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FINANCIAMIENTO DE PROGRAMAS PARA CONSERVACIÓN DE ECOSISTEMAS TEMPLADOS DE MONTAÑA

 

Jorge Rickards Guevara y Celia Piguerón Wirz

 

Damas No. 49, San José Insurgentes, México 03900, D. F

Correo-e: fmjorick@mail.fmcn.org y cpigueron@solar.sar.net

 

México es uno de los 12 países más diversos en especies de plantas y animales del mundo. La ubicación de México entre dos regiones continentales, su topografía y la presencia de grandes superficies costeras, han favorecido la existencia de prácticamente todos los climas del mundo con excepción de la tundra ártica. Esta diversidad climática ha generado el desarrollo de infinidad de comunidades vegetales que, a su vez, albergan fauna y micota diversas y únicas. Por ejemplo, México es el país más rico en especies de reptiles, el primero en diversidad de pinos y encinos, el segundo en mamíferos y el cuarto en anfibios. Su diversidad topográfica y ambiental ha sido visualizada en 52 ecorregiones, es decir, grandes áreas con características específicas y comunidades diferentes. La diversidad de México nos beneficia con el aporte de una serie de servicios ambientales, como la generación de suelos fértiles para el cultivo y la existencia de grandes zonas de captación y purificación de agua. Por ejemplo, los bosques mesófilos de montaña (bosques de niebla), que encontramos a lo largo de la vertiente del Golfo de México, captan y escurren cantidades importantes de agua proveniente de la humedad del ambiente.

Otros servicios ambientales vitales son la generación de oxígeno a partir de la fotosíntesis, la polinización de plantas útiles e importantes desde la perspectiva comercial, los valores paisajísticos, la recreación y la diversidad de culturas.

Los bosques y, en general, los ecosistemas templados, son un ejemplo primordial de la importancia biológica de México. Los bosques de coníferas mexicanos son los más diversos del mundo en especies de pinos; se han descrito 55 especies, de las cuales el 85% son endémicas al país. Asimismo, los bosques de encino tienen 138 especies registradas, de las cuales el 70% son endémicas. Estos ecosistemas representan una cobertura equivalente al 15.47% del territorio nacional y se encuentran distribuidos a lo largo de las serranías más importantes del país, como lo son la Sierra Madre Oriental y la Occidental, el Eje Neovolcánico Transversal, la Sierra Madre del Sur, la Sierra Norte de Oaxaca, la Sierra Madre de Chiapas y las sierras de Baja California (Varela 1999).

Sin embargo, México ha tomado parte en el modelo de desarrollo no sustentable, que se ha implementado al margen de la capacidad de carga de los ecosistemas. La situación ambiental de nuestro país es alarmante. Cada año se destruyen de 400 a 600, 000 ha de bosque. El efecto es que cerca de 80% del territorio presenta algún grado de erosión y el restante 20% está severamente erosionado (Challenger 1998). Esto afecta la capacidad de los ecosistemas para funcionar integralmente y, por lo tanto, los servicios que necesitamos se ven seriamente afectados. Una amenaza general, que pesa sobre los bosques y que resulta especialmente riesgosa para los templados, es la presencia de los incendios forestales, ejemplificada con la catástrofe ocurrida en 1998, en la que se quemaron alrededor de 240, 000 ha. Muchos de estos incendios sucedieron en áreas de bosques y selvas inaccesibles y de alto valor biológico.

Entre los factores principales que nos han llevado a esta situación de deterioro ambiental están la tala ilegal y clandestina, el cambio en el uso del suelo, las plagas y enfermedades forestales (algunas de ellas posiblemente inducidas por mal manejo), el libre pastoreo del ganado caprino y vacuno, la agricultura extensiva, los monocultivos con uso liberal de fertilizantes químicos y el tráfico de especies silvestres. En 1995, este último consistió en 780 millones de ejemplares traficados ilegalmente (Semarnap 1996). Otros factores son el crecimiento urbano, el desarrollo turístico masivo y el incremento de la población que avanza sobre los espacios naturales.

Según el Atlas Forestal de México (Varela 1999), la vegetación del ecosistema templado-frío representa el pilar de la industria forestal nacional, ya que más del 60% de las especies de pino tienen importancia comercial, y 80% de los productos forestales se obtienen de bosques de pino-encino. Por su diversidad y cobertura, las especies más importantes son pinos y encinos, de las cuales se obtiene el 80% y el 5% respectivamente, de la producción nacional maderable.

Los bosques templados son también muy importantes para la vida de las comunidades rurales de México. Los productos maderables y no maderables que proveen estos ecosistemas son la columna vertebral de la economía rural de montaña en México. Algunos ejemplos son la tala de árboles y venta de madera para industrias locales o regionales, la venta de hongos, musgo, orquídeas, tierra de hoja y demás productos. La dendroenergía, representada por el uso de leña y carbón como fuentes domésticas de calor y luz, tiene especial relevancia, ya que dependen de ella alrededor de 25.6 millones de mexicanos (Varela 1999).

El impacto del deterioro ambiental afecta elementos vitales para nuestro desarrollo. Al deforestar se reduce el potencial captador de agua lo cual, como se dijo antes, se traduce en insuficiencia de abasto y carencia de este recurso esencial.

Las áreas naturales son, también, fuentes de alimento y medicina que continúan perdiéndose diariamente. El conocimiento tradicional sobre diversas especies de plantas y animales con propiedades curativas es de valor incalculable y está directamente relacionado con la biodiversidad, y con la variabilidad genética de las poblaciones encontradas en México. Es tal su importancia económica, que los acontecimientos de hoy en día ya nos han obligado a integrar conceptos como bioseguridad y biopiratería, y a actuar para proteger nuestra diversidad contra intereses internacionales desleales.

