VII.
ESTRATEGIAS
1.
CONSOLIDACIÓN DE SISTEMAS DE MANEJO
1.1. Criterios
y elementos de manejo
Los
programas de manejo deben fincarse en el decreto respectivo donde se hace
la declaratoria de ANP y deben desarrollarse en un ordenamiento territorial.
Este debe gestarse a partir de lo establecido en la Ley, de un sólido
conocimiento técnico y de un minucioso proceso de generación
de consensos locales, que dependerá de las condiciones particulares
de cada área, y sobre lo cual difícilmente puede sugerirse
alguna fórmula con validez universal. El plan de manejo debe ser expedido
de manera que obtenga fuerza jurídica.
El
manejo de las ANP debe basarse en capacidades técnicas, gerenciales
y políticas conjugadas de manera interdisciplinaria, donde se tomen
en cuenta los siguientes factores:
*
Economía de la conservación: Su función es convencer
a la sociedad de la importancia de las áreas naturales como capital
de la nación, agotable y no gratuito; de los esfuerzos individuales,
sociales y gubernamentales que tienen que desarrollarse para lograr su conservación
y uso sustentable; y, evidenciar y valorar los bienes y servicios que los
ecosistemas proporcionan para poder cuantificar los costos y la inversión
necesaria para su mantenimiento y protección.
*
Sistemas de administración: Tenderán a buscar la toma de decisiones
más eficientes para el funcionamiento de los programas del ANP, por
medio del control y el ejercicio de los recursos financieros.
*
Desarrollo de infraestructura: Buscará utilizar los recursos económicos
en la forma más eficiente posible para identificar, planificar, construir,
equipar y mantener la infraestructura necesaria para el funcionamiento de
las ANP.
*
Organización de servicios: Para permitir el buen funcionamiento de
las actividades de investigación, recreación, turismo y educación,
entre otras.
*
Equipamiento: Para obtener, operar y mantener el equipo mínimo para
el funcionamiento de los proyectos y actividades del ANP (vehículos,
comunicación, computadoras, sistemas de información, uniformes,
equipo de oficina, equipo de campo, etc.).
*
Zonificación: Propiciará y detonará la realización
del ordenamiento territorial dentro de las ANP, identificando los terrenos
susceptibles para los diferentes usos, ubicando y regulando las actividades
de acuerdo a la vocación del suelo y facilitando las funciones de
manejo y administración.
*
Inventarios y modelos: Permitirán la identificación, cuantificación
y distribución, así como la simulación de presiones
de los recursos naturales dentro de las ANP, convirtiéndose en un
valioso auxiliar para la toma de decisiones sobre su manejo, utilización
sensata, incorporación a proyectos sustentables o a programas de rescate
o recuperación.
*
Interacción con las comunidades: Provocará el intercambio de
información entre la administración y los habitantes de las
ANP, permitiendo identificar, establecer y tomar las vías conjuntas
para la resolución de las necesidades y problemas mutuos, establecer
las acciones necesarias para la capacitación local, el desarrollo
comunitario y el establecimiento de los proyectos de uso sustentable.
*
Capacitación local: Provocará la formación de cuadros
locales que en el futuro serán capaces de enfrentar los retos de administración,
logística, manejo, investigación, desarrollo de proyectos de
conservación y uso sustentable que redundarán en el mejoramiento
del nivel de vida de la población local y en el desarrollo de la comunidad.
*
Desarrollo comunitario: Buscará, a través de elevar la calidad
de vida, la comprensión de la dependencia que existe entre conservación-recursos-bienestar
lo que permitirá la revalorización de los ecosistemas naturales
como fuentes de satisfactores e incidirá en el cambio de actitudes
despectivas o destructivas.
*
Investigación: Permitirá el conocimiento de los recursos presentes
en las ANP, de los fenómenos que los envuelven y de la forma de conservarlos.
Además, debe trascender al terreno de la incorporación de recursos
a nuevas estrategias de producción sustentable y aprovechamiento multidireccional
de los ecosistemas para beneficio de los habitantes locales.
*
Ecoturismo: Buscarán convertir la afluencia de visitantes en un mecanismo
de aprovechamiento indirecto y pasivo de los recursos de las ANP, funcionando
como una actividad a corto plazo para la obtención de ingresos que
apoyen el manejo del área, que eleven la calidad de vida de los habitantes
locales y que contribuyan a lograr el cambio de actitudes destructivas así como
a la erradicación paulatina de las actividades no sustentables.
*
Supervisión y monitoreo: Se encargará de determinar la dinámica
de los recursos y el estado de los ecosistemas de la ANP a través
del tiempo, encargándose de planificar e instrumentar acciones preventivas
o correctivas en caso de actividades ilícitas. Este mecanismo se instrumenta
conjuntamente con los cuerpos federales y estatales de procuración
de justicia, fuerza pública y seguridad.
*
Promoción de proyectos productivos sustentables: Buscará incidir,
por medio de la sensibilización y la capacitación, en el establecimiento
de nuevas actividades económicas y usos sensatos para los recursos
naturales de los ecosistemas, que eleven la calidad de vida de los habitantes
locales y permitan el desplazamiento de actividades destructivas tradicionales.
*
Manejo de vida silvestre: Tiene como objeto revertir la tendencia desvalorizadora
a la que ha estado sujeto este recurso por centurias.
De esta manera, el manejo de la flora y la fauna silvestre a través
de proyectos regulados y sustentables se convierte en una fuente de ingresos
para los habitantes locales y un argumento de defensa para los ecosistemas
que los sustentan.
*
Prevención y atención de contingencias: Su función consiste
en identificar todas las características bióticas, abióticas
y de uso de los ecosistemas del ANP dictando las reglas para prevenir los
posibles siniestros y normar el comportamiento de los habitantes locales
y otros usuarios con el fin de evitar las contingencias. También deberá planificar,
coordinar y operar las acciones necesarias para minimizar los siniestros
y contingencias, así como sus efectos en el caso de que se presenten
(incendios, invasiones, huracanes, etc.).
*
Procesos de regularización agraria: Deberán resolver los problemas
existentes en cuanto a conflictos, irregularidades y conductas ilícitas
relativas a la propiedad y tenencia de la tierra. Su función es mantener
la integridad del ANP y buscar la regulación de la propiedad de la
tierra como mecanismo de defensa de los ecosistemas y estabilidad y armonía
entre los habitantes locales.
*
Restauración ecológica: Será el mecanismo de identificación
de las áreas que por efectos del mal uso de los ecosistemas se encuentren
degradadas o con alteraciones del equilibrio biótico. Establecerá las
medidas y reglas para revertir las causas de la degradación y planificará,
instrumentará y operará las acciones necesarias para lograr
la restauración con base en el ordenamiento ecológico del uso
del suelo.
*
Regulación en el aprovechamiento de los recursos naturales: Es el
mecanismo por medio del cual se establecerán las políticas,
limitaciones y acciones para aprovechar en forma óptima y sustentable
los recursos naturales del ANP en beneficio de la propia área, sus
habitantes y el país en su conjunto. La planeación del SINAP
requiere abordar de manera ordenada una gran cantidad de asuntos relacionados
con los usos, acciones o actividades que tienen lugar en las ANP, como es
el caso del aprovechamiento de los recursos naturales, que implica permisos
y autorizaciones, concesiones, resoluciones de impacto ambiental, permisos
forestales; todo lo cual demanda procedimientos administrativos claros y
bien fundamentados.
*
Señalización: Es el mecanismo que permite la comunicación
pasiva de ideas a los habitantes locales y otros usuarios del ANP. Entre
sus funciones se encuentra la de advertir a los visitantes de la existencia
del área protegida, indicar las áreas permitidas o restringidas
y las acciones posibles o prohibidas.
*
Concesiones y permisos: Que permite la obtención de medios económicos
que complementan a las otras fuentes de financiamiento con el fin de mantener
y aumentar la capacidad de funcionamiento de las ANP.
*
Formulación de programas operativos anuales: Es el mecanismo de planificación
y toma de decisiones a corto plazo que permite: modificar aspectos no contemplados
en el Plan de Manejo, responder ante circunstancias no predecibles o inesperadas,
o incorporar experiencias recientes de operación a las políticas
y actividades de manejo de las ANP. Los POA instrumentan las necesidades
de financiamiento anual para la operación y administración
de las áreas y su formulación es un ejercicio periódico
indispensable para el buen manejo de las ANP.
Dentro
del manejo de las áreas naturales protegidas, deberán instrumentarse
programas de vigilancia que involucren mediante convenios, a las comunidades
que las habitan, estableciéndose mecanismos de articulación
con las actividades coercitivas de la autoridad en lo que respecta al cumplimiento
del marco normativo. Todo esto debe cristalizar y plasmarse en un reglamento
de manejo de las ANP.
1.2.
Administración
Las
cuestiones relacionadas con la asignación de recursos al interior
de las ANP, la consolidación de equipos de trabajo organizados en
función de las líneas de acción definidas en el programa
de manejo y las decisiones
sobre la localización y naturaleza de la infraestructura necesaria en
las áreas, configuran la dimensión básica de la política
de conservación. En este sentido, las tareas deben enfocarse hacia los
siguientes componentes:
*
Directores, personal de campo y administrativo: Se busca dotar a cada ANP
con un director de reconocida trayectoria, capaz de aglutinar las iniciativas
locales, recabar fondos, tomar decisiones en coyunturas especiales y participar
en foros políticos y académicos nacionales e internacionales.
Cada director cuenta con personal de campo encargado de supervisar y coordinar
las acciones contempladas en el programa de manejo. El apoyo administrativo
juega un papel de suma importancia ya que de él depende la disponibilidad
oportuna y suficiente del presupuesto. Dado que la mayoría de las
ANP se encuentran en lugares aislados de difícil acceso, el problema
de la disposición del presupuesto ha sido particularmente difícil.
Por ello los coordinadores administrativos de cada ANP deben mantener estrecho
contacto con las oficinas centrales. También deben tomarse medidas
para simplificar los trámites de comprobación de gastos y justificación
de obras.
*
Presupuestación: Es necesario organizar eficazmente los flujos de
efectivo a partir de sistemas administrativos y contables modernos que permitan
definir prioridades, necesidades, mecanismos de asignación, y proyecciones
a mediano y largo plazo, así como mecanismos eficientes de comprobación
ante diferentes niveles de autoridad.
*
Programas operativos anuales (POA): Su diseño y ejecución se
desprenden del programa de manejo. El POA organiza las actividades del año
para dar cumplimiento de manera sistemática a los objetivos definidos
en el programa y POA engloba las responsabilidades del personal de las ANP,
permitiendo evaluar el desempeño de los directores e identificar problemas
en el manejo del ANP. Por eso forma parte de los elementos básicos
de la administración de las áreas.
1.3.
Infraestructura y equipamiento
El
manejo de las ANP comienza y se retroalimenta con una presencia institucional
y con actividades conservacionistas o sustentables visibles.
Recordemos que en la medida en que las áreas naturales prevalezcan circunstancias
más o menos cercanas al libre acceso, y dado el largo tiempo que lleva
construir territorialmente una vigencia plena del estado de
derecho, la legitimidad se gana o fortalece a través de una relación
física de presencia sobre el territorio y sus recursos. Esta lógica,
que habitualmente sirve a una dinámica de invasiones, colonización
desordenada,
desmontes en señal de posesión y saqueo de recursos naturales,
antes de negarse, debe ser asumida y revertida, multiplicando la presencia
de nuevos intereses a favor de la conservación y el desarrollo sustentable,
a través de estaciones biológicas y ecoturísticas, proyectos
de investigación, investigadores y estudiantes, y el reclutamiento de
pobladores locales para trabajos relacionados con el manejo del área
natural.
Las
instalaciones y el equipo básico son los elementos materiales que
permiten la realización de las tareas de conservación. Por
ello, la infraestructura constituye el factor básico en cualquier
iniciativa dentro de las ANP. Es necesario dotar a cada ANP de una estación
biológica en la que se cuente con alojamiento para investigadores
y personal del área. Las estaciones biológicas tipo están
equipadas con un laboratorio que permite llevar a cabo el monitoreo. Asimismo,
su construcción es de bajo impacto y en ella se incorporan ecotecnologías
como generación de electricidad a partir de energía solar y
eólica, biodigestores, y diseños arquitectónicos ahorradores
de energía y adaptados al paisaje circundante.
La
dotación de casetas, puestos de supervisión y monitoreo y de
medios de transporte es otra de las prioridades en materia de infraestructura
y equipamiento. Dadas las grandes extensiones comprendidas por las ANP es
necesario contar con vehículos capaces de transitar por terrenos accidentados,
así como lanchas para tener acceso a lugares apartados. Ello permite
al personal mantener una supervisión continua y actuar con
oportunidad en caso de contingencias.
Con
el equipo de comunicación es posible recibir reportes desde varios
puntos geográficos en un lapso corto y movilizar personal de acuerdo
con los problemas que se presenten. También permite notificar a las
dependencias gubernamentales pertinentes en caso de desastres y accidentes.
Otras obras de infraestructura necesarias son: torres de reconocimiento,
veredas de acceso, muelles para atraque de lanchas, acondicionamiento
del terreno para
pistas de aterrizaje, etc.
1.4.
Nuevos sistemas de administración y de atención a áreas
piloto
Se
debe definir un grupo de áreas a las que se dirigirán los esfuerzos
iniciales de integración institucional, financiamiento, manejo y administración,
con objeto de constituirlas en experiencias piloto que más
adelante puedan extenderse al resto de las áreas naturales protegidas.
Los criterios para identificar estas áreas incluyen:
*
Protegen ecosistemas silvestres representativos del territorio;
*
Conservan la diversidad genética y biológica en particular
de especies endémicas amenazadas o en peligro de extinción;
*
Ofrecen espacios para la investigación científica y el estudio
de los ecosistemas;
*
Generan conocimiento y tecnologías que permiten el aprovechamiento
racional y sustentable de los recursos naturales;
*
Integran a las comunidades locales para que formen parte de los proceso de
conservación;
*
Constituyen superficies extensas con sus recursos naturales en buen estado
de conservación;
*
Su conservación tiene relevancia nacional e internacional.
En
total, al atender a estas ANP se cubre el 75% de la superficie decretada
y se protegen los ecosistemas más representativos del país.
