LA
CONTAMINACIÓN POR MERCURIO EN MÉXICO
Mario
Yarto Ramírez, Arturo Gavilán García y José
Castro Díaz
El
mercurio es un compuesto químico ampliamente utilizado
desde la Antigüedad para diversos fines. Actualmente se utiliza
en la industria, principalmente en la minería, la siderurgia,
la producción de cloro. La peligrosidad de este compuesto
radica en su elevada toxicidad y que puede ser asimilado por los
seres vivos. En México no se ha evaluado en forma detallada
la generación y emisión de mercurio al ambiente
ni su distribución en los ecosistemas.
Las
propiedades físicas, químicas y los compuestos de
mercurio
El
mercurio (Hg), es un elemento metálico, de color plateado
que permanece en estado líquido a temperatura ambiente.
Su número atómico es de 80 y es uno de los elementos
de transición del sistema periódico (Kirk y Othmer
1967, The Merck Index 2001).
El
mercurio, en otra época llamado plata líquida o
azogue, fue objeto de estudio de la alquimia. El químico
francés Antoine Laurent de Lavoisier lo identificó
por primera vez como elemento durante sus investigaciones sobre
la composición del aire (Kirk y Othmer 1967).
A temperatura ambiente, el mercurio es un líquido brillante,
denso, de color blanco plateado. Es ligeramente volátil
a temperatura ambiente, y se solidifica a una presión de
7,640 atmósferas (5,800,000 mm Hg). Se disuelve en ácido
nítrico y en ácido sulfúrico concentrados,
pero es resistente a los álcalis. Tiene un punto de fusión
de -39 °C, un punto de ebullición de 357 °C y una
densidad relativa de 13.5. Su masa atómica es 200.59 (Kirk
y Othmer 1967, The Merck Index 2001).
El
mercurio ocupa el lugar 67 en cantidad entre los elementos de
la corteza terrestre y se encuentra en una abundancia de 0.5 ppm
(Kirk y Othmer 1967, The Merck Index 2001).
Se
presenta en la naturaleza bajo diferentes modalidades, ya sea
en forma metálica, de vapor o gas, combinado con otros
elementos (como cloro, azufre y oxígeno) para formar sales
inorgánicas, o bien formando compuestos orgánicos
(como el metilmercurio o el fenilmercurio), los cuales también
pueden presentarse en forma de sales a través de procesos
naturales, en los que pueden intervenir microorganismos: el mercurio
inorgánico puede ser transformado en mercurio orgánico
(Kirk y Othmer 1967).
Forma
sales en dos estados de oxidación: mercurio (I) y mercurio
(II). Las sales de mercurio (II) o mercúricas son mucho
más comunes que las sales de mercurio (I). La mayoría
de los compuestos inorgánicos de mercurio son polvos blancos
o cristalinos, excepto el sulfuro de mercurio (también
conocido como cinabrio) que es rojo y se torna blanco al exponerse
a la luz (Kirk y Othmer 1967).
A
continuación se presentan algunos de los compuestos inorgánicos
de mercurio más comunes en la corteza terrestre (Galváo
y Corey 1987):
• HgCl cloruro mercuroso
•
HgCl2 cloruro mercúrico
• HgO óxido mercúrico
• HgS sulfuro mercúrico (cinabrio)
•
Hg(NO3)2 nitrato de mercurio
•
HgSO4 sulfato de mercurio
•
Hg(CIO4)2 perclorato de mercurio
•
Hg(CNO)2 cianato de mercurio (fulminato)
•
Hg(OH)2 hidróxido de mercurio
El mercurio también forma compuestos organometálicos.
Estos se encuentran caracterizados por la unión del mercurio
a uno o dos átomos de carbono para formar compuestos del
tipo: RHgX y RHgR', en donde R y R' representan el sustituyente
orgánico o cadenas de carbonos de longitud variable. Cabe
destacar que el enlace carbono-mercurio es químicamente
estable y no se rompe en presencia de agua ni ácidos débiles
o bases. La estabilidad no se debe a la fuerza del enlace carbono-mercurio
sino a la poca afinidad del mercurio por el oxígeno (OPS
1978).
Desde
el punto de vista toxicológico, los compuestos organometálicos
más importantes son la subclase de los alquilmercuriales
de cadena corta, en los que el mercurio está unido al átomo
de carbono de un grupo metilo, etilo o propilo (OPS 1978).