En materia de seguridad nacional, el deterioro y fragmentación de las áreas naturales provoca la migración de personas con una historia previa de arraigo en el campo y trae como consecuencia el abandono de las tierras antes apreciadas y aptas para el cultivo (y potencialmente ricas), todo lo cual las hace susceptibles a invasiones, degradación, erosión y mal uso.

Por otro lado, la pérdida de la autosuficiencia alimentaria provoca el aumento de la población marginada, la cual es desplazada hacia las ciudades o al extranjero en busca de algunas alternativas de sobrevivencia, generalmente precarias. A manera de ejemplo de la fuerte relación entre el hombre y la naturaleza, aún en la actualidad, en muchas comunidades rurales de México un porcentaje significativo de la carne roja que se consume proviene de la cacería de subsistencia. La pérdida de biodiversidad elimina esta posibilidad de consumo local y, en la práctica, deja a las comunidades sin recursos. Casi sobra decir que nuestra cultura y nuestra calidad de vida dependen del entorno en el que nos desarrollamos. Por ello, en buena medida, la riqueza biológica está ligada a la riqueza cultural.

Ante la enorme diversidad biológica y cultural de México y considerando los retos para conservarlos, queda claro que es necesario realizar muchas acciones encaminadas a un desarrollo sostenible y socialmente más justo. Esto requiere de fuentes de financiamiento sostenido, que den continuidad al trabajo de la sociedad civil y de los gobiernos, y que aumenten de acuerdo con la magnitud de los retos. El presente artículo pretende transmitir algunas ideas, relacionadas con el proceso de procuración y aplicación exitosa de fondos para la conservación de los ecosistemas templados de montaña.

 

I. Problemática general del financiamiento de programas de conservación en México

En México y en el resto del mundo, el flujo y la aplicación eficaz del financiamiento están limitados por diversos factores, algunos de los cuales se describen a continuación.

 

1. Insuficiencia de fondos invertidos

En México, el financiamiento de las actividades de conservación ha pasado por tres momentos, ligados a su vez con enfoques particulares:

  • Financiamiento proveniente del extranjero, inducido por fundaciones, agencias y organizaciones conservacionistas internacionales.
  • Inversión nacional e internacional a través de grupos diversos (condición determinada por la Cumbre de Río en 1992) y establecimiento de fondos ambientales nacionales.
  • Reducción de la inversión internacional y nacional (marcada por la crisis financiera y política, tanto internacionales como nacionales del año 2000).

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (U.S.AID), señala que existen estudios que indican que el financiamiento destinado a la conservación es inadecuado a nivel mundial, a pesar de un incremento optimista a principios de la década de los noventa (Castro 2000).

 

2. Baja capacidad para aplicar los recursos captados / administrados en proyectos eficaces

El problema del financiamiento para la conservación no es únicamente la insuficiencia de los recursos invertidos. La inyección de fondos está directamente relacionada con la capacidad de absorción de los diferentes países y regiones del planeta. Es imprescindible considerar que, aun cuando los recursos son suficientes, los resultados y su efecto en la conservación pueden ser nulos, y hasta adversos, si se carece de la capacidad para diseñar y ejecutar proyectos eficaces.

La elección sobre la aplicación de financia-miento a través de pequeñas dosis en forma constante (asimilable a un "riego por goteo") o liberando grandes cantidades de fondos unas cuantas veces (tipo "cascada"), es un dilema persistente que enfrentan las agencias y fundaciones que proveen recursos para la conservación. A lo largo de los últimos 20 años, aproximadamente, se han aplicado ambos enfoques con distintos resultados. Sin embargo, las experiencias señalan que resulta más conveniente un flujo dosificado y asiduo de los recursos durante el tiempo necesario, hasta que se construya la capacidad suficiente para aplicar montos mayores.

 

3. Carencia de mecanismos de financiamiento sostenido y con visión a largo plazo

La ausencia de tales mecanismos es producto de diversos factores, relacionados incluso con los aspectos abordados en los incisos anteriores y que puede atribuirse a los siguientes elementos:

  • Los enfoques y los objetivos particulares de las fuentes de financiamiento.
  • La tendencia a preferir resultados en el corto plazo.
  • La falta de resultados visibles, que generen confianza para invertir a largo plazo.
  • La dificultad de mantener el valor de los capitales y asegurar altas tasas de interés ante los mercados financieros cambiantes.

 

4. Ausencia de negocios "verdes"

El modelo de desarrollo actual, se basa en procesos extractivos, que no atienden a la necesidad y capacidad de regeneración de los ecosistemas, o en la explotación de los recursos no renovables, como el petróleo, que recibe la mayor inversión en el mundo. Al evidenciarse los impactos negativos que este modelo genera en el entorno, varios países han reaccionado generando acuerdos internacionales como la Cumbre de la Tierra (Río de Janeiro en 1992) y el protocolo de Kyoto. Estos convenios han sido el marco de referencia para incorporar y dar relevancia al tema ambiental en las agendas políticas de los países participantes y, deseablemente, al financiamiento que se les destina. Desafortunadamente, en México es aún muy bajo el nivel de financiamiento que se otorga a los aspectos relacionados con el ambiente. Por ejemplo, cabe destacar que es necesario invertir en desechar las prácticas y tecnologías contaminantes y transformarlas en tecnologías más limpias, así como generar nuevos modelos empresariales basados en criterios de justicia social y ambiental. Aunque este cambio se antoja prácticamente imposible, existen grupos como el Consejo Empresarial para el Desarrollo Sustentable, que han asumido su responsabilidad social y adoptado el término de ecoeficiencia. El cual articula la racionalidad empresarial de producir más con menos, fundamentalmente como estrategia de costos, pero con impresionantes consecuencias ambientales (Vicente y Clariond 1998). También ellos han señalado que las empresas latinoamericanas que se han compro metido con el desarrollo sostenible, son muestra de cómo la creatividad e innovación les ha permitido enfrentar mejor su responsabilidad ambiental, al tiempo que consiguen la excelencia empresarial que persiguen.

