recicladora de plomo, bajo el régimen de maquiladora
hasta abril de 1991, en que la desaparecida SEDUE ordenó
la clausura total temporal de sus instalaciones, por no cumplir
con la normatividad. Esta empresa utilizaba como materia prima
baterías automotrices, residuos de óxido de plomo,
separadores de baterías trituradas con contenido de óxido
de plomo y sulfato de plomo, adquiridos en Estados Unidos, bajo
el régimen de importación temporal.
Al declararse en quiebra, los propietarios dejaron en sus patios
con alrededor de 12,000 m3 de residuos peligrosos y 18,000 m3
de suelos contaminados, dispuestos de una manera inadecuada y
sin cumplir con la obligación legal de retornarlos a su
país de origen.
Las autoridades destinaron fondos para cubrir los residuos con
una membrana geomorfológica de polietileno de alta densidad,
con lo que se evita la contaminación a la población
y al ambiente mientras se lleva a cabo la obra de remediación
del sitio.
· Una empresa Química, ubicada en el km 13.5 de
la carretera LeónSan Francisco, en el municipio de San
Francisco del Rincón, Guanajuato, inició sus actividades
en el año de 1972. Esta planta se dedica a la producción
de sales de cromo y ácido crómico, a partir de
cromita, utilizando un proceso en dos fases. Los residuos generados
consisten en sólidos sobrantes del proceso de lixiviación
y alúmina precipitada durante la adición de ácido
sulfúrico al licor.
Durante once años dichos residuos se depositaron en patios
a cielo abierto, directamente sobre el suelo sin tener éste
preparación alguna, lo que causó contaminación
de suelos, aire y mantos freáticos.
En
virtud de que actualmente se encuentran almacenados en dos celdas
13,000 toneladas de residuos de alúmina y más de
300,000 toneladas de residuos de cromo, se están llevando
a cabo acciones conjuntas con la Universidad Nacional Autónoma
de México y la Universidad Autónoma de Guanajuato,
tendientes a dar tratamiento a dichos residuos para disminuir
su peligrosidad y lograr su aprovechamiento a través de
su reciclamiento y reuso.
· En marzo de 1984, en la Colonia El Caracol, del municipio
de Tlalnepantla, Estado de México, se produjo la mezcla
de materiales filtrantes con contenido de grasas que al ser
dispuestos inadecuadamente dieron lugar a un fenómeno
exotérmico, que afectó a la población circunvecina.
Las acciones de remediación se concretaron a tapar con
tierra los residuos peligrosos. Por otro lado, el origen de los
residuos no ha sido aclarado, aunque se señala a diversas
empresas aceiteras como las responsables de su disposición.
A continuación se presenta una relación de casos
de disposición clandestina de residuos industriales peligrosos,
que fueron detectados por medio de actividades de inspección
entre 1994 y 1996.
Sitios afectados por residuos peligrosos en proceso de restauración.
Sitio
y tipo de residuo depositado |
Cantidad
de residuos removidos y enviadosa confinamiento |
| A
lo largo de la carretera Pachuca-Hidalgo y principalmente
en el Km. 30, se encontraron escorias con alto contenido
de plomo provenientes de la fundición de baterías automotrices. |
19,000
ton. |
| En
el municipio de Chimalhuacán, Edo. de México, se encontraron
residuos con asbesto. |
672
ton. |
| En
el municipio de Huixquilucan, Edo. de México, se encontraron
diversos residuos de origen farmoquímico. |
13
ton. |
| En
un banco de tezontle ubicado en el municipio de Atotonilco,
en el Edo. de Hidalgo, se encontraron escorias con alto
contenido de plomo provenientes de la fundición de baterías
automotrices. |
474
ton. |
| En
el municipio de Acolman, Edo. de México, se encontraron
residuos provenientes de la fabricación de pinturas (principalmente
solventes sucios) y lodos de la planta de tratamiento de
aguas residuales en 16 ladrilleras. |
9,639
ton. |
| Se
encontró una bodega de plaguicidas caducos e inadecuadamente
almacenados en la Delegación de Iztapalapa. |
111
ton. |
| TOTAL |
29,909
ton. |
4.