Algunos
de estos compuestos organometálicos (etil y propil mercurio)
se utilizan en la industria y otros en la agricultura. Estos compuestos
organometálicos son estables; sin embargo, algunos se descomponen
fácilmente por acción de los organismos vivos, mientras
que otros no pueden ser biodegradados (OPS 1978).
Es
importante señalar que es en su forma elemental (Hg0) cuando
el mercurio es más tóxico. Aunque no se conocen
completamente todos los sitios de metilación del mercurio
en el ambiente, se han identificado a los medios acuáticos
como los más importantes (WHO 1989). El mercurio procedente
de las descargas industriales presenta principalmente las siguientes
combinaciones químicas:
CUADRO ESTRUCTURA QUÍMICA
Estructura
química |
Nombre |
| Hg2+ |
Mercurio
divalente |
| Hg0 |
Mercurio
metálico |
| C6H5Hg+ |
Fenilmercurio |
| CH3OCH2CH2Hg+ |
Alcoxialquilo
de mercurio |
| CH3Hg+ |
Metilmercurio |
| |
|
En
orden de toxicidad, el metilmercurio y el fenil-mercurio son los
compuestos de mayor preocupación por la facilidad de biodisposición
que tienen en la cadena alimenticia.
FUENTES
NATURALES Y ANTROPOGÉNICAS DE CONTAMINACIÓN POR
MERCURIO
Fuentes
naturales
El mercurio natural proviene de la desgasificación de la
corteza terrestre a través de los gases volcánicos
que alcanzan niveles de 25,000 y 125,000 toneladas anuales, así
como por la evaporación de los océanos. Existen
grandes yacimientos de mercurio en zonas de actividad volcánica
como son el Cinturón de Fuego, la cordillera del Pacífico
oriental, el Arco Mediterráneo, el Himalaya y la Cordillera
Mesoatlántica (Mitra 1986).
La
distribución continental de los depósitos de este
elemento es la siguiente: en Europa, en donde los principales
países productores son Rusia, España, Italia, Yugoslavia
y Turquía; en el continente americano los depósitos
se localizan en Estados Unidos de América, México,
Chile, Colombia y Perú, mientras que en Asia se produce
en China, Japón y Filipinas (Mitra 1986).
España
(después de la antigua URSS) es el segundo productor de
mercurio y sus reservas son las más importantes del mundo.
La producción de mercurio en los últimos años
se sitúa alrededor de 1,600 toneladas anuales, de las que
se exportan 1,100 y se consumen 500 toneladas (en la industria
química básica). De estas últimas, el 80%
se utiliza en la fabricación de sales orgánicas
e inorgánicas de mercurio, que a su vez se exportan en
gran parte para ser utilizadas en la industria electrónica,
en la fabricación de lámparas de mercurio, etc.
(Ebinghaus 1999).
La totalidad de la producción de mercurio en España
procede de las explotaciones de las minas de Almadén y
el entredicho en Ciudad Real. De las 500 toneladas que se utilizan
por la industria química española se estima el siguiente
porcentaje de participación de acuerdo con el sector productivo
(Ebinghaus 1999):
CUADRO 1. USO DEL MERCURIO PRODUCIDO EN ESPAÑA
POR SECTOR
Sector |
Porcentaje
(%) |
| Sales
o derivados de mercurio |
77 |
| Producción
de álcalis (electrólisis)* |
20 |
| Otros
consumidores |
3 |
Fuentes
antropogénicas
El
mercurio y el cinabrio (HgS, sulfuro de mercurio) se han conocido
y utilizado desde la Antigüedad. El primer registro escrito
del mercurio que nos ha llegado fue realizado por Aristóteles
en el siglo IV a.C. quien describió su uso en ceremonias
religiosas. Se sabe que antes de ello el cinabrio (vermeIlón)
se usaba como pigmento para decoración corporal y en pinturas
rupestres, como lo señala Plinio en Roma, en el primer
siglo de nuestra era (Kirk y Othmer 1967).
Los egipcios, griegos y romanos lo utilizaron con fines estéticos
en cosméticos, en preparaciones médicas y en amalgamas.
En el siglo XIII se prescribían tratamientos a base de
derivados de mercurio para curar enfermedades dérmicas
crónicas, lo que denota una clara influencia árabe
(Kirk y Othmer 1967).
El consumo de mercurio se incrementó por el desarrollo
del proceso metalúrgico llamado de patio en el siglo XVI
para la recuperación de plata por amalgamación.
Cabe destacar que las aplicaciones científicas del mercurio,
como el barómetro inventado por Torricelli en 1643 y el
termómetro de mercurio inventado por Fahrenheit en 1720,
sirvieron para aumentar su demanda (Kirk y Othmer 1967).