En estas ANP se localiza la mayor biodiversidad del patrimonio natural de
México y además se incluyen especies de flora y fauna consideradas
endémicas, amenazadas o en peligro de extinción. Al dar cobertura
a este grupo se cumpl e, asimismo, con los compromisos internacionales de
protección de la biodiversidad. Además, estas ANP son objetivos
turísticos potenciales de importancia mundial, con lo que se espera
generar flujos económicos que permitan incorporar al resto de las áreas
en el mediano plazo. A continuación se presenta una lista con las
ANP incluidas en este grupo.
Áreas
piloto para nuevos sistemas de atención y administración
Nombre |
Estado
(ha) |
Categoría |
Superficie |
Estado |
| 1. Cañón
de Santa Elena |
Chih. |
APFF |
277,209 |
Matorral
xerófilo, vegetación riparia Matorral xerófilo, |
| 2. Cuatrociénegas |
Coah. |
APFF |
84.347 |
bosque
de coníferas-encino |
| 3. Zapotitlán
Cuicatlán |
Oax.; Pue. |
APFF |
376,273 |
Matorral
xerófilo |
| 4. Maderas
del Carmen |
Coah. |
APFF |
208,381 |
Matorral
xerófilo;bosque de coníferas-encino |
| 5.Costa
Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc |
Q. Roo |
PMN |
8,673 |
Barrera
arrecifal |
| 6. Sierra
de los Ajos |
Son. |
ZPF |
N.D. |
Bosque
mixto de coníferas y latifoliadas |
| 7. San
Pedro Mártir |
BC |
PN |
63,000 |
Bosque
de coníferas |
| 8.Alto
Golfo y Delta del Río Colorado |
Son.; BC |
RB |
934,756 |
Marino;
lagunas costeras |
| 9. Calakmul |
Camp. |
RB |
723,185 |
Selva tropical
subperennifolia |
| 10. Chamela
Cuixmala |
Jal. |
RB |
13,142 |
Selva tropical
caducifolia |
| 11. El
Pinacate |
Son. |
RB |
714,556 |
Matorral
xerofilo; dunas |
| 12. El
Triunfo |
Chis. |
RB |
119,177 |
Bosque
mesófilo de montaña |
| 13. La
Encrucijada |
Chis. |
RB |
144,868 |
Manglar,
lagunas costeras |
| 14. La
Sepultura |
Chis. |
RB |
167,309 |
Selva tropical
caducifolia; bosque mesófilo |
| 15. Manantlán |
Jal./Col. |
RB |
139,577 |
Selva tropical
caducifolia; bosque pino-encino; bosque mesófilo |
| 16. Montes
Azules |
Chis. |
RB |
331,200 |
Selva tropical
perennifolia |
| 17. Pantanos
de Centla |
Tab. |
RB |
302,706 |
Vegetación
acuática; manglar |
| 18. Sian
Ka´an-Uaymil |
Q. Roo |
RB |
617,265 |
Selva tropical
subperennifolia; manglar; arrecifes |
| 19. Vizcaíno |
BCS |
RB |
2,546,790 |
Matorral
xerófilo; lagunas costeras |
| 20. Isla
Contoy |
Q. Roo |
REB |
176 |
Dunas costeras;
manglar |
| 21. Islas
del Golfo de California |
BC |
REB |
150,000 |
Matorral
xerófilo |
| 22. Mariposa
Monarca |
Mich. |
REB |
16,110 |
Bosque
de coníferas y encino |
| 23. Ría
Lagartos |
Yuc. |
REB |
47,840 |
Manglar;
lagunas costeras; dunas |
| 24. El
Ocote |
Chis. |
ZPF |
48,140 |
Selva tropical
perennifolia |
| 25. Sierra
de Sta. Marta y Volcán San Martín |
Ver. |
ZPF |
21,500 |
Selva Tropical
perennifolia |
| Total |
|
|
8,081,859 |
|
APFF
= Área de protección de flora y fauna.
PN
= Parque nacional.
RB
= Reserva de la biosfera.
PMN
= Parque marino nacional.
REB
= Reserva especial de la biosfera.
ZPF
= Zona protectora forestal.
Fuente:
INE, 1996.
1.5.
Prioridad en la regularización de la tenencia de la tierra y derechos
de propiedad
Deben
buscarse mecanismos de coordinación con las autoridades agrarias,
para que incluyan como prioridades a las ANP. La definición clara
de derechos de propiedad (ejidal, individual o comunal) desarrolla la confianza
y seguridad necesarias para que el personal de las ANP y los habitantes locales
interactúen en forma ordenada y positiva, haciendo a un lado los conflictos
que causa la inseguridad en la tenencia y propiedad de la tierra.
En
relación con las ANP, la definición clara y el fortalecimiento
de los derechos de propiedad en áreas naturales es una condición
necesaria para un manejo adecuado de las mismas, en la medida en que:
*
Reduce las tasas de descuento de los actores sociales (propietarios) otorgando
certidumbre y reglas claras. Eso permite el establecimiento de compromisos
a largo plazo con la tierra y los ecosistemas.
*
Se esclarecen los sujetos de un contrato social para la conservación.
En ausencia de sujetos (propietarios) claramente definidos es imposible establecer
una relación contractual sólida que asegure la conservación
de los recursos.
*
Se reduce el riesgo del oportunismo y de conductas no cooperativas.
El
fortalecimiento de los derechos de propiedad favorece que cada uno de os
individuos, o el grupo o grupos propietarios perciban todos los costos y
beneficios de su actividad de explotación o uso de los recursos (internalización)
propiciando su utilización dentro de límites más cercanos
a los umbrales de sustentabilidad o renovabilidad, lo que tiende a asegurar
un flujo de beneficios ininterrumpido y a perpetuidad. El fortalecimiento
de los derechos de propiedad también puede facilitar contratos entre
los dueños y usuarios, y con agentes externos al ANP, donde se paguen
beneficios o se compensen perjuicios causados, maximizándose ventajas
para los participantes y para la sociedad.
1.6.
Red de estaciones biológicas y ecoturísticas
Se
busca formar una infraestructura que permita a los usuarios relacionados
con la investigación y las visitas recreativas ecoturísticas
tener instalaciones y servicios eficientes, espacialmente bien ubicados y
comunicados de manera eficaz.
La
presencia visible de actividades de conservación y desarrollo sustentable
en áreas naturales protegidas, que establezca y asegure una relación
física con los ecosistemas y sus recursos, es, en nuestro país,
casi una precondición de éxito. En este sentido, resultará crucial
establecer convenios con las diferentes escuelas o facultades, para que los
estudiantes puedan llevar a cabo trabajos de investigación o de tesis,
o tareas de campo en las áreas naturales protegidas, estableciéndose
en ellas una red de estaciones biológicas.
1.7.
Atención especial a ANP conflictivas y de alto significado ecológico
Algunas áreas
se han visto envueltas en procesos conflictivos que impiden su funcionamiento
adecuado, por lo que deben ser objeto de políticas de atención
especial. Destacan entre ellas las siguientes:
Nombre |
Estado |
Categoría |
Superficie
(ha) |
Conflictos |
| 1. Montes
Azules |
Chiapas |
RB |
331,200 |
Inseguridad
agraria e invasiones |
| 2. Pantanos
de Centla |
Tabasco |
RB |
302,706 |
Definición
inadecuada de zona núcleo, actividades petroleras y presiones
sociales. |
| 3. Mariposa
Monarca |
Michoacán |
REB |
16,110 |
Presiones
a la explotación forestal, alta densidad de población,
delimitación inadecuada. |
Fuente:
INE, 1996.
1.8.
Reservas hermanas para manejo conjunto
Los
ecosistemas naturales no reconocen divisiones políticas. Muchos de
ellos son sumamente importantes tanto para México como para los países
con los que compartimos nuestras fronteras. Desde hace varios años
es necesario desarrollar acciones orientadas al establecimiento y manejo
coordinado de ANP, involucrando superficies bajo protección a ambos
lados de las fronteras.
*
Frontera norte
Reserva
de la Biosfera El Pinacate-Organ Pipe National Monument: Estas dos ANP, administradas
respectivamente por el Instituto Nacional de Ecología y el Servicio
de Parques Nacionales de Estados Unidos, protegen una gran porción
del desierto sonorense y en conjunto abarcan 2 millones 400 mil hectáreas.
Área
de Protección de Flora y Fauna Maderas del Carmen-Big Bend National
Park: Localizadas en los estados de Coahuila y Texas, contienen una de las
poblaciones más importantes de oso negro en el continente americano
y cubren también grandes extensiones desérticas.
Laguna
Madre (Tamaulipas) y Laguna Atascosa (Texas): El sistema de lagunas costeras
que se encuentra sobre el Golfo de México en la frontera entre México
y Estados Unidos, es de los más importantes en Norteamérica.
La Laguna Madre de Tamaulipas se encuentra separada de su contraparte natural,
la Laguna Atascosa de Texas por el Delta del Río Grande. En conjunto,
esta área es vital para un gran número de aves acuáticas
migratorias. Además, en ella se encuentran poblaciones de tigrillo
y yaguaroundi, dos felinos
amenazados por el deterioro de los ecosistemas.
*
Frontera sur
Reserva
de la Biosfera Calakmul-Reserva Perpetuidad: Conjuntando los esfuerzos de
conservación en estas ANP se conseguiría proteger una importante
porción de la zona conocida como El Petén. En ella encontramos
selva alta mediana y baja, así como numerosas zonas arqueológicas.
Reserva de la Biosfera Montes Azules-Reserva Río Chixoy y Parque Nacional
Lachúa:
Este sistema de reservas alberga el nacimiento del Río Usumacinta, por
lo que su manejo es de carácter estratégico.
Reserva
de la Biosfera El Triunfo-Volcán del Tacaná: Los ecosistemas
de nubliselva que ahí se encuentran tienen una gran influencia sobre
los recursos hídricos del Soconusco, ya que en esa zona se inicia
la cuenca del Río Grijalva.
1.9.
Rescate de especies significativas y carismáticas
La
Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994, publicada el 17 de mayo de 1994
en el Diario Oficial de la Federación determina las especies y subespecies
de flora y fauna silvestres que se encuentran en peligro de
extinción, las amenazadas, raras y las sujetas a protección especial
y además establece las especificaciones para su protección.
Las
especies nativas de fauna de alto carisma y valor simbólico y que
presentan problemas serios de conservación se encuentra distribuidas
en gran parte dentro de ANP. Tal es el caso del oso negro, el borrego
cimarrón, el berrendo, el temazate, el jabalí de labios blancos,
el manatí, el tapir, el mono araña, el mono aullador, las guacamayas
verdes y rojas, muchas especies de loros, el pavo ocelado, el hocofaisán,
el pavón, el
quetzal, el águila arpía, los cocodrilos y la vaquita marina,
entre otros.
En materia de flora silvestre se cuenta con numerosas especies de cactáceas,
orquídeas, palmas y cicadáceas. Para el rescate de especies en
riesgo se deben instrumentar dentro de las ANP acciones que involucren
activamente y desde el inicio a la población local y a los poseedores
de los recursos. Las acciones de conservación y aprovechamiento sustentable
deben consistir en manejo de repoblación de hábitat naturales,
así como la reproducción bajo modalidad intensiva o semi intensiva
de especies consideradas prioritarias, como por ejemplo:
o
Guacamaya roja (Ara macao)
o
Guacamaya verde (Ara militaris)
o
Tucán (Ramphastus sulfuratus)
o
Berrendo (Antilocapra americana)
o
Borrego cimarrón (Ovis canadensis)
o
Manatí (Trichechus manatus)
o
Oso negro (Ursus americanus)
o
Vaquita marina (Phocoena sinus)
En
materia de flora silvestre debe darse especial atención, entre otras,
a las siguientes especies:
o
Palo fierro (Olneya tesota)
o
Cirio (Fouquieria columnaris)
o
Palma de la virgen (Dioon edule)
o
Palma camedor (Chamaedorea metallica)
o
Pata de elefante (Beaucarnes gracilis)
o
Siempre viva (Echeveria elegans)
o
Toa (Agave victoria-reginae)
o
Arce (Acer negundo mexicanum)
o
Flor de mayo (Laelia speciosa)
o
Yoloxochitl (Talauma mexicana)
En
apoyo al desarrollo de actividades inherentes a la recuperación, conservación
y manejo de especies de flora y fauna silvestres, debe construirse un sistema
de estímulos que, a través de normas e instrumentos económicos,
alienten a los productores rurales a tomar decisiones a favor de la conservación
y el uso sustentable. Para la instrumentación de estas acciones, es
importante aprovechar los acuerdos y convenios de los que México forma
parte, mismos que significan oportunidades de transferencia tecnológica,
capacitación y financiamiento.
Para
el fomento de unidades de producción de flora y fauna silvestres en
ANP, podrá darse en concesión el pie de cría necesario,
ya sea para la conformación de una nueva unidad de producción
o para el fortalecimiento y diversificación de una unidad ya establecida,
con productores rurales, particulares, instituciones privadas y de investigación.
1.10.
Vigilancia
Una
de las actividades de manejo de ANP que resulta más costosa, sobre
todo en zonas extensas y abruptas, es la vigilancia. Aquí, debe considerarse
la posibilidad de aprovechar, en ciertos casos, la infraestructura institucional
existente a nivel nacional, buscando la participación del ejército
mexicano, a través de cuerpos especializados de vigilancia ecológica
en áreas naturales. Esto es factible en virtud de la presencia y cobertura
que el personal militar tiene en la mayor parte del territorio nacional,
y a la fuerte experiencia forestal de nuestro ejército, así como
a su función de cuerpo armado para la paz.
Hoy
el ejército asumiría una responsabilidad concreta adicional
en el resguardo de la soberanía nacional; no sólo de la que
se basa en asegurar la integridad física del territorio, sino de una
soberanía de interpretación más acorde con las necesidades
actuales, de mucho mayor alcance y significado, y cuyo sustento es mantener
la soberanía interna sobre los ecosistemas y recursos naturales que
son el patrimonio colectivo. Ante la existencia de un ejército y de
una responsabilidad de estas características, la oportunidad no puede
subestimarse, tomando en cuenta además, que duplicar o multiplicar
sistemas y cuerpos de vigilancia local puede resultar en graves ineficiencias
y en suplantación de funciones. La participación de las fuerzas
armadas a través de cuerpos especializados significa darle un aprovechamiento
más pleno a un capital humano e institucional sumamente valioso ya
existente, que no impone cargas ni costos adicionales a la sociedad.
La
presencia de estos cuerpos de vigilancia puede además contribuir a
garantizar la tranquilidad, la certidumbre, la vigencia de los derechos establecidos
para los pobladores locales y la paz social, elementos indispensables para
el desarrollo institucional local, la conservación ecológica
y el desarrollo sustentable.