Sitios contaminados y pasivos ambientales por residuos peligrosos
Como se sabe, la falta de infraestructura y de servicios para
el manejo adecuado de residuos ha propiciado la proliferación
de prácticas ineficientes de gran impacto ambiental. Sus
consecuencias ambientales han sido ya documentadas y abarcan
desde el deterioro a la salud y la inutilización de acuíferos,
hasta la afectación de cádenas tróficas a
través de procesos de bioacumulación.
Durante décadas de desarrollo industrial se han acumulado
pasivos muy importantes que se manifiestan en sitios y áreas
en donde se han depositado residuos peligrosos sin ningun tipo
de control. Estos sitios proliferan en el territorio nacional
y, desafortunadamente no han recibido la atención que
merecen de la sociedad y de la opinión pública.
No puede omitirse una consideración sobre cierta contradicción
en las reacciones de la opinión pública, que llega
a manifestarse con intensidad en contra de algunos proyectos de
manejo controlado de residuos peligrosos, y que paradójicamente,
tal vez por falta de información, permanece pasiva ante
una disposición altamente riesgosa en sitios incluso muy
cercanos a zonas habitacionales.
No obstante la falta de información precisa sobre los sitios
afectados, es posible integrar un balance o inventario preliminar
al respecto, tomando en cuenta criterios de vulnerabilidad o riesgo
por razones de exposición de la población, afectación
a ecosistemas sensibles y daño probable a acuíferos
importantes para zonas urbanas.
Para ello se han definido tres grandes tipologías de sitios
con alta concentración de residuos peligrosos acumulados
sin los sistemas de control necesarios:
a)
sitios identificados de disposición inadecuada de residuos
peligrosos;
b)
áreas e instalaciones industriales potencialmente contaminadas
por pasivos ambientales derivados de la acumulación inapropiada
de residuos peligrosos; y
c)
rellenos sanitarios o tiraderos de residuos sólidos urbanos
o municipales, ubicados en zonas de vulnerabilidad geohidrológica
y donde probable y presumiblemente se depositan o han depositado
residuos peligrosos sin ningún tipo de control adecuado.
· Sitios identificados de disposición inadecuada
de residuos peligrosos
Tradicionalmente, desde el inicio del proceso de industrialización
en México, la industria minera, química básica,
petroquímica y de refinación del petróleo,
han producido cantidades muy grandes, pero muy díficiles
de cuantificar, de residuos peligrosos. En muchos casos éstos
han sido depositados abiertamente en el suelo sin nungún
tipo de control. Esto ha planteado importantes riesgos a la población
o bien generado riesgos de contaminación de acuíferos
por la lixiviación de contaminantes.
Relación de sitios afectados por disposición inadecuada
de residuos peligrosos
Ubicación |
Tipo
de contaminantes |
Municipio
o Delegación |
Estado |
|
| Azcapotzalco |
Distrito
Federal |
Hidrocarburos,
metales pesados y BPC’s |
| Tijuana |
Baja
California |
Plomo
(Pb) |
| Saltillo |
Coahuila |
Diesel |
| Ecatepec |
México |
Solventes |
| Tultitlán |
México |
Acido
Fosfórico, hexametafosfato, tripolifosfato, carbonato de
sodio |
| San
Francisco del Rincón |
Guanajuato |
Cromo
(Cr) |
| Salamanca |
Guanajuato |
Agroquímicos
y azufre contaminado conagroquímico |
| Tula |
Hidalgo |
Catalizadores
gastados (metales pesados) |
| Guadalajara |
Jalisco |
Hidrocarburos |
| Santa
Catarina |
Nuevo
León |
Combustóleo |
| San
Luis Potosí |
San
Luis Potosí |
Plomo
(Pb) y arsénico (As) |
| Coatzacoalcos |
Veracruz |
Plomo
(Pb) |
| Coatzacoalcos |
Veracruz |
Azufre
líquido, aceites, solventes y lodos con cromo |
| Tultitlán |
México |
Cromo
(Cr) |
| Miguel
Hidalgo |
Distrito
Federal |
Hidrocarburos
totales del petróleo, solventes y metales pesados |
| Ecatepec |
México |
Hidrocarburos
totales del petróleo y metales pesados |
| Coatzacoalcos |
Veracruz |
Fosfoyeso |
| Progreso |
Yucatán |
Gasolina
y diesel |
| Cumobabi |
Sonora |
Plomo
y cadmio |
| San
Luis Potosí |
San
Luis Potosí |
Plomo |
| Monterrey |
Nuevo
León |
Plomo |
Fuente:
Dirección General de Materiales, Residuos y Actividades
Riesgosas, INE.