La
continua investigación de las propiedades físicas
y químicas de estos materiales rápidamente trajo
consigo la diversificación de sus usos industriales después
de 1900, particularmente en la industria eléctrica, en
donde la invención de la pila de mercurio en 1944 causó
inmediatamente un profundo y continuo aumento en el consumo del
mercurio. Durante la primera mitad del siglo XX los usos terapéuticos
primarios del mercurio incluían preparaciones bactericidas,
tales como cloruro de mercurio, oxicianuro de mercurio y óxido
de mercurio; diuréticos como el novasural y derivados de
alílicos mercuriales. A continuación se señalan
las principales industrias en donde se manejan sustancias que
contienen mercurio.
Industria minera
Las fuentes antropogénicas generan mercurio en forma metálica
o en sus diferentes compuestos en menor cantidad que las fuentes
naturales. Cabe señalar que algunos estudios indican que
los niveles base de la presencia natural del mercurio en el ambiente
son generalmente bajos, excepto en las inmediaciones de sitios
mineros así como de plantas dedicadas a la fabricación
de cloro y sosa cáustica mediante celdas de mercurio.
La producción mundial de mercurio de la minería
y de la fundición, según una estimación de
1973, es de 10,000 toneladas por año, con una tasa de crecimiento
anual del 2%. Los niveles locales en agua derivada de minerales
de mercurio puede también ser alta (superior a los 80 mg/L).
La contaminación atmosférica por la producción
industrial es menor que la contaminación del agua ocasionada
por los jales de la minería. El compuesto de mercurio obtenido
por el proceso de minería es el sulfuro mercúrico;
el mercurio metálico se refina del sulfuro de mercurio
calentando la mena a más de 500 °C y condensando los
vapores de mercurio metálico liberados (Mitra 1986).
En relación con este rubro, algunos científicos
han determinado que la descarga de mercurio al ambiente proveniente
del proceso de las menas es superior a las 2,000 ton/año.
La descarga de los jales de las minas de cinabrio y otras menas
metálicas sulfurosas puede contribuir con cantidades importantes
aún no determinadas de mercurio a los cuerpos de agua.
Cuando en el proceso de refinación las menas sulfurosas
se calientan en las retortas u hornos, se presenta una descarga
significativa de mercurio al aire (Mitra 1986).
Industria del cloro
La industria del cloro que basa su proceso en la electrólisis
del cloruro de sodio y utiliza una celda de mercurio cuyo cátodo
es un lecho de mercurio elemental y también constituye
una fuente de mercurio al ambiente. En el proceso se lleva a cabo
la siguiente reacción:
NaCI(sol) Cl2 (ánodo) + NaHgx (cátodo)
NaHgx
+ H2O NaOH + X Hg + (°)H2
Una celda típica de mercurio de 30 m2 puede contener más
de 6,000 kilogramos de mercurio que circula en un sistema cerrado
y se reutiliza indefinidamente. Sin embargo, debido a la producción
de sosa cáustica o potasa se presentan pérdidas
de 150-250 gramos de mercurio por kilogramo de cloro producido
(Mitra 1986).
Además,
el hidróxido de sodio o de potasio generado mediante este
proceso contiene de 4-5 ppm de mercurio, lo que debe tomarse muy
en cuenta ya que tanto el cloro, como el hidróxido de sodio
y el de potasio son materiales utilizados a gran escala en otros
procesos industriales y productos, por que las sustancias obtenidas
por esta vía son una fuente potencial de mercurio en el
ambiente (Mitra 1986).
Industria
de la pulpa y el papel
En la industria de la pulpa y el papel se utilizan ampliamente
los compuestos orgánicos de mercurio principalmente los
fenilmercúricos, los cuales sirven como conservadores.
Algunos estudios han señalado que del 5 al 20% del mercurio
utilizado en este tipo de industria se descarga a los cuerpos
de agua, y el resto permanece en el producto por lo que finalmente
es liberado al ambiente como sucede en la quema de papel en los
tiraderos (Mitra 1986).
Industria eléctrica y de pinturas
Mitra (1986) ha señalado que las industrias eléctrica
y de pinturas son de las más grandes consumidoras de mercurio,
llegando a contabilizar 55% del consumo total. Los compuestos
organomercuriales como son los oleatos, fenilmercuriales y dodecilsuccinatos
se utilizan como bactericidas y fungicidas en la industria de
pinturas. El mercurio se puede liberar durante la manufactura
de la pintura y también del uso de las pinturas que contienen
mercurio o sus compuestos por medio de:
•
Descargas a los cuerpos de agua.