 

5. Falta de incorporación del valor de los servicios ambientales en los procesos económicos

Los ecosistemas proveen a los humanos de una serie de servicios ambientales que son la base de la vida del planeta. Algunos de estos son la generación de agua, la liberación de oxígeno, la captura de carbono, fertilidad del suelo y la biodiversidad.

Cada uno de los servicios ambientales debe ser traducido en un valor económico concreto, con el fin de incorporarlo en los procesos de análisis y planeación del desarrollo económico. Este hecho, se traduce en que una empresa que usa agua en sus procesos de producción debe asumir, en su cálculo económico, los costos del uso y la generación de agua y, de esta manera, retribuirle este costo a la naturaleza. Por ejemplo, esto puede hacerse mediante la operación de esquemas eficaces de conservación de la vegetación nativa en la cuenca generadora. Una vez establecido un valor económico para los servicios ambientales será posible, por ejemplo, iniciar el diseño de una estrategia de financiamiento basada en los atractivos y servicios que un lugar determinado ofrece.

 

II. La procuración de fondos para destinarlos a programas de conservación

 

Requisitos para un proceso exitoso

Se ha dicho que "un proceso exitoso de procura-ción de fondos exige 6 requisitos a cumplir, no importando el tiempo o el esfuerzo que implique, deben ser desarrollados en su totalidad; no hay fast track ni versiones abreviadas" (Márquez-Mees 2003).

Mucho de lo escrito sobre los procesos de recaudación de fondos se basa en la experiencia de instituciones e individuos que han dedicado su tiempo completo a este tema. Así, se han identificado ciertos requisitos básicos que debiera cumplir cualquier esfuerzo de recaudación:

  • Estar basado en una misión clara y relevante, para lograr el compromiso por parte de los donantes.
  • Haber establecido claramente los patrones de crecimiento de la organización. Las organizaciones existentes deben documentar sus éxitos precedentes y los nuevos, y basarse en los éxitos y experiencia previos de los miembros de su actual equipo de trabajo.
  • Tener un sólido prestigio entre los donantes potenciales. La organización debe ser ampliamente conocida por los prospectos.
  • Tener un cuerpo directivo (director, personal y miembros del consejo, etc.) que estén efectivamente comprometidos, sean competentes y tengan experiencia probada en la procuración de fondos.
  • Haber establecido con claridad las necesidades que motivan y fundamentan la campaña de recaudación. Es necesario dejar clara la urgencia de responder directamente a estas necesidades, con el apoyo de los donantes.
  • Los resultados de la campaña deben ser mensurables y alcanzarse en un tiempo específico preestablecido.

En general, se recomienda realizar oportunamente un análisis interno de la organización, o departamento organizacional, que desea iniciar un proceso de recaudación. El análisis debe ser objetivo e identificar si existen los requisitos sugeridos. De no ser así, será preferible invertir tiempo y recursos para obtener los elementos faltantes, a fin de consolidar la propia estructura para asegurar mayores posibilidades de éxito de la campaña y evitar deficiencias a medio camino.

Finalmente, hay que considerar que cualquier esfuerzo de recaudación conlleva un costo asociado. Cada paso del proceso requiere de recursos humanos, materiales y financieros. Como parte del análisis interno de la organización, es necesario considerar el presupuesto y la disponibilidad, o ausencia, de recursos para invertir en la campaña.

 

2. Pasos generales para la procuración de fondos

Existe amplia literatura acerca de los métodos más comunes para desarrollar procesos de recaudación y campañas de capital. Sin embargo, la experiencia señala que no hay sustitutos de la creatividad y la disciplina, a fin de asegurar una recaudación exitosa. Una vez que se tiene una base organiza-cional que cumpla con los requisitos básicos de la recaudación (sugeridos en el apartado anterior), será clave la aplicación de estos dos elementos. Algunos expertos señalan que "la recaudación de fondos es un ejercicio permanente que se retroalimenta y ajusta de acuerdo con los resultados y experiencias iniciales. No existe una fórmula absoluta, sin embargo, se recomienda utilizar un marco metodológico que facilite y ordene el proceso" (Rosenzweig 2003). En resumen, la creatividad, la disciplina y la aplicación de un marco metodológico general, forman la combinación necesaria para recaudar fondos. Se recomienda buscar el equilibrio entre la aplicación rigurosa de un marco metodológico y la flexibilidad necesaria para aprovechar oportunidades que se ofrecen en la marcha. "Las oportunidades (situaciones coyunturales) representan 60-80% de la probabilidad de éxito; el resto es trabajo de escritorio y seguimiento personal de las propuestas. Para asegurar el 20-40% restante, se sugiere seguir un marco metodológico general" (Rosenz-weig 2003).

Es claro que a lo largo del camino se presentarán oportunidades que podrán traducirse en recaudaciones exitosas. Sin embargo es importante mantener en todo momento el apego al plan básico, lo cual permitirá mantener claro el rumbo y consolidar los objetivos iniciales.

A continuación se presentan los elementos fundamentales de un proceso de recaudación:

  • Planteamiento de los objetivos según el plan estratégico de la organización.

Es recomendable que los objetivos de la campaña, además de quedar bien expresados (mensurables, específicos, acotados en el tiempo y reales) sean acordes con la misión institucional y con las metas establecidas para su cumplimiento. Una buena idea, aislada del marco institucional, no podrá sostenerse a lo largo de un proceso de recaudación.

  • Tipo de fondos necesarios para el programa.

Una vez identificados los objetivos es posible tener una idea general de las características propias del programa y del tipo de fondos que se requieren para llevarlo a cabo. Existen varios tipos de donaciones, que se describen en una sección posterior de este texto.

La identificación oportuna del tipo de recursos necesarios para desarrollar el programa permite iniciar, de manera más firme, el proceso de búsqueda e identificación de donantes potenciales.