Un número importante de estos sitios además, se
encuentran cercanos a centros de población o vías
generales de comunicación. En los cuadros siguientes se
presentan los sitios identificados más importantes impactados
por la disposición inadecuada de residuos, así
como el estado y municipios al que pertenecen, consignándose
la superfcie aproximada afectada y el tipo de contaminantes presentes
en el área.
· Áreas e instalaciones industriales potencialmente
contaminadas por pasivos ambientales derivados de la acumulación
inapropiada de residuos peligrosos
En México existen áreas industriales consolidadas,
en donde se concentran actividades prioritarias desde el punto
de vista de generación de residuos peligrosos. Tal es
el caso de la refinación de petróleo, petroquímica
básica y secundaria, industria química y beneficio
de minerales.
La inexistencia durante décadas de capacidades de manejo,
de normatividad y de inspección y vigilancia, así
como el desconocimiento sobre el impacto que los pasivos ambientales
de residuos peligrosos imponen al ambiente, favoreció la
acumulación inadecuada de residuos en importantes zonas
y plantas del país.
No se tienen datos objetivos al respecto sin embargo la experiencia
regulatoria, resultados de auditorías ambientales y deducciones
a partir de factores de generación de residuos en industrias
prioritarias, permitirán pronto establecer un inventario
preliminar de sitios industriales potencialmente afectados por
el depósito sin control de residuos peligrosos.
· Rellenos o tiraderos de residuos urbanos presumiblemente
contaminados con residuos peligrosos
También debe apuntarse, ante la inexistencia de suficientes
confinamientos para residuos peligrosos, el hecho de que muchas
empresas industriales han dispuesto de sus residuos en los sistemas
municipales de recolección y tiro, que ante condiciones
geohidrológicas de vulnerabilidad representan riesgos ambientales
de consideración.
En este sentido, conviene listar algunas de las áreas urbanas
que mercen una atención prioritaria para evitar riesgos
mayores a los que ya se hayan presentado:
· Celaya, Aguascalientes, Irapuato, León, Salamanca
y Silao son poblaciones que se encuentran asentadas en materiales
aluviales, lacustres y volcánicos que pueden llegar a
conformar acuíferos. Adicionalmente en algunos casos
están afectadas por fallas producidas por la sobreexplotación
de acuíferos, lo cual facilita la migración rápida
de contaminantes. Estas regiones tienen un amplio desarrollo
industrial, por lo que pueden estarse acumulando también
residuos industriales en sitios de disposición final
de residuos sólidos municipales.
· Colima y Lázaro Cárdenas se ubican próximas
a zonas costeras donde existen acuíferos en materiales
de relleno con niveles piezométricos someros, por lo
que la mala ubicación de sitios de disposición
final de residuos sólidos municipales puede fácilmente
contaminarlos.
· Guadalajara, Tlaquepaque, Tonalá, Zapopán,
Morelia y Zitácuaro se localizan en regiones volcánicas
donde afloran rocas permeables, lo cual puede llevar a contaminar
acuíferos cuando los sitios de disposición final
de residuos sólidos municipales están mal ubicados.
· Cuernavaca, Toluca, Puebla, San Juan del Río,
Querétaro y la Zona Metropolitana de la Ciudad de México
se ubican en regiones en donde existen rocas volcánicas
con alta permeabilidad.
