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13. Bases para el desarrollo de estrategias locales de evaluación, administración y comunicación de riesgos químicos ambientales

13.1. Fundamentación

ada estado y municipio del país, según sus propias características socio–demográficas y ambientales, así como tipo y densidad de actividades que involucran el manejo de sustancias peligrosas, puede variar en cuanto al grado de prioridad que represente contar con un Programa Intersectorial para la Prevención y Reducción de Riesgos Químicos Ambientales.

Sin embargo, a todos conviene conocer y desarrollar, en la medida de sus posibilidades, las bases para establecer una estrategia que les permita evaluar la magnitud y características de los riesgos químicos ambientales que lleguen a presentarse en su localidad, para determinar las medidas adecuadas para minimizarlos y comunicar a la población, sin crear ansiedad pública, en qué consisten esos riesgos y qué se está haciendo para prevenirlos y reducirlos.

Estar preparado para atender este tipo de situaciones evita la improvisación, reduce los costos y los esfuerzos para caracterizar los problemas y disminuye la confusión pública por mensajes que se contradicen en cuanto a la magnitud de los problemas y a las formas de resolverlos.

Por las características que asumen los problemas relacionados con riesgos químicos ambientales, su atención demanda la participación informada y coordinada de diversas autoridades gubernamentales, pero también puede llegar a requerir de la participación de especialistas en múltiples disciplinas, así como de representantes de distintos sectores sociales. De ahí la importancia de identificar previamente quiénes son todos esos actores claves y establecer los mecanismos de coordinación y de preparación de la respuesta, así como de fortalecer sus capacidades para actuar en pleno conocimiento de causa y con la debida capacitación.

Una organización como la que se propone, disminuye la posibilidad de que individuos oportunistas se aprovechen de la situación, para llamar la atención y sacar provecho personal, alimentando la preocupación pública en un sentido que puede llegar a comprometer la adecuada solución de los problemas.

13.2. Elementos claves a considerar

13.2.1. Mecanismos de coordinación

Los Comités Estatales de Plaguicidas, Fertilizantes y Sustancias Tóxicas (Coesplafest), constituyen una plataforma básica de coordinación que facilita la interacción de las autoridades sanitarias, ambientales, agrícolas, laborales, comerciales y del transporte, tal como ocurre con la Comisión Intersecretarial para el Control del Proceso y Uso de los Plaguicidas, Fertilizantes y Sustancias Tóxicas (Cicoplafest), de la cual emanan dichos comités.

Los Coesplafest pueden ser el núcleo de una red intersectorial de prevención y reducción de riesgos químicos ambientales que involucre a otras autoridades locales, así como a representantes claves de los distintos sectores sociales interesados en contribuir a este fin en sus localidades.

De particular importancia es la participación de instituciones de educación e investigación, así como de asociaciones profesionales relacionadas con este campo por la contribución que pueden hacer al fortalecimiento de las capacidades para evaluar, administrar y comunicar los riesgos.

13.2.2. Actualización en materia de evaluación, administración y comunicación de riesgos

Como punto de partida de esta forma ampliada de coordinación, conviene repasar los elementos básicos de conocimiento en materia de evaluación, administración y comunicación de riesgos, para lo cual, este documento puede ser útil en la medida que presenta una visión panorámica del campo.

13.2.3. Planeación

Uno de los primeros pasos a dar, tras de haberse constituido la red ampliada de coordinación y concertación intersectorial (Red Intersectorial de Prevención y Reducción de Riesgos Químicos Ambientales), consiste en repasar todos los elementos que se señalan a continuación para planear cómo se va a proceder a desarrollarlos y definir a quien le corresponde hacer qué, así como el cuándo y con qué se realizarán todas las acciones.

También conviene definir desde qué perspectivas se abordarán los riesgos químicos ambientales, para lo cual puede ser útil revisar el capítulo correspondiente y el documento original en el cual se basa y se describen algunas de ellas (ine.gob.mx).

13.2.4. Establecimiento de un sistema de información para sustentar decisiones

Un elemento indispensable para identificar prioridades de acción y guiar las acciones, consiste en establecer un sistema de información que permita conocer cuáles pueden llegar a ser o cuáles son los riesgos químicos ambientales que se enfrentan a nivel local y cuáles son las fuentes de información disponibles para ampliar los conocimientos sobre ellos y acerca de las medidas para su atención.

En este documento se proporcionan elementos básicos de diagnóstico a nivel nacional que pueden orientar el diagnóstico local y se proporcionan datos sobre los elementos a considerar al constituir un sistema de información, así como de las fuentes de información que pueden servir de apoyo.