Consolidación
de Sistemas de Manejo Síntesis de Acciones Prioritarias
*
Consolidación de sistemas de manejo tomando en cuenta factores como
economía de la conservación, infraestructura, zonificación
inventarios, participación local, investigación, ecoturismo,
regularización agraría y concesiones.
*
Dotación de infraestructura básica y equipo a las ANP
*
Desarrollo de sistemas de administración: presupuestación,
personal y POA
*
Vigilancia coordinada con instancias de justicias de procuración federal,
seguridad pública y defensa nacional
*
Atención especial a ANP de significado político como: Mariposa
Monarca, Montes Azules y Pantanos de Centla.
*
Promoción de reservas hermanas a lo largo de frontera norte y sur.
*
Rescate de especies amenazadas y en peligro de extinción.
2.
AMPLIAR EL ALCANCE Y LA REPRESENTATIVIDAD DEL SINAP
Las
ANP van formando pequeños mosaicos en el territorio nacional, donde
se reconcilia la gestión de instituciones públicas y privadas
con la estructura ecológica y regional del territorio, en unidades
jurídico administrativas bien delimitadas. Este es resultado de un
esfuerzo que consume muchos recursos políticos, económicos,
técnicos y sociales y que requiere eficiencia, orden y cons-tancia,
así como un trabajo sostenido a lo largo del tiempo.
Por
ello, se requiere de una estrategia para este sistema, como instancia de
segundo nivel, con respecto a las propias áreas naturales protegidas.
Este esfuerzo ha de ser internamente consistente, integrado y políticamente
viable, obtener el respaldo público e incluir a todos los sectores de
interés, basándose en información biológica y física
seria, así como social, económica y agraria. Además necesita
considerar:
*
la diversidad de opciones institucionales a nivel nacional y dentro de cada área
protegida para permitir y fomentar actividades compatibles con la conservación;
*
una participación directa de los municipios, organizaciones civiles
e individuos que viven dentro y alrededor de las reservas;
*
un claro papel para el sector privado, universidades y organizaciones no
gubernamentales en el manejo de ciertos procesos o de la totalidad de un área
protegida;
*
categorías de manejo claras asociadas a modalidades correspondientes
de decreto;
*
criterios claros para seleccionar, derogar o recategorizar áreas (representatividad,
diversidad, potencial e infraestructura institucional existente, grado de
intervención, endemismos, especies en peligro, integridad ecológica,
productividad, fragilidad, oportunidades de desarrollo, especies de importancia
económica, turismo, apoyo local, compromisos internacionales, posibilidades
de cooperación, urgencias o contingencias, tenencia de la tierra y
condiciones jurídicas.
El
Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SINAP) debe no sólo
plasmar un compromiso político y social con la conservación,
sino también un compromiso gubernamental por financiar y proporcionar
asignaciones presupuestarias para el mantenimiento y manejo de las áreas,
aunque la realidad presupuestaria y las posibilidades futuras plantean desafíos
ineludibles que nos obligan a diversificar el financiamiento a la
conservación.
2.1.
Nuevas categorías: microreservas y santuarios
Resulta
crucial, en la estrategia de conservación de la biodiversidad, desarrollar
versiones más especializadas de áreas naturales protegidas,
dada la abrumadora riqueza de la flora y de la fauna del país, que
en muchos casos, presenta especies y subespecies de distribución muy
restringida. Con frecuencia esta riqueza incluye únicamente zonas
muy pequeñas que sería impráctico darles el carácter
habitual de áreas naturales protegidas, ya que abarcan sólo
pequeñas cañadas, algunas vegas de ríos y relictos forestales.
Deben
reconocerse localidades de alta concentración de germoplasma tipo
y que acogen a una elevada proporción del patrimonio biótico
del país.
Igualmente, se sabe que en condiciones topográficas adecuadas y en áreas
menores a mil hectáreas se puede mantener un altísimo porcentaje
del germoplasma de toda una bioregión. En términos de costo,
de alcance y efectividad en la conservación del patrimonio biótico
de México, una estrategia de microconservación en áreas
de alta concentración de germoplasma tipo será extraordinariamente
productiva.
En
este caso, con la colaboración de la CONABIO, deberá procederse
a la localización de áreas que presentan una alta densidad
de registros tipo para la flora y la fauna mexicana, dando especial prioridad
a aquellas en las cuales no se cuenta con posibilidades de establecer una área
natural protegida de tamaño y condiciones de manejo adecuados. Aquí habría
que conducir estudios para seleccionar las zonas topográficamente
más diversas y abruptas, que son las que generalmente tienen todavía
un estado satisfactorio de conservación, y que generalmente serían
menores a mil hectáreas.
Estos
terrenos deberán ser adquiridos, preferentemente, con el fin de garantizar
su conservación y permitir su estudio a profundidad. La adquisición
y el manejo deberían de correr a cargo de alguna institución
de investigación o asociación civil, o bien del sector privado,
e incorporando dichas áreas a una red nacional de microreservas y
santuarios. En estos terrenos ya adquiridos o comprados se promoverá un
esfuerzo de trabajo científico que apoye los inventarios nacionales,
así como el ensayo y la experimentación.
2.2.
Definición de prioridades
Para
que el SINAP englobe eficientemente la gran variedad de ecosistemas de México
y tenga representatividad adecuada de la biodiversidad del país se
requiere definir los criterios de selección y priorización
de las áreas representativas a proteger:
*
Representatividad, que indica cuáles son los ecosistemas no representados,
o representados marginalmente en el SINAP, con el fin de ubicar áreas
idóneas para ser incorporadas y ampliar su representatividad.
*
Endemicidad, que consiste en identificar los ecosistemas que son exclusivos
de nuestro país y que sus formas de vida no pueden ser conservadas
en otro lugar del planeta, conformando un patrimonio de interés
mundial.
En esta categoría se involucran la gran mayoría de las selvas
del trópico seco de México y, muy especialmente, los ecosistemas
desérticos de Querétaro, Hidalgo, Puebla y Oaxaca.
*
Extensión, que deriva de la identificación de cuáles
ecosistemas están extensamente o moderadamente representados en México,
y cuáles tienen una extensión restringida que los hace altamente
vulnerables.
*
Relictualidad, que marca ecosistemas, muchas veces reducidos y escasamente
representados en el territorio del país que corresponden a condiciones
reinantes en otras épocas geoclimáticas y en los cuáles
se encuentran fósiles vivientes. En este rubro quedan incluidas las
cumbres más altas del país, las islas de bosques mesófilos,
los paleolagos, manantiales del desierto y las galerías acuáticas
subterráneas (cenotes, sótanos, cavernas).
*
Marginalidad, que comprende ecosistemas que corresponden a otras regiones
biogeográficas y que se presentan marginalmente en nuestro país,
por lo que su conservación se convierte en altamente prioritaria.
A este grupo corresponden las pequeñas extensiones de Páramo
Tropical que se encuentran en el Volcán Tacaná, el Cerro Malé y
otras cumbres de la Sierra Madre de Chiapas así como las Selvas Inundadas,
que sólo se hallan en el sistema Términos-Centla, entre Tabasco
y Campeche.
*
Presión del hombre sobre los ecosistemas. En este sentido, un ecosistema
en peligro de extinción por presiones humanas se prioriza sobre aquellos
que se encuentran relativamente estables, tal es el caso de la Sabana Tropical
Tabasqueña, o del Chaparral Costero Californiano, de los cuáles
se considera que la superficie sin modificar no rebasa actualmente las mil
hectáreas continuas.
*
Diversidad biológica, ecológica y genética, que implica
alcanzar la máxima cobertura y eficacia en la conservación.
2.3.
Mayor énfasis en áreas costeras y marinas
Dado
que las estrategias de ANP fueron iniciadas por estudiosos de la biología
terrestre, la conservación en México ha seguido un derrotero
de preferencia por los ecosistemas de esta naturaleza y, no ha sido sino
hasta hace poco tiempo, que se ha empezado a incorporar el medio marino y
costero al SINAP.
Dentro
de este nuevo énfasis debe considerarse la incorporación al
SINAP de los sistemas arrecifales del Caribe y del Golfo de México
y de los arrecifes coralinos pequeños y aislados que se encuentran
desde Salina Cruz hasta el Mar de Cortés en el Pacífico. Igualmente
deben integrarse lagunas costeras y manglares; bahías, y áreas
marinas de plataforma continental con gran diversidad, productividad y presencia
de especies significativas (como pueden ser mamíferos marinos entre
otras).
2.4.
Prospección sistemática para nuevas ANP
Uno
de los propósitos de la estrategia nacional de áreas naturales
protegidas debe ser la ampliación de la superficie bajo estatuto de
protección, asegurar la representatividad del SINAP y aumentar la
eficiencia en la conservación de la biodiversidad. Pero la creación
de nuevas ANP debe tomar en cuenta múltiples factores, algunos de
los cuales obedecen a dinámicas generadas desde las poblaciones locales,
las universidades y los polos regionales de desarrollo económico.
Es decir, para ser exitosa, la ampliación de la cobertura del SINAP
debe entretejerse con el ritmo de desarrollo socioeconómico regional
y, así, constituirse en un componente orientador de dicho proceso
hacia horizontes de sustentabilidad.
Entre
los criterios básicos para expedir declaratorias de ANP, la biodiversidad
continua siendo indiscutiblemente uno de los más importantes.
Aquellos ecosistemas con altos índices de diversidad y endemicidad deben
ocupar un lugar prominente en la agenda prospectiva para nuevos decretos.
La existencia de recursos naturales estratégicos a nivel regional o
nacional es otro de los principios fundamentales para definir prioridades en
la ampliación de la superficie sujeta a conservación.
Pero
también es necesario considerar el contexto social en el que se dan
las declaratorias de áreas naturales protegidas. La presencia de intereses
locales a favor del establecimiento de ANP es casi tan relevante como las
características biológicas del ecosistema en cuestión,
pues la imposición unilateral de regímenes de conservación
no permite asegurar la viabilidad de proyectos y programas. En este sentido,
la declaratoria debe servir como base para la construcción de consensos
sociales en favor de la conservación y como refuerzo cuando éstos
ya existan.
La
ausencia de conflictos relacionados con la tenencia de la tierra condiciona
notablemente las perspectivas de manejo eficiente de una ANP, porque el uso
sustentable de los ecosistemas tiene como requisito fundamental el establecimiento
de derechos de propiedad claros y legítimos.
Aquellos ecosistemas donde haya derechos claros de propiedad tendrán
prioridad para ser declarados como ANP, pero no hay que olvidar que la declaración
misma puede servir para reforzar la legalidad en cuanto a la tenencia de la
tierra. Al mismo tiempo, la administración y manejo de las ANP se retroalimenta
de un cúmulo de información que sólo puede ser generado
por medio de programas de investigación desarrollados por instituciones
académicas de sólido reconocimiento. Por ello la declaratoria
debe tomar en cuenta el involucramiento de instituciones académicas,
ya sea como una condición previa al establecimiento de la ANP o como
uno de los compromisos generados a partir del mismo.
El
reconocimiento de que la descentralización es una necesidad para el
buen funcionamiento de las ANP, conduce a la evaluación del interés
por parte de los gobiernos estatales y municipales como otro de los parámetros
utilizados en la prospección de la conservación ecológica.
El grado de madurez institucional determina a su vez posibilidades de financiamiento
local, el cual se complementa con flujos internacionales cuya disponibilidad
constituye otro de los aspectos que deben preverse en la declaratoria.
Las
demandas y solicitudes por parte de la sociedad nacional y local son un indicador
de compromiso y apoyo público para la creación de ANP. En este
sentido, la política de conservación tiene que responder a
las dinámicas sociales correspondientes, para facilitar las tareas
institucionales y la participación de la comunidad.
En
la prospección para nuevas ANP debe, finalmente, considerarse su función
como instrumentos de ordenación del proceso de desarrollo, partiendo
de la identificación de proyectos. La declaratoria de ANP contribuye
así a regular el crecimiento económico regional, encauzándolo
hacia la conservación y acercándolo a tendencias de aprovechamiento
sustentable.
Con
estos criterios debe configurarse una agenda prospectiva para nuevos decretos,
basada en un diagnóstico integral sobre las posibilidades de manejo
eficiente de los ecosistemas relevantes. No hay que olvidar, sin
embargo, que la prospección no es solamente técnica, sino jurídica,
social, política, económica, institucional y administrativa,
configurando una visión de amplio espectro en la que las oportunidades
generadas por la
dinámica de los acontecimientos se incorporan a las decisiones de protección
ecológica.
2.5.
Nuevos decretos
Prospectos
para nuevos decretos de ANP
Area |
Superficie
ha. |
Estado |
Ecosistema |
| Filo de
la Tierra Colorada |
20,689 |
Puebla |
Isotales,
matorral xerófito |
| Zapotitlán-Cuicatlán |
374,447 |
Puebla/Oaxaca |
Vegetación
xerófita y bosque tropical caducifolio |
| Sierra
de Órganos |
2,414 |
Zacatecas |
Vegetación
xerófita |
| Laguna
Madre |
300,000 |
Tamaulipas |
Laguna
costera y humedales |
| Sierra
de la Giganta |
800,000 |
BCS |
Matorral
xerófito |
| Sierra
de los Picachos |
11,000 |
Guanajuato |
Bosque
de encino, bosque tropical caducifolio |
| Sierra
Gorda |
100,000 |
Querétaro |
Bosque
pino-encino, bosque tropical caducifolio |
| Barrancas
del Cobre |
900,000 |
Chihuahua |
Bosque
pino-encino, bosque tropical caducifolio |
| Marismas
Nacionales |
200,000 |
Nayarit/Sinaloa |
Lagunas
costeras, pantanos y manglares |
| Omiltemi |
4,000 |
Guerrero |
Bosque
mesófilo de montaña |
| Selva
El Ocote (revisión) |
250,000 |
Chiapas |
Selva mediana
y alta |
| Najaha |
4,000 |
Chiapas |
Selva alta
y lagos |
| Los Tuxtlas
(revisión) |
200,000 |
Veracruz |
Selva alta |
| Metzabok |
4,000 |
Chiapas |
Lagunas,
selva alta perennifolia |
| Los Petenes |
135,000 |
Campeche |
Islotes,
manglares, marismas |
| Los Chimalapas |
400,000 |
Oaxaca |
Selva alta
perennifolia y bosque mesófilo |
| Costa
Occidental de Isla Mujeres, Puntas Cancún y Nizuc, Cozumel |
10,000 |
Quintana
Roo |
Arrecife
coralino |
| Banco
Chinchorro |
80,000 |
Quintana
Roo |
Arrecife
coralino |
| Bala'an
K'aax |
240,000 |
Quintana
Roo |
Selva mediana |
| Chiricahueto |
15,000 |
Sinaloa |
Marismas |
| Mesa de
Cacaxtla |
100,000 |
Sinaloa |
Bosque
tropical caducifolio |
| Cumbres
de Monterrey (revisión) |
200,000 |
Nuevo León |
Bosque
pino-encino y matorral micrófilo |
| Janos-Casas
Grandes |
50,000 |
Chihuahua |
Praderas |
| Huatulco |
20,000 |
Oaxaca |
Selva subcaducifolia
y ecosistemas costeros |
| Zona Huichola
(norte de Jalisco) |
400,000 |
Jalisco |
Bosque
templado antiguo y selva baja y bosque tropical caducifolio |
| Sierra
de Vallejo |
100,000 |
Jalisco |
Bosque
tropical subperennifolio |
| Los Alamos |
300,000 |
Sonora |
Bosque
tropical caducifolio |
| Sierra
de los Ajos |
N.D. |
Sonora |
Bosque
mixto de coníferas y latifoliadas |
Fuente: INE, 1996.
mapa
de áreas naturales prioritarias de conservar
Fuente:
CONABIO, 1996
2.6.