· Las ciudades ubicadas en la Península de Yucatán,
como Mérida y Campeche entre otras, están ubicadas
sobre calizas con un alto grado de disolución, lo que
les proporciona una muy elevada permeabilidad; en estas regiones
fácilmente puede darse la contaminación de acuíferos.
· Tapachula, Villahermosa, Coatzacoalcos, Poza Rica y
Veracruz se localizan sobre materiales aluviales que en la
mayoría de los casos son muy permeables y descansan
sobre otras rocas también de tipo sedimentario con capacidad
para constituir acuíferos. En algunas de estas ciudades
de la costa del Golfo de México se desarrollan actividades
petroleras que generan una gran cantidad de contaminantes.
· Chihuahua, Monclova, Torreón, Ciudad Juárez,
Gómez Palacio y Monterrey son ciudades que se ubican
próximas a afloramientos de calizas y de aluviales permeables,
por lo que se debe poner especial cuidado en el lugar en donde
se ubican sitios de disposición final de residuos sólidos
municipales.
· Delicias y Hermosillo entre otras poblaciones menos
importantes, se localizan sobre aluviones permeables que conforman
acuíferos, en ocasiones con niveles piezométricos
profundos; sin embargo, sería importante evaluar la facilidad
con que el agua subterránea puede verse contaminada.
· Lo mismo ocurre con poblaciones como Mexicali, Piedras
Negras, Nogales, San Luis Río Colorado y Nuevo Laredo
localizadas en la Franja Fronteriza, y en donde los sitios de
disposición final de residuos sólidos municipales
pueden estar recibiendo residuos industriales tanto mexicanos,
como de la industria maquiladora.
5. Contaminación cruzada y multimedios
Los procesos industriales integran materias primas y energía
a través de diferentes tecnologías. Por razones
termodinámicas, físicas, prácticas, económicas,
de administración y diseño, la transformación
de insumos en productos no es absoluta o perfectamente eficiente.
Hay salidas intermedias antes de que el proceso culmine en un
producto final con valor de mercado positivo.
Estas salidas se dan, por definición, a través de
medios gaseosos, líquidos o sólidos, en función
de las tecnologías utilizadas, del tipo de actividad y
de insumos involucrados, de costos relativos y de regulaciones
ambientales.
En muchas ocasiones la liberación de materiales al ambiente
puede darse alternativamente a través de distintos medios.
Muchos residuos peligrosos se generan como aguas o lodos de procesos,
que son solubles o miscibles en drenajes, por lo que puede disponerse
de ellos opcionalmente a través de medios mecánicos,
o utilizando la capacidad de movilización o dilución
de corrientes de agua superficiales, drenajes, lagunas, o el mar.
En otros casos, como resultado del lavado de gases, precipitación
electrostática u operación de casas de filtros,
se crean residuos que pueden ser peligrosos. De forma similar,
el tratamiento térmico de subproductos o residuos con fines
de proceso, es capaz de emitir contaminantes atmosféricos
particularmente tóxicos.
Resultan claros los vasos comunicantes posibles que pueden existir
entre los procesos industriales y los diferentes ámbitos
o medios ambientales. De ahí, la necesidad de prevenir
consecuencias de contaminación cruzada y adoptar un enfoque
multimedios en las políticas de prevención y tratamiento.
Por su factibilidad de transportarse en aguas residuales y posteriormente
en las corrientes naturales de agua, los residuos que se presentan
en forma de aguas de proceso, líquidos residuales, residuos
sólidos solubles y lodos se vuelven prioritarios. Al ser
miscibles o solubilizarse, éstos residuos pueden fácilmente
ser dispuestos en las descargas de aguas. Ello obliga al establecimiento
de un sistema de información y de un marco normativo que
considere los diferentes medios (aire, agua y suelo) de tal forma
que pueda confrontarse consistentemente todo el espectro de impactos
ambientales generados por las ramas de actividad económica.
Este enfoque permite tomar en consideración aspectos de
productividad, cambio tecnológico y eficiencia ambiental,
y conciliar objetivos de protección con objetivos de competitividad.