  • Elaboración del documento-concepto. La importancia del programa propuesto. Se requieren materiales que permitan exponer, de manera concisa y breve, la necesidad de desarrollar el programa o proyecto. Esto es posible a través de un documento conceptual bien elaborado, no mayor a 5 cuartillas, el cual debe ser capaz de transmitir a los donantes potenciales la urgencia o la relevancia del proyecto. Este documento se utiliza durante las primeras fases de aproximación a los donantes y demás personas interesadas. Es también útil al interior de la organización, como documento vivo de trabajo al cual el equipo puede hacer modificaciones y mejoras hasta pulir el concepto satisfactoriamente. El documento-concepto se puede complementar con materiales gráficos como folletos, fotografías o una presentación electrónica.

 

Identificación de prospectos

Para la identificación de prospectos se puede hacer uso de listas y directorios impresos o electrónicos disponibles, como el Directorio Mexicano de la Conservación, el cual tiene una sección completa de donantes interesados en México. Sin embargo la creatividad y la experiencia son elementos muy importantes en esta fase.

Hay que dirigir los esfuerzos de recaudación a las fuentes que ofrezcan el potencial de realizar las mayores aportaciones. Estas aportaciones mayores son la base para el éxito de todo el proceso de recaudación, porque atraen otras donaciones, funcionan como contrapartida, generan confianza ante otros donantes y permiten iniciar algunas etapas del proyecto (en general, es más fácil recaudar para un proyecto ya iniciado que partir de cero).

Una vez identificado el prospecto, es necesario conocer a detalle sus intereses, programas, tiempos y capacidad de donación. Los siguientes son atributos de potenciales donantes que se recomienda considerar:

  • Enfoque temático (coincidencia entre sus intereses y la propuesta).
  • Enfoque geográfico (la propuesta debe realizarse dentro del área de interés del donante).
  • Atención de los problemas prioritarios (muchos donantes tienen identificadas ciertas prioridades que desean ver atendidas; el proyecto tendrá mayores probabilidades de éxito si se enfoca en éstas).
  • Intervalo de montos de apoyo posibles (generalmente existen límites para ciertos tipos de donaciones).
  • Contactos indirectos con el donante (considerar qué contactos se tienen con el donante, a través de terceros que pudieran emitir una recomendación favorable respecto al proyecto. Una carta de apoyo de un tercero puede ayudar en el proceso de convencimiento).

 

Elaboración de propuestas

Una vez identificado el donante potencial, así como la coincidencia de sus intereses y capacidad de donación, el siguiente paso es el armado de la propuesta en extenso. A continuación se enuncian los elementos que componen comúnmente una propuesta.

  • Resumen ejecutivo.
  • Objetivo amplio (específico, mensurable, apropiado, realista y acotado en el tiempo).
  • Objetivos inmediatos
  • Actividades específicas por objetivo.
  • Cronograma de actividades o tabla de tiempos.
  • Resultados esperados (mensurables).
  • Método de monitoreo de las actividades.
  • Indicadores de resultados (específicos y mensurables).
  • Método de evaluación.
  • Tabla de presupuesto (dividida en meses y en rubros presupuestarios).

Generalmente las características de la propuesta estarán determinadas por los requerimientos del donante. La mayoría de las fundaciones tienen formatos para la elaboración de propuestas, los cuales suelen variar en complejidad, aunque tienden a ser cortos y ejecutivos. Las agencias bilaterales o multilaterales requieren generalmente documentos más extensos, cuya elaboración precisa inversiones de tiempo y recursos considerables.

A pesar de las variaciones entre los formatos requeridos por las distintas fuentes de financiamiento, es recomendable apegarse a un esquema llamado "ciclo del proyecto", el cual contempla varias etapas en la construcción de un proyecto particular, recurriendo a la aplicación de herramientas como el marco lógico (secuencia razonada de etapas y acciones, basada en y cotejable con evidencias tangibles). Es también recomendable que todo el equipo encargado de elaborar propuestas esté capacitado en el uso de las herramientas necesarias.

 

Seguimiento y retroalimentación

Esta es una etapa muy importante, que se inicia desde el momento en que se envía una propuesta al donante. A continuación se sugieren algunos elementos importantes:

  • Definir quién debe recibir la propuesta, dentro de la organización donadora.
  • Enviar la propuesta, cuidando todos los detalles. Debe asegurarse que la documentación solicitada se envía completa (carta de presentación, estatutos de la organización, registros y todos los demás documentos que sean solicitados).
  • Asegurar la recepción de la propuesta. Es conveniente asegurar que el donante recibió la propuesta completa. Un simple correo electrónico a la persona indicada con copia a individuos clave, solicitando acuse de recibo, puede cumplir esta función.
  • Respetar los tiempos del donante para la revisión de la propuesta y solicitar su retroalimentación. Si los tiempos de revisión de propuestas están definidos, hay que respetarlos. Si no lo están, un par de semanas suele ser tiempo suficiente. Una vez transcurrido un tiempo razonable, se recomienda solicitar retroalimentación al donante, ya sea mediante un correo electrónico o una carta formal.
  • Realizar los ajustes a la propuesta considerando las obervaciones recibidas por el potencial donante y enviarla nuevamente.

 

III. Tipos de fondos aplicados en procesos de conservación

Los fondos no siempre son una cantidad cuyo uso sea susceptible de administración libre. Existen varios tipos de fondos, por lo que la organización solicitante debe tener presente el o los tipos definidos por el potencial donante:

 

1. Fondos no etiquetados

Se trata de recursos para ser aplicados libremente, pero con apego a la misión de la organización. Son generados mediante campañas públicas, membresías o, incluso, sorteos debidamente autorizados según normas oficiales. Generalmente no representan montos grandes, a menos que se dirijan campañas a sectores financieramente fuertes o se inviertan sumas considerables en el diseño de campañas a través de agencias de publicidad (un asunto que provee ejemplo del caso de cooperación dentro del propio grupo es el Fondo Pro-Cuenca de Valle de Bravo, A. C., que obtiene recursos significativos a través de membresías).