•
Volatilización del mercurio de las superficies pintadas.
•
Liberación lenta de mercurio de las pinturas antihongos
del fondo de las embarcaciones.
• Descargas de mercurio al drenaje procedentes del lavado
de las brochas, rodillos, recipientes, etc.
La industria eléctrica utiliza mercurio en la fabricación
de lámparas fluorescentes, rectificadores, osciladores,
contactos de control de energía, tubos de cátodo
caliente y algunos otros tubos utilizados en aplicaciones de alta
frecuencia en los radares o radios (Mitra 1986).
Las
pilas secas de mercurio se utilizan en muchos instrumentos, como
los contadores Geiger-Müller, radios, computadoras y calculadoras
digitales, prótesis auditivas, equipo industrial y militar,
aparatos científicos y de comunicación. Para la
fabricación de este tipo de pilas se utiliza zinc metálico
que constituye el ánodo, y el cátodo es de óxido
de mercurio con grafito. En las pilas desechadas como residuo
se corre el riesgo de que el mercurio se transforme en metilmercurio
(Mitra 1986).
Las
lámparas fIuorescentes contienen de 50-100 mg de mercurio,
por lo que la ruptura de una de ellas puede dar como resultado
una concentración local de vapor de mercurio superior a
los 7 mg/m3 (Mitra 1986).
Otras
fuentes
Ya que el carbón puede contener cantidades traza del mercurio
en forma natural (0.04-0.7 mg/kg), los procesos de combustión
en los cuales éste se emplea (como las plantas carboeléctricas,
los hornos industriales y comerciales o las estufas y calentadores
domésticos) se encuentran entre las fuentes importantes
de emisión de este metal al aire. Cabe señalar que
en los Estados Unidos de América se está poniendo
especial cuidado en reducir las emisiones de mercurio en las plantas
carboeléctricas (Mitra 1986).
También
se sabe que el petróleo puede llegar a contener mercurio,
aunque existe incertidumbre acerca de la contribución que
su combustión tiene en las emisiones al aire. En la Unión
Europea se estima que dese inicios de 1990 las emisiones a partir
de esta fuente pudieron variar entre 2.4 y 24 toneladas (Mitra
1986).
Una
fuente adicional de emisiones de mercurio a la atmósfera
deriva de los procesos relacionados con los metales no ferrosos;
sin embargo, en uno y otro caso la introducción de tecnologías
aplicadas a los flujos de gases para eliminar el mercurio han
reducido considerablemente tales emisiones, pero al mismo tiempo
han contribuido a generar residuos sólidos conteniendo
este metal (Mitra 1986).
En
la combustión de desechos en los que está presente
el mercurio se genera este tipo de emisiones, así como
de la incineración de cadáveres con amalgamas dentales
con mercurio, a lo cual se agrega la volatilización en
los tiraderos de basura municipales en los que se han desechado
productos o equipos que contienen este metal, principalmente pilas.
LA NORMATIVIDAD RELACIONADA CON EL MANEJO DEL MERCURIO
La normatividad existente para contaminación de suelos
En
México no se ha definido el marco normativo específico
para la restauración de suelos contaminados por metales
pesados, razón por la cual se debe utilizar como referencia
la normatividad de los Estados Unidos de América o de otros
países. Es importante señalar que la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente (Profepa) elaboró
criterios interinos para la restauración de suelos contaminados
para contaminantes orgánicos e inorgánicos; sin
embargo, nunca fueron considerados como oficiales debido a que
este organismo no tiene atribuciones para elaborar normas ni leyes
en México, pero sirvieron de guía para la evaluación
de sitios contaminados en el año de su vigencia (2000);
a la fecha dichos criterios no son aplicables (Profepa 2000).
En el cuadro 2 (página siguiente) se muestran algunos criterios
para suelos contaminados con mercurio.
Normatividad existente para emisiones al aire
En México no existe normatividad relativa a la emisión
de mercurio; sin embargo, se cuenta con un proyecto de norma oficial
mexicana (PROY-NOM-098-ECOL-2000, Protección ambiental-Incineración
de residuos, especificaciones de operación y límites
de emisión de contaminantes) para las emisiones de los
procesos de incineración de residuos en los que se considera
un límite de emisión de 0.07 mg/m3 para el mercurio.