Corredor biológico mesoamericano
De
acuerdo con la Declaración Conjunta México-Centroamérica
en el Marco de la XVIII Reunión Ordinaria de la Comisión Centroamericana
de Ambiente y Desarrollo, los países miembros de la comisión
se han comprometido a cooperar para preservar el Corredor Biológico
Centroamericano. Esta zona abarca desde el sur de la Cordillera Neovolcánica
de México hasta Panamá y contiene los últimos reductos
de selvas perennifolias y subperennifolias de la parte centro y norte del
continente. También alberga importantes cuencas hidrológicas,
como son los nacimientos de los ríos Grijalva y Usumacinta.
2.7.
Actualización de declaratorias
Es
necesario regularizar la situación de algunas ANP de tal manera que
su zonificación, superficie y estatus corresponda a su situación
real. Lo anterior se llevará a cabo a través de tres tipos
de acciones:
*
Redelimitar: modificar los polígonos que definen los límites
de las ANP para excluir las áreas que por diversas razones no es conveniente
mantener dentro del ANP, incorporando, en su caso, otras que resulte factible.
*
Recategorizar: hacer congruente el estatus de protección del área
con su valor ecológico y las funciones ambientales que cumple. Por
ejemplo, redecretar algunos parques nacionales de gran extensión como
reserva de la biosfera.
*
Rezonificar: relocalizar las zonas núcleo y de amortiguamiento de
acuerdo con el estado de conservación y la dinámica social
del ANP.
Alcance
y representatividad del SINAP Síntesis de acciones prioritarias
* Definición de prioridades con base en criterios de representatividad,
diversidad, endemicidad, extinsión, relictualidad, marginalidad y presiones.
*
Mayor énfasis en zonas costeras
*
Prospección sistemática para nuevas ANP
*
Nuevos decretos
*
Corredor biológico mesoamericano
*
Regularización de ANP
3.
DESCENTRALIZACIÓN, RESCATE Y RECATEGORIZACIÓN DE PARQUES NACIONALES
Los
parques nacionales, si bien se caracterizan por su dimensión recreativa
y educativa, también son un importante elemento para conservar y aprovechar
de manera sustentable los ecosistemas del territorio nacional. La mayor parte
ellos se ubican en zonas templadas, donde por lo general prevalecen asociaciones
de bosques de coníferas y encinos (junto con extensiones menores de
bosque tropical y matorral xerófilo) que, en muchos casos, constituyen
un valioso patrimonio ecológico, paisajístico y escénico.
Por ello, un principio fundamental para los PN es garantizar su conservación
y emprender la restauración de las áreas degradadas.
3.1
Descentralización
La
descentralización puede generar resultados más eficientes para
una política federal de manejo de parques nacionales, en la medida
en que se otorgue flexibilidad y grados de libertad a los gobiernos estatales
y municipales para cumplir con las metas o compromisos establecidos, atendiendo
a sus diferencias y oportunidades específicas. Sin embargo, aunque
estas diferencias sean asumidas, siempre deberá mantenerse un denominador
común que le dé congruencia federal a la política ambiental
y represente horizontes nacionales de gestión.
La
Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente
y la Ley Forestal abren la posibilidad de un manejo descentralizado de los
parques nacionales con la participación de los pobladores locales
y la sociedad en general, cuando establecen la opción de transferir
la administración (total o parcial) de los parques nacionales a los
gobiernos de los estados, el Distrito Federal y personas físicas o
morales para que estas entidades asuman la responsabilidad de su conservación,
fomento y vigilancia al tiempo que las dediquen a fines de investigación,
turísticos, recreativos o de otra índole.
Es
necesario manejar adecuadamente los PN, logrando el cumplimiento de las funciones
para los cuales han sido creados, a partir de un esquema descentralizado
de la administración pública federal. Las razones estriban
en las peculiaridades ecológicas, socioeconómicas, agrarias
y aún políticas que caracterizan a los parques; la obligada
cercanía y sensibilidad hacia los actores sociales relevantes que
demanda el manejo adecuado de los PN; requisitos de autonomía presupuestaria
y flexibilidad en el ejercicio del gasto, dada la complejidad y diversidad
de funciones que implica su administración; la necesidad de recursos
financieros de múltiples fuentes y oportunidades; el requisito de
involucramiento y participación de los actores sociales locales; y
el reclamo de descentralización que surge desde los estados y municipios,
cuya atención prioritaria forma parte del Plan Nacional de Desarrollo
1995-2000.
Independientemente
de las razones anteriores, el motivo fundamental para la descentralización
radica en la necesidad de dar vida a las oportunidades sociales y ambientales
que representan dichos parques, los cuales, hay que reiterarlo, han permanecido
en el letargo absoluto prácticamente desde su creación. Esta
inyección de vitalidad sólo puede provenir, de manera decisiva,
de iniciativas comprometidas por la cercanía, la identidad y el interés
local.
La
descentralización cumple con otro cometido que se refuerza mutuamente
con la vitalidad de los PN, el que se refiere a catalizar la construcción
de instituciones locales, a ofrecer espacios para la corresponsabilidad social,
el debate público, la cooperación y la convergencia de intereses
sociales en favor de proyectos colectivos. La descentralización promete
establecer un círculo virtuoso de fortalecimiento institucional local,
nuevas opciones de desarrollo y de valorización de los activos ambientales
regionales, de educación y recreación, y de conservación
del patrimonio ecológico.
3.2
Procedimiento de descentralización
Como
parte del proceso de descentralización, es preciso desarrollar acuerdos
de coordinación con los gobiernos estatales para la administración
descentralizada y concurrente de varios PN y concertar acciones de apoyo
a la restauración, desarrollo y vigilancia de dichas áreas.
Estos acuerdos deben comprometer a las partes involucradas a observar los
siguientes lineamientos:
o
Respetar estrictamente las disposiciones jurídicas y administrativas
aplicables así como los criterios que determinen las autoridades federales
en materia ambiental.
o
Establecer Comités Técnicos de Integración cuya función
será asegurar la continuidad de las labores de conservación
actualmente en marcha.
o
Elaborar el programa de manejo y presentarlo junto con los programas de trabajo
para su evaluación y aprobación por el Instituto Nacional de
Ecología. Dichos programas deberán referirse exclusivamente
a la conservación, protección y desarrollo de los recursos
naturales dentro de los parques.
o
Los parques bajo jurisdicción de varias entidades federativas contarán
con un Comité Técnico Coordinador encargado de combinar las
acciones de conservación emprendidas por los gobiernos estatales en
sus respectivas jurisdicciones.
o
Cubrir los gastos que se generen con motivo de reparaciones y ampliaciones
de la infraestructura de los parques.
o
Difundir la importancia que las actividades de conservación de los
ecosistemas tienen para el bienestar general de la sociedad.
o
Realizar actividades de capacitación y formación del personal
científico y técnico en las áreas de manejo, aprovechamiento
y conservación, y de educación ambiental.
o
Proporcionar asesoría técnica para el manejo de recursos naturales
a las instituciones oficiales y comunidades colindantes.
o
Enviar la información que requiera el INE para su incorporación
al sistema de información del mismo.
o
Presentar un informe semestral del avance físico y financiero de las
actividades realizadas en los parques.
o
Asimismo, las autoridades federales evaluarán el otorgamiento de concesiones,
permisos y licencias.
o
Queda establecido como un lineamiento de política básico la
participación de los pobladores locales en el desarrollo de las actividades
de manejo así como en los beneficios provenientes de la creación
de empleos.
o
La transferencia total o parcial de la administración de los PN queda
sujeta a la autorización del Instituto Nacional de Ecología.
Todo
esto genera un sistema de seguimiento y evaluación de procesos que
asegura la supervisión federal de la administración de los
PN, al tiempo que abre espacios para la iniciativa local, la cual constituye
la piedra
angular de la descentralización.
Para
llevar a cabo de manera efectiva la evaluación y seguimiento de los
Programas de Manejo de los PN, es necesario establecer Consejos Técnicos
Asesores en cada uno de ellos. De esta manera sería posible celebrar
reuniones anuales con funcionarios del INE para analizar el desempeño
de los administradores e identificar acciones a nivel federal y estatal que
pudieran remover obstáculos a los esfuerzos de conservación.
Estos consejos funcionarían como instancias de participación
para la población local, centros académicos y los gobiernos estatales
y municipales, desconcentrando las funciones de supervisión hacia la
sociedad civil y las autoridades locales. Con ello el INE podría concentrarse
en el diseño de lineamientos administrativos, asesoría técnica
especializada y generación de programas nacionales a largo plazo. Así,
la presencia de los funcionarios federales en los PN sólo sería
requerida periódicamente para conocer de las actividades de seguimiento
realizadas por los Consejos Técnicos y evaluar conjuntamente el manejo
de los parques.
3.3
Recategorización
Un
grupo de parques nacionales que presentan condiciones adecuadas de biodiversidad,
endemicidad, singularidad, extensión y grado de conservación
deben de ser recategorizados como reservas de la biosfera. Entre ellos pueden
señalarse Cumbres de Monterrey y San Pedro Mártir. De igual
forma, otras áreas protegidas que no poseen un decreto apropiado deben
ser objeto de esta misma recategorización, como la Selva de El Ocote
en Chiapas, que sólo posee una declaratoria bajo la categoría
de área de protección de
recursos naturales.
3.4
Fortalecimiento y rehabilitación bajo administración federal
Hay
un conjunto de parques nacionales que, debido a su relevancia ecológica,
deben ser considerados para mantenerse bajo administración federal,
tratando de desarrollar capacidades de infraestructura institucional, humana
y física para el manejo de estas áreas naturales protegidas,
de tal manera que se constituyan en referencias y en generadores de experiencias
que puedan ser aprovechadas por otras entidades. Los Parques Nacionales de
Lagunas de Zempoala; Chacagua; el Parque Marino Nacional Arrecifes de Isla
Mujeres, Cancún y Nizuc, entre otros, deben ser considerados dentro
de esta opción.
3.5
Derogación
Existen
parques nacionales decretados en donde los procesos ya señalados que
han presionado a su deterioro han alcanzado niveles extremos. En algunos
casos estos parques ya han desaparecido totalmente debido a la urbanización,
invasiones y actividades agrícolas y ganaderas, como los de Cerro
de la Estrella, Héroes de Padierna, Coyoacán, Cerro del Tepeyac,
Molino de Belén y Bosencheve, que sólo existen en el papel.
Estos deben derogarse, o en su caso recategorizarse como parques urbanos
y transferirlos a las autoridades locales, para evitar el desprestigio de
la categoría de parque nacional y la confusión jurídica
que generan.
Descentralización,
rescate y recategorización de parques nacionales seleccionados Síntesis
de acciones prioritarias
* La descentralización puede generar resultados más eficientes
para una política federal de manejo de parques nacionales, en la medida
en que se otorgue flexibilidad y grados de libertad a los gobiernos estatales
y municipales.
*
La administración descentralizada se consolidará mediante la
celebración de acuerdos de coordinación con los gobiernos estatales
para concertar acciones de apoyo a la restauración, desarrollo y vigilancia
de dichas áreas.
*
Un grupo de parques nacionales que presentan condiciones adecuadas de biodiversidad,
endemicidad, singularidad, extensión y grado de conservación
deben de ser recategorizados como reservas de la biosfera.
*
Otro conjunto de parques nacionales debe ser considerado para mantenerse
bajo administración federal, tratando de desarrollar capacidades de
infraestructura institucional, humana y física para su manejo, de
tal manera que se constituyan en referencias que puedan ser aprovechadas
por otras entidades.
*
Los PN que presenten grados extremos de deterioro deben derogarse, o en su
caso recategorizarse como parques urbanos y transferirlos a las autoridades
locales, para evitar el desprestigio de la categoría de parque nacional
y la confusión jurídica que generan.
4.
DESARROLLO DE ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS INTERNAS E INSTITUCIONES LOCALES
La
estructura organizativa interna de las ANP debe lograr la conjunción
de elementos coordinados del ámbito gubernamental, privada y comunitaria,
a través de instituciones y sistemas de manejo. Igualmente, debe permitir
el surgimiento de un régimen de manejo estructurado a partir de derechos,
obligaciones, información, conocimiento recíproco, financiamiento
y contratos con los usuarios de los recursos, y de oportunidad de interactuar
a un número accesible de actores en condiciones de cercanía,
confianza, información suficiente y clara, abriendo la posibilidad
de un desarrollo institucional concertado y adecuado a las condiciones sociales
y biofísicas del área protegida.
4.1.
Comités técnicos y fideicomisos locales
Tal
entidad puede asumir la modalidad de comité técnico e integrarse
por representantes de todos los actores con intereses relevantes al manejo
del área (gobierno federal, estatal y municipal, inversionistas y
donantes,
universidades y centros académicos, ejidos, propietarios y comunidades,
fundaciones internacionales, etc.) y a través de un fideicomiso recibir
y administrar fondos procedentes de las más diversas fuentes (privadas,
locales, públicas, internacionales, etc.). Esta fórmula de comité técnico/fideicomiso
puede presentar ventajas como las que se señalan a continuación:
*
El fideicomiso y su comité técnico se pueden constituir en
un generador de consensos, acuerdos, compromisos, y conocimiento mutuo.