Dado que el contenido de ciertas sustancias es lo que le confiere
peligrosidad a un residuo, se han desarrollado esquemas de reporte
y de manejo de información cuyo objetivo es conocer las
emisiones al ambiente de estas sustancias y evaluar sus riesgos
asociados. En la arena internacional, existe un movimiento hacia
el establecimiento de registros de emisiones y transferencia de
contaminantes (RETC). Dichos registros constituyen un instrumento
de política ambiental desarrollado para fortalecer la
gestión nacional de sustancias químicas y residuos
y promover la prevención de la contaminación y el
acceso público a la información ambiental.
En varios países (E.U.A, Canadá, Gran Bretaña
y otros) se han logrado éxitos importantes en la reducción
de emisiones gracias al uso de estos sistemas. Así, en
el marco del Foro Intergubernamental sobre Seguridad Química
(IFCS), se han desarrollado diversas acciones y proyectos con
la participación de varias agencias y organismos internacionales
como OCDE (Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico), UNITAR (Instituto de las Naciones
Unidas para la Formación e Investigación), PNUMA
(Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), OMS
(Organización Mundial de la Salud), ONUDI (Organización
de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial), WWF (World
Wildlife Fund for Nature) y la CCA (Comisión para la Cooperación
Ambiental de América del Norte).
En esta línea, el Consejo de Ministros del Ambiente de
Norteamérica ha adoptado una serie de compromisos que también
atañen a México, como desarrollar la cooperación
regional en lo que respecta al manejo racional (a lo largo de
todo su ciclo de vida) de la gama completa de sustancias químicas
precursoras de residuos peligrosos que constituyen una preocupación
común, dando prioridad al manejo y control de sustancias
de mutua preocupación que son persistentes y tóxicas
(mercurio, clordano, DDT y BPC).
La
persistencia ambiental se describe como la magnitud de tiempo
en la cual una sustancia reside en el ambiente. Una medición
común de la persistencia de una sustancia es su vida media.
Este concepto sólo considera la degradación química,
bioquímica o fotoquímica, pero excluye los procesos
de transporte y dilución. La bioacumulación es un
término genérico que describe un proceso por el
cual ciertas sustancias se acumulan en organismos mediante el
consumo de alimentos o contacto con el medio que los rodea. La
relevancia de considerar estos aspectos radica en que las sustancias
con una persistencia de varios meses o mayor conllevan a una exposición
substancial y a una acumulación en la cadena alimenticia.
Las emisiones al ambiente de residuos y sustancias tóxicas
involucran generalmente más de un medio (aire, agua o
suelo). Aunado a esto, algunas sustancias tienen propiedades fisicoquímicas
que les permiten transportarse hacia los diferentes medios. Por
ejemplo, el pentaclorobenceno puede transportarse continuamente
entre el aire, el agua y el suelo. En el siguiente diagrama se
ilustra la distribución de pentaclorobenceno en los distintos
medios considerando una emisión de 1000 kg/h. Dicha distribución
obedece al volumen emitido por medio (agua, aire, suelo) y a las
características fisicoquímicas del pentaclorobenceno,
las cuales le confieren mayor persistencia en el suelo que en
el agua y el aire.
Un ejemplo distinto, donde ocurre una mayor acumulación
del contaminante en el agua es el pentaclorofenol, el cual es
una sustancia sujeta a reporte en el Registro de Emisiones y Transferencia
de Contaminantes. Esta sustancia es sumamente tóxica para
animales y plantas, y en exposiciones crónicas en humanos
puede producir mutaciones y cáncer. El pentaclorofenol
tiene una perisistencia en suelo de 21 días y en agua de
10, lo cual favorece la exposición de organismos acuáticos;
estudios conducidos en especies acuáticas de los grandes
lagos indican una fuerte bioacumulación de pentaclorofenol
en tejidos.
Distribución de emisiones de pentaclorobenceno en aire,
agua y suelo
A nivel de establecimientos industriales, un enfoque multimedios
de administración ambiental implica conocer el balance
de las sustancias que entran como materia prima o insumos indirectos,
que se generan dentro de los procesos productivos y que son emitidas
al ambiente o que se encuentran presentes en el producto final.