 

2. Fondos etiquetados

Son recursos que se otorgan para cumplir con un fin específico o para ser canalizados a un tema establecido y siguiendo un programa acordado con el donante.

 

3. Fondos extinguibles

Estos recursos y los intereses que genere su inversión, deben destinarse en su totalidad a la realización del programa o proyecto para el cual fueron recaudados.

 

4. Fondos patrimoniales

Son recursos que se otorgan con el fin de crear un capital patrimonial, cuyos intereses serán aplicados en la realización de programas o proyectos acordados previamente. En este caso se busca maximizar la generación de intereses y, en la medida de lo posible, la protección del valor real del patrimonio.

 

5. Fondos de contraparte

Sean extinguibles o patrimoniales, estos recursos se otorgan cuando es posible ofrecer otros adicionales o equivalentes a la donación solicitada. El ofrecer recursos de contraparte es una poderosa herramienta de recaudación, pues de resultar exitosa una campaña de captación, ésta permite hasta duplicar o triplicar el donativo solicitado, lo cual es atractivo para la mayoría de las fuentes de recursos. Una de las razones adicionales de ese atractivo, es que la cooperación interinstitucional es un objetivo secundario, deseable para la mayoría de las organizaciones que proveen fondos para programas de conservación de la naturaleza.

 

IV. Mecanismos de financiamiento para la conservación

Los mecanismos para obtener recursos y destinarlos a los proyectos de conservación son tan amplios como la creatividad de los integrantes de la organización que los requiere. En el ámbito general de la procuración de fondos existen varias técnicas y tipos de procesos que llevan a diferentes resultados. Sin embargo, no todas las estrategias son convenientes en un momento determinado o para un determinado enfoque conservacionista. Discernir, dentro del menú de estrategias posibles, es parte de la habilidad que debe desarrollar el equipo encargado de recaudar fondos. Para hacer una buena selección es necesario comparar los costos del proceso contra los resultados factibles. En el listado siguente se enuncian diversos mecanismos de generación de recursos, aplicables a los ecosistemas templados de montaña.

  • Campañas públicas.
  • Campañas de capital.
  • Donaciones etiquetadas para proyectos específicos.
  • Mercados verdes: ecoturismo, prestación de servicios, concesiones privadas.
  • Pago de servicios ambientales (generación de agua, captura de carbono).
  • Intercambio de deuda externa.
  • Impuestos a industrias relacionadas con turismo.
  • Cuotas de entrada (en el caso de áreas naturales protegidas o predios privados).

A continuación, se mencionan algunas estrategias actualmente aplicadas en México junto con la descripción de casos específicos (aunque no necesariamente relacionados con los ecosistemas templados de montaña).

1. Campañas anuales a través de donaciones directas. El caso del Fondo para la Conservación del Golfo de California como ejemplo

Una campaña anual es un esfuerzo de recaudación dirigido a un público amplio, que previamente se ha identificado como donante potencial. Una campaña debe cumplir dos condiciones básicas, alcanzar adecuadamente al público objetivo y motivar a los prospectos para que se conviertan en donantes.

En 2001 se inició el proceso de diseño y establecimiento del Fondo para la Conservación del Golfo de California, el cual está dirigido a crear mecanismos innovadores para captar recursos que serán canalizados a la protección, restauración y desarrollo sostenible de esta importante región marino-terrestre. Como parte de sus estrategias se acordó realizar una campaña de recaudación anual, en coordinación con una empresa de turismo que está comprometida con la conservación del Golfo.

Tomando en cuenta la experiencia y el interés de la empresa Lindblad Expeditions (la cual en 1998 estableció exitosamente el Fondo para la Conservación de las Islas Galápagos) se diseñó un proceso de recaudación, consistente en la promoción de aportaciones voluntarias de turistas que dicha empresa atrae a la región anualmente. Mediante un proceso de comunicación y sensibilización, diseñado por expertos con reconocimiento internacional, se sensibilizará a los turistas sobre la fragilidad y riqueza del Golfo de California en forma tal que, al término de su recorrido, estén dispuestos a realizar donaciones para apoyar proyectos específicos. Un primer ejercicio piloto, realizado en 1999 a bordo de una de las embarcaciones de Lindblad Expeditions, dio como resultado la recaudación de $40,000 dólares después de un viaje de 15 días por la región. La empresa opera actualmente dos embarcaciones en el Golfo, por cuatro meses al año. Se estima que mediante este mecanismo se recaudarán anualmente cerca de 100 mil dólares, que serán canalizados a proyectos prioritarios. Como parte de la estrategia, se espera inducir que otras operaciones turísticas realicen ejercicios de recaudación semejantes en beneficio de la zona.

Para el desarrollo de este mecanismo se contó con diversos elementos básicos como la voluntad y convencimiento por parte de la empresa de turismo; recursos financieros para la contratación de expertos en comunicación, educación ambiental, diseño, psicología del turista y la generación de los materiales necesarios para la campaña; continuidad de la presencia del operador turístico en la región; un mecanismo con credibilidad para la recepción de los donativos y su canalización a proyectos en campo; y una cartera de proyectos prioritarios y atractivos para los visitantes.

2. Campañas de capital. La experiencia del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, A.C. en la construcción de un fondo patrimonial para la conservación

La construcción de un fondo patrimonial requiere de la asignación de recursos financieros suficientes para generar intereses, que aseguren la viabilidad de la iniciativa a largo plazo y el cumplimiento de su misión conservacionista. Son considerables los montos requeridos para la exitosa consolidación de un fondo patrimonial, pues deben contemplar las variaciones que surgirán año tras año en la generación de intereses derivados de la inversión del patrimonio. Por lo tanto, la tendencia debe consistir en asegurar una tasa de interés promedio a través de los años, que permita mantener el valor real del patrimonio y mantener la canalización de recursos significativos para proyectos en campo.

El Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, A. C. (FMCN) tuvo su origen durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992. En este evento, la entonces Presidenta del Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund) propuso la creación de un mecanismo nacional autónomo para el financiamiento sostenido de los proyectos de conservación en México. A raíz de este evento se lograron compromisos de aportes de recursos patrimoniales por parte del Gobierno de México y de los Estados Unidos, por 10 y 20 millones de dólares respectivamente.

El FMCN se estableció en 1994 y a la fecha ha canalizado 11 millones de dólares a proyectos prioritarios en todo el país. Adicionalmente, en 1996, el Consejo Nacional de Áreas Naturales Protegidas seleccionó al FMCN para la administración de recursos provenientes del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), etiquetados para 10 áreas naturales protegidas prioritarias. Con la aportación de los recursos del GEF por 16.4 millones de dólares, se creó el Fondo para las Áreas Naturales Protegidas (FANP) dentro del FMCN. Estos eventos permitieron al FMCN consolidar recaudaciones posteriores de diversas fuentes privadas, gubernamentales, nacionales e internacionales las cuales, junto con un segundo donativo del GEF, han permitido a la institución consolidar un patrimonio de 70 millones de dólares.

Con base en esta experiencia, en el listado siguiente se mencionan algunos factores que se consideran críticos para la construcción de un fondo patrimonial.

  • Voluntad política.
  • Voluntad de la sociedad civil.
  • Apoyo de organizaciones consolidadas en el área de trabajo.
  • Recursos financieros para el diseño del modelo y la instrumentación del plan de recaudación.
  • Recursos financieros para la contratación de un primer equipo de trabajo capaz de asegurar el éxito de los procesos de recaudación.
  • Consolidación de un consejo asesor de alta credibilidad y autoridad moral como aval para el resguardo de los recursos.

3. Mercados verdes: ecoturismo en el parque ejidal San Nicolás Totolapan

Los espacios naturales ofrecen diversas oportunidades para la ejecución de proyectos rentables, más allá de las practicas tradicionales de extracción de madera o productos no maderables. El turismo en la naturaleza, el de tipo sustentable, ha cobrado gran fuerza en México como alternativa productiva para el medio rural. Sin embargo las experiencias existentes demuestran que ese turismo no es la solución a todos los retos que enfrentan las comunidades. A pesar de la dificultad que reviste realizar proyectos exitosos y económicamente viables, existen ya algunos casos que han logrado trascender y que están bien posicionados en nichos de mercado. Uno de estos casos es el Parque Ejidal San Nicolás Totolapan, en los bosques templados vecinos al Distrito Federal.

Desde 1995, un grupo de ejidatarios visionarios identificó la posibilidad de ofrecer a los habitantes del Distrito Federal un espacio en la naturaleza con limpieza, seguridad e información, a través de sus bosques. A partir de 1997, gracias a la dedicación de este primer grupo, se lograron diversos apoyos que fueron canalizados a la capacitación de los futuros prestadores de servicios del ejido, a la realización de diagnósticos biológicos, así como al establecimiento de senderos y rutas de ciclismo y caminata. Una vez concluida la fase de capacitación de los ejidatarios, el diseño del parque y la zonificación del área, éste se abrió al público y se fijó una cuota voluntaria por caminante o ciclista. A través de los últimos 5 años, el Parque Ejidal San Nicolás Totolapan se ha posicionado como el destino más importante para ciclismo de montaña a nivel nacional, recibiendo cerca de 300 ciclistas por fin de semana. Durante los primeros años, las cuotas de recuperación se canalizaron al mantenimiento del parque y de las instalaciones, y a los sueldos de los ejidatarios empleados en diversas tareas. Finalmente, el proyecto ha empezado a rendir utilidades al Ejido. Este es un ejemplo exitoso de un proyecto, fruto de la dedicación y voluntad por conservar los bosques de oyamel del Ejido de San Nicolás Totolapan. Cabe señalar que la afluencia y el efecto de la presencia de los visitantes son observadas de cerca, a fin de medir hasta donde puede crecer el proyecto sin significar deterioro de los propios valores que ofrece a dichos visitantes.

 

Pago por servicios ambientales

Los ecosistemas templados de montaña, en particular los bosques, generan servicios ambientales consistentes en la producción de agua, la captura de carbono, la generación de suelos fértiles, oxígeno, valor paisajístico, productos maderables y no maderables, entre otros. El reconocimiento del valor de cada uno de estos servicios abre la posibilidad de diseñar proyectos e incentivos para la conservación, mas allá de los esquemas tradicionales.

La captura de carbono y la producción de agua son algunos de los servicios más importantes que generan los bosques templados. En el caso del agua, el mejor ejemplo está en los bosques de niebla, que son característicos por su alta capacidad de captarla de la atmósfera y escurrirla, gradualmente, hacia los ríos.

Existen en México tres casos a mencionar que trabajan hacia la conservación de zonas importantes por su capacidad generadora de agua. Estos son la campaña "Por una razón de peso" para la conservación de la Sierra de Zapalinamé en Coahuila, realizada por Profauna, A. C.; el Fideicomiso para la Promoción, Preservación y Pago de Servicios Ambientales Forestales de la Zona Montañosa de Coatepec, Veracruz (Fidecoagua) a cargo del Municipio de Coatepec; y el Fondo Forestal Mexicano a cargo de la Comisión Nacional Forestal ( Conafor ).

Es importante señalar que estas tres iniciativas se basan, todas, en el concepto de conservación de áreas con vegetación natural, a través del pago del agua como servicio ambiental. Sin embargo parten de dos plataformas diferentes: en un caso de la sociedad civil y en los otros, de los gobiernos: la de Saltillo es promovida por una organización civil y las otras, una por el ayuntamiento de Coatepec y la otra por una instancia de gobierno federal.