CUADRO 2. LÍMITES PERMISIBLES PARA USO DE SUELO
Ciudad,
País o Estado |
Uso
residencial (mg/Kg) |
Uso
agrícola (mg/Kg) |
Uso
industrial (mg/Kg) |
| Alemania |
0.25-0.5 |
- |
- |
| Canadá |
2 |
0.8 |
10 |
| *México |
20 |
20 |
100 |
| Reino
Unido |
- |
1 |
- |
| Unión
Soviética |
2.1 |
- |
- |
| **Estados
Unidos: |
|
|
|
| Arizona |
35 |
- |
- |
| Michigan |
78 |
- |
270 |
| New
Jersey |
14 |
- |
260 |
| New
York |
20 |
- |
- |
| Oregon |
80 |
- |
600 |
| Tennessee |
1 |
- |
10 |
| Washington |
24 |
- |
- |
*Disposiciones
y Procedimientos para la Caracterización y Restauración
de Suelos Contaminados. Profepa 2000, Lista de criterios interinos
para inorgánicos tóxicos (Anexo III).
**Los límites en los Estados Unidos de América son
diferentes para cada estado.
CUADRO
3. PRODUCCIÓN MUNDIAL DE MERCURIO (1991-1999)
| AÑO |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
Producción
(Toneladas) |
10,488 |
ND |
ND |
1,759 |
2,805 |
2,785 |
2,726 |
2,320 |
2,300 |
ND |
1,400 |
1,420 |
Fuente:
Anuario Estadístico de la Minera Mexicana (2002).
ND: No Disponible
Obtención
y producción de mercurio
El mercurio se extrae generalmente de las minas en forma de mineral
que contiene sulfuro de mercurio, el cual se muele, tamiza y refina
por procesos térmicos que liberan vapores de mercurio metálico
que posteriormente se condensan. La producción mundial
de mercurio se presenta en el cuadro 3, donde se puede apreciar
que en los últimos años, se ha mantenido una producción
constante de alrededor de 3,111 toneladas anuales.
El
comportamiento de la producción mundial de mercurio ha
presentado variaciones considerables, ya que se incrementó
hasta alcanzar su mayor nivel en 1991 con 10,488 toneladas al
año, para más tarde decrecer en forma considerable
hasta 2002 (Consejo de Recursos Minerales 2003).
Existe una significativa producción secundaria de mercurio
en el mundo, la cual se estima que en 1997 equivalió al
40% de la producción primaria. La producción secundaria
resulta del reciclado, recuperación y reprocesamiento industrial
del mercurio; se estima que en Estados Unidos de América
se llegó a producir entre 10 y 20% del consumo de 1985
a 1989.
El reciclado de mercurio a partir de chatarra de origen industrial
es muy amplio, sin embargo, como en la mayoría de los productos
de consumo, no resulta económicamente viable realizarlo
en virtud de las pequeñas cantidades de mercurio que contienen;
la excepción la constituyen las baterías de óxido
de mercurio en aparatos auditivos y dispositivos médicos
con suficiente cantidad de este metal (Consejo de Recursos Minerales
2003).
La Comisión para la Cooperación Ambiental de América
del Norte
Canadá,
Estados Unidos y México crearon en 1994 la Comisión
para la Cooperación Ambiental (CCA), en cumplimiento al
Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del
Norte (ACAAN) derivado del Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (TLCAN). En octubre de 1997, el Equipo de Trabajo de
América del Norte para la instrumentación del Plan
de acción regional (PARAN) sobre mercurio solicitó
al Consejo de la CCA la aprobación de la Fase I de un plan
de acción regional para mercurio para proceder a una instrumentación
preliminar de las actividades, basándose en los siguientes
objetivos:
a)
Reducir los niveles de mercurio en determinados entornos ambientales
indicativos, así como los flujos entre ellos, para que
se aproximen a los niveles y flujos naturales, y
b)
Buscar la reducción, mediante enfoques de manejo del ciclo
de vida en las fuentes de contaminación antropogénica
de mercurio.
La meta del Plan de acción regional de América del
Norte sobre el mercurio es lograr, mediante las iniciativas nacionales
e internacionales adecuadas, la reducción de las emisiones
antropogénicas de mercurio en el medio ambiente de esta
región hasta llegar a valores atribuibles a los niveles
y flujos generados por la naturaleza. Para alcanzarlo, las tres
partes procurarán:
• Reducir las descargas de mercurio en determinadas actividades
humanas. Esto incluye, entre otras medidas, dismunuir las descargas
de mercurio en fuentes de combustión, procesos comerciales,
operaciones, productos y flujos de desechos.
