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INTRODUCCIÓN

 

La necesidad de elaborar un trabajo como éste, que partiera de recopilar la valiosa experiencia desarrollada sobre educación ambiental en el país durante la década pasada y la que transcurre, era un elemento que aparecía en variados eventos y reuniones informales, ya que recurrentemente se hacía manifiesto el desconocimiento de aportaciones que permitieran sentar las bases de los nuevos rumbos. Ello también para impulsar un abordaje más sistemático de la educación ambiental y para fomentar instancias de organización de quienes trabajan en este campo. Este es un intento en estos propósitos, que se hizo posible gracias al apoyo de la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE). ahora Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) , del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y de Asesoría y Capacitación en Educación Ambiental, A.C. (ACEA).

La estructura inicial del proyecto fue sufriendo modificaciones durante el desarrollo de los temas y el esclarecimiento de los alcances y características del mismo. El trabajo comenzó casi como una exploración. Se tenían ideas preliminares, pero su verdadera forma fue gestándose en la medida en que se avanzaba. Al revisar la bibliografía disponible, al compartir el proyecto con algunos colegas, atender a sus valiosas observaciones y al recuperar las experiencias fue perfilándose la idea, que tiene la intención de ofrecer algunos elementos estratégicos básicos que contribuyen a desarrollar el campo de la educación ambiental en el país.

El Capítulo 1 se pensó, al principio, como un diagnóstico ambiental, lo cual era muy ambicioso, toda vez, que el verdadero balance de la problemática ambiental de México está todavía por hacerse, en toda su complejidad y extensión; aunque hoy en día se cuenta con un número de importantes aproximaciones que intenté tomar en cuenta. Por otro lado, mi formación de educador me colocaba en una difícil posición, incluso para comprender de manera adecuada muchos planteamientos de los distintos investigadores e instituciones y de divergencias. La colaboración de la bióloga Lilulí Millán en este apartado fue fundamental. De ahí que preferí denominarlo "Breve panorama de la problemática ambiental: La consolidación de las tendencias" para resaltar el hecho de que la situación imperante en relación con el medio ambiente, parafraseando a García Márquez, ha sido anunciada desde tiempo atrás, a partir de distintas perspectivas.

En esta búsqueda se localizaron controversias, no sólo en cuanto a lo cuantitativo, sino de concepción del origen e importancia de los problemas; así que decidí apoyarme sobre todo en datos provenientes de fuentes oficiales y cuando lo consideré conveniente se incluyeron otras fuentes para convalidar la información o para suscitar una reflexión crítica. Tal es el propósito de la presentación deposiciones disímiles. Algunas de ellas se confrontan en el texto; otras se pueden localizar en las notas. Es obvio que todo trabajo de síntesis deja fuera contribuciones importantes este no es la excepción.

El capítulo 2, "Marco referencial de trabajo" ha mantenido desde su origen, el propósito de exponer los puntos de partida tendientes a identificar las bases para proyectar una estrategia de educación ambiental acorde con la realidad ambiental del país. Se parte de la tesis de que la educación, por sí sola, puede muy poco contra la corriente dominante de un estilo de desarrollo que apenas comienza a tomar tímidas medidas de protección del medio. Pero también considerando que una educación radical aunada al torrente de cambios e impulsos que se propagan a nivel mundial, se convierte en un poderoso motor de transformación.

El subtítulo: "Una historia, múltiples tendencias", intenta dar cuenta de la diversidad de enfoques e intereses que concurren en el campo. Fue además sumamente satisfactorio tomar conocimiento del enorme conjunto de esfuerzos que en materia de educación ambiental se llevan a cabo en México, en los más distintos espacios de la vida pública; si bien la gran mayoría se encuentran dispersos y desarticulados de un proyecto amplio. Al encontrar que el cúmulo de experiencias crece de manera exponencial, esta estrategia redimensionaba sus exigencias y posibilidades. El tiempo y las muchas limitaciones hicieron imposible incluirlas a todas; ello no debe verse como un demérito de sus contribuciones.

En el capítulo 3 se desarrollan las "Prioridades de educación ambiental en México. El ejercicio de las jerarquías", porque era necesario un orden de exposición, aunque algunos planteamientos formulados en distintos niveles tienen importancias equivalentes, según las diferentes ópticas de valoración. En ello insistieron quienes leyeron las versiones preliminares de la investigación.