La ciudad de Saltillo depende del agua de pozos y de la que se genera en la Sierra de Zapalinamé, al norte de esa población. La organización Profauna, A. C., institución encargada del manejo de la Sierra, desde hace varios años ha realizado acciones de protección, restauración y uso sustentable de la zona. Ante la necesidad de obtener recursos para la conservación de la sierra y de sus bosques templados, Profauna inició un proceso de recaudación voluntaria en coordinación con las autoridades municipales y con apoyo de fundaciones privadas. Mediante el establecimiento de módulos y con apoyo de materiales gráficos, a partir del 2002 se invitó a la población a donar un peso o más en su recibo de agua, el cual se destinaría a proyectos específicos en la Sierra tales como prevención de incendios, restauración de zonas degradadas, reforestación, educación ambiental de visitantes y vigilancia. Actualmente el proyecto requiere ampliar los módulos abiertos al público, para aumentar el número de donantes al programa hasta asegurar un monto anual que permita apoyar los proyectos en forma significativa.

La región de Coatepec, en Veracruz, es característica por sus bosques de niebla y los cafetales de sombra, que albergan una enorme riqueza biológica y que juegan un importante papel en la captación y el escurrimiento de agua, misma que nutre a diversas poblaciones dentro de la sub-cuenca de La Antigua y que dependen del agua que surte la microcuenca del río La Marina (Contreras 2003). Por encontrarse en la vertiente costera de la Sierra Madre Oriental, sus bosques captan la humedad proveniente del Golfo de México, que choca con el macizo montañoso del Cofre de Perote.

A iniciativa del Ayuntamiento de Coatepec y con apoyo de la Comisión Nacional Forestal, en 2001 se estableció el Fidecoagua. Con esto se inició el cobro de un peso mensual en cada recibo de agua de los habitantes de Coatepec, con el fin de apoyar proyectos de conservación de la masa boscosa y la restauración de la microcuenca, la cual pierde actualmente hasta 200 toneladas de suelo fértil por hectárea al año (Contreras 2003). Según la información proveída por las autoridades del municipio, se ha desarrollado un detallado diagnóstico de la cuenca, para delimitar las zonas susceptibles de protección y restauración. Asimismo, se cuenta con la delimitación de predios, de principales escurrimientos y con otros tipos de información, la cual permite el establecimiento de líneas de base para la evaluación del impacto de la iniciativa.

A su vez, el Fondo Forestal Mexicano (FFM) es una iniciativa de la Comisión Nacional Forestal la cual, de acuerdo con Bulás (2003) "será el instrumento para promover la conservación, incremento, aprovechamiento sustentable y restauración de los recursos forestales y sus recursos asociados, facilitando el acceso a los servicios financieros en el mercado, impulsando proyectos que contribuyan a la integración y competitividad de la cadena productiva y desarrollando los mecanismos de pago de servicios ambientales." El FFM/Conafor ha asignado valores a ciertos tipos de vegetación de acuerdo con su capacidad generadora de agua. Con base en estos valores y otros criterios, se ofrecerán pagos a los dueños de predios por el mantenimiento de la cobertura vegetal original dentro de cuencas hidrológicas importantes. En la valoración de la Conafor destacan, los de mayor valor, los bosques mesófilos de montaña de alta densidad con $400 pesos/ha/mes, seguidos por otros bosques con un valor asignado de $200 pesos/ha/mes (Bulás 2003). El FFM se encuentra en sus fases iniciales de operación y abre una interesante oportunidad para la conservación de bosques templados.

 

V. Fuentes de financiamiento

Existen diversas fuentes potenciales de financiamiento para la conservación. A continuación presentamos algunas fuentes potenciales de financiamiento para la conservación de ecosistemas templados de montaña.

  • Organismos multilaterales (Comisión de Cooperación Ambiental para América del Norte, Fondo para el Medio Ambiente Mundial y agencias como el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente o el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).
  • Agencias bilaterales de apoyo internacional (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, Agencia Japonesa de Cooperación Internacional).
  • Gobiernos locales.
  • Empresas privadas.
  • Fundaciones nacionales y extranjeras.
  • Individuos.

Cada una de las fuentes probables requiere de un proceso de aproximación diferente y propio, que en la mayoría de los casos es determinado por la fuente misma y por elementos circunstanciales. En el caso de agencias multilaterales como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), la presentación de proyectos debe hacerse en colaboración con el gobierno o la misma agencia multilateral (McCool 2002). Algunas agencias bilaterales de apoyo y desarrollo internacional aceptan proyectos de organizaciones civiles, además de proyectos gubernamentales. Los mecanismos de apoyo generalmente operan mediante licitaciones o convocatorias públicas, dirigidas a temas y actores específicos. En las fundaciones privadas, generalmente se amplía la gama de mecanismos de aproximación y apoyo. Algunas fundaciones aceptan proyectos todo el año mientras que otras lo hacen con base en convocatorias específicas en tiempos limitados. Es necesario conocer con detalle los mecanismos de apoyo y temas de interés de aquellas fundaciones de las que se pretende obtener una donación. En este sentido, existen directorios de fundaciones tales como The Foundation's Center o el Directorio Mexicano de la Conservación, que proveen información básica y útil para una primera aproximación.

Algunas empresas, aún no las suficientes, también se interesan por apoyar proyectos de conservación en ecosistemas templados, como parte de su responsabilidad social corporativa. Existen experiencias, en México y muchos otros países, de colaboración gubernamental y privada para conservar ciertas áreas. Muchos de estos casos los encontramos en áreas naturales protegidas, puesto que éstas ofrecen un contexto jurídico apropiado para el desarrollo de empresas comunitarias. Según McCool (2002), existen funciones específicas que los gobiernos y las empresas pueden jugar, a favor de la conservación de un área con valor por su biodiversidad y de la generación de recursos financieros. Sin embargo, dado el régimen de tenencia de la tierra en México, principalmente en forma de ejidos o tierras comunales, y dado que muchas áreas naturales protegidas existentes provienen de decretos que no incluyeron a las comunidades locales en su diseño y manejo, dichas opciones de financiamiento se complican. Es indispensable activar, con opciones compatibles, la economía rural dentro de los espacios naturales, a fin de que las reservas y otros tipos de áreas protegidas se conviertan en fuentes generadoras de empleo e ingreso para las comunidades locales, en lugar de espacios donde prevalezca un ambiente opresivo para la población humana y aun para actividades en principio compatibles con la conservación.