La producción de mercurio en México
Los
minerales de mercurio se encuentran localizados principalmente
en las siguientes entidades federativas (en particular en el noroeste
y centroeste del territorio): Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila,
Durango, Guanajuato, Hidalgo, México, Morelos, Nuevo León,
Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas,
Tlaxcala y Zacatecas, ubicándose los principales yacimientos
en los estados de: San Luis Potosí, Zacatecas, Querétaro,
Guanajuato y Guerrero (figura 1) (Consejo de Recursos Minerales
2002).
Se tienen registros de la producción de mercurio en México
desde 1891, y en los últimos años ha mostrado la
misma tendencia descendente que la producción mundial.
Entre 1920-1929 su producción fue mínima y alcanzó
su máximo de 1,118 toneladas en 1942; en 1991 se produjeron
340 toneladas de mercurio, mientras que en 1994 sólo 11
toneladas. A partir de 1995 no se tienen registros de su extracción
minera como se puede observar en el cuadro 4 (Consejo de Recursos
Minerales 2002).
Durante
los últimos años en que se produjo mercurio en nuestro
país, ésta se realizó principalmente en los
estados de Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas
(Consejo de Recursos Minerales 2002).
Sin
embargo, la producción secundaria de mercurio continúa,
en particular, al recuperarlo como subproducto de la extracción
de plata y oro a partir de jales mineros en el estado de Zacatecas,
donde se producen alrededor de 20 toneladas anuales. Entre las
plantas productoras de minerales metálicos registradas
en la Cámara Minera de México, se aprecia la existencia
de cuatro plantas que se dedican a producir mercurio (de manera
secundaria) a partir del beneficio de minerales y de jales de
mercurio, las cuales se encuentran ubicadas en los estados de
San Luis Potosí, Durango y Zacatecas, mismas que se enlistan
en el cuadro 5.
FIGURA
1. PRINCIPALES YACIMIENTOS DE MERCURIO
Asimismo,
se tiene conocimiento que hasta hace algunos años operaban
dos plantas más en el estado de Zacatecas que benefician
jales por el proceso de lixiviación, utilizando hiposulfito
de sodio, para obtener oro y plata como producto y mercurio como
subproducto, cuyos datos se muestran en el cuadro 6.
Como
conclusión se tiene que debido a la reducción de
los usos comerciales del mercurio tanto a nivel internacional
como en México, y por la saturación del mercado
nacional, se ha reducido su producción hasta haber dejado
de producirlo desde 1995 a la fecha (INE 2001).
CUADRO 4. PRODUCCIÓN DE MERCURIO EN MÉXICO
AÑO |
1990 |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
| Prod.
(Ton/año) |
735 |
340 |
21 |
12 |
11 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
Fuente:
Anuario Estadístico de la Minería Mexicana 2001.
CUADRO
5. EMPRESAS PRODUCTORAS DE MINERALES METÁLICOS
NOMBRE
DE LA EMPRESA |
DIRECCION |
ESTADO |
OBSERVACIONES |
| Jales
de Zacatecas, S.A. |
Calz.
Luis Moya No. 101, Col. Cinco Señores, Zacatecas |
Zacatecas |
Planta
de lixiviación en: Domicilio conocido. El Pedernalillo.
Produce y beneficia: jales de oro, plata y mercurio con
capacidad de procesamiento de 73,000 toneladas anuales. |
| Mercurio
del Bordo, S.A. |
Av.
González Ortega No. 403. A.P. 387, Zacatecas |
Zacatecas |
Planta
de lixiviación en: Domicilio conocido. Col. Ejido el Lampotal
98140, Veta Grande. Produce y beneficia: precipitados de
mercurio y jales. |
| Aldrett
Hnos., S.A. de C.V. |
Aquiles
Serdán No. 830 Col. Santiago, San Luis Potosí |
San
Luis Potosí |
Produce
y beneficia: mercurio. |
| Peña
Pérez Hermelindo |
Hilario
Moreno No, 200 Col. Azteca, Durango |
Durango |
Produce
y beneficia: minerales de oro, plata, cobre, plomo, zinc,
mercurio y estaño. |
Fuente:
Directorio de la Cámara Minera 2001.