Existe, desde luego, una posición personal en la organización de las prioridades, así como en la percepción de los posibles obstáculos y riesgos. Es resultado de mi experiencia dentro del campo. Con seguridad hay discrepancias, desde el momento en que cada quien puede formular sus propios juicios; pero esto es lo único que abre la posibilidad del debate constructivo al confrontar las diversas visiones y argumentaciones de un campo, de suyo, polémico. Las propuestas para el establecimiento de una asociación de educadores ambientales en México consisten en un conjunto de reflexiones sobre la necesidad de una agrupación profesional de este tipo, que contribuiría de modo significativo a impulsar y fortalecer el campo, así como algunos problemas que podrían presentarse en este propósito.

En la sección de Objetivos de la estrategia propuesta traté de ser congruente con los planteamientos antecedentes, en un marco de posibilidad, si bien siempre tuve en mente el pensamiento de Bakunin: "Es proponiéndose lo imposible que el hombre ha logrado siempre lo posible. Aquellos que se han ceñido prudentemente a lo que les parece factible, jamás han avanzado un solo paso".

Al final del capítulo se expone una sección relativa a propuestas inmediatas y consideraciones de carácter operativo, donde la idea es formular algunas sugerencias sobre las direcciones hacia donde, creo, debe moverse la educación ambiental en México en un futuro próximo. Sugerencias tendentes a inducir un análisis más particular sobre necesidades concretas viables que deben instrumentarse en el corto plazo para consolidar el campo e insuflarle una vida más fecunda; así como remitir a algunos criterios para constatar el logro de los objetivos. Igualmente se mencionan algunos de los recursos que se requieren para echar a andar la maquinaria que implica la estrategia planteada y sugerencias para darle seguimiento a los resultados de las acciones emprendidas.

Al final, el documento arriba a las conclusiones, por llamarle de alguna manera a una serie de reflexiones de último momento que resultaba difícil incorporar en el cuerpo de los capítulos precedentes. Por último se presenta una bibliografía que constituye el aparato crítico en el que se sostienen estas ideas.

Desde que este documento se terminó, muchas cosas han sucedido en el campo del medio ambiente, en general, y de la educación ambiental en particular. Obviamente el acontecimiento más trascendental ha sido la celebración de la Conferencia de las naciones Unidas sobre el Ambiente y el Desarrollo, reconocida también como Cumbre de Río, en junio de 1992. La firma de diversas convenciones y acuerdos, pero más particularmente de la Agenda XXI, constituyen pasos importantes en la tarea de construir un futuro distinto.

En octubre de ese mismo año y, más tarde, en noviembre se llevaron a cabo el Congreso Mundial sobre Educación y Comunicación sobre Ambiente y Desarrollo (Eco-Ed) en Toronto, Canadá y el Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental en Guadalajara, Jalisco. Ambos eventos permiten vislumbrar nuevos rumbos para la educación ambiental, sobre todo a partir del fortalecimiento de vínculos de cooperación entre educadores ambientales y actividades afines.

En julio de 1993, se aprobó una nueva Ley General de Educación la que, solamente señala entre una de sus finalidades, la de "Hacer conciencia de la necesidad de un aprovechamiento racional de los recursos naturales y de la protección del ambiente". Ello refrenda la necesidad, varias veces expresada en este documento y en la Reunión Nacional de Educadores Ambientales de Oaxtepec, Morelos de reforzar los vínculos entre la educación formal y la no formal, de insistir en superar las relaciones autoritarias entre maestro y alumnos y en propiciar una amplia articulación entre organismos e instituciones para colaborar y romper resistencias.

La firma de los tratados de libre comercio con Norteamérica y otros países latinoamericanos, así como la incorporación de México a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). , genera nuevas condiciones de cooperación internacional, elemento insoslayable en un mundo que tiende hacia la globalización de sus problemas económicos, ambientales y políticos.

Parte de ello ha sido retomado en otro documento, auspiciado por la UNESCO y el PNUD, denominado Estrategia Nacional y Plan de Acción en Educación Ambiental, que también se encuentra en su segunda edición; ambos documentos se complementan y pretenden ayudar a iluminar nuestros rumbos de acción. Espero que así sea.

 

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 15/11/2007