VI.
ORIENTACIONES Y PRINCIPIOS
El tomar decisiones para el control de los residuos peligrosos,
tiene implicaciones técnicas, económicas y jurídicas,
que necesariamente deben tomar en cuenta, en su justa dimensión,
a los principios siguientes:
• Promover la minimización de la cantidad de residuos
peligrosos y los riesgos inherentes a su manejo y disposición
final, básicamente, incentivando cambios hacia procesos
y tecnologías cada vez más limpios.
• Fomentar la recuperación de material secundario,
principalmente para su reciclaje o su disposición final
controlada cuando tal reciclaje no sea posible o económicamente
viable.
• Asegurar una adecuada internalización de los
costos ambientales en la generación y manejo de residuos.
• Favorecer la participación y coordinación
estrecha entre la autoridad regulatoria y las empresas involucradas
en el manejo y disposición de residuos peligrosos y,
en general, la participación de la sociedad dentro de
modalidades flexibles y creativas que aseguren la corresponsabilidad
necesaria.
Deben orientarse las prácticas para el manejo de los residuos
peligrosos de acuerdo con el paradigma que privilegia las acciones
de reciclaje sobre las orientadas a tratarlos y confinarlos, como
se muestra en el esquema de la figura 6.1, el cual establece las
prioridades a considerar para el control de los residuos peligrosos,
comparando las soluciones adoptadas en cuanto a sus costos presentes
y futuros.
La solución más racional es, sin duda, evitar la
generación del residuo, por medio de la aplicación
de las llamadas tecnologías limpias que posibilitan la
corrección del problema en su origen. Esta solución
puede ser adoptada en industrias nuevas o en aquéllas que
sustituyen sus instalaciones productivas por otras más
modernas.
En el otro extremo de la gama de soluciones posibles, está
el tradicional manejo que se les da a los residuos peligrosos,
a través de tecnologías de tratamiento y confinamiento.
En esta solución, de costo aparentemente más reducido,
no se considera todavía el costo diferido de la rehabilitación
futura de áreas que pueden contaminarse con los materiales
desechados y que constituyen un pasivo ambiental para la fuente
generadora del residuo.
Figura 6.1 Generación y demanda.
Lineamientos y políticas de control.

La
escala de prioridades para el control de los residuos peligrosos,
se ejemplifi-ca a continuación:
• Prevención
La prevención de la generación de residuos es una
opción en nuevas industrias o en el rediseño de
procesos. Si se trata de una industria que intenta exportar sus
productos, el empleo de tecnologías limpias, es decir,
tecnologías que posibilitan una producción sin generación
de residuos, va a facilitar su certificación futura por
el sistema de normas ISO 14000. Estas normas, muy pronto se considerarán
indispensables para los productos
manufacturados de exportación por industrias potencialmente
contaminantes.
• Reducción
La reducción de la generación se alcanza normalmente
por dos vías: o bien se utilizan materias primas e insumos
más puros y adecuados que generen menos desechos, o se
instalan sistemas de control de producción que reduzcan
los desperdicios innecesarios. Además, los Programas de
Calidad Total (TQM) adoptados por las industrias si bien se orientan
hacia la calidad del producto, contribuyen también a la
calidad ambiental, cuando reducen las pérdidas de materiales
en la producción.
• Reciclaje
El reciclaje es otro enfoque aplicable a los residuos peligrosos
generados por algunas industrias. Gracias al reciclaje de ciertos
materiales contenidos en los residuos, es posible absorber por
lo menos una parte de estos costos a través de la valorización
de subproductos. Se logra así una ganancia adicional para
la empresa generadora del residuo y se reducen sus costos totales
con la protección ambiental. En muchos casos es posible
la reutilización interna de residuos que, después
de pasar por un proceso de purificación, pueden utilizarse
como materias primas.
• Tratamiento
Los tratamientos físico-químicos de residuos peligrosos,
incluyendo la destrucción térmica, son otra posibilidad
para reducir la cantidad de materiales contaminados para los cuales
no es viable aplicar las soluciones antes descritas.
• Confinamiento
Finalmente, la solución aparentemente más simple
y frecuentemente más económica, es la instrumentación
de confinamientos controlados, los cuales representan una alternativa
para disponer las cenizas de los incineradores, los materiales
de otros sistemas de tratamiento, así como algunos residuos
que no tienen ninguna posibilidad de reciclaje.
De manera conceptual y gráfica, es conveniente integrar
estas ideas en un diágrama que engloba todas las opciones
y que debiera representar la operación de Centros Integrales
para el Manejo y Aprovechamiento de Residuos Industriales (CIMARI),
como elementos estratégicos de un sistema nacional de manejo.