CUADRO
6. PLANTAS QUE BENEFICIAN JALES PARA OBTENER MERCURIO COMO SUBPRODUCTO
EN ZACATECAS
Nombre
de la empresa |
Municipio |
Producto |
Subproducto |
| Beneficiadora
de Jales de Zacatecas |
Guadalupe,
Zacatecas |
Precipitados
de oro y plata (1 ton/mes) |
1,207
kg de Hg/mes |
| Jales
del Centro |
Guadalupe,
Zacatecas |
Precipitados
de oro, plata y cobre (2 ton/mes) |
690
kg de Hg/mes |
Fuente:
Inventario Preliminar de Emisiones de Mercurio en México,
INE 2001
La
producción secundaria de mercurio mediante las beneficiadoras
de jales es una de las pocas fuentes que integran mercurio al
mercado de este metal a nivel nacional, además del que
ingresa ilegalmente al país (INE 2001).
Otro factor que ha influido en la reducción del manejo
de mercurio es la firma de acuerdos internacionales alcanzados
durante la Convención de Estocolmo, así como por
la formación de la Comisión para la Cooperación
Ambiental de América del Norte, donde se crearon programas
para el manejo adecuado de sustancias químicas de atención
prioritaria, los cuales han servido para la disminución
del uso de mercurio (INE 2001).
Aplicaciones industriales del mercurio
El
mercurio se usa en diversos ámbitos industriales, entre
las que se incluye la manufactura de una variedad de instrumentos
y aplicaciones, tales como baterías, termómetros,
esfingomanómetros, interruptores eléctricos, sensores
térmicos y eléctricos, lámparas fluorescentes
y amalgamas dentales, entre otros. El mercurio se utiliza además
en las plantas de cloro-álcali y en la producción
de cloruro de polivinilo, acetaldehído y explosivos, en
la industria farmacéutica y en prácticas religiosas
y culturales. Hasta hace relativamente muy poco tiempo, el mercurio
era utilizado también en la producción de pinturas,
acondicionadores de agua en las plantas de pulpa y papel y en
cremas cosméticas. Se estima que el consumo de mercurio
en México era de más de 13 toneladas en 1998 (Acosta
2001a).
Cada
una de estas industrias en las que se utiliza mercurio tiene el
potencial de generar residuos peligrosos que contienen dicho metal,
entre los que se incluye a productos fuera de especificaciones,
partes de equipo y materiales contaminados y lodos de tratamiento
de aguas residuales. Los derrames ocasionales son otra fuente
de generación de residuos peligrosos (Acosta 2001a).
Las
principales fuentes de generación de mercurio aparecen
a continuación.
Plantas de cloro-álcali
Las plantas de cloro-álcali son las principales consumidoras
de mercurio en México. Actualmente operan en este país
tres plantas de este tipo que emplean la tecnología de
celdas de mercurio, las cuales producen en conjunto 147,000 toneladas
de cloro anualmente. Estas plantas tienen en total 120 celdas
de mercurio equipadas con ánodos de titanio. En promedio
cada celda contiene 2,287 kg de mercurio, por lo que el inventario
total de mercurio en estas plantas es de 275 toneladas aproximadamente
con un consumo de 5.7 toneladas al año (Acosta 2001b).
Rellenos
sanitarios municipales
De acuerdo con una estimación reciente del Instituto Nacional
de Ecología (INE), en México se utilizan casi ocho
toneladas de mercurio al año en la manufactura de diversos
tipos de instrumentos y aparatos, tales como lámparas fluorescentes,
termómetros, rellenos dentales e interruptores eléctricos,
entre otros. Se estima que esta misma cantidad de mercurio se
pierde en el ambiente por la rotura de estos instrumentos y aparatos,
disponiéndose con los desechos sólidos en los tiraderos
de basura o en los rellenos sanitarios municipales (Acosta 2001b).
Cuerpos de agua
Los resultados de la Red Nacional de Monitoreo de la Calidad del
Agua (RNM) muestran niveles de mercurio en varios cuerpos de aguas
superficiales, cercanos al límite máximo recomendado
de 0.001 mg/L. Se han detectado niveles de mercurio entre 0.5
y 1.0 ug/L en el río San Juan en Querétaro y en
los ríos Tula, Tepeji, El Salto y Afajayucan en Hidalgo
y en el río Salado en Coahuila (Acosta 2001b).
Varios
estudios independientes también han detectado la presencia
de mercurio en aguas superficiales. Investigadores de la Universidad
Nacional Autónoma de México realizaron varios estudios
en la cuenca del río Coatzacoalcos, en la costa del Golfo
de México, en el estado de Veracruz, y detectaron niveles
de mercurio entre 3.0 y 63.0 ug/L en aguas superficiales y de
0.062 a 57.94 ug/L en sedimentos. También se encontraron
niveles de mercurio entre 0.2 y 0.4 ug/L en las aguas superficiales
de las lagunas Del Carmen, Machona y Mecoacan en Tabasco, en la
laguna Atasta en Campeche y en las lagunas de Tampamachopo y Mandinga
en Veracruz (Acosta 2001b).