En este sistema se deben incluir los directorios de las instituciones o grupos claves municipales, estatales y nacionales. Asimismo, en dicho sistema se deben registrar todos los problemas que se vayan identificando y atendiendo para crear una memoria, derivar de ellos lecciones para mejorar la respuesta en el futuro, así como para hacer su seguimiento.

Ante todo, este sistema de información debe ser un medio para comunicar experiencias exitosas y para fomentar o propiciar alianzas que lleven a solucionar los problemas de manera costo–efectiva.

13.2.5. Estrategia para la evaluación de los riesgos

Dado que los riesgos químicos son función de la exposición de los posibles receptores, (seres humanos, animales o vegetales), se requiere establecer la estrategia para la evaluación de esos riesgos y la determinación de la magnitud de la exposición, para lo cual se necesita adoptar y, en su caso, adaptar a las necesidades las metodologías establecidas para realizar este tipo de evaluaciones.

En tales condiciones, conviene saber si a nivel local se cuenta con los especialistas en la materia o, en caso contrario, recurrir a grupos especialistas externos que les brinden asesoría.

Por la importancia de contar con las propias capacidades locales para evaluar riesgos derivados de la exposición única, intermitente o continua a sustancias potencialmente tóxicas, se puede establecer un programa de capacitación que satisfaga las necesidades al respecto e involucre a grupos e instituciones adheridas a la red de coordinación intersectorial.

La Secretaría de Salud, a través de la Dirección General de Salud Ambiental, y el Instituto Nacional de Ecología, a través de la Dirección General de Materiales, Residuos y Actividades Riesgosas, pueden brindar orientación acerca de criterios, métodos y procedimientos para realizar la evaluación de riesgos a la salud y al ambiente, respectivamente (saludamb@mpsnet.com.mx, dgmrar@ine.gob.mx).

13.2.6. Capacidad analítica

La evaluación y caracterización de los riesgos químicos ambientales requiere la identificación de las sustancias peligrosas que pueden estar creando tales riesgos, así como determinar las concentraciones ambientales de ellas y los niveles de exposición de las poblaciones en riesgo.

Por lo anterior, es preciso contar con la capacidad analítica necesaria y con personal entrenado para realizar muestreos ambientales o biológicos pertinentes y costo-efectivos. Para garantizar la calidad y confiabilidad de los datos analíticos, es conveniente que los laboratorios estén acreditados ante los sistemas nacionales de acreditación o estén adheridos a los programas de intercalibración y comparación de laboratorios que promueven diferentes órganos del gobierno, incluyendo el Instituto Nacional de Ecología, a través del Centro Nacional de Investigación y Capacitación Ambiental (Cenica); del Centro Nacional de Metrología y Normalización (Cenam) y de la Comisión Nacional del Agua (CNA). (Consultar la página web: www.ine.gob.mx)

El diseño del muestreo debe de responder a las necesidades que marca el proceso de evaluación de riesgos, puesto que debe de proporcionar los elementos indispensables para realizar tal evaluación de manera satisfactoria, lo cual lleva a establecer una estrecha relación entre los evaluadores de riesgos y quienes realicen los muestreos y determinaciones analíticas.

13.2.7. Administración de los riesgos

13.2.7.1 Riesgos a la salud

Para brindar la atención médica que sea necesaria o desarrollar la vigilancia epidemiológica, una vez caracterizada la magnitud y forma de exposición de los grupos humanos en riesgo a las sustancias peligrosas, se requiere que las instituciones de salud cuenten con personal entrenado en toxicología y conocedor de los efectos clínicos que pueden provocar dichas sustancias. Dichas instituciones deben de contar también con los antídotos que se requieran para atender a los intoxicados.

13.2.7.2. Riesgos al ambiente

Si lo que está en riesgo son los cuerpos de agua, superficial o subterránea, los suelos, o la biota acuática o terrestre, entonces quienes deben de intervenir son los especialistas que conocen acerca de los efectos adversos que pueden tener las sustancias peligrosas particulares sobre el ambiente y los ecosistemas, a fin de proponer las medidas para prevenirlos o reducirlos. La evaluación de riesgos ecotoxicológicos es un campo relativamente nuevo en México, por lo cual se requiere desarrollar las capacidades locales en esta materia.

13.2.7.3. Control de las fuentes de riesgo

Una vez identificadas las fuentes de riesgo, corresponde a las autoridades ambientales dictar las medidas necesarias para que se reduzca la liberación al ambiente de las sustancias peligrosas a partir de tales fuentes. Cuando se trata de fuentes difusas, como pueden ser las actividades agrícolas en las que se emplean plaguicidas que ocasionan daños a la salud y al ambiente, además de las autoridades ambientales, les corresponde intervenir a otras autoridades con competencia en la materia, incluyendo las sanitarias, las laborales y la agrícolas. Al dictar las medidas, se debe dar prioridad a reducir las formas de liberación al ambiente de las sustancias de control peligrosas que constituyen un riesgo inmediato e inadmisible.