 

VI. La relación con los donantes y agencias que financian proyectos

1. La transformación de prospectos en donantes

Una vez identificado un prospecto, es necesario cultivarlo hasta convertirlo en un donante real. Este es un proceso indispensable, en el cual se advierte la importancia de las relaciones personales en los procesos de procuración de fondos. Hay que establecer contacto personal con los donantes potenciales, identificar quién es la persona (o personas) clave y convencerla (s) de la importancia del proyecto. Hay que recordar que "la gente le dona a la gente". No basta con una relación impersonal, fría y distante, solamente basada en una propuesta formal.

El proceso de "cultivo" del prospecto debe ser continuo. De hecho, no tiene un término establecido. El propósito es incorporar nuestros objetivos en los del donante mismo y lograr que nuestras prioridades se compartan lo más posible. El contacto cotidiano en la búsqueda de soluciones, ante un problema compartido, lleva a que el prospecto se sienta motivado para hacer su parte en la resolución del problema, es decir, a donar fondos para un buen proyecto.

Es necesario demostrar, y convencer al prospecto, de que en nosotros encuentra la mejor forma de contribuir a generar el cambio positivo para el cual cuenta con recursos dentro de su organización o bolsillo. Una vez que logramos convencerlo, hay que mantener su interés mediante la presentación de resultados claros y medibles y a través de la presentación de nuevos proyectos, que le permitan continuar recibiendo buenas opciones para canalizar los recursos y cumplir con la misión propia . Estando de acuerdo con Márquez-Mees (2003) en su apreciación, a continuación se enuncian cinco recomendaciones en este sentido:

  • Cumplir con los requisitos establecidos para el éxito de campañas de procuración de fondos.
  • Conocer los valores, talentos, fortalezas, capacidades, y hasta las debilidades del prospecto.
  • Persuadir al prospecto, mediante la evidencia disponible, de apoyar las actividades de la organización que sean compatibles con sus intereses.
  • Involucrar a los prospectos, desde la propuesta misma, en alguna tarea importante de la organización.
  • Continuar el proceso de comunicación, informando a los prospectos de nuevas actividades, logros y problemas.

 

2. El proceso de informar y mantener una relación productiva

La relación con el donante

  • Asegurar una relación productiva con los donantes es indispensable para mantener abiertas las puertas de la recaudación. A continuación se sugieren algunas acciones concretas en este sentido:
  • Asegurar el envío oportuno de los informes establecidos al inicio del acuerdo de donación. Los informes técnicos y financieros son la herramienta que el donante requiere, para conocer periódicamente el resultado de su inversión en el proyecto. No contar con informes claros y puntuales, pone al donante en una posición vulnerable ante su público y su consejo, lo cual generará en él animadversión hacia nosotros y hacia el proyecto. Este simple hecho puede hacer la diferencia entre obtener o no futuras donaciones.
  • Responder clara y oportunamente a cualquier duda o solicitud de información por parte del donante. Mostrar interés en responder a sus preguntas volviéndolas nuestras.
  • Estar abierto a evaluaciones de parte del donante. Las evaluaciones generalmente se realizan con un sentido constructivo, para sistematizar las lecciones aprendidas. Abrir la información y ser receptivos y auto-críticos, abre nuevas oportunidades de recaudación. La sinceridad es la base de cualquier relación, incluyendo la de donante-receptor.
  • Mantener abierto el canal de comunicación. Una vez terminado el proyecto, hay que mantener informado al donante acerca del proyecto que apoyó o del programa en general. Hay que transmitir el resultado de nuevas evaluaciones, necesidades, oportunidades o recursos recaudados. Es muy satisfactorio para un donante saber que su aportación sirvió para que se detonaran nuevas aportaciones de otras fuentes para el proyecto. Esto lo mantendrá motivado y lo convertirá en nuestro aliado ante otras fuentes de recursos.

 

Comunicación a otras audiencias

Alrededor de un proyecto existen generalmente varias audiencias interesadas en su desarrollo y resultados. Estas pueden ser internas (consejo directivo, comités, colegas) o externas (donantes, gobiernos, organizaciones similares, entre otros). Es importante mantener a estas audiencias informadas, a fin de asegurar una buena imagen de la organización y de lograr apoyo directo o indirecto ante futuras fuentes de recursos. Las recomendaciones entre personas de diversos ámbitos con respecto a un proyecto ayudan a mantener nuestro posicionamiento en las mentes de los prospectos. La suma de buenos proyectos y de resultados tangibles que son comunicados adecuadamente, va posicionando a la organización en un alto nivel competitivo.

La comunicación puede realizarse en infinidad de maneras, según el tipo de público. Para el público interno (consejo directivo, comités, colegas de la institución) se acostumbra efectuar reuniones periódicas previamente acordadas y programadas, mantener un boletín interno electrónico o impreso, hacer presentaciones formales específicas y hasta pláticas informales.

Para el público externo (donantes, gobiernos y otras organizaciones, entre otros) es recomendable apoyarse en folletos profesionalmente diseñados y elaborados, en notas informativas periódicas y en presentaciones previamente concertadas.

Como se expresó al inicio, se han explicado algunas bases generales del proceso de recaudación de recursos para programas de conservación, pero para su aplicación se requiere necesariamente la ponderación caso por caso. La creatividad y la imaginación podrán hacer que estas sugerencias se transformen en financiamiento efectivo, para programas de conservación de ecosistemas templados de montaña en México.

 

Agradecimientos

Los autores hacen patente su agradecimiento al equipo de revisores del cuerpo editorial.

 

Bibliografía

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Última Actualización: 15/11/2007