En un estudio realizado por el Cinvestav en 1994, fueron identificadas
tres cuencas como contaminadas con mercurio: 1) la cuenca del
río Coatzacoalcos, el cual fluye por más de 220
kilómetros desde Oaxaca hasta el Golfo de México,
en Veracruz, con niveles de mercurio hasta de 0.38 mg/l en la
laguna Pajaritos 2) la cuenca del río San Juan que cubre
partes de los estados norteños de Coahuila, Nuevo León
y Tamaulipas, hasta su desembocadura en el río Bravo en
la frontera de México con los EE.UU. La concentración
más alta de mercurio detectada fue de 11 ug/L; y 3) el
sistema Lerma-Chapala-Santiago, y una de las cuencas más
importantes del país que recibe las descargas de zonas
industriales a su paso por varios estados hasta la presa Alzate
en el Estado de México. En esta cuenca se han detectado
niveles de mercurio de hasta 0.0021 ug/L. Estudios más
recientes de la Universidad de Guadalajara confirman la presencia
en esta última región, de mercurio y metales pesados
como cadmio y plomo (Acosta 2001b).
FUENTES
NATURALES
El mercurio también es emitido a la atmósfera desde
varias fuentes naturales, entre las que se encuentran las erupciones
volcánicas y los pozos geotérmicos, entre otras.
Erupciones volcánicas
Las erupciones volcánicas ocasionan emisiones periódicas
de mercurio al ambiente, aumentando los niveles de mercurio en
las áreas aledañas a los volcanes activos o con
desprendimiento de gases (fumarolas), por deposición en
el suelo del mercurio y de cenizas que lo contienen. En México,
recientemente dos volcanes han mostrado cierto grado de actividad,
liberando mercurio al ambiente: el Nevado de Colima, cuyas emisiones
se estiman en 440 kilos de mercurio al año y el Popocatépetl,
cercano a la Ciudad de México (Acosta 2001b).
Pozos
geotérmicos
Se sabe que los pozos geotérmicos son fuentes de mercurio
al ambiente. El campo Cerro Prieto, localizado en las cercanías
de Mexicali, Baja California, que produce principalmente agua
caliente, es una planta geotérmica de generación
de energía eléctrica que ha estado en operación
desde 1973. Estudios realizados ese mismo año, detectaron
pérdidas de mercurio al ambiente hasta de 47 kilos por
año, estimándose que el 90% se emitían a
la atmósfera, mientras que las restantes quedaban en las
descargas de agua (Acosta 2001a).
CONCLUSIONES
La
producción de mercurio por las empresas beneficiadoras
de jales es una fuente de contaminación importante, ya
que no está claro si su producción y envío
a su destino final se realiza en condiciones de seguridad, y se
generan riesgos de contaminación del suelo, agua o aire.
Por otro lado, la producción clandestina de mercurio es
un factor que no ha sido evaluado y que favorece la liberación
al ambiente de emisiones fugitivas de las minas activas.
A
pesar de que se carece de un inventario detallado de la generación
de mercurio por fuentes industriales, se sabe que la industria
de cloro-álcali es de alta peligrosidad para el ambiente,
ya que utiliza procesos anticuados que manejan altas cantidades
de mercurio y que no cuentan con los mejores controles ambientales
para evitar las emisiones al aire, agua o suelo. Además,
el mercurio utilizado en la industria de cloro-álcali se
importa en grandes cantidades, aumentando con esto los inventarios
ya existentes.
Con
respecto a la venta de mercurio en pequeñas cantidades
para preparación de amalgama dental, no se cuenta con una
legislación específica para su control, ni para
limitar la descarga de residuos provenientes de los consultorios
dentales generando el riesgo de contaminación del agua.
No
se tiene una política clara de manejo del mercurio, lo
cual reduce las opciones para su disposición o reciclaje,
y dificulta que la iniciativa privada invierta en el manejo de
residuos de termómetros, lámparas de mercurio, etc.
Debe
incentivarse la investigación científica sobre contaminación
con mercurio en sitios probablemente impactados, para posteriormente
realizar acciones de remediación o contención de
la contaminación. Para esto, la elaboración de evaluaciones
de riesgo ambiental y de la salud son fundamentales, ya que en
diversas regiones se encuentran niveles naturales de metales pesados
en formas estables y que no representan riesgo para el ecosistema.
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