Constituye un sistema de autoridad que le da significado real al manejo del
ANP, llenando un vacío institucional o ayudando a reconstruir sistemas
previos de regulación cuya rehabilitación resulte conveniente.
*
Ofrece una cimiente institucional para el manejo del área protegida,
que permite la interacción de un número accesible de actores
en condiciones de cercanía, confianza, información suficiente
y clara, y abre la posibilidad de un desarrollo institucional concertado
y adecuado a las condiciones sociales y biofísicas del área
protegida.
*
El fideicomiso presupone recursos financieros y constituye un instrumento
transparente para recibir y administrar fondos procedentes de las más
diversas fuentes (privadas, locales, públicas, internacionales, etc.)
*
Como estructura de manejo, implica un grado importante de autonomía
y flexibilidad en la administración de los recursos.
*
Fortalece la capacidad gerencial y administrativa a nivel local.
*
Permite la participación del sector privado en cualquiera de sus modalidades
(fundaciones, organizaciones, empresas), lo cual tiene entre sus ventajas
inspirar confianza para donantes potenciales.
Debe
enfatizarse que los habitantes o usuarios y propietarios locales y sus organizaciones
en las ANP deben ser el cimiento de un desarrollo institucional viable y
eficiente. Los habitantes locales son los protagonistas en el arranque y
en el éxito de este proceso; ellos han de asumir los compromisos de
protección y de manejo sustentable, y al mismo tiempo ser beneficiarios
directos, potenciales y reales, de una considerable gama de bienes y servicios
ambientales que ofrecen las ANP.
Sin embargo, para poder ser actores y receptores de estos beneficios, los
habitantes locales requieren una definición clara de derechos, así como
sistemas de ordenamiento y de regulación equitativos y eficientes,
necesitan certidumbre a largo plazo y apoyo financiero y tecnológico,
a partir de nuevos esquemas de interacción y de intercambio con otras
entidades públicas y privadas interesadas en la conservación
y en el
desarrollo sustentable.
4.2.
Actores
En
el agro mexicano y como actores directos del destino de la sobrevivencia
de los ecosistemas, la biodiversidad y el uso sustentable de los recursos
naturales se encuentran dos tipos de instituciones de alta relevancia: la
comunidad y el ejido. Estas instituciones ostentan la propiedad de la tierra
en gran parte de los macizos forestales de una buena parte del país
y, en ocasiones, son los usufructuarios de terrenos de importancia estratégica
para la conservación a nivel nacional, como en el caso de la comunidad
tarahumara en la región de las barrancas de Chihuahua o la comunidad
lacandona en el caso de la reserva Montes Azules. Es un hecho que no se puede
realizar ningún tipo de actividad de protección o conservación
de áreas o recursos sin involucrar a las instituciones locales directamente
establecidas en el terreno que se pretende regular, como también lo
es la adecuada sensibilización y participación de ejidatarios
o comuneros.
Otro
tipo de actores directos son los pequeños propietarios que, además,
pueden llegar a tener papeles relevantes por medio de organizaciones locales,
regionales o estatales, tales como asociaciones, federaciones o confederaciones.
Otro
grupo de actores se constituye a nivel municipal, en donde, usualmente, se
requiere la concertación con las autoridades del ayuntamiento, con
organismos no gubernamentales de carácter productivo:
agricultores, ganaderos o de extracción forestal o pesquera, o con asociaciones
cinegéticas; y con organizaciones conservacionistas.
También
son actores de gran importancia las instituciones gubernamentales y ONG de
carácter estatal, especialmente las segundas han visto aumentar su
número durante la última década. A nivel estatal también
es en donde es usual encontrarse con instituciones de investigación
académica y universidades que deberán ser invitados a involucrarse
en los procesos de capacitación, educación, operación
e investigación de las ANP. Los programas de investigación
a largo plazo y la presencia permanente de académicos en las ANP proporciona
congruencia a las actividades de manejo y las vincula a una concepción
amplia de la conservación que supera las perspectivas locales sin
ignorarlas.
4.3.
Organización institucional local
En
el esquema siguiente se describen las funciones, los flujos de recursos financieros
y las interacciones de los diversos actores que intervienen en el manejo
de un área natural protegida.
Esquema
tipo de organización Institucional de manejo en áreas naturales
protegidas
Desarrollo
de estructuras organizativas internas e instituciones locales
Síntesis de acciones prioritarias
* La estructura organizativa interna de las ANP debe lograr la conjunción
de elementos coordinados de naturaleza gubernamental, privada y comunitaria,
a través de una entidad civil o comité técnico que pueda
constituir en un promotor de reglas, de derechos y de obligaciones en el acceso
a los recursos naturales.
*
Tal entidad civil o comité técnico puede integrarse por representantes
de todos los actores con intereses relevantes al manejo del área,
y a través de un fideicomiso, recibir y administrar fondos procedentes
de diversas fuentes.
*
En el agro mexicano y como actores directos del destino de la sobrevivencia
de los ecosistemas, la biodiversidad y el uso sustentable de los recursos
naturales se encuentran dos tipos de instituciones: la comunidad; y el ejido.
*
La organización institucional local en ANP debe incluir a la Dirección,
al Comité Técnico integrado por representantes de todos los
actores relevantes, vinculados a través de elaboración y evaluación
de programas de manejo y de la operación de fideicomisos locales.
5.
FINANCIAMIENTO
Ante
la necesidad de atender un territorio extenso y rico en recursos biológicos
como es nuestro país, y dadas las limitaciones que imprimen las características
del comportamiento de la economía nacional en los últimos años;
así como el aumento de la población y las urgencia de cubrir
sus necesidades primarias más importantes, es ineludible asegurar
un flujo de recursos suficiente para las actividades de protección
y conservación ambiental.
5.1.
Financiamiento fiscal
El
presupuesto fiscal anual destinado por el gobierno federal a la conservación
es extremadamente bajo: tan sólo 4.5 millones de nuevos pesos en 1995
y 8 millones en 1996; cifra ciertamente pequeña si tomamos en
cuenta que las necesidades presupuestales adecuadas para una ANP ascienden
a 13 millones anuales. El presupuesto actual equivale a destinar 82 centavos
a cada hectárea protegida en el país. La atención de los
problemas más urgentes de conservación requiere de una ampliación
significativa de este monto.
Recursos |
Monto
(millones de pesos) |
| Gasto
corriente (sueldos) |
4.35 |
| Gasto inversión |
3.90 |
| Total |
8.25 |
Fuente:
INE, 1996.
El
cuadro anterior puede compararse con el que se presenta a continuación
y que muestra las necesidades mínimas de financiamiento de una ANP,
según muestra la experiencia nacional e internacional.
Financiamiento
anual óptimo por ANP
Destino |
Monto
(millones de pesos) |
Personal
y gasto mínimo indispensable para su operación
|
1.6 |
| (Estructura
operativa permanente) |
1.6 |
| Inversión
mínima para aciones de protección |
4.0 |
| Desarrollo
de proyectos de investigación |
2.0 |
Desarrollo
de proyectos de uso sustentable de los
recursos naturales
|
2.0 |
Desarrollo
de proyectos de conservación y
recuperación de especies en peligro de extinción
|
2.0 |
| Total |
13.2 |
Fuente:
INE, 1996.
Debe
señalarse una necesidad urgente de flexibilidad presupuestaria y para
el manejo de fondos en las ANP, que se deriva de la multiplicidad de procesos
en ellas. Es preciso que los procesos y proyectos de manejo tengan continuidad
en el tiempo y una gran agilidad.
5.2.
Financiamiento internacional
Los
fondos provenientes de mecanismos multilaterales o bilaterales, siendo donaciones únicas
o transitorias que no constituyen necesariamente una corriente financiera
a largo plazo, deben utilizarse como capital semilla para crear condiciones
sostenibles de financiamiento. Por otro lado, los acuerdos comerciales también
pueden representar oportunidades de financiamiento, como el caso del TLC
a través de su acuerdo paralelo y de los fondos e instituciones creadas
en materia ambiental.
La
coordinación con los programas de los países industrializados
para reducir sus emisiones de CO2 es otra de las oportunidades de financiamiento,
ya que existe la posibilidad de implementar conjuntamente resumideros de
CO2 mediante los cuales los países emisores cumplirían sus
metas a un bajo costo.
Es
necesario resolver la problemática planteada por la administración
del GEF culminando las negociaciones internas y con el Banco Mundial, para
hacer que estos fondos puedan fluir de manera oportuna y flexible a las áreas
naturales protegidas, buscando que efectivamente operen como capital semilla
y catalizador de otros fondos.
Existen
otras oportunidades financieras vinculadas a fundaciones internacionales
que trabajan muy cercanamente con organismos no gubernamentales. Es necesario
impulsar estas opciones de manera coordinada por las políticas y programas
de la administración pública, y con otros esfuerzos privados,
académicos y sociales en favor de la conservación en áreas
naturales protegidas.
Por último,
es necesario establecer una planificación a corto, mediano y largo
plazo de fuentes de financiamiento multilaterales o bilaterales y acuerdos
comerciales, para contrarrestar su carácter único y temporal.
5.3.
Ecoturismo
El
potencial turístico debe ser aprovechado para atraer el turismo convencional
y al ecoturismo en cualquiera de sus vertientes para dar valor agregado a
las ANP, la que al mismo tiempo que generará ingresos por cuenta de
cobro de servicios y concesiones. Las concesiones para infraestructura turística
pueden constituir otra fuente importante de financiamiento.
5.4.
Ingresos propios de las ANP
Asimismo
es necesario desarrollar mecanismos de autofinanciamiento en ANP.
Éstos pueden generarse a partir de cobros de cuotas de acceso, derechos
de uso, artículos promocionales, publicidad, comisiones por ingresos ecoturísticos
y concesiones, entre otros.
5.5.
Mecanismos de intercambio económico
Para
que sea factible transferir recursos de la sociedad hacia el financiamiento
de las ANP, deben ofrecerse sistemas y mecanismos donde sea suficientemente
bajo el costo para los individuos de expresar económicamente sus convicciones
o preferencias en favor de la conservación ecológica. Estas
preferencias pueden existir y ser relativamente intensas, sin embargo, si
no están disponibles cauces de manifestación concreta, van
a permanecer de manera latente sin contribuir en todo su potencial a la tarea
crítica de financiar la conservación. En este sentido, muchas
de las opciones enlistadas más adelante son mecanismos baratos de
expresión de preferencias del público en general, como puede
ser el caso de las loterías y de los bonos a largo plazo así como
del ecoturismo y algunos otros.
A
través de ellos se crean oportunidades viables para el establecimiento
de compromisos personales con un tema que resuena crecientemente en las agendas
públicas, y que hasta ahora no ha encontrado un espacio suficiente
para proyectarse de manera práctica.
El
intercambio voluntario permite que los actores elijan entre los satisfactores
disponibles aquellos que consideran más importantes. En otras palabras,
podríamos decir que las personas y grupos para los que la conservación
de la naturaleza es algo valioso que merece un compromiso pecuniario, estarán
dispuestos a sacrificar otros satisfactores a cambio de ello. Lo anterior
significa que las preferencias sociales se expresan mejor mediante el intercambio
voluntario, lo cual acerca a la sociedad en su conjunto a situaciones de
mayor eficiencia, equidad y bienestar.
En
términos ambientales esto implica responder a la siguiente pregunta:
¿Cómo establecer, desarrollar, fomentar y regular el intercambio
voluntario con respecto a la biodiversidad y el territorio? La respuesta se puede
encontrar en mecanismos como:
*
Las servidumbres ecológicas. Implican ceder algunos de los derechos
implícitos en la propiedad. Aquí se pone de manifiesto plenamente
que cuando se habla de derechos de propiedad se trata efectivamente de un
conjunto de derechos relativamente independientes, lo que abre la posibilidad
de adquirir sólo parte de ellos. En algunos países anglosajones,
esta figura jurídica, conocida con el nombre de easement, fue modificada
de tal manera que el propietario del terreno perciba una compensación
equivalente a la diferencia entre el valor de mercado de la tierra antes
y después de establecerse la servidumbre.
Con ello surge un mercado de derechos de aprovechamiento que puede complementarse
con medidas de política fiscal para hacer la donación de estos
derechos deducible de impuestos o incluso reducir el impuesto predial.
*
Compras de tierras. Las compras de tierras por parte del sector privado o
de organizaciones y fundaciones sociales es un mecanismo que puede garantizar
la conservación, permitiendo a gran escala el compromiso directo de
sectores y grupos de interés. Estas compras de tierras pueden complementarse
con la cesión de servidumbres ecológicas al gobierno o a través
de incentivos o deducciones fiscales, o bien, por medio de declaratorias
oficiales que formalicen el destino de las tierras adquiridas con fines de
conservación.
*
Los contratos de conservación son más fáciles de instrumentar
aunque su duración es limitada. En estos casos se hacen pagos periódicos
a los propietarios a cambio, por ejemplo, de la conservación de ecosistemas.
Es factible hacer que los pagos por concepto de conservación sean
deducibles de impuestos, con lo que se fomentaría este tipo de convenios
entre particulares.
*
Los intercambios de tierras consisten en la transferencia de tierras de propiedad
pública con escaso valor ecológico a particulares en compensación
por la cesión de sus terrenos (con alto valor ambiental) para fines
de conservación. Con este mecanismo se establece una equivalencia
entre el valor de los servicios ambientales contenidos en un predio y el
valor comercial de otro localizado en una zona urbana.
Así surge la posibilidad de incorporar a la conservación grandes
extensiones localizadas en zonas donde las presiones a la urbanización
(y la consecuente especulación con bienes raíces) todavía
no son muy fuertes, a cambio de extensiones menores situadas en regiones ya
urbanizadas o en proceso de urbanización con alto valor comercial.
*
Loterías. Al vincular la conservación a una afición
del público bien establecida se aprovecha una dinámica ya existente
y se inserta a los ecosistemas naturales como un objeto más de la “asistencia
pública”.
Implica además un satisfactor moral para el gran público y un
indudable mecanismo masivo de participación y compromiso individual.
*
Bonos. La emisión de bonos de inversión puede atraer a los
pequeños ahorradores que no pueden invertir en instrumentos de mayor
alcance, y también ofrece opciones de compromiso y participación
individual a
gran escala para el gran público.