13.2.7.4 Prevención de los riesgos

Siguiendo el enfoque preventivo, no se debe esperar a fundamentar la exposición y el riesgo a una sustancia peligrosa para desarrollar medidas para minimizarlos, sino que habiéndose identificado en la fase diagnóstica las fuentes potenciales de liberación de tales sustancias al ambiente, se deben promover acciones para reducir dicha liberación.

Se debe alentar la sustitución de sustancias peligrosas que constituyan o puedan constituir un riesgo inadmisible por otras que no lo sean o que lo sean en menor medida, tanto en productos de consumo como en procesos.

Es preciso promover procesos más limpios de producción y fomentar la vinculación entre la academia y las pequeñas o medianas empresas para apoyarles a desarrollar buenas prácticas de proceso que mejoren su desempeño ambiental o incentivar a las grandes empresas a apoyar a las pequeñas.

También, se deben incentivar todo tipo de medidas voluntarias que permitan el logro del objetivo de seguridad y prevención de riesgos, incluyendo la adopción del Programa de Responsabilidad Integral de la Industria Química, de las auditorias ambientales y de la certificación ISO 14 000, entre otras.

13.2.7.5. Comunicación del riesgo

Se deben planear las estrategias de comunicación de riesgos identificando a los comunicadores adecuados, los contenidos de información a comunicar, los medios para comunicar dicha información, los grupos blanco de la comunicación y los mecanismos de coordinación intersectorial para evitar distorsiones en la comunicación.

13.2.8. Fortalecimiento de capacidades

Todo lo antes expuesto muestra la necesidad de establecer un programa de fortalecimiento de capacidades que permita que a nivel local se cuente con todos los recursos para evaluar, administrar y comunicar los riesgos químicos ambientales. Entre otras, dicho programa debe incluir actividades de capacitación y educación comunitaria.

Ejercicios

Propósito de los ejercicios

  • Fomentar la identificación de recursos locales para integrar programas de prevención y reducción de riesgos químicos,
  • Ayudar a establecer los inventarios de fuentes de actividades que apoyen en el fortalecimiento de capacidades en la materia,
  • Alentar a seleccionar temas posibles para desarrollar programas locales en este campo.

  1. Elabora un directorio de las autoridades de tu entidad con competencia para prevenir y reducir riesgos relacionados con:

  • El proceso y uso de plaguicidas, fertilizantes y sustancias tóxicas.

  • El transporte de materiales y residuos peligrosos.

  • Accidentes en industrias y empresas de servicio que realizan actividades altamente riesgosas.

  1. Elabora un directorio para tu comunidad de:

  • Laboratorios de análisis químicos acreditados

  • Institución o grupos de investigación toxicológica o ecotoxicológica.

  • Asociaciones profesionales relacionadas con la seguridad química.

  1. Investiga y elabora un inventario de cursos que se brinden regularmente en tu entidad sobre temas relacionados con la evaluación, manejo y comunicación de riesgos químicos.

  2. Ordena según tu criterio por prioridad las acciones a desarrollar como parte de los siguientes programas integrales de prevención y reducción de riesgos químicos, al mismo tiempo numera los programas del más importante al menos importante:

Programa de Plaguicidas Urbanos

Programa de Protección de Niños en el Hogar

Programa de Manejo Ambiental de Plaguicidas Agrícolas

__ Invitar a participar en el a los aplicadores y elaborar directorio.

__ Difundir información sobre los riesgos de la fumigación intramuros.

__ Organizar cursos de capacitación a aplicadores.

__ Elaborar catálogo de plaguicidas urbanos comparando riesgos y beneficios.

__ Difundir manual de buenas prácticas de aplicación.

__ Difundir información sobre riesgos de intoxicación de niños en el hogar.

__ Elaborar y difundir manuales de buenas prácticas.

__ Organizar reuniones de padres de familia en instituciones de educación preescolar para tratar el tema.

__ Capacitar a maestros de educación preescolar.

__ Inducir actividades de prevención de riesgos en museos infantiles.

__ Difusión de sus riesgos ambientales de los plaguicidas.

__ Difusión del manual de buenas prácticas ambientales para su manejo.

__ Etiquetado de plaguicidas con mensajes ecológicos.

__ Capacitación ambiental de aplicadores.

__ Capacitación ambiental de agricultura.

__ Capacitación de verificadores de la Profepa.

__ Campaña de divulgación por medios masivos de comunicación.

__ Coordinación de autoridades locales con competencia en la materia.

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 15/11/2007