Uno de los usos mas importantes del balance de materiales en la
gerencia industrial es que, además de facilitar la estimación
de emisiones de contaminantes al ambiente, permite identificar
posibles acciones de prevención de la contaminación.
En principio un balance de materiales considera la entrada, generación,
consumo y salidas a nivel de todo el establecimiento, tal como
se ilustra en la siguiente figura;
Etapas en el balance de materiales de un establecimiento industrial
| A.
Cantidad de materiales que entran al establecimiento para
sus diferentes usos |
E.
Cantidad de sustancia como producto o que forma parte del
producto. |
| B.
Cantidad de sustancias en inventarios |
F.
Emisiones de substancias in situ a los diferentes medios
(agua, aire, suelo); incluyendo emisiones accidentales |
| C.
Cantidad de sustancia consumida en el proceso u otro uso |
G.
Cantidad de sustancia en residuos peligrosos que se trata,
recicla o reusa dentro del establecimiento |
| D.
Cantidad de sustancia producida |
H.
Cantidad de sustancia que se transfiere para su tratamiento
o disposición final fuera del establecimiento |
| |
I.
Cantidad de sustancia en productos |
6.
Obstáculos a la minimización de residuos industriales
Es evidente que la estrategia más sensata desde el punto
de vista ambiental es, más que solucionar los problemas
de residuos una vez que éstos se han generado, tratar de
reducir o abatir su producción a través de prácticas
de minimización.
Aunque la minimización puede ser rentable, existen obstáculos
que dificultan su implantación en las empresas. Estos tienen
que ver con aspectos culturales y organizativos, inercias al cambio,
la necesidad de justificar inversiones no amortizadas, y una regulación
inadecuada que no establece los incentivos necesarios.
Desde luego, las limitaciones económicas juegan un papel
preponderante para impedir el desarrollo suficiente de las estrategias
de minimización, ya que los cambios en los procesos de
producción para la implantación de tecnologías
limpias no siempre son rentables en el corto plazo.
Por otro lado, debe señalarse que no existe suficiente
información sobre experiencias en alternativas de minimización
en otros países. Asimismo, destacan impedimientos tecnológicos
reales derivados de la escasez de programas de investigación,
y de la dificultad de generalizar cambios tecnológicos
en empresas pequeñas que operan en escalas productivas
muy reducidas.
Deben destacarse por otro lado, obstáculos de tipo administrativo,
entre los que resalta una vigilancia no especializada ni suficiente
que no impide la disposición ilegal e incontrolada de los
residuos, y los enfoques de regulación e inspección
tradicionales, que se centran prioritariamente en opciones de
confinamiento o destrucción.
Es necesario también hacer notar que, en su caso, la existencia
de subsidios a procesos de manejo postproductivo de residuos peligrosos,
pese a tener objetivos loables, pueden constituirse en un incentivo
contrario a la minimización, ya que reducen su atractivo
económico.
1 Alfonso Vásquez Botello y Federico Páez.
Medio ambiente en Coatzacoalcos. El problema crucial: la contaminación,
Centro de Ecodesarrollo, Volumen I, México, 1987.
2 Wania F. and Mackay D. Tracking
the Distribution of Perisistent Organic Pollutants. Environmental
Science & Technology. 30(9): 390-396. 1996.
3 Mazari, M. y Mackay, D.H. Potential for Groundwater Contamination
in Mexico City. Environmental Science & Technology. 27(5):
794-802. 1993.
4 Chemical Evaluation Search and Retrieval System,
Canadian Centre for Occupational Health and Safety, CCINFO DISCS.
5 Tomado y adaptado de: Charles Q. A. y Mackay
D., Toxics Release Inventories: Opportunities for Improved Presentation
and Interpretation, Environmental Science & Technology, 30(2),
1996.
6 Irwin, F. et. al. A Benchmark for Reporting on Chemicals at Industrial
Facilities, World Wildlife Fund. 1996