5.6.
Mecanismos fiscales
La
necesidad de distribuir equitativamente los costos de conservación,
así como de propiciar iniciativas por parte de los actores privados,
conduce a la necesidad de plantear varias medidas de política fiscal.
En primer lugar pueden mencionarse las donaciones deducibles de impuestos,
las cuales pueden asumir varias formas:
*
Deducibilidad de tierras donadas a organizaciones conservacionistas.
Disposiciones que establecen la deducibilidad del valor total de propiedades
relevantes donadas a organizaciones con reconocida experiencia en el campo.
*
Aportaciones a fideicomisos autorizados, como un fideicomiso nacional o fideicomisos
específicos para cada ANP.
*
Contratos de servidumbre ecológica a partir de compra o mantenimiento
de tierras dedicadas a la conservación, acreditadas a través
de la autoridad.
*
Infraestructura autorizada para fines de conservación en ANP.
*
Tierras incluidas en ANP.
De
la misma forma, puede considerarse la exención del impuesto predial
para terrenos dedicados a la conservación.
En
todo caso será conveniente evaluar la posibilidad de ofrecer estímulos
a los estados y municipios con referencia a las áreas naturales protegidas
y que pudieran compensar alguna pérdida en la base tributaria por
el establecimiento y operación de las mismas. En este sentido se plantaría
la inclusión de criterios sobre extensión relativa de áreas
naturales protegidas en los mecanismos de asignación de participaciones
fiscales
federales a estados y municipios.
5.7.
Fideicomiso Nacional para las Áreas Naturales Protegidas (FINANP)
En
la planeación financiera del sistema de áreas naturales protegidas
es necesario pensar en un enfoque estratégico que incluya opciones
y procesos financieros, manejo de carteras de proyectos e inversiones en
proyectos locales y transferencias internacionales. Es preciso también
definir objetivos globales, donde cada una de las áreas naturales
protegidas funcione como componente subsidiario del sistema en su conjunto,
con cierta autonomía financiera y de manejo, pero sin dejar de formar
parte del esquema global. Aquí deben superarse prácticas poco
sistemáticas de búsqueda de fondos y sólo para áreas
y proyectos individuales, y avanzar hacia un sistema consolidado, con el
objeto de evitar asimetrías e ineficiencias en el uso de los recursos.
Actualmente
existe consenso en el sentido de que la figura de un Fideicomiso Nacional
es una solución institucional y financiera efectiva para el manejo
global de áreas naturales protegidas:
*
Captar recursos provenientes de diversas fuentes privadas, nacionales e internacionales,
privadas o públicas, como lo plantea el GEF en el acuerdo de donación.
*
Dar transparencia y eficiencia al manejo de los recursos a través
del comité técnico del propio fideicomiso.
*
Garantizar la seguridad a las inversiones futuras en su manejo.
*
Integrar a las organizaciones y personalidades históricamente preocupadas
por la conservación de las ANP, otorgándoles representación
en el comité técnico.
*
Los recursos GEF podrían operar como capital semilla o como capital
complementario de otras fuentes de financiamiento, permitiendo un ejercicio
multianual y una programación ordenada y continua del gasto dentro
de las reservas.
Este fideicomiso nacional contaría con subcuentas para un grupo piloto
de ANP. Se tiene contemplado establecer, inicialmente, subcuentas para Isla
Contoy, Mariposa Monarca, Montes Azules, Sian Ka´an y Vizcaíno.
Los
criterios para elegir las cinco reservas a participar del esquema del fideicomiso
son de dos tipos básicamente:
*
Por un lado, el tener una muestra representativa de reservas que incluya
diferentes procesos sociales y naturales, así como diferentes complejidades
financiero-administrativas y,
*
Por otro lado, hacer énfasis tanto en ecoturismo (ya que se considera
estratégico para el desarrollo sustentable de las ANP) como en su
relevancia internacional.
Financiamiento
Síntesis de acciones prioritarias
* La atención de los problemas más urgentes de conservación
requiere una ampliación significativa del monto fiscal asignado en la
actualidad
*
Los fondos provenientes de mecanismos multilaterales o bilaterales deben
utilizarse como capital semilla para crear condiciones sostenibles de financiamiento.
*
El potencial turístico debe ser aprovechado para atraer el turismo
convencional y al ecoturismo en cualquiera de sus vertientes para dar valor
agregado a las ANP, al mismo tiempo que generará ingresos por cuenta
de cobro de servicios y concesiones.
*
Es necesario promover cambios institucionales que permitan a los actores
sociales expresar sus preferencias por la conservación mediante el
intercambio voluntario.
*
Implementar mecanismos de intercambio económico como servidumbres
ecológicas, intercambio de tierras, contratos de conservación,
loterías y bonos de ahorro.
*
Mecanismos fiscales como deducibilidad de impuestos por donación de
tierras a la conservación, deducibilidad de donación de servidumbres,
incentivos para ciertos usos del suelo, eliminación de incentivos
antiecológicos y asignaciones fiscales mayores para aquellos estados
y municipios con superficies significativas de ANP.
*
Creación del Fideicomiso Nacional para las Áreas Naturales
Protegidas (FINANP).
6.
PARTICIPACIÓN Y CORRESPONSABILIDAD SOCIAL
6.1.
Integración del Consejo Nacional de Áreas Naturales Protegidas
Es
fundamental una representatividad altamente plural, así como un esfuerzo
de descentralización y corresponsabilidad social en la conservación
de las formas más valiosas del capital ecológico de México,
que se encuentran en las ANP. Aquí, es clara también la importancia
de un enfoque integrado o multidisciplinario, en donde se desarrollen y apliquen
aptitudes técnicas, económicas e institucionales adecuadas
a la gran diversidad de circunstancias biológicas y culturales que
se presentan en las áreas naturales protegidas del país.
Además
de las opciones económicas y organizativas específicas a cada área
que ya se han consignado, diseñar y ejecutar una estrategia nacional
para las ANP requiere también de una solución institucional
propia.
Esta
solución institucional deberá incluir un consejo Nacional para
las Áreas Naturales Protegidas que asumirá un carácter
técnico y consultivo, y cuyas funciones consistirán en:
*
Emitir criterios para la formulación, supervisión y seguimiento
de la política del Gobierno Federal para la creación, administración
y vigilancia de las áreas protegidas.
*
Promover acciones a nivel nacional y en las áreas naturales protegidas
para permitir y fomentar actividades de conservación y preservación.
*
Emitir criterios y recomendaciones para el funcionamiento del Sistema Nacional
de Áreas Naturales Protegidas y opinar sobre la creación de
las mismas.
*
Fomentar la participación directa de las organizaciones civiles y
particulares que habiten dentro y alrededor de las áreas naturales
protegidas, con el objetivo de conservar dichas áreas y recomendar,
para los mismos efectos, la acción coordinada de la Federación,
los estados y los municipios.
*
Recabar las opiniones del sector privado, universidades y organizaciones
no gubernamentales con respecto al manejo y administración de una
parte o de la totalidad de alguna de las áreas protegidas.
*
Formular criterios para mejorar el manejo de áreas protegidas y la
preservación de las mismas.
*
Recomendar a la SEMARNAP la determinación de criterios para seleccionar,
derogar, recategorizar o decretar áreas protegidas, tomando en cuenta
factores tales como representatividad, diversidad, potencial e infraestructura
institucional existente, grado de intervención, endemismos, especies
en peligro de extinción, integridad ecológica, productividad,
fragilidad, oportunidades de desarrollo, especies de importancia económica,
turismo, apoyo local, compromisos internacionales, posibilidades de cooperación,
urgencias o contingencias, tenencias de la tierra y condiciones jurídicas,
entre otras.
*
Sugerir acciones para fomentar el financiamiento destinado al manejo para
las áreas naturales protegidas.
*
Impulsar la capacitación y formación del personal técnico
en el manejo de áreas naturales protegidas, para apoyar a la SEMARNAP,
a través de la celebración de convenios con universidades y
centros académicos.
*
Fomentar la autonomía administrativa y financiera de las áreas
protegidas, propiciando su inserción en el desarrollo regional como
impulsoras de una economía sustentable.
*
Emitir opiniones sobre la conveniencia de descentralizar el manejo de áreas
protegidas.
*
Coadyuvar en el programa de comunicación social de la SEMARNAP, tendiente
a sensibilizar a la población sobre la magnitud de las tareas de conservación
de áreas protegidas, así como motivarla a
participar en el financiamiento de éstas.
*
Sugerir criterios para la creación de un padrón de áreas
protegidas y fomentar su inscripción en los registros públicos
de la propiedad tanto a nivel federal como local, así como en el registro
de la propiedad agraria.
*
Emitir recomendaciones en las materias anteriormente mencionadas.
El
consejo se integrará con personalidades de una incuestionable trayectoria
en el tema, adscritas a instituciones de un sólido prestigio y representatividad.
Cuando
el Consejo lo considere oportuno, también podrán participar
en las sesiones del mismo, con voz pero sin voto, representantes de otras
dependencias y entidades del Gobierno Federal, de los sectores privado y
social, en calidad de invitados, con objeto de aportar elementos adicionales
para la realización de sus funciones.
Este
organismo contará con comisiones integradas por sus mismos miembros
y otras personas o instituciones que el propio Consejo designe. De todas
las resoluciones que se adopten en las comisiones se dará cuenta al
Consejo, quien podrá aceptarlas, modificarlas o rechazarlas. Las comisiones
podrán ser permanentes o eventuales según la naturaleza de
sus actividades.
6.2.
Convenios con universidades y centros de investigación
Esta
estrategia es de particular importancia desde varios puntos de vista con
respecto al funcionamiento eficiente y crecimiento del SINAP, ya que permite
incorporar pasantías, tesis, servicio social, y programas de investigación
a las actividades contempladas en el programa de manejo.
Visto
como mecanismo de financiamiento, este tipo de convenios facilitan a las
ANP recursos económicos externos que se suman a otras fuentes y sinergizan
las posibilidades de un funcionamiento eficiente de la infraestructura de
las áreas. Como mecanismo de investigación, la presencia de
investigadores, tesistas, pasantes y servicios sociales permitirá aumentar
el acervo de conocimientos sobre los recursos bióticos y ecosistemas
locales que podrán ser incorporados a los fundamentos del desarrollo
regional.
Como
mecanismo de información, la presencia del personal relacionado con
estos convenios abre las rutas de confianza y discusión entre las
instituciones académicas, la administración de las ANP y la
población local.
Como
vectores de educación permitirán la capacitación de
personal para la formación de cuadros locales que incidan, desde dentro
de la misma comunidad, en la conservación y desarrollo regional.
Estos
convenios permitirán la corresponsabilidad de las instituciones académicas
en la conservación por medio de la inclusión de los cuadros
de investigadores en los comités técnicos, patronatos, fideicomisos
y consejos consultivos.
6.3.
Convenios de participación con fundaciones y ONG
Esta
estrategia presenta un matiz similar a la anterior y permite también
facilitar recursos económicos para complementar el financiamiento
de las funciones de las ANP, mismo que permitirá el desarrollo de
la investigación, la conservación y el desarrollo regional.
De la misma manera, se pretende incorporar la capacidad técnica acumulada
por algunas ONG en el desarrollo de proyectos.
Los
convenios con estas asociaciones permitirán la corresponsabilidad
en la conservación por medio de la adopción de ANP, apoyo a
proyectos de investigación, participación en comités
técnicos, patronatos, fideicomisos y consejos consultivos, apoyos
en personal o en especie y compra de tierras para el establecimiento de áreas
de microconservación.
6.4.
Acuerdos de coordinación con estados y municipios
El
art. 34 de la Ley de Planeación establece la posibilidad de definir
procedimientos de coordinación entre los distintos niveles de gobierno
para garantizar la congruencia del desarrollo municipal y estatal con la
planeación nacional. Con ello se evita el desfasamiento de acciones,
la descoordinación de programas y proyectos o bien llevar a cabo actividades
o esfuerzos antagónicos. La realización de acuerdos intergubernamentales
también puede reforzar y facilitar labores propias del funcionamiento
de las ANP, como son colaboración en vigilancia, prevención
de contingencias y labores de emergencia en caso de siniestros.
6.5.
Incorporación de grandes empresas a la conservación
Los
convenios con estas empresas permitirán la corresponsabilidad en la
conservación por medio de la adopción de ANP, apoyo a proyectos
de investigación, participación en comités técnicos,
patronatos, fideicomisos y consejos consultivos, apoyos en personal o en
especie y compra de tierras para el establecimiento de áreas de microconservación.
6.6.
Consejo Empresarial para la Conservación
Para
concretar la participación empresarial en el manejo de las ANP se
constituirá este Consejo, al que se invitará a participar a
un grupo representativo de empresarios de reconocida trayectoria en favor
de la conservación.
6.7.
Formalización y apoyo a iniciativas sociales y privadas
Los
ejidos, comunidades indígenas, las personas físicas o morales
y las organizaciones sociales, deben adquirir facilidades para promover el
establecimiento de ANP en terrenos de su propiedad o mediante contrato con
terceros, abriéndose espacios a las iniciativas particulares de conservación,
al poderse solicitar a la autoridad su acreditación a través
de declaratorias. Con ello se pretende hacer de los decretos auténticos
instrumentos legales para canalizar las iniciativas de conservación
de la sociedad.
Programa
de Áreas Naturales Protegidas de México 1995-2000
6.
Participación y corresponsabilidad social
Participación
y corresponsabilidad social Síntesis de acciones prioritarias
* El Consejo Nacional de Áreas Naturales Protegidas se plantea como
un órgano consultivo que permitirá recoger la opinión
de expertos en materia de conservación e incorporar sus propuestas al
diseño de la política ambiental, emitiendo recomendaciones públicas
a la autoridad.
*
Mediante convenios con universidades se logrará aumentar el cúmulo
de conocimientos necesarios para manejar adecuadamente las ANP, así como
contar con personal adicional que colabore en las tareas de conservación.
*
Los convenios con ONG estarán orientados a crear vínculos con
diversos sectores sociales, fortaleciendo la participación de la ciudadanía.
*
Los acuerdos de coordinación con estados y municipios evitarán
el desfasamiento de programas y la duplicidad de acciones, enmarcando las
acciones de conservación en el proceso de descentralización.
*
Con la incorporación de grandes empresas a la conservación
se aseguran apoyos a largo plazo y se inicia un proceso de convergencia entre
las prioridades de conservación y la dinámica del sector industrial
y de servicios.
*
La creación del Consejo Empresarial para la Conservación propiciará el
liderazgo de empresarios destacados en acciones de conservación, además
de generar un financiamiento regular para las ANP. La creación del
Consejo Empresarial para la Conservación propiciará el liderazgo
de empresarios destacados en acciones de conservación, además
de generar un financiamiento regular para las ANP.
7.
OPORTUNIDADES DE DESARROLLO REGIONAL
Las
ANP y sus zonas de amortiguamiento forman parte de sistemas ecológicos,
culturales y económicos más amplios. Están vinculadas
de modo inextricable con los paisajes que las rodean y de los que forman
parte, a través de corredores biológicos, zonas de transición
y zonas de amortiguamiento, ya que las poblaciones silvestres preservadas
en aislamiento dentro de áreas naturales protegidas dispersas pueden
llegar a extinguirse por no contar con la diversidad genética necesaria.
De
esta forma, es necesario trascender el concepto de las ANP que las concibe
como islas de preservación, para integrarlas en el centro de una nueva
estrategia de desarrollo regional y ordenamiento territorial. Las ANP constituyen
una de las formas más valiosas de capital ecológico en el país
que sería imposible sustituir con capital artificial o capital cultivado.
Su manejo puede ayudar al desarrollo institucional local y con ello a multiplicar
las oportunidades y potencialidades de organización productiva y mejoramiento
de la población regional. También pueden ser una fuente eficaz
de interacciones institucionales que le den mayor densidad y solidez a las
relaciones sociales dentro de una matriz territorial definida.
En
todo caso, es necesario que las áreas naturales protegidas, más
que convertirse en enclaves puedan ser el escenario de reconciliación
entre la naturaleza y el desarrollo, acercando experiencias históricas
de organización institucional. Las áreas naturales protegidas
pueden y deben ofrecer nuevas oportunidades para el desarrollo regional,
a través de mecanismos como los que se señalan en seguida.
7.1.
Ordenamiento ecológico del territorio
Sabemos
que en el caso de las reservas de la biósfera, la zona núcleo
corresponde al capital natural puro, la zona de amortiguamiento a un híbrido
entre ecosistemas puros y antropizados, y la zona de transición circundante
correspondería al capital ecológico cultivado propiamente dicho.
A partir de estas definiciones, el ordenamiento territorial en las ANP puede
funcionar como una interfase ecológico-productiva que vincule los
servicios ambientales generados en el núcleo con el resto de la economía
regional. Las zonas de amortiguamiento y transición transmiten a las
zonas aledañas los beneficios del uso sustentable de la ANP. Al situar
las ANP en este contexto, observamos que cumplen el papel de órganos
vitales regionales, sin el cual diversos ciclos productivos no podrían
realizarse, o bien se verían afectados drásticamente.
El
ordenamiento ecológico puede ser el instrumento que permita establecer
esta interfase, no sólo entre diferentes zonas al interior de la ANP,
sino entre ésta y su entorno regional. El ordenamiento ecológico
de hecho extiende las políticas de desarrollo sustentable a toda el área
de influencia del ANP, como escenario en el cual se insertan de manera interactiva.
7.2.
Regulación y manejo sustentable de la vida silvestre
La
regulación del uso de la vida silvestre tiene por objeto proporcionar
las vías y canales legales por medio de los cuales este recurso se
pueda integrar en forma transparente a los mercados, para propiciar el desarrollo
sustentable por medio de actividades diversificadas.
El
aprovechamiento de la enorme biodiversidad incluye aquellas actividades tanto
de cacería, crianza y recolección, como de cultivo de las especies
silvestres animales y vegetales que pueden ser domesticadas y que tienen
valor comercial. Deben considerarse también actividades de prospección
sobre genes, macro y microorganismos, así como el desarrollo de equipos
de parataxónomos capaces de identificar e inventariar especies para
la industria, sirviendo además de enlace entre ésta y los productores.
En
la medida que se identifican nuevos recursos silvestres y ecosistemas susceptibles
de ser aprovechados en forma sustentable es necesario realizar una exploración
paralela de las demandas nacional e internacional de los mismos, con el fin
de complementar el proceso productivo en ANP. Para esto es necesario acudir
a los bancos de datos de ONG nacionales e internacionales, así como
a las que tiene el Banco de Comercio Exterior.
7.3.
Desarrollo ecoturístico
Igualmente
deben impulsarse acciones de promoción para el establecimiento de
sistemas ecoturísticos en ANP para el mercado nacional e internacional,
atendiendo a su potencialidad. Se estima que este tipo de turismo crece a
un ritmo de entre 10 y 15% anual frente a un aumento del 8% del turismo convencional.
El ecoturismo puede ayudar a construir un círculo virtuoso entre conservación
y desarrollo a través de empleos, ingresos, financiamiento para el
manejo de áreas naturales y del establecimiento de intereses concretos
en favor de la protección de ecosistemas.
7.4.
Financiamiento de banca de desarrollo
La
activación de los programas de diversificación productiva y
vida silvestre será posible en la medida en que se cuente con financiamiento
que permita su implementación. Dicho financiamiento debe concebirse
a partir de programas especiales diseñados para tal fin. Es por tal
razón que la apertura de nuevas líneas de crédito de
las instituciones financieras, la participación de organismos internacionales
en estas actividades y la movilización de capital privado, constituyen
un requisito indispensable.
Es
recomendable que las instituciones crediticias nacionales vuelvan la vista
hacia este tipo de actividad productiva. Debe considerarse que el diseño
de tales líneas productivas y de financiamiento tendrían que
incorporar la situación y características de los sujetos de
crédito y el tipo de recursos a aprovechar. Es preciso que instituciones
crediticias de segundo piso como FIRA, NAFIN, BANRURAL y BANCOMEXT, entre
otras, contemplen el otorgamiento de apoyo para tales actividades, dando
continuidad así a los esfuerzos conjuntos que se vienen realizando.
7.5.
Programas sectoriales
La
política de subsidios agropecuarios es otro de los elementos que más
influencia tiene sobre el uso del suelo y, por lo tanto, sobre la utilización
de los recursos naturales, la conservación y las orientaciones del
desarrollo regional en áreas rurales.
Para
evitar las acciones antagónicas de los diferentes programas sectoriales
es necesario lograr los acuerdos con las diferentes instancias involucradas
con el fin de lograr la aceptación de las limitantes que las ANP imprimen
a las actividades productivas. De lograrse lo anterior, algunas acciones
de la CFE y PEMEX, así como mecanismos de desarrollo rural del FIRA,
BANRURAL y PROCAMPO tienen un potencial ecológico que podría
ser aprovechado, actuando armónicamente.
PROCAMPO
tiene un potencial ecológico que podría ser aprovechado. Para
plantear adecuadamente esta propuesta es necesario tomar en cuenta los siguientes
factores:
Con
respecto a sus implicaciones ambientales hay que subrayar que el programa únicamente
elimina las distorsiones existentes en favor del cultivo de granos. Por ello,
los agricultores inscritos en PROCAMPO y localizados en ANP seguirán
recibiendo el subsidio independientemente de que se dediquen a la producción
forestal, la preservación de selvas o agricultura comercial. Ahí haría
falta un diferencial que hiciera efectivamente más rentable la conservación,
pero el programa no contempla un mecanismo de este tipo.
A
partir de estos elementos, se definen dos cuestiones fundamentales en torno
a la relación de la agricultura y la conservación:
*
Cómo evitar la apertura de nuevas tierras.
*
Cómo inducir a los productores a reducir las superficies de cultivo
para destinar tierras a la conservación.
Existe
la posibilidad, al menos en teoría, de transformar el PROCAMPO en
un programa de apoyos a las ANP una vez que los subsidios a la agricultura
sean eliminados. Con ello, la población urbana continuaría
transfiriendo el 1.45% de su ingreso pero ahora por concepto de pago por
servicios de conservación en las ANP. Sin duda esta transferencia
implicaría un apoyo considerable para la conservación, ya que
en ese caso se concentraría sobre una población menor y una
superficie más reducida.
En
relación con el segundo punto, es posible considerar la introducción
de una variante especial para los productores en ANP. Ya que los subsidios
están programados para disminuir paulatinamente a partir del año
2004 sería posible establecer que aquellos productores que destinen
sus tierras a la conservación continúen recibiendo el subsidio
completo. El gasto total se reduciría de cualquier manera ya que los
productores fuera de las ANP estarían sujetos a la calendarización
original.
Con
respecto al periodo 1994-2004, en el que el productor se encontraría
indiferente entre la conservación y la agricultura convencional, es
necesario tener en cuenta el costo de oportunidad de dedicar una superficie
dada a la conservación porque ésta tiene que proporcionar ingresos
suficientes para adquirir el maíz correspondiente al consumo familiar
en el mercado. Desgraciadamente, a pesar de los bajos precios internacionales
del maíz, el costo de oportunidad es considerable. No obstante, este
costo se vería compensado, en parte, por ingresos que los productores
obtuvieran en actividades alternativas. Por otro lado, la conservación
de la selva y el bosque ofrecen oportunidades adicionales de ingreso y complementos
alimenticios, si bien una transición de este tipo puede llevar varios
años.
Oportunidades
de desarrollo regional Síntesis de acciones prioritarias La regulación
y promoción del uso de la vida silvestre tiene por objeto proporcionar
las vías legales por medio de los cuales este recurso se pueda integrar
a los mercados.
Las ANP pueden funcionar como elementos estructuradores de nuevos patrones
de desarrollo regional, vinculándose a través del OET a sus zonas
de influencia.
El ecoturismo debe desarrollarse como una fuente de empleos y de ingresos
compatible con la conservación para los pobladores de ANP.
Igualmente puede aportar recursos vía derechos y concesiones al propio
financiamiento de las ANP.
Es necesario evaluar y promover el potencial de nuevos mercados de productos
de manejo sustentable originados en ANP.
Deben promoverse mecanismos de financiamiento de la banca de desarrollo
hacia actividades productivas compatibles con la conservación en ANP.
Debe valorarse el potencial de contribución de PROCAMPO a la orientación
de conductas productivas acordes con la conservación de ANP.
8.
COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL
Una
política exitosa de conservación implica la concurrencia de
múltiples organismos públicos. Por ello es necesario identificar
a las entidades involucradas en las regiones donde existen ANP o que influyen
en la dinámica económica y social de la población local,
con el fin de lograr los acuerdos de coordinacióN necesarios, orientados
hacia compromisos explícitos como es el caso de:
8.1
Secretaría de Desarrollo Social
El
abatimiento de la pobreza y la dotación de servicios a las comunidades
rurales para aliviar presiones sobre los ecosistemas naturales.
8.2
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural
Aprovechar
mecanismos para promover la conservación mediante la canalización
de recursos de PROCAMPO con criterios ambientales. También es posible
fomentar la agricultura sustentable desde los organismos agrícolas
gubernamentales.
8.3
Instituto Nacional Indigenista
En
las ANP se encuentran representados la mayoría de los grupos étnicos
del país. Por ello la protección de las culturas autóctonas
se encuentra vinculada a la conservación de la naturaleza. De hecho,
en muchas ocasiones, la preservación de los conocimientos tradicionales
de estos pueblos funciona como un soporte comunitario a las políticas
impulsadas por el gobierno.
8.4
Secretaría de la Reforma Agraria
La
definición clara y el fortalecimiento de los derechos de propiedad,
ejidal o comunal, es una condición necesaria para el manejo adecuado
de las mismas, razón por la que la participación de la Secretaría
de la Reforma Agraria resulta importante.
8.5
Secretaría de la Defensa Nacional
Contribuir
a la vigilancia, presencia institucional y combate de ilícitos mediante
cuerpos y operativos especializados en ANP.
8.6
Instituto Nacional de Antropología e Historia
Promover
la coordinación para el manejo conjunto y resolución de conflictos
en ANP con importantes sitios arqueológicos.
8.7
Secretaría de Turismo
Promoción
de la infraestructura, mercados y paquetes ecoturísticos en ANP, dentro
de los esquemas de manejo y regulación existentes.
8.8
Consejo Nacional de Población
Promoción
de una cultura demográfica en áreas naturales protegidas para
evitar los círculos viciosos de presión poblacional, apertura
de nuevas tierras y pobreza.
8.9
Secretaría de Educación Pública
Desarrollo
de sistemas de educación formal y no formal que fortalezcan las conductas
individuales y colectivas basadas en la identidad local, el conocimiento
y valoración social de los ecosistemas, el compromiso hacia la conservación
y hacia el desarrollo sustentable.
Coordinación
interinstitucional Síntesis de acciones prioritarias Secretaría
de Desarrollo Social: abatimiento de la pobreza y dotación de servicios
para aliviar presiones sobre los ecosistemas naturales.
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural: promoción
de subsidios verdes y agricultura sustentable.
Secretaría de Turismo: impulso al ecoturismo y concientización
del turista convencional sobre su papel en la conservación.
Secretaría de la Reforma Agraria: regularización y certificación
prioritaria de derechos en ANP.
Secretaría de la Defensa Nacional: vigilancia, presencia institucional
en ANP y control de actividades ilícitas.
Instituto Nacional Indigenista: preservación del conocimiento tradicional
y articulación de las formas culturales con la conservación.
Instituto Nacional de Antropología e Historia: manejo conjunto de ANP
y zonas arqueológicas.
Consejo Nacional de Población: promoción de una cultura demográfica
en áreas naturales protegidas para evitar los círculos viciosos
de presión poblacional, apertura de nuevas tierras y pobreza.
Secretaría de Educación Pública: desarrollo de sistemas
de educación formal y no formal, que fortalezcan conductas individuales
y colectivas basadas en la identidad local, el conocimiento y valoración
social de
los ecosistemas, el compromiso hacia la conservación y hacia el desarrollo
sustentable.
9.
EDUCACIÓN, CAPACITACIÓN Y DESARROLLO DE CUADROS TÉCNICOS
En
nuestras sociedades, la mayor parte de los acervos culturales y códigos
de conducta son transmitidos a través de la educación. Puede
pensarse en la educación ambiental como mecanismo para lograr un código
de conductas consistente con la gran diversidad y complejidad ecológica
de nuestro país, y con el avanzado nivel de deterioro que presentan
los ecosistemas como sustrato biofísico del desarrollo.
En
este sentido, la educación ambiental formal opera facilitando al individuo
y a la colectividad los medios para interpretar la interdependencia en el
tiempo y en el espacio de fenómenos biofísicos, sociales y
económicos; difunde información y alternativas; desarrolla
un sentido de responsabilidad y solidaridad; e induce cambios de valores
y conductas. La educación ambiental no formal o extraescolar, juega
un papel extremadamente relevante al ofrecer marcos educativos más
versátiles y diversificados.
En
este ámbito, los medios de comunicación masiva ofrecen un gran
poder de penetración y capacidad de llegar a muchos sectores de población
que es imposible o ineficiente tratar de alcanzar por otros medios formales
o no formales, teniendo además un gran potencial para propagar hechos
y conductas, y de movilizar a la opinión pública en procesos
cooperativos y de participación social.
Debe
destacarse particularmente el potencial de la educación ambiental
para inhibir conductas oportunistas o no solidarias que obstaculizan la conservación
en ANP’s. En particular, la educación puede reforzar el cumplimiento
de normas jurídicas o la aceptación de ciertas medidas de política.
No cabe duda que la educación tiene una gran responsabilidad en la
gestación y desenvolvimiento de lo que se denomina conciencia ecológica
de la sociedad, acelerando el tránsito por diferentes etapas de la
misma, desde la simple preocupación y denuncia hasta la decisión
de cooperar e internalizar responsabilidades.
Los
aspectos científicos y técnicos de la conservación ecológica
y la restauración, requieren de personal altamente capacitado. Por
ello, México necesita invertir recursos en la formación de
cuadros científicos e instituciones con la capacidad de realizar la
investigación científica que podrá sustentar los procesos
de manejo de ANP. Los resultados de la formación de recursos humanos
siempre se observan en una perspectiva temporal amplia, y un programa de
becas, apoyos a instituciones federales y estatales y a proyectos de investigación
deberá mantenerse a lo largo de varios años para empezar a
rendir frutos. Sin embargo, la ausencia de una política explícita
de apoyo y estímulo a la investigación y la formación
de recursos humanos a este respecto tendría también efectos
muy negativos a largo plazo.
Los
vacíos que existen en relación al conocimiento del manejo de
los ecosistemas naturales del país aún son grandes. Una estrategia
de conservación debe estar sustentada con información científica
de calidad y en personal capacitado que aseguren el éxito de las iniciativas
propuestas.
Aquí la profesionalización de los recursos humanos destinados
a las ANP juega un rol destacado para el desarrollo, por lo cual deben establecerse
programas específicos de capacitación orientados al corto y mediano
plazo.
En esta materia deberá darse un fuerte impulso a áreas como ecozootecnia,
planificación para la conservación y administración de
recursos naturales, entre otras.
En
este sentido, resulta fundamental un proceso de coordinación tanto
con las universidad más importantes del país, como con el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), para la investigación
científica, la formación de cuadros, servicios sociales, tesis
y pasantías, y trabajo en estaciones biológicas, como elemento
central para fortalecer las capacidades de manejo de las ANP.
Educación,
capacitación y desarrollo de cuadros técnicos Síntesis
de acciones prioritarias
* Programas de educación y capacitación a pobladores locales
en ANP.
*
Programas de acciones de comunicación social sobre ANP.
*
Promover la investigación, formación de cuadros, tesis, pasantías,
servicio social y operación de estaciones biológicas, a través
de convenios con universidades y el CONACYT
10.
SISTEMA DE INFORMACIÓN DE LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS Y
BIODIVERSIDAD
La integración de la información ambiental es un elemento indispensable
para la ejecución de los planes y proyectos en todos los esfuerzos de
conservación. La integración sólo se alcanzará en
el momento en que se tengan los sistemas de la Infraestructura Informática
Institucional, que en su forma más general se pueden clasificar como
sigue:
10.1.
Clasificación por tipo de sistema
Sistemas
de información Ejecutiva
*
Sistema para el conocimiento y uso de la biodiversidad (en proceso de elaboración
con la CONABIO)
*
Inventario de Áreas Naturales Protegidas
Operativa
*
Sistema de Presupuestos para Áreas Naturales Protegidas
*
Sistema de Personal en Áreas Naturales Protegidas
Sistemas
de control de procesos
*
Otorgamiento de licencias
*
Evaluación de impacto ambiental
*
CITES
Sistemas
de adquisición de datos
*
Monitoreo de especies migratorias
*
Conteo de poblaciones
*
Captación de información climática
Sistemas
de datos
*
Decretos
*
Leyes
*
Inventarios de especies
Estos
sistemas sustentados en una arquitectura común, permitirán
que el intercambio de información sea eficiente y que su integración
sea rápida.
Los principios que sustentan la arquitectura son:
*
Plataforma cliente/servidor
*
Apego a sistemas abiertos
*
Maximizar la reutilización de componentes
*
Escalabilidad, modularidad y versionado
*
Análisis y diseño orientados a objetos
Cada
una de estas arquitecturas provee lineamientos para la integración
de las distintas aplicaciones que conformarán la Infraestructura Informática
Institucional en sus áreas operativa, de monitoreo, de datos y de
información.
10.2.
Comunicación de los distintos sistemas
Las
fuentes de información para el Sistema de Información de las
ANP y la Biodiversidad están ubicadas en sitios remotos y en general
incomunicados, por lo que un primer paso será la creación de
una infraestructura de comunicaciones que permita establecer enlaces electrónicos
mediante los cuales se envíen y reciban:
*
Actualizaciones del monitoreo de especies migratorias
*
Series de tiempo del conteo de poblaciones
*
Información climática
*
Fotos satelitales
*
Comunicados, mensajes e información relevante
*
Decretos
*
Leyes, convenios, tratados
*
Inventarios de especies, listados CITES
*
Información sobre el otorgamiento de licencias
*
Reportes administrativos
Para
este fin será necesario crear módulos que permitan la captura
de esta información, su explotación, el envío y recepción
de la misma y su consolidación regional y nacional.
Toda
esta información, acumulada en el tiempo, concentrada o agregada a
distintos niveles (regional, nacional, estatal) y analizada permitirá:
o
Evaluar el efecto de los esfuerzos de conservación
o
Crear índices ambientales
o
Establecer nuevas metas
Gracias
a estar basado en una arquitectura común, en los mismos principios
de construcción y en el mismo modelo de datos, las aplicaciones o
módulos del Sistema de Información de las ANP y la Biodiversidad
podrán comunicarse unos con otros compartiendo la información
que controlan y creando un gran sistema del que se obtiene no sólo
información agregada sino también metainformación.
Para
unir los esfuerzos en la creación de la Infraestructura Informática
Institucional se plantea que cada aplicación se construya dividiendo
sus funciones en servicios y aprovechando los servicios que otros módulos
ya hayan creado y que sean de utilidad.
10.3.
Conformación del Sistema de Información Geográfica
La
integración de la información del Sistema de Información
de las ANP y de la Biodiversidad en su nivel superior se refleja como un
sistema que incorpora:
*
Base de datos
*
Referenciación geográfica
*
Capas temáticas
útiles
para la definición de proyectos, estrategias, políticas y para
el control de presupuestos, ordenamientos e indicadores. La suma de estos
elementos es un Sistema de Información Geográfica, con funciones
ampliadas
y con soporte a una amplia colección de bases de datos interrelacionadas
y comunes.
10.4.
Sistema de Información de la Biodiversidad en Áreas Naturales
Protegidas
Este
sistema integrará la información relativa al inventario de
especies existentes en las ANP de México, su distribución geográfica,
los ecosistemas en los que se desarrollan, bibliografía relacionada
y listados de especies amenazadas, en peligro de extinción o extintas.
Asimismo, comprenderá los compromisos contraídos en el marco
de la CITES y las acciones derivadas de los mismos. La información
contenida en este sistema deberá ser adecuada para la construcción
de instrumentos cuantitativos tales como índices de biodiversidad
e índices de sustentabilidad biofísica.
En él también se incluirá la información referente
a licencias y permisos de caza, pesca y aprovechamiento de especies silvestres.
Entre
los objetivos del sistema de información para el conocimiento y uso
de la biodiversidad pueden anotarse:
*
Opiniones técnicas, dictámenes y resoluciones de impacto ambiental
de proyectos, obras y acciones
*
Integrar y estandarizar en una base de datos confiable y actualizada la información
básica, operativa, administrativa y la problemática del conocimiento
y uso de la biodiversidad que apoye la toma de decisiones para su manejo
y administración, así como a la formulación de políticas
ambientales en la materia.
*
Brindar seguimiento sistemático a las acciones que se realicen en
términos de licencias, permisos, manejo, uso y explotación
de la biodiversidad.
*
Uniformar la información que se maneja dentro de las dependencias
que conforman la administración pública federal, estatal y
municipal con respecto a las actividades cinegéticas.
*
Constituir una base de información sobre el conocimiento y uso de
la biodiversidad correlacionada y complementada con otros bancos de información
para constituir un elemento adicional que apoye la toma de decisiones y la
definición de estrategias y prioridades en el corto, mediano y largo
plazos.
*
Apoyar la consolidación de políticas y gestión ambiental
proporcionando información sistematizada y actualizada sobre el conocimiento
y uso de la biodiversidad.
10.5.
Sistema de Información de las Áreas Naturales Protegidas
Este
sistema comprenderá el inventario de áreas naturales protegidas
de interés federal (reservas de la biósfera, reservas especiales
de la biósfera, parques nacionales, parques marinos nacionales, monumentos
naturales y áreas de protección de flora y fauna). Eventualmente
puede incluir las áreas naturales protegidas de interés estatal
y municipal y las áreas naturales protegidas privadas. Los registros
correspondientes a cada área natural protegida contendrán,
al menos, los siguientes datos:
El sistema deberá ser susceptible de ampliación según
las necesidades, e igualmente contendrá la exposición de motivos
y objetivos principales del SINAP, así como un padrón de reservas
privadas y ecosistemas relevantes no sujetos a protección oficial. Entre
los objetivos del Sistema de Información de Áreas Naturales Protegidas
pueden anotarse:
*
Integrar y estandarizar en una base de datos confiable y actualizada la información
básica, operativa, administrativa y problemática de las áreas
naturales protegidas, que apoye la toma de decisiones para su manejo y administración,
así como a la formulación de políticas ambientales en
la materia
*
Brindar seguimiento sistemático a las acciones que se realicen en
las áreas naturales protegidas
*
Unificar la información que se maneja dentro de las dependencias que
conforman la administración pública federal, estatal y municipal
con respecto a las áreas naturales protegidas
*
Constituir una base de información sobre áreas naturales protegidas
correlacionada y complementada con otros bancos de información para
constituir un elemento adicional y que apoye la toma de decisiones y la definición
de estrategias y prioridades en el corto, mediano y largo plazos
*
Apoyar la consolidación de políticas y gestión ambiental
proporcionando información sistematizada y actualizada sobre áreas
naturales protegidas
*
Proveer elementos para el análisis del uso actual de recursos naturales
en áreas naturales protegidas.
Conformar
un sistema de información accesible y disponible a centros e instituciones
de educación superior, así como al público en general
10.6.
Publicaciones
El
sistema de publicaciones pretende poner al alcance de los usuarios las fuentes
de información disponible que permitan el acercamiento de los actores
potenciales a las actividades relativas a la conservación, uso sustentable
de los recursos naturales.
La
operación de este sistema pretende realizar documentos que sirvan
de fuente de consulta para solucionar los principales cuestionamientos sobre
los recursos naturales, áreas protegidas y ecosistemas; incluyendo
los temas relacionados con su normatividad.
También
se aspira a publicar guías específicas para el reconocimiento
de los principales elementos de los ecosistemas (flora y fauna) que puedan
ser incluidos en proyectos de uso sustentable, ecoturismo, protección,
etc. Con el fin de facilitar su conocimiento e incrementar su difusión
y formación de clubes y asociaciones de observación de la naturaleza.
10.7.
Comunicación social
Esta
estrategia pretende familiarizar a la sociedad mexicana con su Sistema Nacional
de Áreas Protegidas y con cada una de ellas individualmente, dando
a conocer sus características distintivas, elementos valiosos, presiones,
riesgos y problemas.
De
esta manera se puede lograr la identificación regional y nacional
de los habitantes con sus ANP y de la misma manera ir formando una imagen,
real y confiable de las áreas del SINAP.
La
difusión periódica y reiterativa por medios de comunicación
masivos capacitará a la opinión pública para reaccionar
maduramente ante las situaciones realmente adversas o graves, permitiendo
la diferenciación de los matices amarillistas con los que se pueden
llegar a manejar situaciones o fenómenos normales o naturales.
También
puede llegar a ser un importante vector para educar a los usuarios con respecto
a la prevención de siniestros en las ANP, por ejemplo comportamiento
de excursionistas en la época de sequía; protección
de especies de flora y fauna, o bien orientarlos para la visita adecuada
de las mismas.
Otra
de las facetas de esta estrategia es promover, sensibilizar y guiar a los
posibles turistas o ecoturistas hacia las ANP, asegurando la utilización
de las áreas adecuadas, las rutas correctas y promoviendo la realización
de actividades sensatas durante su visita.
Se
espera, como otro producto derivado de esta estrategia, la atracción
de donadores que ayuden al mantenimiento y operación de las áreas,
así como la formación de patronatos de apoyo y grupos solidarios
de trabajo.
Como
producto final se espera incrementar la sensibilización para que la
sociedad participe positivamente en las labores y autofinanciamiento de las
ANP.
Sistemas
de información Síntesis de acciones prioritarias
* En el Sistema de Información sobre la Biodiversidad en ANP van a consolidarse
los sistemas de obtención y actualización de la información
biológica de México, de forma que provean al gobierno y a la
sociedad de datos detallados y confiables sobre la biodiversidad.
*
El Sistema de Información de Áreas Naturales comprenderá el
inventario de áreas naturales protegidas de interés federal
(reservas de la biósfera, reservas especiales de la biósfera,
parques nacionales, parques marinos nacionales, monumentosnaturales y áreas
de protección de flora y fauna).
*
El Sistema de Información sobre Vida Silvestre contendrá datos
a cerca de las especies amenazadas y en peligro de extinción.
*
El sistema de publicaciones pondrá al alcance de los usuarios las
fuentes de información que permitan el acercamiento de los actores
potenciales a las actividades relativas a la conservación y al uso
sustentable de los recursos naturales.
*
El Programa de Comunicación Social pretende familiarizar a la sociedad
mexicana con su Sistema Nacional de Áreas Protegidas y con cada una
de ellas individualmente, dando a conocer sus características distintivas,
elementos valiosos, presiones, riesgos y problemas.